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Mi primera vez paso sin querer

Escrito en Primera vez, Anuncios por Pornografo el Jueves 16 Marzo 2006 a las 9:05 pm
Primero que nada este es el primer relato que voy a escribir, así que espero les guste. Los protagonistas es una amiga y yo, empezaré describiéndome, actualmente mido 1.77 aproximadamente peso 70 kg, delgado, moreno claro, ojos cafés. Ella mide 1.68, unas tetas muy ricas de esas que se antojan y un culito también muy rico.

Tenía yo en ese entonces 18 años, vivía en Veracruz, México. Un día estaba yo en el icq platicando con un amigo, y me dice: “Mira agrega a esta chica, es amiga de nosotros dile que me conoces”. Y yo le dije: “Aahh ya la voy a agregar”, para esto yo ya la había agregado antes, pero casi no me contestaba ni nada, entonces le mandé un mensaje diciéndole que yo conocía a este chico y me dice: “Aaahh no me digas”. A ella la llamaremos “Laura”.

Y así nos empezamos a llevar muy bien, y me cortaron el Internet, y un día andaba por su casa, le hablé y le dije si podía pasar a verla, me respondió que si y me dijo donde vivía, era prácticamente enfrente de donde yo le estaba hablando, llegué a su casa, (cabe mencionar que ella es 6 años mayor que yo, y vivía sola). Llegué y empezamos a platicar, me cayó súper bien, yo también le caí en bien, me prestó su computadora y estuve chateando un buen rato.

Al día siguiente yo estaba en exámenes en la escuela, salí temprano y la pasé a ver. Estuvimos todo el día platicando de esto y aquello, y me fui de su casa a las 6, pero le pregunté: “¿Que vas a hacer”, y me dice: “No sé”, quedamos que yo regresaría más tarde compraríamos un pomo (aquí en México un pomo es una botella de algún alcohol, bacardi, etc.) y así fue, regresé, ella creyó que ya no iba regresar. Ella me sirvió un trago, claro que ella me engañó porque nunca estuvo tomando o se servía muy poco. Y siempre me han dicho que tengo unos labios que se antojan besar y empezamos a platicar de eso, me di cuenta que si seguía el tema podría lograr algo, así que seguí.

Estuvimos acostados en su alfombra y acercando mi cara le digo que si están ricos mis labios, y nada más cerré los ojos a esperar a ver si ella hacía algo, y me besó, y luego empezamos a buscarnos con nuestras lenguas. Yo empecé a tocarle las tetas, que por cierto que rica las tenía, le quise quitar su playera y me hizo apagar la luz. Y se la quitó, y le empecé a chupar sus tetas tan ricas, le dije que nos fuéramos a su cuarto y así lo hicimos, ahí nos seguimos besando, y ella me sobaba mi paquete, que para entonces ya la tenía bien dura, yo no se si la tendré grande, pero siempre me dicen que está grande, entonces algo de razón han de tener… Así que me quité el pantalón y me la saqué, ella no dijo nada, simplemente se bajo a chupármela y ¡¡¡wow!!!... que rico la chupaba, después de un rato yo también quería chuparle su conchita, así que la desnudé y que belleza de conchita tenía.

Recuerden que era mi primera vez, así que lo primero que hice fue darle una lengüeteada desde el ano hasta el clítoris, lo que hizo que sacara un gemido riquísimo, creí que le hacía daño y dejé de hacerlo (ahora me arrepiento), el problema es que no traíamos condones, así que eso nada más quedó en que me la estuvo chupando y yo me vine en su boca. Pero no se lo tragó. Lo fue a escupir, y cuando regreso me dijo que quería sentarse en mi verga, nada más quería probar qué se sentía con una tan grande. Yo no me lo creí, pero le dije va pues, y así se sentó y me dijo: “Es que no me cabe”, así que yo le dije: “¿Como no?, y alcé mi cadera para llegar hasta el fondo y ella nada más pudo sacar un gran gemido. Y hasta ahí llegó esa vez… nos vimos todavía dos veces más.

Bueno y así Laura después se bajó de mi verga, y ya no hicimos nada, por lo mismo que no teníamos condones y obviamente era mi primera vez y no quería cagarla en mi primera vez, ¿que frustrante hubiera sido eso no creen?. Y bueno pasó, nos vimos otro día, y estábamos en su cuarto viendo la tele y me dijo: “Estoy incómoda, ¿Te molesta que me quede en calzones?”, y yo le dije: “No para nada” (dentro de mi pensé, hombre como me va molestar) y ya se quedó en calzones y una playera, se acostó junto a mi, en eso la abracé la puse boca arriba y empecé a sobarle sus tetas por encima de la playera, y la verdad que ricas tetas tiene, y sus pezones empezaron a hacer reacción enseguida así que me dispuse a pellizcarlos y jalarlos un poco y su respiración se empezó a agitar, la agarré de la cara, y la empecé a besar, a que nuestras lenguas jugaran, y a morderle sus labios, y nos empezábamos a mover con ropa como si estuviéramos cogiendo para que sintiera mi verga en su concha.

Así seguimos durante un rato hasta que yo estaba seguro que ya estuviera bien caliente, le quité la playera y que tetas, se las empecé a comer, a sobar y chupar le pasaba la lengua alrededor de los pezones y luego una mordida suave en cada pezón, mientras ella me sobaba la verga, y me la apretaba encima del pantalón, ya ella desesperándose me quitó el pantalón, y la cabeza se asomaba por encima del bóxer así que me lo quitó rápidamente y me agarró la verga con toda su mano fuerte sobándolo de arriba hacia abajo, luego le pasó una lengüeteada por toda la verga para luego metérsela en la boca completita, y darle vueltas en su boca y subir y bajar la cabeza, no saben lo rico que se siente así el calor de la boca en la verga, así hasta que yo también quería, le dije que esperara un poco, le quité el short, y le abrí las piernas suavemente, tocándole los muslos, acariciándolos, besándoselos, mordiéndolos y le di un gran beso entre sus piernas, pero sobre la tanga para que sintiera, solo alcancé a oír un gran ¡Aaaaahhhhh!.

Así que le retiré su tanga y que rica conchita, ya la tenía depilada (yo se lo había pedido, y lo hizo un día antes) así que le di una lengüeteada desde el ano hasta su clítoris, y que rico gemía, gemía como puta, le metí la lengua más adentro y ese sabor agridulce y caliente es un manjar, así que seguí metiendo mi lengüita, y moviéndola adentro, pero me esperaba ese clítoris tan rico, lo empecé a chupar y ella empezó a respirar más fuerte y a gemir y me dijo: “Así cabrón, házmelo así más fuerte”, así que le empecé a morder el clítoris y meterlo a mi boca y ahí chuparlo muy, muy rico. Seguimos así hasta que ella ya no podía más y se vino en mi cara, que rico dije yo… Pero ahí no quedaban las cosas, ella agarró mi verga bien dura y se dispuso a comerla como una maestra, le dije: “Quiero que ahora te los tragues”, ella no me dijo nada simplemente se dispuso a chupar yo ya no aguanté más, así que le dije: Abre la boca” y me empecé a masturbar hasta que toda mi leche entró en su boquita, y tal como yo se lo había pedido se los comió. Desgraciadamente esa vez tampoco llevábamos condones, y para colmo no me podía quedar ya que llegaría su mamá.

Tiempo después me la encontraba en el Messenger y le decía que nos viéramos, pero ella me decía que estaba depre que no quería salir, más que nada le dio cruda moral ya saben, como se sentía como puta y todo eso, y así durante varios días, hasta que yo si quería verla. Así que la fui a buscar, obviamente no me abría estuve tocando hasta que finalmente me abrió, con una mala cara me decía que, qué hacía ahí, que me dijo que no quería ver a nadie, y ya pues ya estaba ahí, así que me invitó a pasar. Estuvo de mala cara durante un rato, hasta que con bromas se le quitó y ya nos la estuvimos pasando bien, en una de esas la empecé a besar, ¡y a fajar riquísimo! En fin me la empezó a chupar otra vez como solo ella lo sabe hacer, recorriendo todo el tronco hasta la garganta, y yo sobándole sus tetas tan ricas. Así que también le comencé a chupar su concha tan rica como siempre y mojada, pero ya no quería postergar más el tiempo, así que me desnudé me puse un condón, le agarré las piernas y las puse en mis hombros y se la metí suavecito hasta que topara con pared, empecé a bombearla más duro y ella sacaba gemidos bien ricos y me decía dame más duro, así estuvimos hasta que ya estaba a punto de venirme en que me detuve. La puse de perrito se la metí toda y a darle más duro, y que rico sentía al jalar todo su culote hacia mi verga hasta que ya no aguantaba y ya me iba a venir, me salí de ella y le eché en su espalda toda mi lechita, que rico.

Lo curioso fue que el condón se le había quedado dentro, así que me vine afuera. Y ella se sacó el condón, seguía caliente, pero iba recibir visitas así que me tuve que ir.

La primera vez

Escrito en Primera vez, Anuncios por Pornografo el Jueves 16 Marzo 2006 a las 9:04 pm
Este historia sucedió en Lima - Perú, hace mucho tiempo, cuando mis padres deciden dejar la cuidad donde vivimos mucho tiempo, por tener un futuro mejor. Soy el segundo de 4 hermanos, los dos primeros varones y las dos últimas mujeres.

Como dije anteriormente llegamos a la ciudad de Lima, para forjarnos un futuro mejor, llegamos a vivir a un pueblo joven, a la casa de un familiar que no vivía allí, ya que el se encontraba de viaje en otro país. Como todo joven que llega a vivir a un sitio sin conocer a nadie, me sentía un poco incomodo, a veces renegaba de haber ido a vivir por allá, ya que había dejado, mis amigos en el sitio donde nací.

Bueno tuvo que pasar como 20 días para hacerme de amigos, no se me hizo muy difícil de conseguirlos ya que los conseguí por medio del fútbol. Me encanta jugar fútbol. Soy zurdo y juego de volante. Comencé jugando en un parque que esta al frente de la casa, los jóvenes y los tíos (tíos, le decimos a los hombres mayores de 35 años en Perú), se reunían a partir de las 3:30 p.m., de la tarde para empezar a jugar. Yo bajaba a esa hora para ver si me hacían jugar. Al principio nadie me escogía por que como era nuevo, no sabían como jugaba y pensaban que la iba a cagar (cagar es jugar mal, en jerga peruana). No me incomodaba al principio, es mas me reía y en voz baja decía: algún día me van a rogar para jugar. Tuve que esperar varios días para jugar allí, y lo hice para un equipo muy monse, eran tan monse que su chapa eran los muppets. Ellos (los muppets) jugaban solo por diversión, no les importaban si perdían o ganaban, aunque casi siempre perdían, raras veces eran los días que venían inspirados y con mucha garra ganaban un partido. Gracias a los muppets empecé a jugar fulbito (6 contra 6), con ellos hice mi debut, jugué tan bien ese día que los muppets ganaron varios partidos y de aquel día me empezaron a buscar para jugar campeonatos de fútbol y bulbito

Mis hermanas jugaban Voleyball, y jugaban muy bien, yo era su hincha de ellas; partido de voley que jugaban ellas, yo lo seguía. Ellas tenían muchísimas amigas, y me presentaron a varias de ellas. Muchas amigas de mi hermana eran simpáticas, de buen cuerpo y había de todo los tipos: blancas, negritas, chinitas, gringuitas, morochas, todas muy altas de 1.70 m para arriba. Me gustaba una zambita, no era bonita, pero si muy agraciada la chica, tenia unos ojos bonitos, y una sonrisa encantadora, muy buen cuerpo, bien formado, la estuve afanando regular tiempo, ella no me acepto porque se dio cuenta que mas me interesaba el fútbol que ella.

Paso el tiempo entre fútbol y voley, en el barrio unos amigos decidieron formar un club de fútbol y voley. Mis hermanas y yo formamos parte de ese club, los vecinos estaban entusiasmados también, y cada actividad que hacíamos ellos nos apoyaban. Con el dinero de las actividades compramos nuestros uniformes.

Las chicas del barrio iban hacer barra cuando jugábamos nosotros, y es allí que conocí a Carolina, una chica morocha de 19 años, muy agraciada, de pelo negro y de buen cuerpo, pero lo que más resaltaba de ella era su hermoso y lindo trasero. Que culazo que tenia la chica, y era la obsesión de varios amigos de poseerla. Ella se hizo amiga de mis hermanas y casi siempre llegaba a la casa. A veces cuando tocaban la puerta, yo salía a abrirlo y me encontraba con ella, con Carolina y con voz suave y sensual me decía: Están tus hermanas, yo le respondía: si, pero están en su cuarto - pasa. Ella pasaba contorneando su figura mientras yo miraba disimuladamente el tremendo culazo que tenia. Me estaba empezando a gustar, pero más podía el fútbol que ella, así que agarraba mis implementos y me iba jugar.

Un día conversando con una de mis hermanas, me dijo: Hermano, Carolina viene todos los días a la casa, por que tú le gustas, y ella me ha dicho que tú eres muy guapo. Yo solo sonreí y le respondí a mi hermana: que pena, pero ella no es mi tipo. Le dije eso solo para salir del apuro, ya que si le decía que también me gustaba ella me hubiera comenzado a fastidiar. Esa noche me puse a pensar en ella en Carolina, en lo descortés que había sido algunas veces con ella. Pero la única manera de conquistarla a ella tendría que ser con la complicidad de mi hermana.

Un día ella llego como de costumbre a la casa por la tarde, yo me disponía a salir a jugar fútbol, pero al verla a ella, me quede y le dije: Hola Carolina, ¿Cómo estas?, bien gracias, respondió. Comenzamos a conversar en la sala un buen rato, le comencé a insinuar lo bonita que estaba y le dije:

- Tu enamorado debe estar orgullosa de ti, de tener una chica linda como pareja.

Ella me respondió:

- No tengo enamorado.

- No te creo - le dije

- Verdad, hasta ahora no hay nadie quien me guste.

- Y yo te gusto - le pregunte.

Ella no me quiso responder, solo sonrojo y empezó a reír. En eso entra mi hermana y le dice: Hola, Caro, has venido muy temprano hoy, ven pasa a mi cuarto. Ella se levanto y se fue al cuarto de mi hermana. Ya estaba anocheciendo, y Carolina sale del cuarto y cuando pasa por la sala me dice: chau, hasta mañana; yo me levante apresurado para abrirle la puerta y le dije muy cerquita al oído: me gustas mucho, me acerque para darle un beso, y ella me correspondió, ella separo su rostro del mío y me dijo: hasta mañana.

Yo estaba feliz por haberla besado, y dije: pronto sera mía. Después de cenar me fui a mi cuarto donde me puse a pensar en ella, hasta la soñé esa noche haciéndole el amor. Al otro día, desistí de ir a jugar fútbol, y estaba en casa esperando a Carolina, pero ella nunca llego, la espere varios días sin tener resultado alguno. Yo pensé que tal vez por el beso que le había dado, ella se había molestado y por eso no venia. Así que le pregunte a mi hermana: y ¿por que no viene Carolina? - Ella me respondió, es que estuvo ocupada en su casa, pero mañana viene.

Al día siguiente yo estaba en casa solo, mis hermanas habían salido con mis papas e iban a tardar mucho en llegar. Yo me quede al cuidado de la casa, por la tarde, tocan el timbre y yo pensé que era ella, salí corriendo abrir la puerta pero eran unos amigos que venían a buscarme para salir a pelotear, pero les dije que no podía que mejor mañana y se fueron. Al rato vuelven a tocar el timbre y era Carolina que venia a buscar a mi hermana, le dije: pasa, esta en su cuarto. Antes de dirigirse para el cuarto, le dije: me gustas mucho y le di un beso, ella solo sonrió y se dirigió al cuarto de mi hermana. Yo fui detrás de ella, Carolina entro y dejo la puerta semiabierta, yo aproveche en entrar y ella me dice: pero si no esta tu hermana, acaba de salir - le respondí. Pero no te preocupes, yo te puedo hacer compañía hasta que ella venga, van a demorar mucho. ¡Como que van a demorar! - me dice: Si no hay nadie en casa, estamos solitos.

Ella se puso un poco nerviosa, yo me pare le tome de las manos y le dije: no tengas miedo, estamos solos y la bese, ella solo se dejo llevar. Me gustas mucho le dije, ella me respondió que yo también le gustaba. Le dije: sentémonos en la cama, ella me obedeció, la bese y me eche encima de ella, me comencé a mover, mis manos comenzaron a acariciar cada rincón de su cuerpo.

- Quiero hacerte el amor - le dije

- Estas loco, y si vienen - me respondió

- Ya te dije que van a demorar.

- No, tengo miedo de hacerlo, es que nunca lo he hecho - me dijo. Además quiero llegar virgen al matrimonio.

- No te preocupes, no es malo hacer el amor, aun cuando son dos las personas que se quieren - y la bese, al mismo tiempo que le sacaba la blusa.

A Carolina, se le notaba nerviosa, temblaba, tengo miedo - me decía. Le saque el brasier con un poco de dificultad, ella dio un suspiro cuando agarre con mis manos sus duritos pezones, comencé a sobar los pezones con la yema de mis dedos, al mismo tiempo que la abrazaba, temblaba, se le veía que era su primera vez. Sácate tú también tu polo - me dijo, yo le respondí: sácamelo tú, ella me saco el polo y acerque mi cuerpo hacia el de ella, por dios, estaba ardiendo; la besaba y le acariciaba sus pezones. Comencé a sacarle el pantalón y me dijo:

- No lo hagas, tengo vergüenza.

- Mi amor, nada te va a pasar confía en mí, además estamos solos.

Ella se dejo llevar por el placer que tenia y logre sacarle el pantalón. Tenia un calzoncito blanco puesto, se lo saque y lo olí. Que rico huele - le dije - tiene aroma de mujer. Ella me volvió a decir: tengo miedo. Yo mismo Flash, me desnude en un dos por tres y me acerque a ella diciéndole: lo que yo te haga tu tienes que hacérmelo. Ella me dijo: ya. Comencé a besarla y baje hasta el cuello, la besaba y eso le excitaba a ella, baje hasta sus hermosos senos que estaban paraditos y comencé a chuparlos; estuve un buen rato chupándole y besándola. Le dije: ahora te toca a ti.

Ella sin titubear me hizo lo mismo, parece que le estaba empezando a gustar. Después de unos minutos le dije: voltéate. Ella con un poco de temor me dijo: que me vas hacer. Solo quiero que sientas algo rico - le dije. Carolina me dio la espalda con un poco de temor y yo me eche encima de ella. Mi miembro erecto quedo entre sus nalgas y comencé a moverme la mismo tiempo que le besaba la nuca, y le mordisqueaba el lóbulo de su oreja. Ella solo decía en voz baja: ay, que rico, comencé a bajar por los hombros, besándolo, succionando y mordisqueándolo, comencé a bajar por la espalda y ella que seguía diciendo: que rico se siente. Seguía besando y mordiendo despacio y seguía bajando hasta las nalgas, con mi lengua viperina comencé a recorrer sus nalgas y algunas veces le mordía suavemente.

Carolina estaba tan excitada que las piernas que las tenían juntas las separo. Yo continué bajando y besando los muslos, me acerque hacia su conchita virginal que estaba muy húmeda. Le comencé a meter la lengua en ese huequito inexplorado y al mismo tiempo que saboreaba su fluido, le chupaba y ella se contorneaba. Le dije voltéate, ella me hizo caso y de nuevo volví a comerle el coño. Mi mano jugaba con su clítoris que ya se había pronunciado. ¿Quieres que te la siga chupando? - le dije, ella movió su cabeza diciéndome si. Le lamí un buen rato, estaba sobreexcitada y demasiado lubricada, y le digo. Ahora chupamela a mí.

Carolina con un poco de vergüenza (lo note en su expresión), bajo hacia mi pene sin titubear. Con una mano agarro el miembro y se lo metió a la boca. Se le veía inexperta y un poco torpe cuando me lo chupaba, a veces me hacia doler con sus dientes. Estuvo mamando verga un buen rato y me dijo: es demasiada carne para mi boquita. Yo sonreí y la bese. Le dije: échate aquí mi amor. Ella se volvió a echar sobre la cama y yo me coloque encima de ella, mi verga trataba de buscar el huequito virginal de Carolina. El rostro de ella mostraba algo de dolor, al momento que mi verga comenzó a penetrar la conchita de ella.

- ¡Ahhh, me duele!, por favor no sigas, tengo miedo.

- Mi amor, relájate, así es la primera vez, pero después te va a gustar - le dije.

Ella sudaba, temblaba y me abrazaba, me duele, decía, mientras que mi pene abría paso a través de su conchita.

- Por favor, ya no puedo mas, sácalo, me duele demasiado - me dijo.

Le saque el miembro de la su conchita, apenas había entrado el glande, la bese y le dije: cálmate mi amor, así es la primera vez.

- Si, pero me duele - dijo ella.

La bese, acaricie sus pechos, y le lamí su vientre hasta llegar en la entrada de su concha, le lamí y le chupaba sus flujos, el olor de su conchita me excitaba, ella con sus manos, me agarro la cabeza y me lo empujaba con fuerza hacia su concha.

- Solo hazme esto, me gusta - me decía.

Yo seguí lamiendo esa conchita, y mi mano sin querer comenzó a buscar su clítoris para frotarlo, ella me decía que rico, sigue, sigue, yo continué sobándole el clítoris y luego le introduci un dedo en su conchita, ella dio un suspiro. ¿Lo sientes? - le dije, ella asentó la cabeza. Ahora te lo voy a meter - le dije. Mi miembro estaba durísimo como una estaca, ella un poco asombrada me dice: no creo que entre todo eso en mí. No te preocupes - le dije. Tu solo relájate.

Ella abrió las piernas y me volví a echar encima de ella, con el miembro en mi mano comencé a buscar esa conchita, Carolina estaba mojadita, y comenzó hacer presión de mi pene con su vagina. Ella gritaba, me decía en voz baja: me duele, me duele, yo le alcance una almohada y le dije: si sientes el dolor mas fuerte muerde la almohada. Ella me dijo que si. Comencé a metérsela, siempre despacio con el fin de no lastimarla, ella cuando sentía dolor mordía la almohada, al fin pude metérsela toda y ella pego un grito de dolor, al mismo tiempo que una lagrima rodaba por su mejilla, no lo se si seria de dolor o felicidad. Yo le dije:

- Ya entro todo mi amor.

Ella con un gesto de dolor y felicidad me dijo: me has hecho sufrir.

- Ahora vas a sentir lo mas rico - le dije

Comencé a moverme lentamente, a medida que iba aumentando la velocidad, vi que se le volteaban los ojos del placer que estaba sintiendo. Seguí moviéndome y ella sudaba, y gemía, apretó con sus piernas en mi cintura y al mismo tiempo que me clavaba sus uñas en mi espalda y me decía:

- Ya no sigas más que me voy a orinar.

Yo le conteste:

- Hazlo y te vas a sentir relajada.

- No, tengo vergüenza hacerlo, voy a mojar la cama y tu hermana se va a dar cuenta. Ya no sigas por favor - me decía.

Yo pare de hacerlo, me levante de la cama y le dije a ella sígueme. Ella temerosa me dijo:

- Como voy a salir desnuda.

- No hay nadie en la casa. Nos vamos a mi cuarto - le dije.

Ella se paro y me siguió, la abracé por la espalda y le comencé decir susurrando al oído: hoy día te voy hacer llegar al cielo. Ella sonrió y me beso.

Llegamos a mi cuarto y la eche en la cama, la comencé a besar, y con mi mano le comencé a tocar su conchita, seguía mojadita. Le puse mi miembro en su cuevita y se la metí, ella se quejaba, pero ya no le dolía mucho. Comencé a moverme despacio, para después hacerlo mas rápido, ella comenzó a sentir lo que era el placer y me decía: así papi, que rico, sigue así, dame mas, mas…

Yo continuaba con un loco poseído, la besaba, le mordisqueaba sus pezones, le mordía los labios. Ella me dijo de nuevo: ¡papi!, ¡me voy a orinar!, ¡no sigas!...

Yo le respondí:

- Haz lo que te plazca, además estas en mi cama y puedes orinarte aquí.

Comencé a moverme rápidamente, ella, cansada y gimiendo me decía: ¡ya no puedo mas!, ¡me voy a orinar!, ¡me voy orinar! y que da un grito: ¡ay!, ¡ya no!, ¡ya no!, ¡ya no sigas por favor!, yo siento un chorro espeso y caliente que me moja todo el miembro y parte de la cama. Ese es tu primer orgasmo mi amor, te gusto ¿verdad?, ella me dijo si, pero déjame descansar un ratito. Yo le dije todavía no, yo estaba a punto de reventar y le dije: ahora vas a sentir algo rico y calientito dentro de ti. Comencé a tener sexo con ella, ella, Carolina me besaba, y yo también, siento que estoy por venirme y se lo hago saber a ella, ella me abraza con todas sus fuerzas y yo le digo: Carolina, ¡se me viene!, ¡se me viene!, ha, ¡bésame!, ¡bésame!, e inundo toda su conchita con mi semen. Ella me dice: ¡ah!, que rico papi.

Tumbados los dos en la cama, le dije que me había gustado hacerle el amor, ella me dijo que a ella también y que siempre me tendrá presente, y que nunca se va arrepentir de haberme entregado a mí. Me dio un beso, se paro y se fue al cuarto de mi hermana a cambiarse, yo me puse un short y fui a verla. Ella estaba lista para irse y le dije te acompaño hasta afuera. Al llegar a la puerta le di un beso, y le dije: mañana te espero. Ella me sonrió y me dijo chau.

Trio excitante

Escrito en Orgias por Relatos Eroticos el Jueves 16 Marzo 2006 a las 5:29 pm

Aventura vivida por mi con mi esposa, hicimos un tr�o con un chico contratado. Al principio mi chica dudaba. Poco pas� hasta que se decidi�. Est�bamos muy estimulados cuando nos dirigimos al hotel de citas. Apenas subimos al cuarto, buscamos en el diario un masajista profesional que contratar. No buscamos mucho, llamamos a un chico llamado Cristian cuyo anuncio le interes� a mi chica. Esperamos un tiempo y el tel�fono son�. Atend� ansiosamente. Era el chico para informar que ten�a que pagar extra en recepci�n. Baj� tan r�pido como pude y ella decidi� esperar en el cuarto. Pagu� y me present� a Cristian invit�ndole a subir sin demoras.

Subimos los dos pisos por la escalera y para mi sorpresa mi chica esperaba en el pasillo curiosa por ver como era nuestro acompa�ante. Los present� se saludaron y sin demora nos dirigimos al cuarto. Apenas pasamos la puerta pregunt�:

- �Qu� hacemos?

A lo que mi chica respondi�:

- T� eres el que invent� a esto.

Me re� y contest�:

- Quit�monos la ropa y hagamos sexo.

Eso hicimos. Quedamos los tres en ropa interior. La observ� a ella mirando al masajista de arriba a abajo con lujuria, sent� alivio al darme cuenta que el chico le gustaba y que se lo coger�a con placer. Nos subimos a la cama llevando s�lo ropa interior. Ella se sent� frente a Cristian d�ndome la espalda y comenz� a besarlo, se tocaban sus cuerpos mientras yo acariciaba su espalda observando como se com�an las bocas.

Le desabroch� el sost�n y Cristian se lo quit� bes�ndola con intensidad bajando por el cuello hasta lamerle las tetas. La cara de ella era de placer intenso. El masajista le bes� bajando por su abdomen. Le quit� la pantaleta bes�ndole y excit�ndole hasta hacerle gemir para m� esto era muy intenso. Al ver como lam�a su vagina eyacul� como pocas veces.

Me dirig� al ba�o a limpiarme. Sin demorar sal� para ver una escena muy estimulante. Ella estaba en cuatro siendo penetrada con fuerza por Cristian. La escena era muy sensual. Los dos ten�an cuerpos muy atractivos y veros fornicar era muy agradable a la vista. Sub� a la cama y me arrodill� frente a ella que sin dudarlo agarr� mi paloma y la meti� en su boca mientras gem�a de placer por el entrar y salir de la paloma del extra�o.

En este tipo de hoteles hay muchos espejos. Me estimulaba mucho ver la escena reflejada en uno muy grande que estaba en la pared. Disfrutaba como �l se balanceaba penetr�ndole arrodillado detr�s de sus nalgas grandes y redondas haci�ndole gemir silenciada por el miembro dentro de su boca. Tiramos as� un buen rato.

Luego ella se acost� y nuestro amigo se acost� sobre su cuerpo, mi esposa abri� las piernas y el se lo meti�. Yo me acost� al lado para ver bien lo que pasaba. Ve�a claramente el miembro de Cristian cubierto con un cond�n entrar y salir dentro de la cuca de mi esposa que explotaba de placer. Lo hicieron as� por un buen rato. Ella le dijo que se quitara, el se levant� y se puso de rodillas en la cama. Yo permanec� acostado boca arriba. Ella se sent� sobre m� d�ndome la espalda y tom� mi pene metiendoselo y comenz� a rebotar. Quit� el cond�n al amigo y comenz� a mamarselo. Era demasiado para m�, al poco tiempo acab� de nuevo.

Ella se levant� y �l le dijo que tiraran sentados uno frente al otro. Mi chica le dijo que se pusiera un cond�n, lo que hizo al instante y frente a frente comenzaron a fornicar como pocos. Sus cuerpos eran muy atractivos. La escena era muy agradable a la vista. Se hac�an el amor con intensidad, sus movimientos eran de sexo perfecto. Se besaban locamente comiendo sus lenguas. Ella gem�a de placer. Yo solo miraba mi pel�cula porno privada. Era una escena muy er�tica. Sus dos cuerpos eran perfectos, sudados de placer. Tiraron por un buen rato hasta que ella explot� en un orgasmo muy intenso. Ese cl�max marc� el fin de la aventura.

El chico se visti� y se fue. Nunca supimos m�s de el.

Mis manos, mi peluche y yo

Escrito en Autosatisfaccion por Relatos Eroticos el Jueves 16 Marzo 2006 a las 5:26 pm

Hola tengo 23 años de edad soy estudiante y es la primera vez que escribo aquí siempre leo los relatos son muy interesantes, un día de estos decidí enviar uno mió para ver que se sentía. Bueno les cuento de mi soy una chica alta, ni tan flaca, ni tan gorda de contextura normal blanca cabello negro unos senos bien formados y un trasero espectacular.

Todas las noches me acuesto la primera que todos en mi casa, me pongo a ver la tele los jueves y los viernes veo unas películas donde salen unas mujeres espectaculares siendo folladas por unos tipos que no están nada mal, yo no se si es porque las mujeres están muy buenas o la manera en que las follan me excita.

En estos días no podía dormir exactamente me dormí como a las dos de la mañana entonces puse el canal que siempre veo y estaba una tipa con un peluche grande se paso el oso por el cuello, yo hice los mismo primero busque rápido un oso de peluche entonces cerré bien la puerta y tenia una bata cortita, monte al oso encima de mi me empecé a rozar la boca del oso por mi cara por mi cuello es que eso fue demasiado bien.

Luego empecé a manejar con mis manos las manos del oso como pasando por mi cuello llegando a mis senos yo creo que el oso disfrutaba ja ja ja… bueno en fin me quite la bata y quede en una tanga y un sostén rosado el oso me daba placer, metí una de sus manos en mi seno derecho y lo empecé a mover de forma circular mis pezones se estaban poniendo duros, luego metí la otra mano en el seno izquierdo y era tan excitante sentir dos manos peludas en mis senos aunque estaban manejadas por mi.

Luego me desabroche el sostén y mis senos quedaron al aire, senté encima de mi al oso y me puse crema en mis senos y los empecé a masajear suavemente le di serios pellizcos y mis pezones se alzaron, luego busque un pepino y lo empecé a tocar pensando que era el pene del oso eso fue lo que me excito mas, menos mal que tenia un pote de crema y lo unte bien y lo fui pasando por mi vagina pero tenia miedo de introducirlo abrí bien las piernas y acerque al oso a mi vagina y le puse el pepino pero el oso como que sabia lo que hacia porque cuando lo puse en una abertura que tiene eso se quedo quieto entonces abrí mas mis piernas y fui introduciendo poco a poco el pepino, cuando lo metí directo sentí un alivio y a la vez me mordí el labio fui moviendo poco a poco al oso hacia afuera y adentro paso una hora y ya me habían dado varios orgasmos.

Luego me monte sobre el oso y me metí de nuevo en el pepino eso fue excitante me empecé a mover como es correspondiente arriba y abajo mientras que las manos del oso me tocaban los senos ya tenia un buen rato y ya me habían dado tres orgasmos.

Pero antes de terminar mis flujos quedaron en el pepino me levante y me mame el pepino como si fuera un pene de verdad, termine de chuparlo, bote el pepino por la basura me vestí con mi tanga y sostén y me puse encima del oso para agradecerle lo que hizo, me excito como nunca.

Bueno después les seguiré contando lo único que puedo decir es que mi oso y yo somos inseparables.

Una aventura ardiente

Escrito en Zoofilia por Relatos Eroticos el Jueves 16 Marzo 2006 a las 5:25 pm

Mi nombre es Sandra, y vivo en las afueras de la ciudad de Guadalajara, en España. Lo que voy a relatar es cien por cien real, y espero que con esto algunas se animen a hacerlo, aunque sea una vez en su vida. Tengo 29 años, y estoy divorciada desde hace dos años. Mi marido me engañaba con una mujer de la ciudad, a la que dejo embarazada, mientras que a mí siempre me decía que no era el momento para encargar chicos. La cuestión es que conseguí quedarme con esta propiedad donde vivo ahora, la cual es bellísima y tiene mucho aire libre. Los primeros meses a los que vine a vivir aquí fueron duros, porque me encontraba muy sola. De vez en cuando pasaba un vecino de aquí cerca, y me ayudaba en algunas de las tareas, además de alcanzarme a la ciudad cuando lo necesitaba. ¡No piensen mal!, porque este señor tiene unos setenta años, y el veterano esta felizmente casado con su señora, la cual es encantadora.

Pero la aventura surgió a los seis meses mas o menos de estar aquí. Como podrán comprender, seis meses sin un hombre puede enloquecer a cualquier mujer joven y atractiva como yo. Por lo menos me siento así, porque soy de mediana estatura, cabellos castaños cortos y tengo buenos atributos: unas tetas divinas y una cola envidiable para unas cuantas.

Pasando al punto de este relato, la cuestión radica que justo por esos días fui hasta la ciudad en busca de diversión y de algún hombre que me sacara la calentura. Recorrí varios clubes y pubes pero no me agrado ninguno. Se veían muy toscos y ordinarios, y algunos pensaban en cosas asquerosas como sadomasoquismo y orgías. Volví esa noche a mi casa, y para aliviar en algo lo cachonda que me encontraba, tome uno de los pepinos de mi huerta y me saque las ganas con una buena paja. A pesar de todo, la calentura me estaba poniendo medio loca, hasta incluso llegue a pensar de provocar a mi vecino, el veterano, pero me arrepentí porque vi que era un pobre hombre que se había portado muy bien conmigo y sentí que no era justo si lo incitaba a acostarse conmigo.

Pasaron algunos días mas, y ya la concha no daba mas: necesitaba de una verdadera pija. Justo ese día paso mi vecino, el cual venia acompañado de su señora. Se iban por una semana a una feria, en la provincia vecina. Lo curioso que traían consigo un perro. ¡Que hermoso animal!. El mismo era un gran danés negro, alto y esbelto, un pura raza genuino. Me pidieron que si no me animaba a cuidar del animal esa semana en que se encontrarían ausentes. Al principio desistí, porque semejante perro en casa me daba un miedo bárbaro. Mi vecino dijo que era muy mansito, y que por la comida no me hiciera problema, porque trajo una bolsa de alimentos para él. Además me comento que estaba entrenado para obedecer, y que los bichos de esa raza jamás atacan a lo que los cuidan. En resumen, tanta charla que logro convencerme para que le cuidara al perro en casa por una semana. Esa noche deje al perro atado afuera de la casa, pero en la madrugada se puso a llorar. Sin duda estaba acostumbrado a dormir afuera, por lo que lo deje entrar en la casa y lo acosté en la sala, sobre la alfombra. Me fui a dormir, y no ocurrió nada mas esa noche.

Al otro día me levante temprano y como lo hacemos todos, me dirijo al baño para orinar. Estaba medio dormida, por lo que entre al baño y me encuentro con el perro adentro. Me asuste y luego me di cuenta que había quedado la puerta del baño abierta y el pobre animalito había entrado al baño a tomar agua o husmear, o yo que sé. Lo trate de echar, pero no me hizo caso, y con las ganas de mear que tenia, no aguante, me baje la bombacha y me senté en el inodoro con el perro frente a mí, mirándome. Mientras estaba orinando, veo que el perrito se había divertido con mis calzones sucios, a los cuales los lamió y mordisqueo. Cuando quise retarlo por eso, el can estaba lamiendo la bombacha que tenia puesta, la cual estaba a la altura de mis pantorrillas. Se ve que la misma estaba con restos de mis jugos vaginales, además esa noche, después de entrarlo a la casa, me había hecho una paja de película con mi pepino. Pude observar como la lengua del perro mojaba sobre mi bombacha. En eso veo, que se le empieza a asomar una punta roja en el forro de la pija del perro. Indudablemente se estaba excitando el can. Lo corrí, y el perro no me hacia caso. Quiso meter su cabeza entre mis piernas, y consiguió en el forcejeo meterme un lengüetazo a la concha. ¡Que divino!, pero me pareció morboso por lo que me subí el calzón y salí raudamente del baño, con el perro siguiéndome. Entre al dormitorio, pero el perro quedo fuera. Sentía como el perro rasgaba la puerta, pugnando por entrar. Me vestí, y sin darle mas importancia al asunto, tome el desayuno y le di de comer a Zoltran, que así se llamaba la bestia. Se ve que el hambre es mas fuerte que el sexo, porque ni bien se puso a comer, el perro se tranquilizo y se echo a descansar.

Esa mañana, hice las tareas cotidianas. Almorcé y por la tarde me dirigí a dormir una siesta. Zoltran estaba inquieto, y para que no pasara lo de la noche, opte por meterlo en el dormitorio, para que no hicieran algún desastre en la casa. Me acosté en la cama, y el perro sobre el suelo, debajo de la misma. Encendí el televisor y estaban dando una película, que sin ser explicita, era un poco fuerte en la temática. En eso veo el pepino, y se me ocurrió hacerme una pajita vespertina. Me masturbe como una yegua, retorciéndome sobre la cama con mis orgasmos. Cuando acabe, deje en el suelo el pepino, todo mojado con mis jugos vaginales. Entonces siento que de abajo de la cama sale Zoltran como enloquecido, y lamió el pepino como un desesperado, mientras de su vientre se asomaba con toda claridad una larga polla roja y nervuda. Me sorprendió, porque yo estaba sin mi bombacha, con la concha al aire. Dejo el pepino y se trepo a la cama. Me lamió como loco toda la concha, trate de sacarlo, pero la calentura del animal era impresionante. De tanto forcejear lo deje, y en eso me empezó a trabajar la cabeza. Sola con las ganas de coger de meses que tenia, pensé que si nadie se enteraba, el perro podría divertirse y yo también. Mientras lamía, la pija del perro se ponía cada vez más grande y gruesa, y se le salió hasta una bola que tiene atrás. En eso, entendí que si el perro me daba placer, yo debería devolverle algo, así que gire sobre la cama y de espaldas me ubique debajo de su vientre. Le tome la pija y pase mi lengua. Esta le recorría la verga, mientras esta ultima largaba unos chorritos como de orín y semen. Me la metí toda adentro de la boca y se la chupe como si fuera la pija de mi ex-marido. Mame y mame como una loca y de tanto chupar se ve que el animal estaba por acabar, porque se contorsiono y un chorro de semen casi me ahoga. A horcajadas la saque de mi boca, mientras chorros de leche espesa salía de la comisura de los labios. Escupí y escupí, y la verga del can, aun seguía emitiendo leche.¡Nunca pensé que los perros acabaran de esa manera!.

Al rato se ve que Zoltran se alivio, pero yo seguía caliente, por lo que decidí tirar todo lo morboso, prohibido, perverso, etc, al diablo; me desnude y le ofrecí toda la concha al perro. ¡Era la pija de verdad que necesitaba y la que tenia a mano!. Me coloque en cuatro patas como lo hacen las perras, y movía mi culo frente al hocico de Zoltran, provocándolo. Demoro un ratito, mientras yo con mi mano me pajeaba, tocándome el clítoris y metiendome el pepino en la concha. Se ve que los jugos de mi concha lo hacen calentar, porque comenzó a lamer como un desesperado. Pude ver de reojo que la punta de la pija se le salía. De repente dejo de lamer, y abruptamente se monto sobre mis espaldas, abrazándome con sus patas delanteras sobre mi cintura, y acercando su verga a mi concha. El perro insistía en ponerla, mientras hacia los movimientos coitales que hacen los de su especie, pero la verga no entraba a mi concha. Yo podía sentir como los juguitos que escupe su verga mojaban todos los pendejos y los labios de la concha, y el roce de la punta de su polla me daba un placer indescriptible. Lo mantuve así por unos minutos, y al rato me pareció una herejía que dos mamíferos (como lo somos Zoltran y yo) no copuláramos como lo hacen los animales. No aguante mas tanto amague y jueguitos, que ayudando a Zoltran, por debajo mío le palpe con mi mano la pija, y tomándola de su tronco (que estaba gruesísimo) la conduje a la entrada de mi vagina. Le puse la punta adentro y tal vez algunos centímetros, y lo solté.

De inmediato con tremenda verga ensartada en mi concha, el perro se movía, copulándome como si fuera una perra. Sentía como entraba y salía esa enorme vara de carne. ¡Por fin tenia una pija de carne en la concha!. Me dedique a disfrutar de ese momento, el cual me pareció más excitante que cualquier amante humano hubiera tenido. Algunos segundos después, el perro se empezó a mover frenéticamente, y me golpeaba con su pelvis como si estuviera por acabar. Me metió toda la verga dentro, incluso la gorda bola que se le forma al final de la pija, y con todo eso dentro, me empujaba a lo bestia, donde sus testículos se sacudían entre mis piernas. De repente, Zoltran se detuvo, y al instante una enorne oleada de semen inundo mi útero. ¡El animal estaba acabando dentro de mí!. ¡Dos mamíferos, estaban en el éxtasis de la reproducción!. Mire al espejo de mi dormitorio, y me vi como gozaba, mientras el perro apoyaba su hocico sobre mi espalda, y su lengua salía de su boca, chorreando hilos de saliva sobre mí. Al rato, palpe mi concha con la polla perruna aun dentro, y sentí que por los costados de mis labios rezumaba semen de perro, mezclado con mis jugos vaginales. Al ratito Zoltran tiro hacia atrás para retirarse dentro de mí, pero ¡no podía sacarla!. La bola que se le formo, era tan grande como una manzana, y el ancho de mi concha no le permitía el paso para que saliera. ¡Que susto me lleve!. ¡Había quedado abotonada con el perro!. Instintivamente, el perro paso una de sus patas traseras por sobre mi culo, y ahí si quedamos como lo hacen los perros. ¡Culo con culo, abotonados como bestias!.

Me tranquilice y me dedique a gozar de las oleadas de leche que Zoltran seguía soltando dentro mi concha, sabiendo que al cabo de unos minutos a los perros se le deshincha la bola y salen de las perras. Pero nunca me imagine que demorara tanto, porque estuvimos como media hora, pegados, con la verga perruna insertada en mi vagina. En ese lapso me dio sed, y a pesar de que tenia al can pegado a mi culo, salí de mi cuarto en cuatro patas, arrastrando al perro con mi culo. No podía llegar al refrigerador a tomar la botella de agua, por lo que tuve que tomar agua del plato del perro. ¡Eso fue el colmo!. Me sentí una verdadera perra, con el perro clavado a mi culo, y tomado agua de un plato como las bestias!. Espere y como dije antes, a la media hora, Zoltran tiro y yo colabore tirando también y ahí sentí como la polla se deslizaba desde mi vulva a través de mis labios, y resbalando escuche un ¡plop! como las sopapas. Salió la enorme polla del can, era roja muy oscura, casi violeta y chorreaba líquidos de cualquier color y cantidad. De inmediato comenzó a rezumar de mi concha, el mismo liquido que el perro chorreaba de su pija, y sentí que chorros de semen canino salían de mi vulva. Trate de tocarme la concha, pero cuando lo hice me asuste, porque me había quedado un hoyo que hasta mi mano se perdía dentro. Al ratito tomo su tamaño natural, porque estos músculos se dilatan muchísimo. Mire a Zoltran, y se había echado sobre el piso y levantando una de sus patas trasera, se lamía la polla, como compadeciéndola del trabajo que había hecho. ¡Habíamos cogidos como dos bestias, y ambos nos sacamos las ganas!. Fui al baño y me duche, porque con esa tremenda actividad sexual, me sentía muy sucia y realmente lo estaba.

Cuando salí me vestí y dirigiéndome a la cocina, le di de comer a Zoltran y con una caricia le agradecí el servicio prestado, y me devolvió una movida de cola. ¡Esa semana fue apoteósica, cogí varias veces con el perro de mi vecino!. Lo hicimos por todos lados, en mi dormitorio, la cocina, el baño, la sala de estar, incluso un día me arriesgue y lo saque al jardín. A la semana volvieron mis vecinos, y me preguntaron como se había portado. Por supuesto le dije que estupendamente, y en eso el vecino me dice que tiene una sorpresa. Resulta que en la feria compro una perra gran danés, para cruzarla con Zoltran. Casi suelto la risa cuando me dice: ¡Pobrecito, todavía es virgen!. ¡Que hija de puta que soy, había corrompido a un perro virgen!. Ah!, me olvidaba, todo los días Zoltran venia a casa por las mañanas y sin que nadie se diera cuenta, cogíamos como animales. Se ve que era un buen semental, porque al poco tiempo la perra del vecino tuvo cachorritos, y sorpresa fue cuando me regalaron uno. Hoy es chiquito, pero no pregunten quien lo va desvirgar cuando sea adulto.

Amiga y amante

Escrito en Lesbianas por Relatos Eroticos el Jueves 16 Marzo 2006 a las 5:24 pm

Era un viernes por la noche, Anna cumplía años, y todas las amigas de la secundaria le pensamos celebrar, a lo que Anna acepto muy feliz. Todas con 24 años y solteras no tuvimos ningún inconveniente. Primero fuimos al cine, a ver una película porno de mujeres bisexuales, por lo que desde el inicio de la noche nos fuimos calentando, Anna me insinuaba cosas, en el cine se paro por mas palomitas y a propósito, se “tropezó” y para “apoyarse” puso su mano en mi coño, lo toco disimuladamente, yo me calenté y ella dijo:

- Lo siento

Yo le dije que no había problema, que fuera y me dijo:

- Acompáñame.

Yo acepte puesto que era su cumpleaños.

Ya fuera de la sala de nuestra película, fuimos por las palomitas, y ella me dijo:

- Quiero ir al baño, acompáñame.

Yo accedí y entramos al baño antes de comprar las palomitas, ya dentro ella cerro la puerta con llave y me dijo:

- Ya salgo.

Yo espere un minuto y ella salió rápido.

- Hay que llevar palomitas - me dijo.

- Cierto - respondí.

Luego salimos del baño y compramos las palomitas, al llegar, nuestras otras dos amigas estaban masajeándose los coños, nosotras solo nos sentamos y les recordamos que era un cine, ellas se soltaron y pusieron caras de niñas regañadas lo que nos causo gracia. Cuando termino la película, Flop, una amiga nuestra nos propuso ir a un bar, el bar era de gente “sucia” pero a nosotras nos agrado, luego una pareja de mujeres se paro y se empezaron a besar, nosotras solo veíamos y Anna dijo:

- Ya me calenté, vamonos a mi casa, ahí pasen la noche si?.

Todas accedimos y al llegar a su casa nos dijo:

- Veamos otra película, al fin y al cabo la noche es joven - mientras nos guiñaba un ojo.

La película era porno, y yo tenia dolor de espalda, le pedí un masaje a Anna, ella accedió y como estábamos en su cuarto viendo la película, me recosté de espaldas, me quite la camisa y el sostén y ella se monto sobre mí, me comenzó a masajear los hombros, mientras veíamos la película, las cuatro estábamos muy calientes, Anna dejo de masajear mis hombros y me masajeo la espalda, y luego paso a sobarme la cintura, yo pensaba en sus intenciones pero estaba muy concentrada en la película, discretamente paso de mi cintura a mi coño, me lo masajeo tan rico, que solo me quedo la opción de dejarla actuar, luego Flop apago la película y dijo:

- No puedo mas estoy muy cachonda.

- Uuufff yo también - dijo Mapy, otra amiga.

- Bien chicas, a quitarnos la calentura - dijo Anna.

Yo solo disfrutaba el masaje, luego quería ponerme mi camisa pero no la encontré y era porque Anna la tenia.

- No te la pondrás -me dijo Anna

- A si? - respondí - A ver, que tengo que hacer para que me la devuelvas.

- No sé - dijo sarcásticamente.

- Ah! ya se la peleare.

Nuestras dos amigas, nos miraban con unos ojos llenos de deseo, yo me tiré encima de Anna y empecé a tratar de quitarle la camisa, no pude hasta que le hice cosquillas, ella reía y cuando me levante me vio todas las tetas, yo la vi y ella con tanto deseo me las comenzó a besar, yo me dejaba mientras ella lanzo por los aires mi camisa, luego, las otras dos chicas no se quedaron atrás y se lanzaron al suelo, se besaban con lujuria y pasión, mientras Anna me besaba las tetas, yo me apretaba a su cuerpo, luego como ambas vestíamos falda, formamos un perfecto 69, le quite la falda y la ropa interior, y descubrí ese coñito, depiladito como me gusta, le empecé a lamer suavemente mientras veía como cerraba los ojos y disfrutaba, mientras que ella, me había quitado mi poca ropa y me lamía con deseo, casi metía su cabeza en mi coño, yo cerraba mis piernas y le decía:

- Sigue, sigue mami aaahhh que rico uuuhhh no me sueltes, sigue.

Y ella me decía:

- Mamasita! uuhh que coño más rico, así me gustan.

Yo le lamía cada vez más rápido, hasta que le embestía, casi la penetraba con mi lengua mientras metía uno o dos dedos en su culito respingadito, ella cerraba sus piernas como evitando que escapara hasta que le logre un orgasmo, y poco después ella me logro uno a mí. Después nos pusimos frente a frente y nos besamos con pasión y lujuria, luego yo baje besando su cuello hasta que llegue a sus tetas, las lamí y sus pezones bien duritos me pedían mas, le lamía los pezones con unas ganas de comerlos, los mordisqueaba y los mamaba, ella gemía y gemía, hasta que paramos, ella regreso a mi coño y me metía los dedos, me lamía hasta que me vine otra vez, ella trago mis jugos y limpio otros con sus dedos, y me puso los dedos en la cara como pidiéndome que los chupara, los chupe y me dijo:

- Que rico saben tus jugos mami.

- Si me doy cuenta.

Nos recostamos a los lados del cansancio y nos besamos, como para despedir esa noche, luego amanecimos, y Flop estaba sobre mí, pero eso ya será otra historia.

La colita de mi mujer

Escrito en Varios por Relatos Eroticos el Jueves 16 Marzo 2006 a las 5:23 pm

Hola mi nombre es Daniel estoy casado con Silvia desde hace ya 11 años y desde el primer día de casados, e incluso antes de casarnos, yo le pedía a Silvia que me diera la colita, esa que me vuelve loco ya que para mi gusto tiene la mejor cola del mundo, con unos cachetitos bien redonditos y siempre paradita, ella siempre me la negaba y eso que me la había prometido para después del casamiento.

Silvia tiene el cuerpo muy bien formado buenas tetas, hermosas piernas, es delgada de ojos celestes y pelo rubio, y yo a mi ver tampoco estoy tan mal soy delgado alto pelo castaño claro y ojos verdes luego de un par de años tanta insistencia dio sus frutos. Mi trabajo consiste en guardias de 24 horas y 48 horas de franco.

Una tarde luego de haber estado de guardia, cuando al llegar a casa Silvia me recibió con top y una minifalda que no le tapaba casi nada y cuando me dio la espalda, luego de darme un cariñoso beso, pude ver la base de esa colita que a llegado a quitarme el sueño, estuvo súper mimosa incluso durante la cena y después de comer vino la sobremesa, se sentó a mi lado y abrazándome me dijo:

- ¿Que medidas tiene tu pija?.

Esta pregunta me dejo helado puesto que ella no es de hablar así, es más bien educada y esa clase de preguntas no las hace, o al menos no las hacia hasta esa noche, y a lo que mi repuesta fue:

- No se hace mucho que no la mido y ya ni me acuerdo de cuánto media la ultima ves que lo hice.

Me abrazo me dio un hermoso beso y dijo:

- Vamos a medirla entonces.

Yo no podía salir de mi asombro pero sin dudarlo me saque el pantalón y ya en calzoncillos y de solo pensar lo que se podía llegar a venir mi pija comenzó a crecer de tal forma que fue formando una carpa enorme Silvia la miro esbozo una sonrisa picara y se levanto fue hasta el modular y tomo un centímetro del costurero, vino hacia mi me abrazo y comenzó a besarme a la vez que me frotaba mi pija por encima del calzoncillo, la miro y me dijo:

- Pobre, parece que va a explotar.

Con una de sus manos empezó a bajarme lentamente el slip que llevaba puesto y cuando mi pija salio de su encierro pego un salto quedando totalmente al descubierto Silvia se agacho tomo mi pija entre sus manos y le dio un pequeño beso sobre la cabeza luego otro y se la metió casi toda en la boca de un solo bocado lo que provoco en mi un efecto alucinante, mientras chupaba termino de sacar el calzoncillo que quedo tirado por ahí, luego de un rato de estar mete y saca de su boca la saco, tomo el centímetro y la midió diciendo:

- Tiene 5,4 cm de ancho, va a andar bien.

Yo no entendía nada, ¿a que se refería? entonces dijo:

- Amor hace rato que me pides que te de mi colita, yo te propongo algo yo dejo que vos me hagas la cola pero a cambio de ello vos me tenéis que dar la tuya primero.

Yo lo pensé un ratito y con tal de hacerle la cola a ella esa colita que siempre desee no lo dude mas y acepte, ella fue pidiéndome que me quedara y que fuera cuando ella me llamara, pasaron como cinco minutos y me llamo, al entrar la encontré recostada sobre la cama totalmente desnuda cubierta solamente con una fina tanga color negra, me hizo un ademán con la mano para que me acercara y me hizo poner en cuatro patas sobre ella quedando a modo de 69, tomo mi pija con una mano y se la introdujo nuevamente en la boca y sin sacarla comenzó a frotar lentamente el orificio de entrada de mi ano. Luego estiro su mano hacia la mesa de noche y tomo un pote de crema y algo que no alcance a ver que era, saco mi pija de su boca y se corrió unos centímetros más atrás y unto mi culito con crema. Paso seguido comenzó a meterme muy lentamente un dedo en el orto cuando estuvo lo suficientemente metido empezó el mete y saca hasta que mi ano quedo lo suficientemente dilatado como para meter dos dedos, repitió entonces la escena anterior yo a esta altura no sabia que sentir tenia un especie de dolor seguido de excitación que no me permitía definir si realmente disfrutaba lo que me estaba pasando o no, lo que les puedo asegurar es que mi pija estaba a mil casi a punto de reventar.

Luego de unos minutos sentí como sus dedos salían de mi ano y era reemplazado por algo frío quise darme vuelta y ver que era pero me lo impidió con un chistido entonces me relaje y la deje hacer, algo que no adivinaba que se fue abriendo paso entre los esfínteres de mi culo, mire hacia la cama y vi su tanga no lo dude y se la saque de un tirón le entreabrí un poco las piernas y comencé a pasarle la lengua sobre la raja, sentí como ella misma aflojo las piernas para que yo pudiera entrar con mas facilidad al mismo tiempo que comenzaba a meterme y sacarme eso de mi culo yo por mi parte empecé a lamer su clítoris que se fue poniendo rígido al paso de mi lengua. Silvia se retorcía y jadeaba de placer y entonces sin sacarme nada del culo tomo mi pija y se la metió en la boca y chupando y metiendo y sacando y yo metido de lleno en la conchita de mi mujer acabamos en el mejor orgasmo que he tenido en mi vida, luego lentamente fue sacando el aparato de mi ano y me lo mostró era un masajeador capilar que habíamos comprado tiempo atrás y que tenia forma cilíndrica punta redondeada era demasiado parecido a un vibrador de esos de metal que se venden en los sex shops, me di vuelta nos besamos y le dije:

- Ahora me toca a mí.

Ella me miro tenia el rostro sumamente relajado se notaba que había acabado en buena forma me dijo:

- Si mi amor pero déjame recuperar, estoy exhausta.

Nos levantamos fuimos a baño yo sentía un dolor rarísimo en mi culo pero a la vez me sentía excitado por la experiencia de haber sido desvirgado por mi mujer, nos lavamos y volvimos a la cama, cuando nos acostamos Silvia dijo:

- Se suave por favor.

No termino de decir esto que yo ya estaba detrás suyo, la coloque en posición de perrito, tome un poco de crema y se la coloque en la puerta de su culito luego metí un dedo y para mi sorpresa le entro con mucha facilidad, luego de un rato de meterle y sacarle el dedo unte mi pija con crema y se la apoye en la entradita del ano yo miraba extasiado no podía creer que por fin le estuviera por romper el culito a mi mujer, muy lentamente fui enterrando mi pija en su culo sin perderme detalle se la enterré hasta el fondo y comencé a bombearla primero lento y luego mas fuerte. Silvia gemía y decía palabras que yo no entendía, de pronto levanto la cabeza y empezó a mirarme por encima de su hombro, su rostro reflejaba que estaba disfrutando de mi cogida y me dijo:

- ¿Te gusta amor? ¿Te gusta romperme el culito?, mira como me haces gozar guacho, me esta culeando, me estas rompiendo el orto mi vida, seguir así, no pares, me encanta, quiero mas.

No paraba de decirme estas cosas y no aguante mas y acabe llenando el interior de su ano con mi leche, lentamente me moví un poco mas y gritando de una manera que nunca lo había hecho Silvia acabo de un orgasmo espectacular y ruidoso, nos tiramos en la cama yo sobre ella sin sacarle mi pija de su culo la bese en la boca y se la saque muy despacio. Silvia se dio vuelta nos abrazamos y besamos y me entonces me pregunto:

- ¿Lo disfrutaste, mi vida?.

Mi respuesta era mas que obvia:

- Por supuesto mi amor, fue un sueño hecho realidad, ¿y vos?

- Yo también gocé como una loca, me arrepiento de no haberte dado mi cola mucho antes, pero debo hacerte una confesión… te hice trampas, yo durante varias noches que vos estuviste de guardia estuve ablandando mi culo con el masajeador por eso cuando vos me metiste tu pija yo disfrute y no sentí dolor alguno.

La mire a los ojos y con una sonrisita me pregunto:

- ¿Me perdonas?

No hacia falta respuesta la bese con pasión y nos dormimos abrazados, esa fue la primera vez que le hice la cola a mi mujer me costo la mía, ¿pero quien me quita lo bailado?.

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