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Liliana me entregó a su hija

Escrito en Primera vez por Relatos Eroticos el Jueves 27 Julio 2006 a las 8:01 pm

Tal como me lo había dado a entender la última vez que estuvimos juntos, Liliana convenció a Pame para que su debut sexual sea conmigo (por supuesto que Liliana no sabía que a su hija ya me la había entregado Noe).

Debíamos encontrarnos con Liliana para cogernos mutuamente en donde sea, en su casa, en la mía o en un hotel. Llegué puntualmente a la confitería, pedí un café y a los 5 minutos llega ella con Pame, nos pusimos a hablar y cuando Pame fue al baño me dijo que había un cambio en los planes:

Gabriel, hablé con Pame para que tenga su primer experiencia sexual con vos y aceptó, por supuesto que dudó porque ella te ve casi como su tío pero le expliqué los motivos por los que le estaba proponiendo algo tan inusual y ella lo entendió, es obvio que le tuve que contar lo que me pasa con su padre y los momentos de locura que vivimos vos y yo en la cama.

Está bien Lili, voy a hacer lo que me pedís pero sólo porque sos vos, acordate que Pame es la mejor amiga de Noe y si ella se entera puedo tener serios problemas con mi esposa y no quiero que pase.

De eso ya hablé con mi hija, quedate tranquilo que va a quedar entre nosostros.

Es evidente que Pame había actuado muy bien ante su madre haciendo que dudaba en estar conmigo, si la muy puta ya me cogió varias veces y me dejó hacerle de todo. Y yo le seguí el juego, no me podía mostrar tan deseoso que ocurra, no quería quedar como un oportunista ante Lili.

Cuando volvió Pame del baño su mamá le dijo:

Ya arreglé con Gabriel, andá tranquila que todo va a estar bien, vayan al hotel Edon….. que les reservé un turno en una linda habitación.

Bueno gracias mamá, no te preocupes que estoy muy tranquila porque se que Gaby me va a cuidar y si vos la pasas tan bien con el no veo porque yo voy a ser la excepción.

Subimos al auto y apenas nos alejamos unas cuadras ya cambió su conducta de niña por la de mujer salvaje sedienta de sexo, traía minifalda de jeans y una remerita blanca ajustada que le marcaba muy bien sus preciosos y redondos pechos adolescentes. SE pasó a asiento de atrás y desde allí empezó a acariciarme la cabeza y el pecho, dándome besos en el cuello oreja me decía:

Tengo tantas ganas de que me cojas que ya estoy mojada, no sabés como me exitó cuando mi mamá me propuso esto, era increible para mí. Y vos hijo de p…. No nos habías dicho nada a mi ni a Noe que te estabas comiendo a mi mamá, sos terrible a quien más te coges.

Lo de tu mamá se fue dando solo, yo no lo busqué aunque no voy a negarte que le tenía unas ganas tremendas, está re-fuerte tu vieja.

Si me contó que su jefe siempre le dice que quiere tener algo con ella, me parece que si no afloja puede perder el laburo. Pero volviendo a lo nuestro estoy muy caliente y no aguanto hasta el hotel.

Se recostó, abrió sus piernas y corriendo su bombachita blanca, se empezó a tocar. Sus dedos sin vueltas fueron directo a su botoncito, yo veía todo por el retrovisor, la situación era muy exitante porque nunca me había pasado. La pendeja se estaba masturbando a más no poder y yo aceleraba para llegar cuanto antes.

Dale tío apurate, que quiero llegar así te cabalgo por un buen rato y me llenás de leche.

Mientras se seguía acariciando, estaba a punto de acabar, pero parecía no llegar nunca su orgasmos, pero cuando se introdujo dos dedos en la vagina empezó a temblar, y gritaba:

Que hermosa paja tío me vuelve loca, es para vos, para que entres en clima, y me cojas bien cogida como lo hacés con mi mamá.

Llegamos al hotel, entramos a la habitación y ella tomó el control porque se me tiró encima y caimos en la cama, su lengua viboreaba dentro de mi boca, fue un beso muy largo y húmedo, su mano derecha desabrochó mi pantalón y bajó el cierre para dejar salir mi pija que estaba bien al palo, durante unos segundos la acariciaba tiernamente para luego dejar de besarme y dedicarse de lleno a mamarme, de la misma manera que me besa también me la chupa, es tan apasionada que te das cuenta que le encanta y ama hacer lo que hace, en este caso mamarme la berga, si te agarra desprevenido al minuto te saca toda la leche porque es imposible aguantar el ritmo y las ganas que le pone. La detuve porque pretendía arrancarle varios orgasmos con la cogida. La puse en cuatro arriba de la cama y se la mandé sin vueltas, ella acusó recibo con un gemido &quot..aaaaahhhhhh… si papito partime&quot…

Comenzó en meta y ponga, ella no perdió el tiempo y apoyó su cara en la cama para que le queden libres las dos manos, con una acariciaba mis bolas y con la otra su clítoris, a los pocos sugundos me regaló su primer acabada con gritos que habrán escuchado desde la consejería, cuando vi que su orgasmo teminaba se la saqué para deleitarme con su culito, entró fácil porque ya se lo había roto en otras ocaciones y porque lo fui dilatando cuando ella orgasmaba con mi dedo mayor. La sensación de estar dentro de ese culito divino no puedo describirla con palabras, hasta es difícil recordar con exactitud lo que se siente, sólo se vuelve a recoradar en el mismo instante que volvés a culiar tan hermoso culo.

Te gusta mi nenita linda? O preferís que me detenga?

No tío, seguí, no pares que termino otra vez, dale.

Mirá que te lleno el culo con mi leche.

Si quiero pero esperame que acabo, más fuerte que me gusta, siiiiiii, culiaaaaaaammmmmeeeeeee, aaaaaaahhhhh, por favor, sssiiiiiiii, me enloquezco, sssssiiiiiiii, papitoooooooo.

No sabía como hacer para aguantar, fueron 10 o 12 estocadas más y me vine dentro de su culo, mientras ella me avisaba que venía la cuarta acabada, que siga un poquito más así no se le cortaba el último orgasmo de esta sesión.

Los dos estabamos cansados, nos metimos debajo de la sábana y como los turnos son largos pudimos dedicarle una horita a simplemente estar abrazados, viendo tele, hablando sobre lo bien que nos sentimos juntos y de nuestras fantasías. Allí me contó que está saliendo con un chico 2 años más grande que ella y que en cualquier momento se lo va a coger que por ahora se está haciendo la difícil pero que no sabía que le convenía hacer.

Si tenés ganas de cogerlo, hacelo pero usá siempre, para todo, preservativo. Hasta para chupársela. Igual me parece que al principio te hagas un poco la mosquita muerta, que no sabés mucho del tema, que estás descubriendo junto a él casi todo, si es que te interesa para una relación duradera, ahora si es sólo para divertirte desplegá toda tu sabiduría desde el principio y dale rienda suelta a tu locura.

Igualmente tío quiero que sepas que mi colita es solamente tuya, que por ahora nadie más me va a culiar, es tu premio por lo bien que me tratás. ¡Ah! Hablando del tema mi mamá te entregó su culo?

Si en la segunda cita, y me lo pidió ella.

Mirá vos, ya se a quién salí tan puta. Te propongo un juego.

Bueno, ¿Cuál?

A los dos nos encanta practicar el sexo oral, tanto darlo como recibirlo. ¿no?

Si asi es. – le contesté –

¿Vemos quien de los dos aguanta más sin acabar? Pero sólo vale utilizar la boca, nada de manos, ni dedos porque sino yo te acabo en 2 minutos.

Está bien. – le dije - Además hay que ser suave e ir despacio, sin acelerar la situación, porque sino soy yo el que acaba rápido porque vos me matás con tu ritmo.

Una última condición, hay que tragarse toda la acabada del otro, sin desperdiciar nada.

Dale, primero te la chupo yo – contesté -.

No fui directo a su botón, quería estirar la situación lo más posible porque me encanta comerle la concha, recorría sus labios, primero unos después el otro, metía mi lengua bien profundo sintiendo bien las paredes de su vagina comprimiendose, sus primeros jugos no tardaron en venir, eso que todavía no había llegado al clítoris, aproveché cada gota de miel que salía, con mi lengua llegaba hasta su ano, dándole por primera vez besos negros que sentí que le gustaron muchísimo. Ella sólo gemía dulcemente. Estuve así por 20 minutos hasta que rompió su silencio.

Quiero acabar ya, no me tortures más, por favor chupame el clítoris que estoy loca de desesperación, dale, no seas malo, no me importa perder, dale.

Accedí a su pedido y comencé a succionar su botoncito hinchado como quien chupa la bombilla de un mate tapado, con fuerza y ganas de obtener el líquido esperado, fueron 2 minutos y medio de orgasmos sucesivos, sus jugos eran tan abundantes que me era imposible contenerlos con mi boca, además no quería soltar su clítoris porque veía que así su placer era extremo. Me agradeció con un beso precioso, donde ella también pudo saborear la dulzura de su acabada.

Ella usó una táctica parecida a la mía porque empezó por mis huevos, iba y venía por el tronco de mi pija pero sin tocarme la cabeza del pene, pero sólo lo hizo por unos pocos minutos tal vez 6 o 7, creo que la venció sus deseos de comerme entero, se controló un ratito, siendo lenta y pausada como tomando un helado, a veces con lengüetazos y otras chupándolo con toda la boca para que no se derrita. Pero otra vez su ímpetu pudo más porque su mamada lenta y pausada pronto se transformó en una chupada enloquecida y apasionada como es ella para el amor, no hace falta que les cuente que con eso me mató, enseguida me arrancó un orgasmos que me recorrió desde los pies hasta la cabeza, ella si se tragó todo y se encargó de dejarme la pija bien limpita, sólo soporté poco menos de 19 minutos, por lo que Pame había ganado la competencia, aunque había echo un poquito de trampa al final.

Nos bañamos, cambiamos y la dejé en su casa. Antes de bajarse me reclamó que hace más de una semana que no hacemos el amor los tres juntos con Noe. Que no le molesta que me coja a su mamá pero que no las descuide a ellas. Me dio un beso y se bajó. Su mamá miraba por la ventana con una sonrisa cómplice, por lo visto estaba Claudio, sino seguro me hacía pasar para que le contemos nuestro encuentro de amor con Pame.

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Mi primera vez con un travesti

Escrito en Primera vez por Relatos Eroticos el Miércoles 26 Julio 2006 a las 8:00 pm

Tengo 34 años, nunca tuve una experiencia homosexual, pero, siempre hay una primera vez…

Soy casado, pero como siempre salgo muy tarde del trabajo siempre me doy unas vueltas por el centro de Trujillo, exactamente por la calles Junin, Bolivar, Ayacucho y Colon en busca de algo exitante para incentivarme un poquito, recorro en mi automovil observando esas bellas travestis que tan atrevidas y despampanantes se ofrecen al mejor cliente mostrando hermosos trasero, piernas largas y duras y una vestimenta tan coqueta que cada vez que paso junto a ellas se me erecta inmediatamente.

Una noche de las tantas me paseaba por la ciudad y al pasar por una conocida sangucheria entre la avenida España y Pizarro un jovencito de aproximadamente 19 años me hizo parar y me pidio que por favor le de un aventon ya que se habia gastado el dinero de su taxi, me inspiro confianza, lo invite a subir, era delgado, mas o menos 1.70 de estatura, educado, me conto que estudiaba en la Universidad Antenor Orrego ingenieria de sistemas, prendio un cigarrillo y me dijo muy decidido: si no vamos a casa llevame a donde quieras!!!

Sorprendido solo atine a invitarlo a dar vueltas por las calles antes mencionadas en busca de algo de lo que me gusta observar, el me hablaba de todo, de musica, de politica, de cine, me estaba aburriendo, cuando derrepente al pasar por la interseccion de Junin y Ayacucho me pidio que me detuviera, asi lo hice, llamo por la ventana una de esas travestis le pregunto su tarifa, me miro sonriente y me dijo: arranca, nos vamos…

Luego de un lar silencio, me miro, y sin verguenza alguna cogio mi pene que estaba tan duro que era imposible disimular, intente reaccionar como un macho y reclamarle ese atrevimiento pero, me kiro fijamente y me dijo: el travesti de la esquina cobra 20 soles, si deseas nos vamos a mi casa y te presento a mi hermana, seguro te gustara, podras hacerle el amor gratis, no te arrepentiras.

Con tremenda desconfianza y con algo de temor le hice caso, nos dirigimos hacia la quinta etapa de Santa Maria, durante el camino no hablamos ninguno de los dos, por mi cabeza pasaban miles de ideas tan confusas que no veia la hora de llegar, luego de unos minutos me estacione frente a su casa, me invito a pasar, me dijo que no pasaba nada con mi auto que el vigilante lo cuidaria.

Pase a su sala, amplia con alfombra verde, muebles del mismo colo, una decoracion bastante elegante, poca luz, me invito a sentarme mientra me comentaba que su padre era arquitecto y su madre trabajaba en Lima, me comento que ambos habian viajado al Cuzco por unos dias a visitar a su abuelo que estab mu delicado, me sirvio un vaso de pisco, el que me tome de golpe por los nervios, el se dirigio a las escaleras y llamo do o tres vece a vanessa, un silencio absoluto, me sirvio otra copa, y me dijo: seguramente esta dormida, la despertare, aguarda, si deseas prende la tv, la despertare, muy nervioso espere, cada minuto parecia una hora, una extraña ereccion se mantenia vigilaten, mi cuerpo entraba cada vez mas en calor, esa mezcla de miedo y exitacion era tan emocionante que sin darme cuenta ya me habia tomado 4 vasos de pisco seguidos.

A los pocos minutos escuche en el segundo piso el sonido de unos tacones de mujer que parecia corrian de un lado a otro, para escuchar mejor apage el televisor y me que solo con la tenue luz de la lampara de mesa, miraba fijamente las escaleras, cuando derrepente vi bajar un angel, una preciosa muchacha, alta, delgada, con un cabello rubio hermoso muy brillante, vestido rojo de gasa, entre escotado y discreto, el vestido le legaba hasta las rodillas, traia media y zapatos negros de charol, pude ver los delicados dedos de sus manos llenos de anillos, unos aretes grande le colgaban y en silencio fue bajando muy despacio, obserbandome tiernamente, empece a temblar de emocion, la miraba sin poder decir palabra, se paro frente a mi, acerco su mano a mi pene, lo acaricio tiernamente, me quito el vaso de mis manos y apago la luz.

Senti como acariciaba mi cabello, paso sus manos perfumadas por mi rostro, se inclino y empezo a desabotonar mi camisa boton por boton, me abrio el cierre del pantalon mi pene tan erecto salto apuntando hacia arriba, lo acaricio lenta y suavemente y senti sus carnosos labios chupando mi verga de una manera tan exquisita que parecia que volaba, no decia una sola palabra, vi su silueta en la media luz que entraba por la ventana y me arrechaba mas aun ver como se daba vuelta dejando su delicada espalda y su redondo culo frente a mis ojos, con una delicadeza sin nombre, se levanto el vestido, hizo a un lado el pequeñp calzon que lo cubria, y se sento en mi pene suavememente, senti que ingresaba por su culo apretadito, ella se movia lentamente muy despacio, yo solo veia, su espalda, su melena que se movia de un lado a otro y me enloquecian los gemidos que lanzaba pidiendo mas, mas, mas…

Esos gemidos y todo ese misterio me hizo tan debil que no soporte mas y senti como el semen brotaba de mi pene, hirviendo invadia ese hermoso culo que practicamente me violaba, ella se levanto, me limpio delicadamente, me indico que me recostara, asi lo hice, el pisco, el placer inmenso que senti hizo que me quedar muy dormido, cuando derrepente senti un torrente de electricidad que ingresaba por mi culo, desperte y quise volteame bruscamente pero una lengua tan traviesa entro a los mas profundo de mi ser que solo atine a levanta el culo y entegrarme totalmente, era mi primera vez, senti que volaba, senti que no podria soportar todo ese placer, gemia como un loco, no podia voltear, senti que me erectaba nuevamente y mi pene se humedecia poco a poco, no pude mas y me voltie y encontre a Vanessa inclinada sonriendo y mirandome, quede sorprendido, solo le pregunte por su hermano, ella sin hablar me miro, se levanto la falda y me señalo un descomunal pene que parecia de acero, me perdi en el espacio, no sabia que hacer, solo vi como con fuerza se hacerco a mi boca y me beso con tanta pasion que no pude rechazarla….

Con mucho temor busque su pene, lo empece a acariciar cuando ella se levanto bruscamente, me cogio de los pelos y llevo mi boca hacia ese inmenso pene, no pude habrir mi boca, solo atine a masturbarlo tan rapido que en cuestion de segundos senti por mi cara como chorreaba una gran cantidad de semen hirviendo, ella lanzo un aullido tan fuerte y se fue corriendo hacia el segundo piso. Me limpie, me arregle la ropa, la llame, no bajo, me dijo con una voz casi femenina que me marchara y que deje mi numero de telefono en la mesa de centro que me llamaria, asi lo hice, sali, con una sonrisa en los labios me dirigi a dormir ansioso esperando su proxima llamada, fueron muchas mas experiencias, que las contare en otros relatos….

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Mi Novia sumisa resulto ser bien puta

Escrito en Voyerismo por Relatos Eroticos el Martes 25 Julio 2006 a las 7:57 pm

Hacia 4 años que estaba de novio con Silvina, cuando la conocí ella tenía 18 y era virgen, tuve el honor y placer de ser el primero. A esta altura yo tenía 25 años de edad y ella 22. Luego de bastante tiempo de noviazgo, había roces y demasiados. Los padres de ella tuvieron que emigrar a otro país por cuestión de necesidad pero Silvina decidió quedarse en su casa sola, que estaba a 3 cuadras de la mía. Nuestro sexo era muy convencional y yo la culpaba todo el tiempo por el sexo malo que teníamos. Hoy ya con 30 años me doy cuenta lo equivocado y errado que estaba, siempre es más fácil culpar al otro por nuestras miserias. Volviendo a la historia, discutíamos mucho, y un par de veces la insulte y la saque sutilmente de mi casa.

Luego de nuestra ultima discusión pasaron 3 días sin vernos, la noche de ese 3er. Día me reuní con mi mejor amigo, fuimos a tomar una cerveza y hablamos de nuestras cosas, le conté lo que me estaba pasando con Silvina, el estaba al tanto de casi todo lo nuestro pues hablábamos mucho. El me hizo entender lo valiosa que era Silvina, me decía que era una Mujer muy buena, muy leal, que no se había ido con los padres por mi, fuiste su primer hombre, etc, etc . Tenía razón y el remordimiento era enorme en mi interior.

– La voy a ir a ver. Le dije.

Me despedí de mi amigo y me fui a su casa. Golpeé la puerta y no contestaba nadie, las dos persianas que daban a la calle estaban cerradas. Eran las 23 Pm. y no estaba, que raro pensé. Como tenia llaves de su casa, ella me las dio cuando sus papas se fueron, rara vez la usaba, decidí abrir la puerta, la cerré y me senté en un sillón de mimbre junto a la entrada. Pasaron 10 o 15 minutos y escucho la voz de ella que se acerca pero no estaba sola, hablaba con un hombre. Será el hermano pensé?. Cuando coloco la llave en la cerradura me di cuenta que esa voz masculina no la conocía. De un salto me dirigí a la cocina y de ahí a un Patio, es un patio pequeño con una pequeña baulera donde esta lleno de porquerías que uno no usa, las ventanas de la habitación de ella dan al patio al igual que la de la cocina. Me metí entre las cajas de porquerías en la baulera. Mi corazón latía a 1000 pulsaciones por segundo.

Pasaron 2 minutos aproximadamente, y escuchaba las voces de los dos, se que estaban en la cocina. Tome coraje, todavía no entendía bien por que del temor, pues ella era mi novia y salí silenciosamente de la baulera, lo hice agachado, el patio estaba oscuro así que salvo que salieran al patio no podían verme. Me fui levantando minuciosamente para poder observar por la ventana, ahí la vi a Silvina, estaba sentada en una silla de espaldas a la ventana y sobre la mesa había muchas fotos que ella le estaba mostrando al muchacho, que estaba en la silla junto a ella. Y este quien mierda es???. Pensé herido en mi orgullo masculino. Era un tipo alto de 1,80 aprox. y en mi vida lo había visto. No sabia si entrar de un salto y que hago? pensé…me tengo que pelear…decidí quedarme un poco mas espiando, escuchando su conversación.

– …sii..aca en esta estoy con dos amigas… Le decía ella.

– …estas muy linda en la fotos. Decía el.

– Graaaacias. Le contestaba ella con una sonrisa.

– ..ay tuve un día hoy!, estoy toda contracturada Le decía ella tomándose el cuello y moviéndolo para ambos lados.

– Quedes que te haga unos masajes?. Le dijo el.

–..mmm..que lindo..dale. Contesto Silvina. Me quede petrificado, inmóvil y no entendía bien todavía la situación.

El se paro le hizo dar vuelta la silla. Ella quedo con el respaldo de la misma sobre su frente. Los dos estaban a espaladas mía y comenzó a pasarle sus manos por el cuello. Ella tenía un sweater, estábamos en época de frío.

– Sacate el sweater sil, así estas más cómoda. Ella se lo saco sin pronunciar palabras quedándose con una camiseta blanca. Sus manos seguían masajeando el cuello de silvina y comenzó a meterlas por debajo de su camiseta tocando sus hombros. Ella tenía los ojos cerrados y su cara por lo que podía observar era de sumo placer.
Las manos de este tipo ya no estaban realizando un masaje normal. Saco sus manos de los hombros de ella y bajo las mismas hasta su cintura, tomo la camiseta y se la levanto apoyándola sobre los hombros de silvina. Le desprendió el corpiño y toda su espalda quedo desnuda. Las manos recorrían de arriba hacia abajo toda la espalda y pude apreciar como comenzaba a meterlas para tocar sus tetas. Se las estaba tocando!. Y ella seguía igual!. Con los ojos cerrados y con cara de placer. No podía creer lo que estaba viendo.

El tipo se sentó tras de ella abrazándola, agarrándola de las tetas y su lengua comenzó a lamer el cuello, los hombros y todo lo que tenia a su alcance. Silvina giro un poco hacia atrás su cabeza y sus lenguas comenzaron a tocarse. El la hizo parar, siempre tras ella, le desabrocho los botones de su jean…uno por uno y comenzó a bajárselo con algo de esfuerzo pues ella los usa muy ajustados, siempre lamiéndole el cuello, oreja. Se los bajo totalmente y la hizo agachar apoyando su cuerpo sus tetas sobre la mesa. El se agacho y comenzó a pasarle la lengua a los cachetes de su cola, le bajo la tanguita y por lo que pude observar le estaba chupando la conchita y el culito también, usaba sus dos manos , metiéndole dedos por el culo y por la concha. Yo estaba petrificado y para mi sorpresa o no, con la pija superdura .
Creo que estuvo mas de 10 minutos chupándola, y parecía no cansarse nunca.

– Veni silvi..mira como estoy. Le dijo el reincorporándose y bajándose los pantalones.

Ella sonrió, lo empujo haciéndolo sentar, dejo caer sus rodilla al suelo y comenzó a metérsela en la boca. Se la estaba chupando magistralmente. El la miraba y le acariciaba el pelo. No se cuanto estuvo chupándosela, a esa altura yo había perdido noción de la realidad, parecía una película. Seguía con la pija en la boca hasta que el tipo le dio un preservativo, ella lo abrió con su boquita y se lo coloco.

– Sentate arriba mío bebe. Le dijo y ella lo hizo tomando la pija de el colocándola en su conchita. Entro de un tirón, ella le pasó los brazos tras el cuello. Y comenzó a subir y bajar su cuerpo. Se la estaba recontracojiendo y no dejaban de abrazarse y besarse, para colmo ella gemía fuertemente. Jamás lo hizo conmigo!!!!.

– Ahhhh….Ahhhhh…Mmmmm…Ohhhhhh…Ahhhhhh. Ella no paraba de gemir.
– te gusta mamita, te gusta sentir la pija así..mm..sii.. Le decía el suspirando.

–..Ahhh..siii…Ahhhh..me encanta que me cojas..Ahhh. Le contestaba ella.

Se había enganchado con las barbaridades que le decía el tipo!. No la reconocía. No era la misma mina que cojia conmigo casi siempre bajo las sabanas y con casi cero luz. Ella seguía moviéndose.

– Date vuelta bebe. Alcancé a escuchar que le dijo a ella.

Ella se dio vuelta y se sentó dándole la espalda. En esa posición podía observarla muy bien. Como movía su concha para sentirlo, sus tetas se bamboleaban hacia arriba y hacia abajo y tenia una cara de puta total gimiendo y gritando que la coja.

– ahhh..mmmm..como me calentas Silvi..sii bebe..seguí así..si..

–.Ahhhh..Ahhhh…te gusta como te cojo?…mmmm…Ahhhhh..te gusta?. Le decía ella!!!!.

– Me dejas probar por la colita bebota. Le dijo el.

Ella simplemente se paro y se apoyo sobre la mesa de la misma manera que cuando se la estaban chupando. Y tomo su cola con ambas manos tratando de abrir un poco mas su anito virgen. El le paso saliva con su boca y se la fue metiendo de a poquito. No se si se la metió toda o no…pero el se movía bastante rápido y ella gritaba cada vez mas.

– AHHHHHH…UHHHHHHH..AHHHHHHH…OHHHHHHHH. Gemía gritando cada vez más fuerte. El le daba y le daba.

– Ohhh..uhhh.tocate la conchita bebe. Le dijo el.

Y ella no se como pero bajo un brazo y comenzó a masturbarse. Me había confesado que nunca se había tocado. Y yo por supuesto le había creído.

Con semejante pija en su culo y tocándose las partes donde mas le gusta. Tuvo un orgasmo que por el griterío, creo único en su vida.

– ACABOOOOO…..ACAAAABOOOO…OHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH…AH
HHHHHHHHHH…AHHHHHHHHH…UHHHHHHHHHHH…AHHHHHHHHHH!!

El comenzó a moverse más despacio y ella le pidió por favor que se la saque de la cola.
El se movió hacia un costado aun con la pija redura con el preservativo colocado. Ella se fue levantando lentamente.

– Estas bien bebe???. Le dijo el.

Ella solo lo miro con una cara de puta recojida, apoyo sus rodilla en el piso, le saco el preservativo de la pija y comenzó a chupársela fuertemente moviendo rápido la mano.

– Ohhhh..mmmm…uhhhh…Acaboo bebe…acabooo bebeeee…Ahhhhhhhhhhh!!!.. Ohhhh!!!!..Uhhhhhhhh!!!!!.

No podía creerlo pero no saco la boca de su pija, la seguía chupando ya mas lentamente y comenzó a pasarle la lengua limpiando gotitas de semen que aun le salían.
Y la leche?????? Me preguntaba yo. No podía creerlo pero se la había tragado toda si derramar ni una gotita.

– Mmmmmm bebeeee….te la tragaste toda? Le pregunto con una sonrisa.

– ..mmm..sii!!!….jajajaja… Nunca la había probado!!…me gusto!. Le contesto ella.

– Voy al baño a limpiarme. Le dijo a el.

El quedo solo en la cocina, tomo unas servilletas de papel y se las pasaba por su pija, limpiándose un poco. Comenzó a hablar en vos baja como felicitándose el mismo:

– Que putita linda, que culito hermoso me coji. Decía mientras no dejaba de Limpiarse.

Me metí otra vez en la baulera y me deje caer sobre las cajas de porquerías.

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Any y su mamá

Escrito en Confesiones por Relatos Eroticos el Lunes 24 Julio 2006 a las 7:55 pm

Any tiene que volver a Santa Fé. Va a viajar con vos hasta Buenos Aires, ¿Sabés?- me dijo mi esposa, ese domingo de finales de enero de más o menos 6 años atrás, un rato antes de que emprendiera el regreso, luego de la visita  de ese  fin de semana en la Costa.

Laura y su madre Beatriz, estaban allí desde el 2 de enero y yo viajaba, en auto, todos los fines de semana hasta que, en febrero, tomaría mi licencia anual en el trabajo.

Ana Laura (Any) morocha, 1,75 mts, bonita de cara, físico agraciado, 26 años, abogada e hija del hermano de Laura, había ido a mediados de mes para visitar a la abuela y, pasar unos días en la playa, aprovechando la feria judicial que se terminaba y la obligaba a volver a su trabajo. A la hora de salida se presentó encajada de prepo en jeans negros y blusa ajustada que resaltaban los símbolos cada vez más excluyentes de la sexualidad femenina: culo  y tetas. Y ella los tenía generosos y pimpantes.

Todo bien. Yo, entonces de 45 años de edad, la había tenido alzada de pequeña  y en casa, en la Capital, estaba mi hijo menor de modo que no estaría solas con ella esa noche.

En el viaje si bien no pude evitar, alguna inquietud, cada vez que mis ojos se apartaban de la ruta la cosa no pasó de eso y de alguna fugaz erección.

Como sucede con frecuencia, lo previsto dista mucho de lo que realmente sucede: al llegar a casa, encontré una nota fijada con imán a la puerta de la heladera:

“Voy a pasar la noche en la casa de Claudio, en la heladera te dejé pollo y ensalada. Mañana nos vemos en la cena. Un beso Cesar.”

-          Bueno, vamos a cenar solos. – fue la obviedad que le comenté

“Y a dormir, también” pensé pero sin considerar la posibilidad de intentar ningún acercamiento. Más bien con la convicción de tener que controlar eventuales impulsos deshonestos.

Cenamos, hablamos sobre temas variados y acordamos que la despertaría a la mañana para llevarla a la terminal de ómnibus en Retiro.

-      Mejor, acostate en la pieza de Cesar que es más cómoda que las otras – le dije a modo de despedida.

Pretextando algo de cansancio, subí a la planta alta, me dí una ducha rápida y me acosté.

Ana Laura siguió mis pasos poco después. Escuché, cuando unos 20 minutos después salió del baño y entró en el cuarto de Cesar, al lado del mío. No percibí ruido de puerta al cerrarse.

Transcurridos unos minutos me llamó:

-     Tío, no puedo cerrar la cortina de la ventana. Está trabada, ¿me ayudas por favor? –

Me calcé el pantalón de pijama y fui. Estaba “vestida” con una camisa larga que no alcanzaba a cubrir del todo su bombacha. Se me aceleró el pulso.

Subí a una silla y destrabé la cortina de enrollar.

-   ¡Gracias tío!! – dijo y se dio vuelta como para buscar algo en el placard, dejando a  mi vista su trasero, redondo, casi irrespetuoso en esa redondez. Simétrico, relleno, pasmoso y disponible.

Fue más de lo que podía controlar, olvidé los propósitos de buen comportamiento, anulé la breve distancia que nos separaba y la tomé por ambas tetas y la atraje hasta pegar su cuerpo al mío.

-    ¿Que hacés, tíoooo??… ¡soltame! – pero no hizo el menor ademán de separar su culo  de mi bulto que luchaba por salir del pantalón.

Le besé en el cuello, sin soltar su teta izquierda y fuí bajando mi mano derecha hasta acariciarle la almeja por arriba del calzón. No atajó, con sus manos, la exploración de la mía en su entrepiernas

-          No podés hacerle esto a la tía!! – protestó sin énfasis.

-          A la tía, no le va a pasar nada. A vos seguro que si. –

-          A mi no. Yo sólo me acuesto con mi novio, ¿sabés? – rebatió tibiamente.

-    Pero el no está ahora y vos ya estas mojadita, nena. Cuando no hay pan, buenas son las tortas – se había dado vuelta y apoyado la espalda contra una  puerta del placard. Esquivó mis labios. Comencé a desabotonarle la camisa. Levantó ambas manos para detenerme:

-          Dejame…¡No quiero!..No que desnudés! –

Bajé entonces al calzón; soltó la camisa para impedir que se lo bajara.

-    Bueno, muñeca, ya me convenciste que sos una buena chica e hiciste lo posible para defender tu virtud. Ahora vamos a disfrutar, ¿Si? – Mientras le decía esto, le metí una mano debajo de la camisa y rodeé y acaricié su pecho. Eso pareció liberarla: aceptó el primer beso y, después de algunos “no” de práctica, dejó que mi mano restante se introdujera en la bombacha en procura de la cachucha, “transpirada”.

Perdió rápidamente las dos únicas prendas que vestía, la acosté y no ofreció resistencia cuando le abrí las largas piernas y comencé a lamerle y apretar con mi labios su abultado clítoris. Gimió complacida.

-          Fijate que en el cajón de la mesita de luz debe haber preservativos de Cesar. Si no, los tengo en mi pieza – le pedí ya urgido por cojerla.

-          Acá no hay –

Cambiamos de dormitorio, saqué un condón y se lo ofrecí:

-          Me lo pones, vos? – le propuse.

-    Me da “calor”!! Nunca lo hice – comentó, mientras rompía la envoltura. Si no mintió, el instinto le indicó como hacerlo de la mejor forma: se sentó en la cama, enfundó mi pija rígida, le pasó primero la lengua en la punta y luego se la metió en la boca y me dio una mamada que me puso a mil. Le saqué el juguete de la boca y la acosté de espalda. Con el embale que tenía se la puse de una hasta el fondo y seguí bombeando como un poseído mientras ella suspiró, se quejó, gimió, exigió:”¡¡dale no te quedes!! y al final, a la hora del climax, casi gritó “ sii tiiitoo,… ¡uy! tío,…síiii tíiiioooo… “.

Así se fue el primero.

La cojí tres veces más esa noche. La última vez, con el último aliento, ya de madrugada, la convencí que se pusiera en cuatro y luego de bombearla un poco por la cachucha, cambié de agujero y le hice ese culo alucinante que tiene. No lo inauguré, pero fue un placer superlativo.

Al día siguiente Ana Laura siguió viaje, como previsto, a Santa Fé.

En junio, del mismo año, viajamos mi esposa y yo a Santa Fé. Laura debía acompañar a la madre a una serie de chequeos médicos. Mi suegra ocupa la casa más cercana a la calle, mientras al fondo del terreno, en otra unidad de dos plantas, vive la familia de Ana Laura.

En la tarde del segundo día de nuestra estadía, ni bien salieron las dos mujeres, rumbo a una clínica, abrió la puerta de la cocina, que da al jardín posterior, Ofelia la madre de Ana Laura, que era Ana Laura algo añejada (más o menos de mi edad) es decir una “bestia” capaz de provocarle  erección a una momia egipcia.

-     Hola, Ofelia, ¿qué haces? – le dije a modo de saludo.

-          Así te quería agarrar, animal!!! Solo. – me increpó por toda respuesta.

-          ¡Epa! ¿Que hice para merecer tanta bronca? –

-          Ahh! ¿No sabés? Te culiaste a  la nena, pedazo de bruto! -

-          ¿A Any? Bueno, tampoco la violé; quedamos solos esa noche y no pude aguantarme estar con semejante mina y sin testigos….ella tampoco pataleó mucho que digamos…..ni diez minutos le duró el disfraz de figurita difícil…y disfrutó tanto o más que yo a la hora de tenerla adentro..-

Mientras le decía eso me fui acercando a Ofelia que retrocedió hasta que la detuvo la pared.

-          ¡Sos un boludo crecido!! ..que necesidad de aprovecharte de una jovencita como tu sobrina..¿Porque no buscas, para trampear, mujeres para tu edad?-

¿Me estaba provocando? Me pareció que algo de eso había:

-          ¡Tenes razón!….Pensándolo bien, ahora la situación es calcada a la de esa noche: estamos solos, y vos sos tanto o más linda que tu hija, tenemos más o menos la misma edad, decime ¿sos de patalear vos, si te apreto un poco? –

-          ¡No te hagas el vivo, eh! …Mirá que José está en casa. –

-          ¿Si? ¿Y que está haciendo? Si no me equivoco, a esta hora, suele dormir la siesta. Decime, ¿tiene sueño pesado tu José? – ya la tenía agarrada de la cintura.

-          No se…un poco….pero…¡soltame!..-

-          Bueno, vamos a ser prudentes, vení preciosa…dejame que te muestre como juego con las muñecas como vos.. y sin hacer mucho barullo,… -

La apreté a mi cuerpo y comencé a besarla por el cuello y, de a poco, llegué a sus labios. Dejó que la besara, le acariciara tetas, levantara la pollera y, primero el culo y luego la conchita recibieron la visita de mis manos. Ya ahí era ella que besaba con ansiedad. Hubo los acostumbrados “Noo” de compromiso, mientras, con las lenguas trenzadas y las manos ansiosas, nos íbamos arrimando a la cama del dormitorio más cercano. Se dejó caer de espaldas en ella y me facilitó el sacarle la bombacha, levantando levemente la cola.

Empezamos a coger como dos “angelitos”. Ofelia gimió y ronroneó como gata satisfecha. Acabó con un largo suspiro y los ojos dilatados de placer. Yo la seguí de inmediato, en éxtasis, vertiendo toda la leche en su cueva “incendiada”.

-          Sos un gran hijo de puta. Te vine a retar y vos me cojiste….Ni te preocupaste de

averiguar si podías acabarme adentro,..desgraciado! – protestó Ofelia, provocando un

principio de inquietud en mi.

Luego confesó que tomaba la píldora.

Tuve algunos otros “encuentros” con madre e hija. El primero el día siguiente, con Ofelia, en un telo para disfrutar la una del otro, sin los condicionamientos de potenciales interrupciones “complicadas”. Ofelia, sin limitaciones, es de la mejor que puede sucederle a un hombre en una cama.

Pero esas son otras historias de miserias humanas, que tanto deleitan a los humanos.

Relatos porno

Necesitaba dinero

Escrito en Confesiones por Relatos Eroticos el Domingo 23 Julio 2006 a las 7:48 pm

soy natalia, tengo 18 años, soy una chica normal, uso el pelo largo color
castaño oscuro, ojos marrones, flaca con un muy buena cola y bastante bien
de tetas, soy una persona que le gusta disfrutar del sexo y todos dicen que
estoy re buena aunque yo sigo considerandome una chica normal.

Los que les voy a contar es lo que me paso hace dos semanas.
Yo vivo sola, y no trabajo por lo general mis viejos me van dando plata y
con eso pago mis cuentas y tengo para salir y boludear. Pero resulta que
hace dos semanas estaba sin un peso porque me habia gastado toda la plata y
con mis padres de vacaciones en europa se me complicaba aun mas conseguir
dinero, asique me pasaba el dia chateando en casa.
Era viernes y estaba chateando cuando un tipo de 37 años con el nick de
buscopetera me ofrecio plata a cambio de que le chupe la pija y le deje
acabar en mis tetas, la oferta era tentadora ya que me ofrecio 50 pesos y no
me venian nada mal. Accedi y arreglamos en que pasaria por su casa a la una
de la mañana.
Me bañe, me puse a ver que ropa usaria y procedi a vestirme, una tanguita
diminuta color negro, una pollerita cortita suelta color negro, una remerita
amarilla ajustada que dejaba mi ombligo al aire y sin corpiño, unas botas de
cuero negro largas y un sobretodo negro que me llega hasta las rodillas.
Me tome un par de vasos de fernet con coca y sali para su casa, ovbiamente
con el sobretodo cerrado.
LLegue a su casa a la una en punto y me abrio con el portero electrico y
subi, me abrio la puerta de su departamento y era un tipo medio gordo,
pelado, que no era para nada lindo pero me daria 50 pesos, me saque el
sobretodo y me sento en un sillon el parado frente a mi se saco el pantalon
y el slip y yo me saque la remerita dejando mis tetas al aire, comence a
masajearle los huevos mientras su pija se iba despertando y con la otra mano
acariciaba sus piernas mientras en estiraba su mano para tocarme las tetas.
comence a chuparle la pija recoriendo con mi lengua toda su pija y metiendo
su cabeza en mi boca y que mi lengua juegue con ella, segui asi y cuando
note te estaba bien parada mientras le acariciaba los huevos me metia la
pija en la boca lo mas posible metiendola y sacandola una y otra vez hasta
que el me aparto y agachandose un poco apunto su pija a mis tetas y me las
baño de leche.
Pase al baño me limpie y me puse la remerita de nuevo, sali del baño y el me
dio los 50 pesos y me dijo que lo disfruto mucho, me puse el sobretodo y
sali a la calle.
Eran como las dos menos cuarto y me dirigia hacia mi casa, tenia calor y me
saque el sobretodo y lo llevaba en mi mano.
Cuando cruzaba la plaza que esta a tres cuadras de mi casa un chico de unos
18 o 19 años me vio y me pregunto si era puta y yo le pregunte porque lo
preguntaba y me dijo que si por 10 pesos le hacia la paja, 10 pesos era poco
pero no tenia que hacer mucho asique acepte y fuimos a un banco de la plaza
donde no habia mucha luz, se desabrocho el pantalon y se lo bajo un poco y
yo me sente de frente a el con mis piernas a cada lado y mientras el me
besaba el cuello yo le comence a masajear la pija, fui acelerando el ritmo
hasta que sus suspiros me indicaron que estaba por acabar me agache y
besando la cabeza de su pija me tome toda la lechita me dio los 10 pesos y
se fue.
Eran las tres y media de la mañana cuando esperando que cambie el semaforo
freno un taxi y me llamo, esto ya me estaba exitando, me acerque al taxi y
me asome por la ventanilla dejando mis tetas apolladas contra la ventana y
me dijo por cuanto le daria mi colita le dije que por 90 pesos y me dijo que
suba, fue hasta algun lugar de los bosques de palermo y me dijo que pasara
al asiento de adelante mientras el reclino su asiento hacia atras, yo estaba
en el asiento de al lado y el se bajo el pantalon dejando a la vista su pija
que era mas o menos de unos 18 centimetros por 4 de ancho, nada del otro
mundo, yo me saque la tanguita y me agache y comence a ensalibar su pija, me
puso sobre el de espaldas sentada en sus piernas y abrio un sobrecito de
lubricante que puso en mi colita con sus dedos y me metia uno de ellos
entonces agarro su pija y apoyandola en mi colita comenzo a acercarme
agarrandome del hombro y me fue penetrando lentamente. Cuando ya faltaba
poco para que me penetre totalmente con sus manos al costado de mi cintura
me empujo penetrandome del todo y yo comence a moverme haciendo que su pija
salga de mi colita un poco para volverme a penetrar y el me acercaba hacia
el mientras metia sus manos abajo de la remerita y apretaba mis tetas
mientras me decia al oido que lindo culo que tenes putita te lo voy a llenar
de leche mientras yo gemia del placer.
Una vez que acabo en mi colita deje su pija dentro para sentir como se iba
achicando dentro de mi luego me corri a asiento del acompañante y me puse la
tanguita, me dio los 90 pesos y me dejo alli en medio de la zona roja a las
cuatro y media de la mañana.
Como mi casa no esta tan lejos y me gusta caminar volvia caminando cuando
por una de las calles paro una camioneta con varios chicos adentro que ya
habian subido a un travesti que estaba en la camioneta y me invitaron a
subir que iban a la casa de unos de los chicos, yo les dije que no seria
gratis y me dijieron que por la plata no habia drama.
Subi y entramos a la casa, eran cuatro chicos de no mas de 20 años y el
traba que no parecia muy grande y que estaba muy bien operado tenia un
envidiable culo y un gran par de tetas.
Fuimos a un cuarto con cama matrimonial y le sacaron la remera y la tanga al
traba dejandolo con unas medias de red y una diminuta pollerita y a mi me
sacaron todo menos la tanguita.
nos acostaron al traba y a mi uno al lado del otro y nos comenzaron a chupar
las tetas, a mi tambien me acariciaban la conchita por arriba de la tanguita
que rapidamente me la sacaron para tambien meter sus dedos en mi conchita
totalmente humedecida.
Luego de un rato nos hicieron poner en cuatro y comenzaron a penetrarnos la
colita mientras los otros dos enfrente nuestro jugaban con las tetas.
Luego de un buen rato penetrandonos la colita a mi me dejaron a un lado y
jodian con el traba como por media hora hasta que el traba se fue con dos
chicos a otra parte de la casa.
Mientras escuchaba al traba gemir a mi me pusieron en la cama boca arriba y
me chupaban la conchita uno y el otro las tetas haciendome retorcer del
placer.
Luego me pusieron de costado y uno abrazandome de atras me penetraba la
conchita mientra el otro me ponia la pija en la cara y le chupaba la cabeza
de la pija.
Estaban tan alcolizados que no acababan nunca y sus pijas siempre estaban
paradas, entonces uno se sento en la cama con las piernas abiertas y me
sento sobre el penetrandome la colita y se acosto acostandome con el sin
dejar de penetrarme, y el otro se abalanzo a chuparme la conchita yo
mientras gemia del placer pidiendo mas y mas fue ahi cuando el otro decidio
que en vez de chuparme la concha debia penetrarme con su pija y besandome la
pancita, las tetas el cuello, comence a sentir su pija en la puerta de mi
conchita y sin mediar palabra me penetro totalmente de un solo movimiento
haciendome gritar del placer.
Luego de un rato decidieron cambiar de pocision, el que me penetraba la
colita se acosto boca arriba y yo sobre el mientras lo besaba comence a
cabalgarlo con su pija en mi conchita. Enseguida el otro me agarro de la
cinturita y comenzo a romperme la colita, estubimos asi por 20 minutos.
Me arrodillaron en la cama y ellos parados a mis lados comence a
masturbarlos con mis manos y me iba turnando metiendome esas riquisimas
pijas en mi boca hasta que cuando estaban por acabar me bañaron la cara de
semen, realmente habian acabado muchisimo y ayudandome con sus pijas
llebaron todo el semen a mi boquita que recibia ansiosa toda la lechita.
Luego de eso vinieron los otros dos y pidieron el cambio, uno se sento y
solo miraba, mientras al otro le chupaba la pija, una vez que estaba bien
dura me acosto boca arriba en la cama me agarro las manos con sus manos y
comenzo a penetrarme fuertemente, el ritmo era infernal y yo gemia de
placer, estubo asi por 45 minutos que fue cuando senti un chorro de semen
calentito en mi conchita que pedia mas de un chorro para apagar el incendio.
Luego el se fue y yo me quede en la cama boca abajo descansando.
El otro estaba ahi obserbandome y derrepente separo mis piernas me puso gel
lubricante en la colita y acostandose sobre mi comenzo a penetrarme, su pija
era realmente inmensa calculo que tenia 25 cm por 7 de ancho y sentir como
entraba en mi colita fue increible.
Cuando iba por la mitad yo ya deliraba del placer y el la metia y la sacaba
hasta la mitad, luego sin previo aviso me penetro toda su pija en mi colita
yo largue un quegido y aprete mis gluteos pero denada servia y luego de un
rato me comenzo a gustar.
Me puso en cuatro me agarro del pelo y tirando de el me llevaba hacia el
penetrandome la colita totalmente, una y otra vez hasta que decidi tomar la
iniciatiba y era yo la que movia mi colita hacia el con fuerza sintiendo esa
enorme pija dentro de mi colita, me movia una y otra vez hasta que senti su
semen como rebalzaba de mi colita no solo tenia una pija enorme sino que
acababa a manguerazos.
Ahi no mas me dio vuelta y comenzo a penetrar mi conchita furtemente
mientras yo gritaba dame mas dame mas.
Pasaron 20 minutos y yo estaba como loca, lo puse en la cama boca arriba y
me monte sobre el de espaldas metiendo su pija en mi colita moviendome
freneticamente mientras yo me acariciaba el clitoris y el me agarraba de la
cintura, luego saque su pija de mi colita y comence a cabalgarlo de frente a
el penetrandome la conchita y cada tanto me inclinaba y me mordia y chupaba
los pezones.
Entro el chico que se habia ido e inclinandome hacia el chico que me estaba
cogiendo que sigio haciendolo pero ademas ahora mordia mis tetas
continuamente comenzo a meterme su pija en mi colita estaba llena o eso
pensaba mientras me penetraban la colita y la conchita a la vez hasta que
vinieron los otros dos chicos y ahi ya sin inclinarme tanto hacia el chico
que tenia abajo penetrandome la conchita les chupaba la pija un rato a cada
uno hasta que en una reaccion en cadena entre mis gritos y gemidos de placer
senti como la colita se me llenaba de semen luego la conchita y los dos
chicos llenaron de semen mis tetas, con la ayuda de mis manos tome el semen
que estaba en mis tetas. y me dijieron que ya estaba.
Me vesti nuevamente y me dieron 250 pesos por los cuatro.
Al salir de la casa eran las 6 de la mañana y estaba a 4 cuadras de mi casa
mientras iba hacia alla otro chico de unos 22 años me dijo que me pagaba por
un pete y le dije que bueno me dio veinte pesos y fuimos a la entrada de un
garage donde me arrodille le baje el pantalon y le chupe la pija
metiendomela toda en la boca hasta que me la saco y me acabo en la cara, me
limpie con la remera de el y segui mi camino a casa, en la esquina de mi
casa me faltaba solo media cuadra un pendejito de unos 14 o 15 años me dijo
puta me dirigi hacia el y como era muy chico tome una de sus manos la lleve
sobre mi tanguita toda mojadita de tanta accion y le dije si y que? el se
quedo helado y me dijo que tenia 28 pesos y le dije vamos.
Mientras caminamos me dio la plata, ya con mas de 400 pesos en mi bolsillo
estaba mas que conforme, subi a mi casa con el chico.
Podia observar los nervios del chico y le pregunte cuantos años tenia y me
dijo que 15 y me conto que era virgen que nunca nisiquiera se habia besado
con una chica.
Apenas dijo eso me acerque a el y lo comence a besar en la boca mientras
llevaba sus manos a mi colita que acariciaba con temor.
Le saque la remera que tenia y el pantalon, tenia un slip y se podia
obserbar la pija dura de la exitacion.
Lo lleva a mi cuarto, me saque la pollerita de espaldas a el y me saque la
remerita el se me acerco y agarrandome de atrras acariciaba mis tetas y yo
suavemente meti mi mano en su slip y comence a acariciar su pija.
El tenia cara de nene pero tenia la misma altura que yo y su pija era mas o
menos de 17 cm, me di vuelta y mientras lo besaba baje un poco su slip y
comence a agacharme besandole el pecho y asi hasta llegar a su pija, jugaba
con mi lengua en su pija cuando me acabo en la cara, su pija seguia parada
como una piedra, y segui chupandola un rato, me limpie la cara con la
pollerita y me acoste en la cama boca arriba, el se sento al lado mio y
lleve una de sus manos a mi conchita y el metio un dedo y me recoria toda la
conchita, entonces le dije que me penetrara con la pija, se acosto arriba
mio y yo guie su pija a la entrada de mi conchita que penetro de un solo
envion, la sacaba y metia cada vez mas rapido y fuerte aunque cada tanto se
le salia y lo tenia que ayudar, una vez que tomo buen ritmo y no se le salia
me dijo que estaba por acabar, yo estaba por tener el enesimo orgasmo de la
noche por lo cual le dije que siga y apoyando mis pies en sus gluteos lo
empujaba mas y mas adentro hasta que tuve mi orgasmo y luego senti su
lechita calentita en mi conchita.
Se acosto a mi lado y se quedo asi un rato, yo me levante y sentada a su
costado comence a chuparle la pijahasta que se le puso bien dura y me monte
sobre el a cabalgarlo mientras me penetraba la conchita el apretaba y
acariciaba mis tetas, estubimos asi hasta que me dijo que le gustaria
penetrarme la cola, entonces me levante me arrodille en la cama apoye mi
cara en la almohada y le dije que me penetrara lo que quiera, y comenzo a
penetrarme la colita la metia y la sacaba mientras me agarraba de la
cintura, cada tanto se le salia y terminaba penetrandome la conchita hasta
que la dejo toda adentro y agarrandome de la cintura me tenia bien pegada a
el y solto su leche en mi colita luego me dijo que se tenia que ir nos
vestimos tomamos el asensor y nos besamos mientras yo le masajeaba la pija
que volvio a pararse, ahi me agache le baje el pantalon y se la chupe un
rato, estaba durisima.
Me apoye contra un costado del ascensor apoye una de mis piernas en la otra
pared y corriendo mi tanga deje que me cogiera por ultima vez, a el le gusto
mucho yo levante mi remera y mientras me penetraba chupaba mis tetas, luego
el me agarro de las piernas y apoyandome contra la pared siguio
embistiendome hasta acabar nuevamente en mi conchita.
Nos acomodamos la ropa salimos del ascensor le abri la puerta y se fue.
Subi a casa y me di cuenta que tenia un monton de plata asique la proxima
vez que necesite dinero puede ser que me vean por la calle vendiendo algo
que hario por gusto.
Besitos a todos espero que hallan disfrutado de mi relato.

Relatos porno

Deseaba sexo oral

Escrito en Sexo Oral por Relatos Eroticos el Domingo 23 Julio 2006 a las 7:43 pm

Esta historia es acerca de mi y una amiga con ventaja que tuve hace unos años atrás cuando Yo tenía 20 años (tímido respecto al sexo opuesto) y ella tenía 28 años, morena con un cuerpo delgado pero sus buenos senos y trasero. Nos conocimos en una fiesta que un amigo en común nos invito. En esa fiesta enganchamos inmediatamente y al final de la fiesta la fui a dejar a su casa, quedando de vernos al otro día. Tuve deseos de invitarla a un motel pero no me atreví.

Tuve un sueño húmedo con ella y dejé las sábanas tiesas y ese día la fui a buscar por la noche, tomamos unos tragos y me dijo sin rodeos que deseaba estar conmigo (estaba muy nervioso por la propuesta ya que yo tenía muy poca experiencia!) y yo acepté. Gocé del sexo tradicional con ella como nunca esa noche.

En ese entonces era tímido en lo que respecta al sexo, ella tenía más experiencia que yo, era separada y me enseñó algunas técnicas para hacerla gozar más, con ella tuve mi primera penetración al estilo “perrito”. Ver su culo y mi pene penetrándola una y otra vez me excitaba mucho, y para que decir el sentir mis bolas golpeándole el trasero.

Tuvimos buen sexo tres noches seguidas, pero no hubo sexo oral (hasta ese momento nunca me lo habían mamado) y lo único que deseaba era eso, tenía unos labios carnosos que me ponían a 100! y no me atrevía a pedírselo, como dije era tímido a esa edad. Bueno, por motivos de trabajo ella estuvo fuera diez días y cuando volvió me llamó para encontrarnos en su casa y pasó lo mejor…

Al llegar a su departamento ella se fue al dormitorio, pero antes me dijo que me desnudara por completo y mientras me desvestía se fue al dormitorio a esperarme. Cuando estuve listo ya estaba con el pene erecto y al entrar ella estaba sentada al borde de la cama de rodillas y desnuda (tenía cama baja tipo japonesa), me dijo: “Acércate y ponte frente a mí”… mi pene quedó frente a su cara y dijo “Desde el primer día que deseo mamar tu pene, pero te quería hacer sufrir un poco y la verdad es que no aguanto más. Sabías que tienes un pene grande y grueso?” (Debo decir que tengo un pene de 20 cm y bastante grueso). Entonces comenzó a besar mis bolas y fue lamiendo mi tronco muy despacio, deteniéndose en el borde del glande y con su lengua con movimientos rápidos me acariciaba el frenillo. Solo usaba su boca y no me tocaba con sus manos. Esto hizo que mi glande si hinchara de una manera que nunca creí posible. Luego con sus labios besó la punta del glande y abrió sus boca solo un poco y comenzó a tragarse mi glande con suavidad hasta tragárselo todo y su lengua se movía por todo alrededor. Estaba en el cielo. Esto lo hizo varias veces y con algunas variaciones.

Después con su mano izquierda empezó a masajear mis bolas, con la otra rodeó el tronco de mi pene acariciándolo suavemente y mientras su boca masajeaba mi glande, No puedo describir la sensación de placer que me producía esto!… toda su atención estaba concentrada en mi pene, no tocaba ninguna otra parte de mi cuerpo. Esta actividad duró creo que unos cinco minutos y luego se dio vuelta para que la penetrara por atrás, pero estaba tan caliente con esta mamada que le dije “Maldita, yo deseaba que me mamarás mi verga desde el primer día, y tu querías hacerme esperar pero no te aguantaste… Ahora hembra caliente ponte de frente y continúa lo que empezaste”. Así que ella volvió a masajearme las bolas con una mano, la otra en el tronco y mi glande que ya estaba morado de lo hinchado dentro de su boca… “Mmmmm… hembrita… con tu lengua acaríciame el frenillo”.

Cuando sentía deseos de correrme la detenía un rato y hacía que lamiera mis bolas sin tocarme el resto del cuerpo y luego que continuara mamando… así la tuve 20 minutos por querer hacerme sufrir la maldita y ella me pedía que la penetrara por su rica vagina, pero no. Hasta que llegó el momento y descargué mi leche con fuerza en sus labios y cara. Ella con la lengua empezó a recoger mi semen de sus labios y con los dedos recuperó todo el semen que pudo de su cara y se chupaba los dedos con cara de gozadora. Mi pene aún estaba hinchado pero no tan duro. Le dije que lo tomara con sus manos y me ordeñara con su boca hasta tomarse la última gota de mi semen, leche que no se podía desperdiciar.

Después de este día, tomé confianza y yo controlaba la situación y le ordenaba que me mamara el pene como esa noche, a ella le gustó esto y desde ese momento siempre me hacía sexo oral como a mi me gustaba. Después de “ordeñarme” descansamos un rato… y luego cuando estaba excitado de nuevo la penetraba por su coño y su anito, haciéndola gozar hasta el orgasmo.

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Paseo de la empresa

Escrito en Infidelidad por Relatos Eroticos el Sábado 22 Julio 2006 a las 7:36 pm

Hola a todos. Esta es nuestra historia para empezar nuestros nombres son Carlos y Daniela mi esposa ella es bonita de esas mujeres que los hombres se dan vuelta a verle el culo en la calle. Tiene buenos pechos y un culo de película.

Nuestra historia comienza cuando por vacaciones en la empresa organizamos un paseo a la playa. Bueno llego el día del paseo y me doy cuenta que la única mujer del paseo era mi esposa. Buenos fuimos en el furgón con mis compañeros

Llegamos seria de las 15hrs y se nos ocurrió ir a la playa. Daniela me consulta si puede meterse al agua. Yo le respondo que sí. Llegamos a la playa y todos se fueron a bañar y daniela me pregunta nuevamente cual bikini se pone. Yo le conteste ponte el que más te acomode. Luego de un rato daniela va donde un servicentro donde pide el baño y se coloca un micro bikini donde un hilito extra delgado tapaba su hermoso culo. Llego a la playa se metió a al mar y todos mis compañeros admiraban el hermoso culo de mi esposa. Daniela se metió al mar y luego empezaron los juegos todos mis compañeros se arrimaban sobre mi esposa

Yo observaba de lejos como daniela se dejaba tocar por todos. Llego la noche y se les ocurrió a todos ir a la disco. Yo con daniela conversamos lo sucedido y me contó que se excito mucho cuando Marcelo un compañero sin reparo en el mar metió sus dedos en su nalga. Le pregunte si le excitaba y me contó que si pero esperaba que yo no me enojara. Le conté que me gustaba la idea que jugara un poco con ellos pero nada más. Me pregunto como quería que fuera a la disco. Yo le conteste que fuera lo mas sexy que quiera y sin tanga cosa que le pudieran meter los dedos cuando quieran si se daba la situación. Llegamos a la disco todos bien vestidos a un ambiente juvenil con mucho reggeton. Marcelo el mismo que le había tocado el culo me pidió si podía bailar con daniela. Yo le conteste que si. Desde lejos veía como daniela apoyaba su culo en el paquete de Marcelo. Viendo la situación mis demás compañeros también quisieron bailar con ella al rato ya todos habían bailado con ella y ponían sus manos en la entrada del culo de daniela.

Al rato dani me llama la acompaño al baño y me confiesa que esta toda mojada y que sientes unas ganas tremendas de tener un buen paquete dentro suyo. Yo la miro y le digo vamos al auto y me contesta es que no quiero ese pene. Quiero probar uno que toque mientras bailaba se notaba enorme y no e dejado de pensar de tenerlo adentro mío. Bueno daniela vamos a bailar así se te pasa la calentura. Grabe error al llegar Marcelo nuevamente la lleva a la pista de baile y sin reparo metía mano y tocaba a mi esposa a unos metros míos. De un momento a otro se me pierden de la pista de baile y empiezo a buscarlos dentro de la pista de baile y nos los encontraba derrepente otro compañero me dice: se fueron a el estacionamiento. Salgo a buscarlos y nos los veía por curiosidad me fui a ver detrás del auto que daba a una pared y hay estaba daniela apoyada contra el auto con Marcelo desde atrás levantado la mini falda con toda la verga dentro de mi esposa. Al llegar daniela me miro y me dijo te amo Carlos quiero que esta verga sea mía perdóname… ahí dámela toda

Me quede perplejo al ver a daniela gemir con ese enorme miembro que salía y entraba de ella. Daniela nuevamente me miro y me dijo papi deja que Marcelo se valla dentro mío quiero quedar preñada de este hermoso miembro. En ese mismo instante Marcelo empieza a descargar toda su leche en el hermoso coño de mis esposa. Daniela me abrazo me beso y me dijo que me amaba. Desde ese ida Marcelo viene seguido a la casa a ver a su hijo y darle de cachas..

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