Liliana me entregó a su hija
Tal como me lo habÃa dado a entender la última vez que estuvimos juntos, Liliana convenció a Pame para que su debut sexual sea conmigo (por supuesto que Liliana no sabÃa que a su hija ya me la habÃa entregado Noe).
DebÃamos encontrarnos con Liliana para cogernos mutuamente en donde sea, en su casa, en la mÃa o en un hotel. Llegué puntualmente a la confiterÃa, pedà un café y a los 5 minutos llega ella con Pame, nos pusimos a hablar y cuando Pame fue al baño me dijo que habÃa un cambio en los planes:
Gabriel, hablé con Pame para que tenga su primer experiencia sexual con vos y aceptó, por supuesto que dudó porque ella te ve casi como su tÃo pero le expliqué los motivos por los que le estaba proponiendo algo tan inusual y ella lo entendió, es obvio que le tuve que contar lo que me pasa con su padre y los momentos de locura que vivimos vos y yo en la cama.
Está bien Lili, voy a hacer lo que me pedÃs pero sólo porque sos vos, acordate que Pame es la mejor amiga de Noe y si ella se entera puedo tener serios problemas con mi esposa y no quiero que pase.
De eso ya hablé con mi hija, quedate tranquilo que va a quedar entre nosostros.
Es evidente que Pame habÃa actuado muy bien ante su madre haciendo que dudaba en estar conmigo, si la muy puta ya me cogió varias veces y me dejó hacerle de todo. Y yo le seguà el juego, no me podÃa mostrar tan deseoso que ocurra, no querÃa quedar como un oportunista ante Lili.
Cuando volvió Pame del baño su mamá le dijo:
Ya arreglé con Gabriel, andá tranquila que todo va a estar bien, vayan al hotel Edon….. que les reservé un turno en una linda habitación.
Bueno gracias mamá, no te preocupes que estoy muy tranquila porque se que Gaby me va a cuidar y si vos la pasas tan bien con el no veo porque yo voy a ser la excepción.
Subimos al auto y apenas nos alejamos unas cuadras ya cambió su conducta de niña por la de mujer salvaje sedienta de sexo, traÃa minifalda de jeans y una remerita blanca ajustada que le marcaba muy bien sus preciosos y redondos pechos adolescentes. SE pasó a asiento de atrás y desde allà empezó a acariciarme la cabeza y el pecho, dándome besos en el cuello oreja me decÃa:
Tengo tantas ganas de que me cojas que ya estoy mojada, no sabés como me exitó cuando mi mamá me propuso esto, era increible para mÃ. Y vos hijo de p…. No nos habÃas dicho nada a mi ni a Noe que te estabas comiendo a mi mamá, sos terrible a quien más te coges.
Lo de tu mamá se fue dando solo, yo no lo busqué aunque no voy a negarte que le tenÃa unas ganas tremendas, está re-fuerte tu vieja.
Si me contó que su jefe siempre le dice que quiere tener algo con ella, me parece que si no afloja puede perder el laburo. Pero volviendo a lo nuestro estoy muy caliente y no aguanto hasta el hotel.
Se recostó, abrió sus piernas y corriendo su bombachita blanca, se empezó a tocar. Sus dedos sin vueltas fueron directo a su botoncito, yo veÃa todo por el retrovisor, la situación era muy exitante porque nunca me habÃa pasado. La pendeja se estaba masturbando a más no poder y yo aceleraba para llegar cuanto antes.
Dale tÃo apurate, que quiero llegar asà te cabalgo por un buen rato y me llenás de leche.
Mientras se seguÃa acariciando, estaba a punto de acabar, pero parecÃa no llegar nunca su orgasmos, pero cuando se introdujo dos dedos en la vagina empezó a temblar, y gritaba:
Que hermosa paja tÃo me vuelve loca, es para vos, para que entres en clima, y me cojas bien cogida como lo hacés con mi mamá.
Llegamos al hotel, entramos a la habitación y ella tomó el control porque se me tiró encima y caimos en la cama, su lengua viboreaba dentro de mi boca, fue un beso muy largo y húmedo, su mano derecha desabrochó mi pantalón y bajó el cierre para dejar salir mi pija que estaba bien al palo, durante unos segundos la acariciaba tiernamente para luego dejar de besarme y dedicarse de lleno a mamarme, de la misma manera que me besa también me la chupa, es tan apasionada que te das cuenta que le encanta y ama hacer lo que hace, en este caso mamarme la berga, si te agarra desprevenido al minuto te saca toda la leche porque es imposible aguantar el ritmo y las ganas que le pone. La detuve porque pretendÃa arrancarle varios orgasmos con la cogida. La puse en cuatro arriba de la cama y se la mandé sin vueltas, ella acusó recibo con un gemido "..aaaaahhhhhh… si papito partime"…
Comenzó en meta y ponga, ella no perdió el tiempo y apoyó su cara en la cama para que le queden libres las dos manos, con una acariciaba mis bolas y con la otra su clÃtoris, a los pocos sugundos me regaló su primer acabada con gritos que habrán escuchado desde la consejerÃa, cuando vi que su orgasmo teminaba se la saqué para deleitarme con su culito, entró fácil porque ya se lo habÃa roto en otras ocaciones y porque lo fui dilatando cuando ella orgasmaba con mi dedo mayor. La sensación de estar dentro de ese culito divino no puedo describirla con palabras, hasta es difÃcil recordar con exactitud lo que se siente, sólo se vuelve a recoradar en el mismo instante que volvés a culiar tan hermoso culo.
Te gusta mi nenita linda? O preferÃs que me detenga?
No tÃo, seguÃ, no pares que termino otra vez, dale.
Mirá que te lleno el culo con mi leche.
Si quiero pero esperame que acabo, más fuerte que me gusta, siiiiiii, culiaaaaaaammmmmeeeeeee, aaaaaaahhhhh, por favor, sssiiiiiiii, me enloquezco, sssssiiiiiiii, papitoooooooo.
No sabÃa como hacer para aguantar, fueron 10 o 12 estocadas más y me vine dentro de su culo, mientras ella me avisaba que venÃa la cuarta acabada, que siga un poquito más asà no se le cortaba el último orgasmo de esta sesión.
Los dos estabamos cansados, nos metimos debajo de la sábana y como los turnos son largos pudimos dedicarle una horita a simplemente estar abrazados, viendo tele, hablando sobre lo bien que nos sentimos juntos y de nuestras fantasÃas. Allà me contó que está saliendo con un chico 2 años más grande que ella y que en cualquier momento se lo va a coger que por ahora se está haciendo la difÃcil pero que no sabÃa que le convenÃa hacer.
Si tenés ganas de cogerlo, hacelo pero usá siempre, para todo, preservativo. Hasta para chupársela. Igual me parece que al principio te hagas un poco la mosquita muerta, que no sabés mucho del tema, que estás descubriendo junto a él casi todo, si es que te interesa para una relación duradera, ahora si es sólo para divertirte desplegá toda tu sabidurÃa desde el principio y dale rienda suelta a tu locura.
Igualmente tÃo quiero que sepas que mi colita es solamente tuya, que por ahora nadie más me va a culiar, es tu premio por lo bien que me tratás. ¡Ah! Hablando del tema mi mamá te entregó su culo?
Si en la segunda cita, y me lo pidió ella.
Mirá vos, ya se a quién salà tan puta. Te propongo un juego.
Bueno, ¿Cuál?
A los dos nos encanta practicar el sexo oral, tanto darlo como recibirlo. ¿no?
Si asi es. – le contesté –
¿Vemos quien de los dos aguanta más sin acabar? Pero sólo vale utilizar la boca, nada de manos, ni dedos porque sino yo te acabo en 2 minutos.
Está bien. – le dije - Además hay que ser suave e ir despacio, sin acelerar la situación, porque sino soy yo el que acaba rápido porque vos me matás con tu ritmo.
Una última condición, hay que tragarse toda la acabada del otro, sin desperdiciar nada.
Dale, primero te la chupo yo – contesté -.
No fui directo a su botón, querÃa estirar la situación lo más posible porque me encanta comerle la concha, recorrÃa sus labios, primero unos después el otro, metÃa mi lengua bien profundo sintiendo bien las paredes de su vagina comprimiendose, sus primeros jugos no tardaron en venir, eso que todavÃa no habÃa llegado al clÃtoris, aproveché cada gota de miel que salÃa, con mi lengua llegaba hasta su ano, dándole por primera vez besos negros que sentà que le gustaron muchÃsimo. Ella sólo gemÃa dulcemente. Estuve asà por 20 minutos hasta que rompió su silencio.
Quiero acabar ya, no me tortures más, por favor chupame el clÃtoris que estoy loca de desesperación, dale, no seas malo, no me importa perder, dale.
Accedà a su pedido y comencé a succionar su botoncito hinchado como quien chupa la bombilla de un mate tapado, con fuerza y ganas de obtener el lÃquido esperado, fueron 2 minutos y medio de orgasmos sucesivos, sus jugos eran tan abundantes que me era imposible contenerlos con mi boca, además no querÃa soltar su clÃtoris porque veÃa que asà su placer era extremo. Me agradeció con un beso precioso, donde ella también pudo saborear la dulzura de su acabada.
Ella usó una táctica parecida a la mÃa porque empezó por mis huevos, iba y venÃa por el tronco de mi pija pero sin tocarme la cabeza del pene, pero sólo lo hizo por unos pocos minutos tal vez 6 o 7, creo que la venció sus deseos de comerme entero, se controló un ratito, siendo lenta y pausada como tomando un helado, a veces con lengüetazos y otras chupándolo con toda la boca para que no se derrita. Pero otra vez su Ãmpetu pudo más porque su mamada lenta y pausada pronto se transformó en una chupada enloquecida y apasionada como es ella para el amor, no hace falta que les cuente que con eso me mató, enseguida me arrancó un orgasmos que me recorrió desde los pies hasta la cabeza, ella si se tragó todo y se encargó de dejarme la pija bien limpita, sólo soporté poco menos de 19 minutos, por lo que Pame habÃa ganado la competencia, aunque habÃa echo un poquito de trampa al final.
Nos bañamos, cambiamos y la dejé en su casa. Antes de bajarse me reclamó que hace más de una semana que no hacemos el amor los tres juntos con Noe. Que no le molesta que me coja a su mamá pero que no las descuide a ellas. Me dio un beso y se bajó. Su mamá miraba por la ventana con una sonrisa cómplice, por lo visto estaba Claudio, sino seguro me hacÃa pasar para que le contemos nuestro encuentro de amor con Pame.








