LA WEBCAM INDISCRETA
La perra disfrutando y haciendo disfrutar
El relato siguiente ocurrió un miércoles de no hace mucho tiempo, en mi cuenta de messenger tengo agregadas a muchas personas, bastantes de estos son lectores de mis relatos que he publicado, normalmente suelo conversar con ellos, para de este modo poder conocer sus dictámenes, saber que opinan de mis historias e intercambiar experiencias. Uno de estos contactos se llama Ángela, ella es de Oviedo, morena con el pelo largo, ojos marrones, cara muy morbosa, labios muy bonitos, alta, rellenita, senos grandes y culo redondito, a parte de esto es virgen, ella lo suele decir con bastante frecuencia en las conversaciones por el messenger, lo cual me encantaba, me da bastante morbo, nosotros solemos hablar con frecuencia, a ella le gusta leer mis creaciones porque le ponen cachonda, es una buena fan de mis relatos, e incluso le gusta participar en ellos.
El día citado, estaba conectado, transcurrido un rato ella entró, pasamos un tiempo hablando de cosas banales, después se calentó un poco la cosa hasta que Ángela me dijo que estaba esperando a que yo la derritiese, que lograse hacerla correrse, yo le respondí que estaba deseándolo, y ella me dijo que quería ver de lo que era capaz, entonces le dije que conectara la cámara web, y ella inmediatamente lo hizo. Al rato la pude ver, tenía puesta una camiseta blanca de tirantas, y un pantalón pirata azul y blanco, inmediatamente me dijo que la derritiese, le respondí que de acuerdo y me metí en situación. Le dije que estaba ahí con ella, que le estaba acariciando con mis dedos los hombros, los brazos, las mejillas, el cuello y los labios, ella con su mano hacía lo que le decía, se iba acariciando estas partes, la podía ver por la web cam, pasaba sus manos por su cuerpo, acariciándoselo, sus dedos se dedicaban a mimar sus brazos, sus hombros, su cuello, sus mejillas, después la besaba, nos enrollábamos dulcemente, pasaba mi lengua por sus labios, saboreándolos, jugando con nuestras lenguas, entrelazándolas, besándonos, a continuación lamía sus labios, los mordía suavemente, jugaba con mi lengua sobre sus dientes, todo esto mientras mis manos acariciaban sus hombros, sus brazos, y la abrazaba, ya ella estaba metida en la fantasía, parecía como si estuviéramos juntos de verdad, y así actuábamos, ella con sus manos haciendo lo que harían las mías.
Luego le pasaba mis labios por sus mejillas, arriba y abajo, hasta llegar a sus ojos, pasando mi lengua por sus palpados, Ángela me dijo que le gustaba mucho eso, que era muy placentero, después bajé mi boca hasta sus labios, y la besé enérgicamente, revolviendo los labios de uno contra otro, nuestras lenguas luchaban, después bajé hasta el cuello, lo lamí, lo besé, lo saboreé, ella me dijo que ese era su punto débil, yo continué lamiéndolo, de atrás hacia delante y al revés, besándolo repetidas veces, haciéndola suspirar, ella me dijo que estaba ya muy mojada, yo le dije que me encantaba lamérselo, que me gustaba que las mujeres se excitasen al acariciarles el cuello, al pasar mi lengua por los hombros. Jugueteaba con mis labios por sus h cuerpo semidesnudo, ella iba haciendo todo lo que le decía, y podía contemplar por la webcam que se quitaba la camiseta tal y como le dije.
Estaba solo con el sujetador cuando le besé el cuello, para luego bajar hasta el canalillo, pasando mi cara por él, después subo y le beso apasionadamente, mis manos acariciaban sus brazos, después los laterales del tronco, arriba y abajo, para finalmente posar mis manos en sus pechos, cada mano en una teta, estando ellas aun dentro del sujetador, me encantaba disfrutarlas, eran deliciosas, las elevaba, las apretaba, las estrujaba, hacía círculos con ellas, todo esto mientras la besaba.
Mis manos se metieron dentro de su sujetador para acariciar sus pechos, podía percibir la suave piel de sus tetas, las juntaba una contra otra, las apretaba, amasaba los pechos, los sobaba con sumo placer, hacía círculos con ellos, pellizcaba los duros pezones de Ángela, ella estaba disfrutando, iba siguiendo el juego, hacía lo que le iba indicando como si fuera yo el que lo realizase.
Minutos después a la vez que le besaba el cuello llevé una de mis manos a la espalda para desabrocharle el sujetador, y así poder quitar lo que quedaba, y dejar su parte superior desnuda, al poco tiempo quedaron los pechos al descubierto, pudiendo contemplarlos, eran hermosos, muy apetecibles, me encantaba acariciarlos, los agarraba con mis manos, los subía, los bajaba, los amasaba, hacía círculos con ellos, mientras nos besábamos, nuestras lenguas jugaban. Ángela con sus manos se elevaba y bajaba los pechos, hacía círculos con ellos, como si fuera yo el que lo hiciera, sacaba su lengua y simulaba que los liábamos. Un rato después, comencé a lamerle los pechos, suavemente iba pasando mi lengua por los alrededores de sus tetas, iba haciendo círculos, cada vez más pequeños, para ir acercándome a la aureola, cuando llegué me metí el pezón entero en la boca, todo lo que pude, lo estuve absorbiendo un rato, primero uno y después igualmente con el otro, introducía toda la carne que podía en mi boca. Mientras ella simulaba que era yo y se metía sus tetas en su boca yo me fui desabrochando el pantalón, y empecé a acariciarme mi pene por encima del slip.
Seguía chupando sus pechos, estaban deliciosos, los mordía suavemente, los lamía con mi lengua por todos lados, estaban riquísimas, las cogía con mi mano y las levantaba, las lamía y las besaba y las dejaba caer, así una y otra vez, ambas tetas seguían apuntándome, deseosas de recibir más placer. Ángela se agarraba sus pechos con sus manos, se los acariciaba por encima, los agarraba y los movía para los lados, arriba, derecha, abajo e izquierda, su cara denotaba placer, yo continuaba acariciándome mi pene aun guardado. Sus tetas se veían deliciosas, más aun cuando ella se metía tanto en el papel.
Le seguía estrujando sus pechos, uno contra otro, juntos, deseosos de tener una polla en el interior, los apretaba mientras me enrollaba con ella, mientras besaba su cuello y sus hombros, mientras recorría con mi lengua su cuello. Después bajaba y lamía sus pechos nuevamente, estaban muy sabrosas, deliciosas, las mordía pacíficamente una y otra vez, metía mi cara entre ellas a la vez que las acariciaba, las amasaba y las apretaba con fuerza. Tras esto continué metiéndome lo que podía de sus tetas en mi boca, primero una y después la otra, me encantaban, estaban muy bien, ideales para meter mi polla en medio, cosa que hice, le metí mi pene en medio de sus pechos, ella para simularlo se metió un bolígrafo gordo, sus pechos arriba y abajo iban masturbándome, que rica cubana me estaba haciendo, manos por los muslos, por las piernas, por su entrepierna, luego le quité sus chanclas, bajé por su cuerpo hasta llegar a los pies, empecé a lamerlos, pasando mi lengua por toda la parte, Ángela se estremecía, le cogí el pie con la mano y pasé mi lengua por la planta del pie fuertemente para evitar las cosquillas, después me metí el dedo gordo en la boca, o chupé, lo mordisqueé, lo metía y lo sacaba, así estuve con todos los dedos de sus dos pies, ella disfrutaba, me gustaba verla así.
Tras esto, Ángela se puso de pie, se puso a bailar de manera sexy, moviendo las caderas de forma sensual durante un rato, para finalmente quitarse los pantalones pirata que llevaba, fue bajándoselos poco a poco, hasta que pude contemplar sus bragas, eran de color blanco, guardaban celosamente su coñito dentro, continuó bailando, para después tumbarse en la cama, acercar la cámara y a continuación se empezó a bajar las bragas, hasta que quedó su coño al aire, lo podía contemplar perfectamente, lo tenía rasurado, más oscurito que su piel, cerradito, era virgen aun, Ángela me dijo que tenía su vagina muy rica, llena de juguitos, le dije que era deliciosa, que estaba para comérsela, y ella me respondió que me la comiese.
Puse mi cabeza entres sus piernas y empecé a lamer sus labios superiores, ella me acariciaba la cabeza, no me dejaba levantarme, me pedía más y más, con mis dedos empezaba a jugar con su coñito, la lengua pasaba de arriba abajo, y mis dedos lo hacían por su vagina, rodeándola, acariciando el peritoneo, mis labios encerraban su clítoris, dos dedos míos la pajeaban, era virgen, aunque ya su vagina había perdido su encanto, se notaba que se masturbaba con mucha frecuencia usando todo tipos de artilugios, era delicioso, riquísimo.
Luego le acerqué los dedos a su boca, ella inmediatamente se puso a chuparlos, quería saborear sus jugos, me los chupaba para que siguiera pajeándola, con la otra mano jugaba con sus tetas, pellizcaba los pezones, más tarde volví a lamer toda su raja, de arriba abajo mientras mis dedos salían y entraba de su vagina, bajando a veces a su culo, jugando con él, rodeándolo con mis dedos húmedos. Mientras yo fantaseaba, Ángela se acariciaba su coñito, simulando con una mano mi lengua y con la otra mis dedos, se masturbaba con los acontecimientos.
Momentos después, tras haber jugado y lubricado bastante su culito, intenté meter un dedo, suavemente, despacio, mientras metía la lengua en su vagina, la cual estaba muy mojadita, la sacaba y la metía, para después lamer su clítoris, repetía estas acciones una y otra vez, mi otra mano amasaba sus pechos. Ángela me decía que estaba súper caliente, que estaba muy mojada, que estaba deseando de correrse.
Después, lamí repetidas veces su clítoris, mientras, la mano de los pechos fue a su vagina, metí primero un dedo y luego dos, y pronto empecé a follármela, la otra mano con sus dedos jugaba con su culo, ella con su mano lo simulaba, se perforaba su coñito repetidas veces, cada vez más rápido, como le gustaba gozar, era una excelente perra.
A continuación le dije que le tocaba a su culo, que me lo enseñara, Ángela se puso de pie, se giró y me enseñó su culito, estaba expectante, deseoso de tener algo de movida, le dije que se lo abriese, y ella rápidamente cogió cada nalga con una mano y se las apartó, me dejó ver su culito, rosado, virgen, bastante apetecible, debajo asomaban los labios de su coñito, la decoración era deliciosa. Le metí un poco mi dedo lubricado en su coñito, lamía su clítoris cada vez más rápido, a la vez mis dedos follaban su vagina, ella gritaba de placer, me decía que no parase, que estaba a punto, la muy perra estaba disfrutando, chupaba su clítoris con desesperación, lamiéndolo fuertemente, hasta que sentí como se corría en mi boca, que rico, me cogió de la cabeza fuertemente para que no me escapase, apretándome contra su coñito, para que me lo bebiese todo, estaba riquísimo, ella se estuvo masturbando, hasta que llegó a correrse, se podía apreciar sus dedos chorreantes, llenos de sus fluidos, tras esto, se quedó en la cama tirada un rato descansando.
Al rato, ella se puso de nuevo boca arriba, y me dijo que me la follase por el culo, le abrí bien las piernas, y le metí mi dedo lubricado en su culo, ella soltó una sonrisa placida, despacio y suavemente mi dedo entró entero, para después irla follando, a la vez me comía sus pezones. Ángela, con las piernas abiertas se metía el dedo en el culo, se iba taladrando su culito pensando que era yo el que lo hacía. Primero despacio y poco a poco aumentando el ritmo.
Me la iba follando, le agarraba las tetas con fuerza, y a la vez iba penetrando su culo con más fuerza, yo con mi mano en la polla estaba masturbándome a gran velocidad mientras ella se masturbaba metiéndose el dedo en el culo. Al rato, sin sacar el dedo, Ángela se puso a cuatro patas, enseñándome perfectamente como se introducía el dedo en el culo, una vez así, le meto el dedo a tope, más y más, todo lo que podía, dándole más fuerte, ella gritaba de placer, me pedía más, yo apretaba su culo, cerrándoselo para que a mi dedo le costase más entrar, y que ella disfrutara aun más, sacaba y metía mi dedo cada vez más rápido, le tiraba del pelo, estaba a mi servicio, estábamos a punto, quería follármela más, reventarle su culo, ella me decía que le estaba machacando su culo, que lo tenía dilatado, que estaba sufriendo una gran rotura, que lo iba a tener abierto unos días, Ángela continuaba metiéndose el dedo en el culo y yo masturbándome.
Poco después, le dije que me corría, ella me dijo que me corriese en su cara, le dije que preparase su cara de perra, acercó la cámara a su rostro y me dijo que ahí la tenía, dispuesta para mí, con la lengua sacada, me dijo que la llenase con mi leche, y momentos después mi semen fue contra su cara, llenándola entera, mi pantalla estaba inundada de mi semen, su cara desaparecía por mi leche, le dije que se la tragase, que la absorbiera y ella sierva lo hizo, sacaba su lengua e intentaba lamer mi semen. Tras esto, y una vez limpiado todo, ambos desconectamos nuestros ordenadores y nos acostamos, recordando ambos en la cama lo sucedido con sumo placer.
