Mientras duerme mi marido

Escrito en Orgias por Relatos Eroticos el Jueves 23 Marzo 2006 a las 2:24 pm

Era una noche en la cual fuimos a una cena de Aniversario de la empresa donde trabaja mi marido, yo vestida de un vestido rojo ajustado a mi hermoso cuerpo a lo cual cabe rescatar que tengo unas buenas tetas y un deseado culo acompañada de una estatura de 1.70 cm y se notaban mis largas piernas, llevaba una sandalia de taco alto y mi cabello recogido rubio.

Llegamos al lugar donde estuvimos toda la noche sentados en la mesa sin que pasara nada particular. Ya muy entrada la noche noté que ya no había casi personas en la fiesta, solo algunos compañeros de mi marido que en ese momento me percaté se fijaban en mí, miré a mi marido y pude notar que por causa de las copas bebidas se había quedado dormido, entonces supe que eso seria mi gran oportunidad.

Se me acercó uno de sus compañeros que debo decir que estaba bastante fuerte y me sacó bailar, cuando llegamos a la pista la música que sonaba era bastante romántica, entonces el aprovechó para abrazarme y apretarme contra su cuerpo, bailamos unos minutos y sentí que el se apoyaba cada vez más contra mi cuerpo y pude sentir que apoyaba su bulto contra mi. Como yo estaba pasadita de copas lo miré y me lancé contra sus labios dándole así un gran beso con la lengua, mire hacia donde estaba mi marido para ver en que estado se encontraba y él seguía dormido. Entonces después del beso me agarró de la mano y me llevó hacia la cocina la cual ya se encontraba vacía.

Llegamos a la cocina y yo que ya no podía aguantar el deseo de tener su verga entre mis labios, me arrodille ante él y la bajé la bragueta y dejé así en libertad su abultado pene, la mire sorprendida por la grandeza de su pene y temí que no cupiera en mi boca medio por lo menos unos 25cm, la tomé entre mis manos y me dispuse a hacerle una buena paja mientras lo hacia el mi dijo que no aguantaba más y que por favor me tragará esa enorme verga que tenia en mis manos, yo accedí y me empecé a darle una buena mamada la cual con su mirada el me agradecía, en eso nos percatamos que otros dos compañeros de mi marido nos habían seguido a la cocina, se acercaron hacia mi y empezaron a manosearme, uno introducía su dedo en mi muy mojada raja mientras el otro me succionaba los pechos y yo seguía con la enorme verga en mi boca.

Uno de ellos me tomó del brazo pidiéndome que me ponga de pie, al ponerme en pie se lanzaron hacia mí despojándome del vestido de una forma desesperada besándome y lamiendo todo mi cuerpo, uno de ellos me obligó que me ponga de cuatro, uno de ellos se escurrió debajo de mí, introduciendo suavemente su glande dentro de mi vagina y otro me introducía un dedo en el culo sugiriéndome que seria penetrada por atrás el tercero me agarró del pelo y me levantó la cabeza dándome leves golpes por el cuello y la cara con su pija que estaba muy tiesa, yo me sentía realizada engañando a mi marido con tres hermosas vergas que se introducían en cada orificio que encontraban a su paso.

El que estaba bajo mío me penetraba con tanta fuerza que me hacia pensar que mi vagina se partiría en mil pedazos, mientras el otro ya había introducido la mitad de su verga en mi culo. Yo me encontraba en una posición que solo podía sucumbir ante un deseo tan fuerte. El que me introducía por el culo sintió que el dolor que yo sentía era demasiado grande y fijándose que había una frasco de mayonesa cerca de él y se percato que también había un pepino, lo unto en el pepino para introducirlo dentro de mi agujero lo cual me excitaba aún más, cuando mi culo ya se encontraba bien lubricado encostó su pija hacia mi agujerito lo introdujo de un solo golpe, estuvimos así por cinco minutos aproximadamente y luego cambiamos de posición. Después de esto me condujeron hasta la mesada de la cocina haciéndome acostar sobre ella, al que me penetraba por el culo pasé a chuparle la verga, al que yo le hacia una rica mamada a pasó a chuparme la concha y así quedando el tercero que pasó a acariciar, lamer y succionar mis senos.

El que me mamaba la concha se detuvo para así colocarme mermelada de fresas y continuo lamiéndomela, al que le estaba succionando la pija no aguantó haciendo que ese manjar de liquido corriera por mi boca llegando a mi garganta, yo me relamía saboreando su esperma, mientras que el que me chupaba las tetas se subió encima de mí para hacerse una paja rusa que al final también termino por correrse en mis bellos pechos y el otro pasó a metérmela con tanta fuerza que yo ya sentía que se venia entonces le pedí que se corriera en mi deseado culo, el me puso de cuatro y como ya estaba bien preparada lo introdujo con mucha fuerza y a la tercera embestida ya se corrió dentro de mi culo. Luego a todos pasé a darles una buena chupada para limpiarles la verga.

Después de tanto gozo nos vestimos, y prometimos que algún día volveríamos a repetir esta misma experiencia. Ya lista yo salí sola para que nadie sospechara y en ese mismo momento noté que mi marido ya se había despertado y me preguntó de donde venia lo cual respondí que estaba buscando el sanitario y el inocentemente me indicó donde quedaba en realidad. Tomé mi cartera, abracé a mi marido y le di un largo beso en la boca, salimos del lugar tomamos un taxi y volvimos a casa. Relatos Porno

La amiga de mi madre

Escrito en Maduritas por Relatos Eroticos el Jueves 23 Marzo 2006 a las 2:18 pm

Hola, mi nombre es Ezequiel, les escribo para contarles algo que me paso hace un tiempo. Estabamos con mi familia en mi casa de campo pasando unos días , un día recibimos la visita de Mariana, ella es una mujer separada de 46 años, delgada, rubia, ojos claros, una muy buena figura, la verdad es que yo ya me había masturbado pensando en ella alguna que otra vez. La cuestión es que se quedó con nosotros unos días. Al pasar los días mi excitación iba volviendo, me encantaba y buscaba cualquier momento para rozarla o tocarla. Resulta que una mañana estabamos en casa, mis padres habían salido a hacer compras y nos quedamos solos, no se como sucedió pero ella traía un jeans muy apretado a su cuerpo y un top que marcaba sus pezones en punta, no se que paso por mi cabeza pero cuando la vi me fui como desesperado y la tomé por detrás, llevándola contra una pared, se puso incómoda , me preguntaba que pasaba, yo no decía nada, solo quería sentirla contra mi cuerpo, mi pene se comenzó a parar, y creo que ella lo sintió en su culo , le susurré al oído que era la mujer de mis sueños, que me gustaba desde hacia ya mucho tiempo y que no quería dejarla ir, entonces ella se calló y se quedó quieta, eso me sorprendió, porque inmediatamente tomó mi mano y se la puso sobre su pechos, y me dijo que por que no se lo había dicho que ella era una mujer muy comprensiva, entonces se dió vuelta y me metió un beso que me dejo seco, lamió mi lengua como la mejor hembra, parecía sedienta, me tomó toda mi saliva, en ese instante yo puse mis manos en su culo, ella levantó su pierna y me la puso en mi cadera y me susurro que la hiciera mía. Comencé entonces a quitarle el top y allí estaban esos pezones duros pidiéndome que los chupara, comencé a chuparla toda mientras ella gemía muy suave, me erizaba la piel con su gemido y me decía que si, que le gustaban los pendejos, que quería hacerlo conmigo porque tengo la sangre bien joven, soy fuerte como un potro, comencé a quitarle sus jeans, me pare mientras se lo bajaba y la besé, le metí el chupón de mi vida, mordí su lengua y ella no me la quitaba de mi boca, se ve que le gustaba, me comenzó a lamer mi cara como si fuera una perra y me dijo que la llevara a la cama. Fuimos inmediatamente, abrió sus piernas y me dejó ver su sexo, estaba húmedo, le dije que le iba a hacer el amor como nunca se lo habían hecho, la comencé a penetrar, cuando llegué al fondo me apretó con sus piernas, que enredó en mi cuerpo y me dijo que me empezara a mover hasta que no tuviera fuerzas, comencé mientras nos besábamos, parecíamos dos desesperados, debo aclarar que por mi parte lo era pero por ella, no sabría decirlo.

Mientras se la metía una y otra vez iba subiendo de ritmo, cada vez se lo hacía mas y mas fuerte como si quisiera entrar por su vagina, quería hacerla gozar, para que no me dejara ir nunca mas, dejé de besarla y me llevó la cara a sus pechos, que estaban colorados por el roce que teníamos, vi su cara y parecía que estaba en el cielo, me miraba con tanta ternura con tanto amor como diciendo que no parara jamás. Me fui a sus pechos y comencé a chuparlos y morderlos estaba como loco se me habia dado la relación que tanto quería hacerlo con una mujer madura y mayor que yo.

Mientras la chupaba me dijo entre gemido y gemido que quería que le sacara leche como si me amamantara ,debo confesar que eso me éxito mucho mas y me dio mas fuerzas para meterla y chuparla mariana gemía cada vez mas y mas fuerte me abrazaba y me pedía mas.

Me decía “seguí así, mi pendejo, mi machito” mientras largaba un “ahhhhhhhhhhhhhhh” y mas luego un “siiiiiiiiiii segui mi amor”, comencé a sentir que me venía y le dije, para mi sorpresa me dijo que le llenara su vagina con mi leche caliente, que no derramara nada fuera que quería tenerme todo dentro. Seguí bombeando hasta que comencé a llenarla, mientras sentía su calor en mi pene que muy mojado estaba. Cuando terminé se me subió encima y me siguió besando sin que se lo sacara, me dijo que no iba a ser la ultima vez que lo haríamos y que se lo había hecho muy bien, que le había gustado muchísimo y me citó para ir a su casa donde me esperaría mas caliente que esta vez y con mucho mas tiempo para hacerme sentir todooooo lo que una mujer puede dar, cuando llegaron mis viejos todo estaba de maravillas, mejor imposible. Relatos Porno

Mi pasantia en Houston

Escrito en Maduritas por Relatos Eroticos el Jueves 23 Marzo 2006 a las 2:16 pm

Consegu� una beca por tres meses en el hospital Andersson en Houston Texas y part� ilusionada junto a otros colegas para hacer un master en psicolog�a sobre el comportamiento humano y el sexo.

Era un tema que coment�bamos al partir, tendr�a un enfoque diferente desde la �ptica del pueblo norteamericano. Sus h�bitos y sus costumbres nos permitir�an cotejar y analizar su comportamiento en algo tan importante y vital como las relaciones sexuales.

Tengo 48 a�os soy alta delgada, no estoy mal seg�n mis amigas, pero soy muy t�mida y recatada. A pesar de que mis compa�eros de viaje se esforzaban por integrarme a sus salidas, yo prefer�a quedarme en casa con otra colega con quien alquilamos un peque�o departamento muy cercano al hospital. Cristina como yo, gozaba estudiando y escribiendo sus experiencias y los conocimientos que nos enriquec�an d�a a d�a. Era m�s liberal en sus costumbres. Separada y con una nueva pareja, me convenci� para acompa�arla en las salidas con el resto de los becarios los s�bados a la noche.

El grupo era divertido y no perd�an oportunidad para festejar como buenos latinos yendo a cenar y bailar. Se uni� a nosotros un colega caribe�o que cantaba reggie como los dioses. Era de piel negra, fuerte, de buen f�sico y sumamente simp�tico. Era m�s joven que yo, muy galante y no perd�a ocasi�n para halagarme con sus palabras, resaltando mi belleza.

Mi compa�era de departamento me incitaba a no desaprovechar la oportunidad de salir con Timothy pues estaba segura que le gustaba y pod�a disfrutar con su compa��a y no hacer tan tediosos los d�as de mi estad�a en Houston. �Adem�s quien no ha tenido la fantas�a de hacer el amor con un negro�, agregaba con una sonrisa p�cara como colof�n.

Le confes� que nunca hab�a enga�ado a mi marido y por ende trat� siempre de desviar la conversaci�n. Con el correr de las semanas las palabras de Cristina despertaron mis fantas�as y se transformaron en una obsesi�n. M�s de una noche me dorm� pensando en ese gladiador negro que imaginaba haci�ndome el amor. Cristina ten�a raz�n, yo como muchas mujeres hab�a so�ado alguna vez con esa fantas�a y ahora ten�a la oportunidad de hacerla realidad. Trat� de alejar las ideas de mi mente, pero no lo logr�. A pesar de mi formaci�n, y el respeto por mi esposo, a quien pon�a como excusa, cada vez que Cristina me lo insinuaba trataba de disuadirla sin mucha convicci�n, hasta que lleg� el d�a en que dej� mis convicciones de lado.

Pr�ximo a finalizar nuestra pasant�a, se organiz� una fiesta de despedida con los colegas en una discoteca famosa de los alrededores de la ciudad. Nos vestimos con Cristina con nuestras mejores galas y antes de partir hacia la reuni�n me confi� que esa noche no regresar�a al departamento pues hab�a concertado una cita con el cicerone que nos hab�a acompa�ado durante nuestra estad�a.

�Voy a disfrutar de una noche diferente, antes de volver a la rutina de Buenos Aires�, me dijo y agreg�. �Es nuestra �ltima oportunidad y deber�as hacer lo mismo con el caribe�o que est� muerto con vos�.

�Por favor no digas eso, con cara vuelvo a ver a mi marido�, le respond�.

�Vamos Mar�a porque se habr�a de enterar�. Y con una sonrisa agreg�. �Salvo por la fama de los atributos que tienen los negros, y luego despu�s uno no se conforma con nada�.

Llegamos puntualmente y luego de cenar y beber m�s de lo que acostumbro, nos integramos al baile. Tim nos deleit� con sus canciones y cuando una m�sica rom�ntica ambient� la noche, me propuso bailar. Acept� y me tom� entre sus brazos. La sensualidad con que se desplazaba apretado a mi cuerpo hizo que notase el bulto que contactaba con mi pelvis. A pesar de la verg�enza pensando que el resto de la gente se dar�a cuenta, me apret� m�s para disimular la situaci�n. Estaba ruborizada. Tim. al o�do me susurraba palabras de amor hasta que me olvid� de todos y me entregu� al llamado de mis sentidos. Bailamos hasta la �ltima pieza. Me sent� halagada como hac�a muchos a�os no me suced�a y respond� beso por beso sin reparar en nada ni nadie. Al retornar a la mesa Cristina me record� su compromiso, y se ofreci� a llevarme antes con su amigo a nuestro departamento.

�Yo me encargo de ella�. Fue la respuesta sol�cita de Tim.

�Al fin�. �Aprovechen la noche�. �Pens� que nunca llegar�a el d�a� nos dijo Cristina con iron�a.

Nos dirigimos con Tim. en su auto hacia el departamento. Durante el trayecto mi cabeza me daba vueltas y no sab�a que hacer. �Lo invitar�a a subir?. Por un lado mi conciencia me dec�a que no deb�a hacerlo pues me imaginaba como terminar�a todo. Por otro lado lo deseaba fervientemente. Mi calentura y la curiosidad fueron decisivas.

�Subes a tomar un caf�, lo invit�.

Timothy sin dudarlo acept�. �Lo estaba esperando Mar�a�.

Apenas traspusimos la puerta, me tom� entre sus brazos y nos besamos con pasi�n. Yo me olvid� de todo. Estaba en las nubes. Su cabello renegrido con rastas al estilo Bob Marley. Sus ojos oscuros, su cuerpo joven y fuerte, y su boca carnosa y sensual eran una invitaci�n a explorarlo.

Tim. me ayudo a desnudarme con mucha delicadeza. Elogi� mi cuerpo maduro y me tranquiliz�. Tem�a defraudarlo. Luego fue mi turno. Le quit� la camisa y dej� caer sus pantalones. Cuando le baj� el boxer qued� estupefacta. Una enorme verga gruesa y negra apareci� ante mis ojos. Tim. debe haber visto mi expresi�n pues se comprometi� a ser cuidadoso y darme solo placer.

Nos sentamos en el div�n y Tim. comenz� a acariciar mi vulva. Me abr� de piernas para facilitarle la exploraci�n Al mismo tiempo me encargu� de masturbarlo. Luego llev� la enorme verga r�gida con el glande descubierto a mi boca., lo lam� y lo introduje dentro de ella, hasta mi garganta, produci�ndome arcadas cuando eyacul�. Tragu� lo que pude y el resto escurri� por la comisura de mis labios. Tim. gem�a y se retorc�a de placer. Por lo visto no lo hac�a tan mal a pesar de mi inexperiencia, ya que solo hab�a hecho el amor con mi esposo de manera muy formal desde que me cas�. Ya no me importaba nada, ni me remord�a la conciencia. Estaba entregaba a la lujuria y el placer. Tim. era un sol, y su miembro tan enorme como solo hab�a visto en alguna foto, me har�a feliz.

Me coloc� de bruces y desde atr�s comenz� con besos y su lengua a recorrer mis orificios. Que habilidad y que lengua para jugar e introducir su punta. Nadie me lo hab�a hecho antes. Mis gemidos y las palabras entrecortadas escapaban de mi boca. �Por Dios. que placer, que manera de calentarme�, �mi concha te desea�.

Tomando el control absoluto de la situaci�n me pidi� que me abstraiga de todos mis pensamientos y me entregue de cuerpo y alma.

�Si mi Dios, soy tuya�. �quiero que me hagas tu esclava�. �c�geme como nadie lo hizo con esa pija divina que tienes�. �Es un sue�o maravilloso�. �Hoy soy tu puta�.

Nadie que me conoc�a dir�a que era yo. Una mujer tan retra�da y pudorosa se hab�a transformado en una diosa del sexo disfrutando de una relaci�n salvaje. Una esposa fiel y formal, estaba gozando con un joven negro casi desconocido que la llevaba al �xtasis como nunca lo hab�a imaginado.

Con mi concha lubricada por mis jugos y su saliva se coloc� por detr�s y luego de acariciar el cl�toris me introdujo su enorme tranca hasta el fondo de mi vagina. Sent� como sus paredes se dilataban arrancando gemidos de dolor y de placer. Esa polla negra se enterr� hasta los test�culos. Pod�a verlo todo en el espejo de pared que adornaba el living y que le daba m�s morbo a ese instante fant�stico. Acab� con un orgasmo ruidoso al sentir como eyaculaba vertiendo su semen en chorros intermitentes que escurr�an luego por mis muslos.

Estaba agotada, jam�s me hab�a entregado con tanta pasi�n. Nos duchamos. Lo convid� con un caf� y luego de servirlo me sent� en su falda. Nos hicimos mimos y entre besos y caricias me pregunt� como me sent�a. �Diez puntos y sin remordimiento�, me anim� a decirle. Me levant� alz�ndome en brazos y me llev� al div�n. �Quieres m�s� me pregunt�. �Esto reci�n comienza� me musit� al o�do. �Eres una hembra en celo alucinante�. �Estaba seguro de ello desde que te conoc�.

�Soy tu esclava�. �Estoy dispuesta a m�s si lo deseas�. Alcanc� a decirle casi desfalleciente

Estaba irreconocible. Yo t�mida y mojigata me entregaba a los deseos de ese gladiador negro con quien hab�a so�ado m�s de una vez.

Me coloc� de frente a El, me abri� de piernas, y pude ver como aproximaba su enorme verga a mi vulva. Jug� con el cl�toris, despertando un cosquilleo que recorri� todo mi cuerpo hasta que con suma delicadeza lo desliz� dentro de mi vagina. Sent� nuevamente dolor al dilatar las paredes de la misma pero luego yo comenc� a agitarme y empujar desde sus gl�teos con mis manos para hacer m�s profunda y estrecha la relaci�n. Jadeaba y gem�a de placer. Mis palabras brotaban irracionales desde mis labios.

�Mi macho por Dios, que locura�. �Que pija enorme y maravillosa�. �Que divino placer�. �Quiero llevarla adentro toda mi vida�.

Inclin�ndose se apoder� de mis tetas y lami� mis pezones mordisque�ndolos con sabidur�a. Tuve un orgasmo tras otro. Tim. era el hombre que me hab�a iniciado en una etapa diferente, disfrutando del sexo sin tab�es.

Eyacul� nuevamente dentro de mi vagina y cuando retir� su miembro de mi concha, me asombr� de la capacidad de la misma para albergarla en su totalidad. Me hab�a hecho feliz.

Nos dormimos abrazados un par de horas, recuperando las fuerzas, hasta que el alba nos despert�. M�s bien fue Tim. que con sus besos en la oreja y sus palabras de amor me motiv� nuevamente. Me coloqu� sobre �l y lo cubr� a besos. Bes� su pecho y sus pezones oscuros mordi�ndolos como �l hab�a hecho con los m�os. Acarici� sus test�culos y enseguida produje la erecci�n de ese miembro que me hab�a dado tanto placer.

�Te animas a explorar un placer diferente intenso y maravilloso�.

Me asust� pues me imagin� lo que me propondr�a, y m�s teniendo entre mis manos esa tremenda herramienta. �Por favor, tengo temor a sentir dolor�. �Siempre me negu� a los pedidos de mi esposo�, eran mis ruegos, pero Tim., insist�a excit�ndome y tranquiliz�ndome al mismo tiempo.

�Mi vida ser� maravilloso entregar tu virginidad�, �Seguro que lo deseas m�s que nadie�. �No temas ser� lo m�s delicado posible y luego gozaras como una yegua en celo�, para agregar, �Estoy seguro que no te vas a arrepentir�.

Finalmente pese a mis protestas y argumentos me entregu�.

Me coloc� de bruces sobre el div�n. Me hizo abrir las piernas, separando mis nalgas y volvi� a lubricar mi ano con su saliva. Sent�a la punta de su lengua tratando de abrirlo y dilatarlo.

�Es muy estrecho mi cielo�, le musit�, �No vas a poder�.

�No te preocupes Mar�a�. �Tiene m�s capacidad de lo que te imaginas�, Trat� de conformarme.

Me unt� con vaselina y esboc� una �ltima defensa. �Me va a doler mucho, y no creo poder aguantarlo�

Conociendo mi calentura y mi excitaci�n me pregunt� conociendo mi respuesta.��Dejamos aqu� mi vida?�.

Desfalleciente le respond�, temiendo que dej�ramos de probar algo que ya hab�a decidido. �No mi amor, quiero toda esa pija en el culo, no me hagas caso�.

Sent� como el glande se insinuaba en el orificio anal, que comenz� a dilatarse, finalmente lleg� al esf�nter y lo atraves� de un solo impulso. Grit� sin poderme contener ante el dolor. �aaaaayyyy, uuuuyuy, s�cala por favor no aguanto m�s�. �S�cala que me desmayo�. �Aaaaaaaaaaaaaayyyyyyyy, Tim. te amo�.

Mi cabeza contra el respaldo me imped�a todo movimiento para sacar la verga del recto, al contrario en cada movimiento se introduc�a m�s. Finalmente los test�culos golpearon contra mis nalgas, hab�a entrado toda. �Que dolor por Dios, la tengo toda adentro, mi vida�. �Me desvirgaste Tim.�

Luego de unos instantes, cedi� el dolor y sent� como un deseo intenso de evacuar los intestinos y le ped� por favor que la sacase. Retir� su verga y ya de pi� nos besamos. Me expres� lo feliz que lo hab�a hecho a pesar que yo no hab�a tenido un orgasmo y El no se hab�a corrido.

Esp�rame un momento que enseguida regreso lo que qued� inconcluso. Fui al ba��, luego me duch� nuevamente y frente al espejo de tres hojas observ� mi ano abierto como una flor. Volv� a untarlo con vaselina y cuando retorn� Tim. me esperaba sentado y masturb�ndose.

�Ahora estoy preparada y ser�s feliz�, me atrev� a decirle mientras lo besaba.

Me mont� de espaldas e introduje esa hermosa verga descomunal que me hab�a desflorado mir�ndome al espejo. Ya no hab�a dolor solo placer y comenc� a cabalgarlo hasta que luego de unos minutos me anunci� que iba a eyacular. Me dej� caer de espaldas con toda la pija adentro y tuve un orgasmo m�ltiple junto a torrentes de semen que llenaron mis entra�as.

Nos quedamos dormidos hasta que Cristina volvi� de ma�ana y nos despert� con una sonrisa y el desayuno preparado.

Fue un fin de curso maravilloso donde el recuerdo de Timothy a�n perdura y estimula la relaci�n con mi marido cuando hacemos el amor. Relatos Porno

Ana y Sara

Escrito en Lesbianas por Relatos Eroticos el Jueves 23 Marzo 2006 a las 2:13 pm

Sara me llamo al celular pues ya estaba en la calle pero no sabia bien como llegar me puse una bata ya salí a abrirle ella es mas grande de lo que pensé mide como 1.85 y realmente si ella pesaba mucho mas que yo como unos 100 Kg. venia con un vestido de una sola pieza con medias negras y zapatos de tacón, nos saludamos cariñosamente con un beso en la boca y me dijo que le gustaba mi voy y nos dirigimos a mi departamento ella traía consigo una bolsa de la farmacia entramos se sentó en la sala y cuando me iba yo a sentar me dijo no mi niña tu no estas para sentarte sino para calentarme así que paséate frente a mi solo déjame ayudare con esa bata despojándome de ella quede totalmente desnuda frente a ella una vez mas pero ahora frente a frente y solo me dijo tienes un cuerpo muy cachondo y bueno para tu edad, mientras ella estaba sentada viéndome me pedía que caminara frente a ella yo solo la obedecí, acércate me dijo y puso su nariz en mi vello púbico y me dijo hueles rico, pocas son las mujeres que les huele bien y has de saber rico pero estos pelos te loa vamos a arreglar, a ver híncate y así lo hice me beso, un beso muy loco a lengua metida mientras que con su mano tomaba mis nalgas y las abría y las cerraba, se separo y me empezo a besar y acariciar los pechos y dijo a que con la zorrita tiene los pezones duros y de repente puso una mano en mi entrepierna y descubrió que toda estaba mojada así que me dijo párate y voltéate, me pare girando quedando de espalda y me dijo ahora si mami agáchate y abre las piernas y así lo hice mientras sentía como su cabeza entraba por atrás de mí poniendo su lengua en mi labios y dijo estos pelos ya me están cansando empezo a meter sus dedos dentro de mi haciéndome gemir y volvió a decir eso mami tus gemidos me calientan y continuo besándome y lamiendo sin dejar de meter sistemáticamente sus dedos haciéndome boquear se separo un poco de mi y busco la bolsa d la farmacia que traía y saco una pomada se la puso en la otra mano y me la embarro en el trasero y sin dejar de penetrarme con los dedos empezo m a acariciar mi ano con movimientos circulares y de repente empezo a meter la primera falange de su dedo medio provocándome entre dolor y placer algo inexplicable, saco sus dedos de mi vagina y se acerco a mi metiendomelos en la boca y dijo lámelos para que sepas lo rico que sabes saco de repente su dedo de mi ano e hizo que me ardiera y dijo necesito una toalla y una bandeja y unas mascadas la lleve al baño a tomar la bandeja y la toalla y en mi recamara tomo las mascadas y volvió a decirme donde guardas en arnés se lo enseñe y me dijo déjalo en la cama después lo necesitaremos a la bandeja le puso agua y la llevo al comedor y sobre una silla la puso y me pido que me subiera a la mesa, tomo mis manos y las amarro con un mascada y con otras dos las junto y jalo hacia atrás las manos y amarrándolas esta a las patas de la mesa impidiéndome usara las manos me pido que separara las piernas y dijo ahora si Anna despídete de estos pelos tan latosos y se dedico a contarlos y cuando menos me lo espere m mientras me untaba un poco de crema de rasurar que había traído, senti como con mi rastrillo me rasuraba teniendo cuidado de no cortarme, me pidió que me moviera hacia una costado para terminar de cortar los vellos de la parte de mi vagina y ano, así en un momento estaba yo totalmente rasurada y libre de todo vello, esta acción tambien hizo que me excitara u no pude disimilar lo que salir de mi, ella lo noto y dijo hay mami ye estas para mi verdad, ya me estas esperando bueno mami pues prepárate por que no que viene de nuevo no lo vas a olvidar jamás, me unto un poco de crema para suavizar un poco mas la parte rasurada y con sus dedos empezo a meterlos sin olvidar esa parte tan importante como es mi clítoris el cual empezando a lamer sin dejar a un lado esa penetración digital tan ardua que hizo que me mojara mas me dio tres orgasmos muy intensos, nunca me habían hecho sentir algo tan grande fue delicioso saco sus dedos ye se levantó me dijo mami permíteme un momento no te muevas regreso con una sorpresa levante la cabeza y vi cuando regresaba se había quitado el vestido y venia con un precioso coordinado de medias, slip y tanga, se había quitado el brasier y traía puesto el arnés acerco a mi y tomando el pene lo fue introduciendo en mi vagina y con un movimiento me dio una cogida muy buena estuvimos así una rato se salió y me dijo date la vuelta pero como tenia yo amaradas las manos ella no me pudo penetrar en esa posición así que me desato las manos e hizo que me bajara de la mesa, se coloco detrás de mí e hizo que me recargara sobre el respaldo del sillón me abrió las piensas y me empezo de nuevo a meter el penetrándome por las caderas para darme mas duro, a mí me encanta eso así que la deje continuar no son antes gemir como loca y gritando, me pidió en varias ocasiones despacio si no nos van a oír los vecinos, entonces tomo mi tanga que estaba a un costado de l sillón y me dijo muerde esto y no hagas mas escándalo así de esta posición con su mano derecha aparte de tomarme por las nalgas o la cintura empezo a sobar mi culo, cuando de repente senti como algo humedo caía en mi culo, ella puso saliva en el y su dedo pulgar fue introduciéndose muy poco y me dijo mujer que cerrado esta la próxima vez te lo tendremos que ensanchar y después de un gran numero de orgasmo vino el relax y me pido vernos en otra ocasión. Así que se separo se vistió y así como llego se fue, me fui directamente al baño y darme una ducha y verme todo rasurada , me siento rara así me la experiencia fue bárbara, espero volver a tener un free tan rico como este. Relatos Porno

Dama de compañia

Escrito en Lesbianas por Relatos Eroticos el Jueves 23 Marzo 2006 a las 2:10 pm

Me hab�a separado y decid� contratar una mujer para los quehaceres dom�sticos y que adem�s me hiciese compa��a en mi soledad.

Puse un aviso en el diario y recib� a varias postulantes. La quer�a sin compromiso y con cama adentro. La paga era buena y en realidad el trabajo era llevadero. Yo estaba ocho horas en la oficina y dispon�a de todo el tiempo para mantener la casa limpia y cocinar a mi regreso. Dos mujeres solas y ordenada como era yo no le proporcionaba mayor trabajo.

Me decid� por una morocha de pelo renegrido, ojos oscuros de mirada chispeante, y cuerpo armonioso. Me pareci� inteligente y de muy buen humor. Me gust� de entrada y hab�a algo en ella que me atra�a. Ten�a una voz sensual y me insinu� que era experta en masajes de distintos tipos y si quer�a pod�a comprobarlo. Hab�a sido masajista en su ciudad natal en Santiago del Estero, hasta que decidi� trasladarse a Buenos Aires a probar fortuna. Todo su cuerpo irradiaba sensualidad. Me explic� que mi propuesta le conven�a pues tendr�a albergue y si no me opon�a sin descuidar sus obligaciones podr�a tomar algunas clientas para redondear su mensualidad. Me pareci� correcto y acept�, no sin hacerle saber que primero estaban sus obligaciones y mis �rdenes.

Con una sonrisa me dijo que le encantar�a ser sometida a mis deseos por m�s caprichosos que fueran. Sus palabras me intrigaron y sin saber porqu� me excitaron.

Ya instalada en casa, la relaci�n entre las dos march� sobre rieles. Estaba atenta a todas las cosas de la casa. Me preparaba el ba�o para cuando llegaba del trabajo. La comida estaba lista y cuidaba de mi dieta. No ten�a quejas. Pasamos a ser compinches y confidentes. Ve�a a Luc�a, m�s como una amiga que como a una empleada a pesar de que conservaba su lugar y me esperaba con el uniforme impecable para disponerse a complacerme y atenderme como una geisha.

Me sent�a contenida y sent� que la relaci�n se hac�a cada d�a m�s placentera e intensa, mucho m�s que la que viv� con mi ex esposo. Me comprend�a y me prodigaba ternura en cada uno de sus actos. Me plante� cual era mi sentimiento hacia ella. �Era normal, y echaba por tierra mis prejuicios sobre el amor por una mujer?. No me atrev�a a expres�rselo hasta que Luc�a allan� mis dudas y pensamientos.

Una noche mientras tomaba un ba�o de inmersi�n, y con los ojos cerrados fantaseaba con una relaci�n sexual acarici�ndome la vulva, Luc�a se acerc� por detr�s sin que me percatase de su presencia y sin decir una palabra, comenz� a masajear mi cuello y mis hombros. D� un respingo, y cuando me iba a incorporar, llev� el dedo �ndice a su boca y me pidi� que continuase. �Es normal�. �Disfruta y goza�. �Me deseas igual que yo a ti�.

Me deje llevar por su voz y mis instintos. Estaba hermosa con su lencer�a er�tica que resaltaba sus formas firmes y generosas. Sus manos se posaron en mis senos voluminosos y bes� mis pezones oscuros y l�nguidos que se endurecieron a medida que los lam�a y mordisqueaba. Me incorpor� y en la medida que descubr�a sus t�tas, le susurr� que era la primera vez que amaba a una mujer. La llen� de besos y caricias. Su piel tersa y suave me fascinaba. Le ped� que me ense�ara a darle placer. �Ya me lo est�s dando�. �Marta, yo tambi�n te amo y te deseo�, me dijo en un hilo de voz. �Aprenderemos juntas�.

Me sec� con una delicadeza �nica y luego tomadas de la mano nos dirigimos al dormitorio. Todo era sensualidad y erotismo.

Luc�a se desnud� totalmente mientras yo dej� caer la salida de ba�o al suelo. Nos abrazamos y sent� la calidez de su cuerpo que se apret� al m�o. Jugamos con nuestros senos acarici�ndonos con nuestros pezones que descargaron sobre mi cuerpo oleadas de electricidad que me sumieron en un estado de excitaci�n inimaginable. Nuestras lenguas se fundieron en un intercambio de saliva proponiendo m�s. Nos dejamos caer en la cama y mis manos no dejaron de acariciarla y explorar sus zonas er�genas. Luc�a hizo lo mismo conmigo. Su boca se ocup� de mis senos y mientras yo cerr� mis ojos en un estado de �xtasis y me dej� llevar aflojando mi cuerpo, Luc�a desliz� su boca y su lengua hasta detenerse en mi ombligo. De all� continu� bajando. Abr� mis piernas invit�ndola a ocuparse de mi vulva sedienta de amor. Fue su lengua c�lida que me embriag� e hizo que fluyeran de mi interior oleadas de pringosos jugos que se ocup� de sorber. Mi cl�toris recibi� un sabio tratamiento con las chupadas y mordisco de Luc�a hasta que un espasmo de mi vientre y un endurecimiento de mis piernas preanunciaron un orgasmo maravilloso. Fue fant�stico, hab�a gozado como nunca antes. Una experiencia diferente que me iniciaba en una vida sexual que por lo placentera nunca imagin�.

No me qued� all� y entonces fui yo la que me ocup� de Luc�a. Repet� una a una las caricias y los besos que ella me hab�a proporcionado. Las expresiones de placer, los jadeos y gemidos me demostraron que Luc�a gozaba intensamente y el advenimiento de su orgasmo, al observar fluir sus jugos de su concha abierta y enrojecida por las caricias, me pusieron a mil. Luego nos pusimos en 69 besando nuestras vulvas y sorbiendo nuestros jugos hasta la �ltima gota. Era maravilloso escuchar las expresiones de amor y la entrega total de esa mujer madura sedienta de placer. Yo no quer�a ser menos, me ofrec�a y le daba lo mejor de m�.

Luego nos ingeniamos entrelazando las piernas para poner nuestras vulvas en contacto y comenzar con un juego de vaiv�n que culmin� con un orgasmo conjunto ruidoso entre expresiones de amor y placer. Ten�a a mi alcance sus pies y los dedos y sin saber porque no pude evitar la tentaci�n de besarlos y chuparlos uno por uno. Luc�a se revolvi� de placer al sentir la caricia y con un hilo de voz me expres�. �Como sab�as que me enloquece sentir esta cosquilla, soy tu esclava para siempre�. Terminamos abrazadas prometi�ndonos vivir y gozar juntas ya que ning�n hombre pod�a separarnos ni darnos el placer que hab�amos disfrutado en esa noche inolvidable. Relatos Porno

Dora en el campo

Escrito en Jovencitas por Relatos Eroticos el Jueves 23 Marzo 2006 a las 2:03 pm

Dora apareció en el campo, en la zona de Corrientes, contra una de las entradas, la encontraron sentada, amamantando una criatura; de raza negra, casi azulada, de unos 15 años y muda, solo se comunicaba por algunas señas.
Se acerco a las cocinas, y al poco tiempo de lavar ollas paso a cocinera de loa peones, cada año tenia un hijo nuevo, nunca supimos de quien, calculamos que de peones temporarios, ya que los normales del lugar tenían mucha edad y notamos que Dora los rechazaba.

Tirársele se le tiraron varios, de buenas piernas, con una pollera media corta que dejaba ver que no sabia lo que seria la ropa interior, y unas tetas siempre rebosantes de leche que presionaban contra la gastada remera mostrando unos pezones gruesos.

Yo siempre pasabas las vacaciones en el campo, mas ese año, que por caer mal de un caballo tuve que quedar en cama con una pierna muy golpeada, y donde cada cierto tiempo tenia que colocarme unos fomentos calientes que consistían en una tela que se calentaba con una plancha y unas fricciones.

Pleno verano, se había hecho de noche y me esposa, mi cuñada y el dueño de la estancia mi concuñado me dicen que tenían ganas de ir al cine, lógicamente con la pierna medio dura les explique que prefería quedar en cama, que pediría a Dora los fomentos y así partieron quedándome solo.

Se desato una tormenta de las normales en la época, me puse a leer y le pedí a Dora los fomentos, apareció al rato sin ningún sonido, pero con la ropa mojada de la lluvia, pude ver realmente que par de tetas y que nalgas que tenia, además su piel azulada brillaba con el agua, con algo de respeto, pero sin poder dejar de mirar semejante paisaje, le pedí que me colocase los trapos calientes en la pierna, me recosté, ya que normalmente esa operación me dolía mucho, y efectivamente sentí una puntada larga que me hizo cerrar los ojos y lagrimear.

Estaba así medio adormecido por el dolor cuando sentí una mano de Dora en mi entrepierna, abrí los ojos, la vi sin la remera con esas tetas impresionantes sueltas, por señas me dijo que se la saco que estaba mojada, le agarre la mano y la afirme en mi entrepiernas, no resistió para nada, al contrario, arrimo a mi otra mano su concha, de inmediato comencé a acariciarla, se notaba mojada y comenzó como a emitir un ronroneo, no podía creer, casi la empiezo a tocar y se me estaba yendo en la mano, me apoderé de uno de los pezones y al chuparlo sentí un chorro de leche en la boca, que comencé a mamar. Con eso su ronroneo y sus contorsiones se acrecentaron, la tome hacia la cama, y me la puse encima, siempre con alguna de sus tetas en la boca, sentí como sola se penetraba con mi pene, y como se desplazaba dentro de ella, casi como si me cubriera un guante ajustado, me volvió loco con sus contorsiones y presiones de de concha, sin poder contenerme me vacié dentro de ella, que seguía montándome y ronroneando. Sentía que seguía acabando interrumpidamente y aprovechándome, la puse de espaldas, y después de morderle las nalgas, enfile un dedo a su año, sentí que se ponía dura pero al ver que lo hacia despacio fue aflojando, cuando puse un segundo dedo comenzó otra vez a ronronear, así que con cuidado puse la cabeza de mi pija en su ano y presione despacio, sentí que apenas si entraba, pero para mi sorpresa casi se incorpora en cuatro patas y ella comenzó a presionar contra mi hasta que se lo enterró completo, le acaricie el clítoris que era grueso y saliente y comencé a bombear, cuando vote que tenia un orgasmo, trate de sacárselo, pero me lo apretó, y tuve que llenarle el culo de leche, sentía como si me devoraba de la forma que su esfínter me apretaba, se salio de mi, se agacho y se prendió de mi pija chupándola en una forma terrible, la doble y quedamos en un 69, yo estaba cansado, pero me excitaba demasiado, así que comencé a chupar su clítoris y le perdí dos dedos en el ano pajeandola, al rato la sentí correse otra ves y me vine en su boca, me lamió toda la leche, se paro y se fue corriendo. Me quede pensando, la boca no le sirve para decir cosas, pero que bien que la usa.

Tuvimos otras noches así pese a que me quede recaliente por tenerla mas tiempo. Al próximo año al ir al campo vi a Dora con un mocoso rubio, le pregunte a mi concuñado que me dijo no digas nada, no se de quien es pero mi mujer casi me castra ya que los únicos rubios aquí somos yo y vos cuándo estas, pero voltearse a la Dora, lo veo muy difícil, una ves me confeso le hizo unos tiros pero casi lo escupió señalándole su esposa. Guarde silencio, indudablemente Dora elegía a sus machos y yo tuve esa suerte.

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Paola en un motel

Escrito en Jovencitas por Relatos Eroticos el Jueves 23 Marzo 2006 a las 2:01 pm

Ya les conte mi primera experiencia con Paola la amiga de mi hija pero por supuesto que no podia quedar solamente ahi, las oportunidades de tener relaciones con muñequitas como ella son pocas, asi que despues de es primera vez vinieron varias mas, la siguiente y ultima que les contare sucedio en un motel de la Cd.de Mexico.

Una tarde que le llame a su celular para saber como estaba me dijo que desde ese dia no habia podido dejar de pensar en nuestro encuentro y que incluso una tarde que estaba sola en su casa al recordar se habia masturbado pensando en mi, eso hizo que se me parara la verga, ? que tal si mañana no vas a la escuela y paso por ti para invitarte a desayunar, ! me encantaria me dijo,? Donde y a que hora. al dia siguiente nos encontramos lejos de la escuela, llevaba puesto su uniforme colegial pero la falda se la habia subido una cuarta arriba de las rodillas, cuando entro en el carro nos besamos apasionada y muy humedamente, ? como estas mi amor, me pregunto y despues me dijo yo he estado muy exitada desde ese dia y en las noches acaricio mis senos y mi panochita pensando en ti, la verdad es que me tienes muy inquieto a mi tambien, le conteste, ? donde vamos a desyunar, mer dijo, vamos a un restaurant muy bonito que conozco saliendo a cuernavaca, ? te parece, y ella me contesto, ? que te parece si mejor desayunamos en la cama de un hotel desnudos los dos, por supuesto que no hiba a rechazar una invitacion asi, tomamos insurgentes y durante el camino yo ya estaba muy caliente pensando y saboreando lo que me hiba a comer, le acaricie la pierna y ella las separo, deslize la mano hacia arriba y las abrio mas, ella comenzo a acariciar mi verga que para ese momento ya estaba bien dura, subi mas la mano y acaricie su panochita sobre el calzon, pude notar que ya estaba humedo, saque la mano y la lleve a mi nariz para oler ese rico aroma, ? te gusta como huelo. me pregunto, me gusta mas como sabes, le conteste por respuesta obtuve un buen apreton de verga y una sonrisa encantadora.

Cuando llegamos al cuarto del Motel asi parada comenze a besarla mucho en la boca, si hay algo que realmente se disfruta la hacer el amor son los besos, la tome por sus nalguitas por abajo de la falda y encima del calzon que como ya antes les conte son pequeñas, duras y muy redondas, la aprete contra mi verga bien parada y ella suspiraba y me besaba apasionadamente, subi las manos y desabote su blusa de colegiala, traia puesto un brasier blanco muy delgado y suave con broche al frente le solte el brasier y acariecie sus tetitas, sus pezones estaban duros y muy inflamados, aunque no son grandes, son deliciosos, beses su pezones y los lami, despues di mordiscos suaves y ella gemia y se apretaba contra mi, le baje el cierre de la falda y callo al piso, traia sus calzones blancos en conjunto con el bra, acaricie de nuevos sus nalguitas y poco a poco ella fue desvistiendome tambien a mi, le baje el calzon y la lleve a la cama, la acoste boca arriba con las piernas colgando de la cama, me acerque a ella y comenze a besar sus piernas, ella comenzo a moverse y a jalar de mi cabello, !

Comeme como tu sabes, me muero por sentir tu boca en mi panochita, no la hice esperar, meti la cara en su panochita, le separe los labios con las manos y meti mi lengua en su deliciosa rajita, estaba bien humeda cuando toque su clitoris con la lengua haciendo presion sobre de el su cuerpo se estremecio me apreto la cabeza contra su panochita y se vino enmedio de gemidos y la respiracion muy agitada, bebi sus jugos que tenian un sabor dulce delicioso mientras ella se acariciaba los senos con los dedos medio abiertos y los pezones enmedio, me levante y ecrque la cara a la suya ella se avalanzo sobre de mi y besandome y lamiendome los labiso me dijo. Tenia tiempo que queria conocer el sabor de mi panochita pero no queria hacer de mis dedos, queria saborearlos asi de tu cara, de tu boca, lamio alrrededor de mi boca hasta que esta estuvo bien limpia, esto me puso mas caliente todavia, despues mientras me jalaba la verga de arriba a abajo me dijo, ahora es tu turno ó mejor dicho el mio por que quiero besarte el pito y que te vengas en mi boca, todavia me acuerdo del sabor de tu semen y quiero volver a sentirlo caliente en mi boca, me lo voy a comer todito, te voy a lamer la verga como nunca y a besar los guevos hasta que te vengas en mi, asi lo hizo comenzo a lamer mi verga desde la base hasta la cabez y cundo llegaba arriba succionaba con fuerza, la sensacion era deliciosa, la verdad es que ni siquiera las mujers mas grandes con quien habia tenido sexo mamaban tan bien como esta chiquita, se metia en la boca y succionaba nuevamente, lo sacaba y con la lengua hacia por la orilla de la cabeza, !que ricura¡ bajaba hasta los guevos y se los metia en la boca, despues de varias arremetidas bajo a los guevos y con la mano los hizo a un lado y comenzo a lamer entre el ano y el escroto ! que sensasion! nunca la habia sentido, cuando yo ya no podia mas se lo hice saber y lo tomo con las dos manos, se lo llevo a la boca y tal como hacia antes succiono con tal fuerza mientras me la jalaba que dispare una abundante cantidad de semen en su boca, se trago todo mi semen y todavia volvio a succionar para sacarme hasta la ultima gota se rescostos sobre de mi y descansamos un rato, despues de un momento se levanto para ir al baño a lavarse la boca y me deleite nuevamente de su cuerpo, !que vista¡ la vi caminar hacia el baño y su cuerpo se me figuro al de esas modelos delgadas sin ser demasiado flacas y sin forma, sus piernas largas y bien formadas, las nalgas redonditas y duras, acinturadita, sus tetitas bien respingonas, el pubis peludito, muy cuidado, medio afeitado y con linda forma, ademas como estaba bien bronceada se veia deliciosa con los triangulos bas claros del bikini, nuevamente vis sus pechos, que ricura de pezones, morenitos y bien hinchados.

Cuando regreso del baño se acosto junto a mi y comenzamos nuevamente a acariciarnos, volvio a tomar mi verga entre sus manos y comenzo a jalarmela nuevamente, yo comenze a besarle nuevamente los senos y a morder sus pezones, me acoste sobre le abri las piernas y las levante y poco a poco le fui metiendo la verga hasta el fondo, ella comenzo a sudar, su respiracion se agito y comenzo a mover las caderas, de repente algo que me sorprendio muy agradablemente, contraia la vagina, en mexico decimos que tiene “perrito” y apretaba mi verga en cada movimiento ! que ricura! estuve bombeando un buen rato y ella me abrazaba con las piernas alrrededor de la cintura, despues de un buen rato la puse sobre de mi y ella se incorporo para vernos las caras, yo tome sus senos en mis manos y comenze a masajearlos, le pellizcaba los pezones y ella respondia con movimientos y gemidos de gusto, bajaba la cabeza y me daba largos besos se movia en forma circular y despues se salia y entraba, lleve mis manos a sus nalgas y comenze a acariciarlas metia la mano en la division de las dos y acariciaba su panochita con mi verga adentro, lleve la mano adentro y comenze a acariciar su culito, ella respondia nuevamente con mas movimientos, besos y gemidos, pococ a poco introduje un dedo en el ano de Paola y me dijo ! mas, mas por favor mete mas tu dedo, asi lo hice y comenzo a moverse cogiendose mi dedo hasta que se lo meti todo y se movia mas rapidamente de adentro hacia afuera, me voy a venir le dije y ella contesto ! yo tambien ¡ meteme el dedo hasta adentro y tambien la verga cuando lo hice dejamos de movernos y comenzo a hacerme “perrito” sin moverme seti que me estaba vieniendo en forma muy abundante, ella me beso en forma desesperada y casi mordia mis labios. nos quedamos largo rato acostados, desnudos, acariciandosnos y besandonos hasta que llego la hora de irnos se puso nuevamente su uniforme y salimos del motel, cuando llegue a dejarla me dio un besos muy rico y la promesa de rgresar al Motel muchas veces mas.

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