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Rosa la camarera

Escrito en Lesbianas por Relatos Eroticos el Lunes 7 Agosto 2006 a las 5:01 pm

Me llamo Rosa tengo 24 años, y trabajo en un hotel de cuatro estrellas, de Barcelona. Mi trabajo principal es servir los desayunos en las habitaciones a los clientes que lo piden. En estos cuatro años que llevo en este trabajo me he encontrado de todo. Yo soy bisexual y muchas veces aprovecho las ocasiones en que me encuentro que son variadas y que os iré contando una detrás de otra.

Llegaron al hotel dos mujeres de unos trenta años, americanas, yo enseguida me di cuenta que eran lesbis. Pidieron cama de matrimonio, se veían muy cariñosas y eran muy bonitas. Pensé que seria muy agradable jugar con ellas, y hacer un trío. Tuve la suerte que pidieron el desayuno a la habitación y se los lleve.

Yo soy morena con unos pechos dicen que muy bien puestos talla 90 me puse la blusa sin sujetadores con un botón bien desabrochado, y la faldita bien corta sin braguitas.

Llamé la puerta estaba abierta y las encontré las dos en la cama desnudas pero cubiertas ligeramente por la ropa de la cama. Les puse el desayuno encima la mesita, cuidando de agacharme para recoger una servilleta que yo habia tirado al suelo y me vieran el culito. También me incline lo suficiente como para que me vieran mi bonitos pechos.

Vi que se miraban con complicidad y me dijeron si podía volver a pasar por su habitación cuando terminara de servir los desayunos. Les dije que si, que dejaran la puerta sin cerrar con llave que pasaría a recoger el servicio.

Al cabo de media hora me dirigí a la habitación y estaban en el cuarto de baño, me dijeron que entrara y las encontré en la bañera redonda, las dos desnudas bañándose. Eran preciosas las dos rubias con el coñito peludito, que es como me gustan las mujeres, me invitaron a entrar con ellas en la bañera porque hacia calor, me saque la ropa y entre en la bañera. Me empezaron a enjabonar todo mi cuerpo con el suyo, una por delante la otra por detrás, me pusieron la ducha a presión en mi coño, yo me volvía loca de placer, ellas se reían, mientras se masturbaban la una a la otra.

Después de juegos en la bañera, me llevaron a la cama, llevaban un consolador negro que me pusieron primero en mi culo, después en mi coño, como locas me acariciaban todo el cuerpo, yo estaba a punto de gritar, no podía mas, ellas jadeaban, y tambien estaban sumamente excitadas. Habia un espejo en la cabecera de la cama que era muy erótico.

Yo tuve el primer orgasmo, al poco tiempo ellas también. Fue una fiesta. Al acabar me dieron propina muy generosa, y me dijeron hasta mañana.

Naturalmente que volví el día siguiente……

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Mi primera vez paso sin querer

Escrito en Jovencitas por Relatos Eroticos el Domingo 6 Agosto 2006 a las 4:57 pm

Primero que nada este es el primer relato que voy a escribir, así que espero les guste. Los protagonistas es una amiga y yo, empezaré describiéndome, actualmente mido 1.77 aproximadamente peso 70 kg, delgado, moreno claro, ojos cafés. Ella mide 1.68, unas tetas muy ricas de esas que se antojan y un culito también muy rico.

Tenía yo en ese entonces 18 años, vivía en Veracruz, México. Un día estaba yo en el icq platicando con un amigo, y me dice: “Mira agrega a esta chica, es amiga de nosotros dile que me conoces”. Y yo le dije: “Aahh ya la voy a agregar”, para esto yo ya la había agregado antes, pero casi no me contestaba ni nada, entonces le mandé un mensaje diciéndole que yo conocía a este chico y me dice: “Aaahh no me digas”. A ella la llamaremos “Laura”.

Y así nos empezamos a llevar muy bien, y me cortaron el Internet, y un día andaba por su casa, le hablé y le dije si podía pasar a verla, me respondió que si y me dijo donde vivía, era prácticamente enfrente de donde yo le estaba hablando, llegué a su casa, (cabe mencionar que ella es 6 años mayor que yo, y vivía sola). Llegué y empezamos a platicar, me cayó súper bien, yo también le caí en bien, me prestó su computadora y estuve chateando un buen rato.

Al día siguiente yo estaba en exámenes en la escuela, salí temprano y la pasé a ver. Estuvimos todo el día platicando de esto y aquello, y me fui de su casa a las 6, pero le pregunté: “¿Que vas a hacer”, y me dice: “No sé”, quedamos que yo regresaría más tarde compraríamos un pomo (aquí en México un pomo es una botella de algún alcohol, bacardi, etc.) y así fue, regresé, ella creyó que ya no iba regresar. Ella me sirvió un trago, claro que ella me engañó porque nunca estuvo tomando o se servía muy poco. Y siempre me han dicho que tengo unos labios que se antojan besar y empezamos a platicar de eso, me di cuenta que si seguía el tema podría lograr algo, así que seguí.

Estuvimos acostados en su alfombra y acercando mi cara le digo que si están ricos mis labios, y nada más cerré los ojos a esperar a ver si ella hacía algo, y me besó, y luego empezamos a buscarnos con nuestras lenguas. Yo empecé a tocarle las tetas, que por cierto que rica las tenía, le quise quitar su playera y me hizo apagar la luz. Y se la quitó, y le empecé a chupar sus tetas tan ricas, le dije que nos fuéramos a su cuarto y así lo hicimos, ahí nos seguimos besando, y ella me sobaba mi paquete, que para entonces ya la tenía bien dura, yo no se si la tendré grande, pero siempre me dicen que está grande, entonces algo de razón han de tener… Así que me quité el pantalón y me la saqué, ella no dijo nada, simplemente se bajo a chupármela y ¡¡¡wow!!!… que rico la chupaba, después de un rato yo también quería chuparle su conchita, así que la desnudé y que belleza de conchita tenía.

Recuerden que era mi primera vez, así que lo primero que hice fue darle una lengüeteada desde el ano hasta el clítoris, lo que hizo que sacara un gemido riquísimo, creí que le hacía daño y dejé de hacerlo (ahora me arrepiento), el problema es que no traíamos condones, así que eso nada más quedó en que me la estuvo chupando y yo me vine en su boca. Pero no se lo tragó. Lo fue a escupir, y cuando regreso me dijo que quería sentarse en mi verga, nada más quería probar qué se sentía con una tan grande. Yo no me lo creí, pero le dije va pues, y así se sentó y me dijo: “Es que no me cabe”, así que yo le dije: “¿Como no?, y alcé mi cadera para llegar hasta el fondo y ella nada más pudo sacar un gran gemido. Y hasta ahí llegó esa vez… nos vimos todavía dos veces más.

Bueno y así Laura después se bajó de mi verga, y ya no hicimos nada, por lo mismo que no teníamos condones y obviamente era mi primera vez y no quería cagarla en mi primera vez, ¿que frustrante hubiera sido eso no creen?. Y bueno pasó, nos vimos otro día, y estábamos en su cuarto viendo la tele y me dijo: “Estoy incómoda, ¿Te molesta que me quede en calzones?”, y yo le dije: “No para nada” (dentro de mi pensé, hombre como me va molestar) y ya se quedó en calzones y una playera, se acostó junto a mi, en eso la abracé la puse boca arriba y empecé a sobarle sus tetas por encima de la playera, y la verdad que ricas tetas tiene, y sus pezones empezaron a hacer reacción enseguida así que me dispuse a pellizcarlos y jalarlos un poco y su respiración se empezó a agitar, la agarré de la cara, y la empecé a besar, a que nuestras lenguas jugaran, y a morderle sus labios, y nos empezábamos a mover con ropa como si estuviéramos cogiendo para que sintiera mi verga en su concha.

Así seguimos durante un rato hasta que yo estaba seguro que ya estuviera bien caliente, le quité la playera y que tetas, se las empecé a comer, a sobar y chupar le pasaba la lengua alrededor de los pezones y luego una mordida suave en cada pezón, mientras ella me sobaba la verga, y me la apretaba encima del pantalón, ya ella desesperándose me quitó el pantalón, y la cabeza se asomaba por encima del bóxer así que me lo quitó rápidamente y me agarró la verga con toda su mano fuerte sobándolo de arriba hacia abajo, luego le pasó una lengüeteada por toda la verga para luego metérsela en la boca completita, y darle vueltas en su boca y subir y bajar la cabeza, no saben lo rico que se siente así el calor de la boca en la verga, así hasta que yo también quería, le dije que esperara un poco, le quité el short, y le abrí las piernas suavemente, tocándole los muslos, acariciándolos, besándoselos, mordiéndolos y le di un gran beso entre sus piernas, pero sobre la tanga para que sintiera, solo alcancé a oír un gran ¡Aaaaahhhhh!.

Así que le retiré su tanga y que rica conchita, ya la tenía depilada (yo se lo había pedido, y lo hizo un día antes) así que le di una lengüeteada desde el ano hasta su clítoris, y que rico gemía, gemía como puta, le metí la lengua más adentro y ese sabor agridulce y caliente es un manjar, así que seguí metiendo mi lengüita, y moviéndola adentro, pero me esperaba ese clítoris tan rico, lo empecé a chupar y ella empezó a respirar más fuerte y a gemir y me dijo: “Así cabrón, házmelo así más fuerte”, así que le empecé a morder el clítoris y meterlo a mi boca y ahí chuparlo muy, muy rico. Seguimos así hasta que ella ya no podía más y se vino en mi cara, que rico dije yo… Pero ahí no quedaban las cosas, ella agarró mi verga bien dura y se dispuso a comerla como una maestra, le dije: “Quiero que ahora te los tragues”, ella no me dijo nada simplemente se dispuso a chupar yo ya no aguanté más, así que le dije: Abre la boca” y me empecé a masturbar hasta que toda mi leche entró en su boquita, y tal como yo se lo había pedido se los comió. Desgraciadamente esa vez tampoco llevábamos condones, y para colmo no me podía quedar ya que llegaría su mamá.

Tiempo después me la encontraba en el Messenger y le decía que nos viéramos, pero ella me decía que estaba depre que no quería salir, más que nada le dio cruda moral ya saben, como se sentía como puta y todo eso, y así durante varios días, hasta que yo si quería verla. Así que la fui a buscar, obviamente no me abría estuve tocando hasta que finalmente me abrió, con una mala cara me decía que, qué hacía ahí, que me dijo que no quería ver a nadie, y ya pues ya estaba ahí, así que me invitó a pasar. Estuvo de mala cara durante un rato, hasta que con bromas se le quitó y ya nos la estuvimos pasando bien, en una de esas la empecé a besar, ¡y a fajar riquísimo! En fin me la empezó a chupar otra vez como solo ella lo sabe hacer, recorriendo todo el tronco hasta la garganta, y yo sobándole sus tetas tan ricas. Así que también le comencé a chupar su concha tan rica como siempre y mojada, pero ya no quería postergar más el tiempo, así que me desnudé me puse un condón, le agarré las piernas y las puse en mis hombros y se la metí suavecito hasta que topara con pared, empecé a bombearla más duro y ella sacaba gemidos bien ricos y me decía dame más duro, así estuvimos hasta que ya estaba a punto de venirme en que me detuve. La puse de perrito se la metí toda y a darle más duro, y que rico sentía al jalar todo su culote hacia mi verga hasta que ya no aguantaba y ya me iba a venir, me salí de ella y le eché en su espalda toda mi lechita, que rico.

Lo curioso fue que el condón se le había quedado dentro, así que me vine afuera. Y ella se sacó el condón, seguía caliente, pero iba recibir visitas así que me tuve que ir.

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Tequila

Escrito en Jovencitas por Relatos Eroticos el Domingo 6 Agosto 2006 a las 9:59 am

Soy una chica de 20 años y lo que les voy a relatar sucedió hace dos años, es una historia verídica la cual guardo con mucho sentimiento. Mi amiga Carolina recién cumplía sus 18 años y fuimos a celebrarlo a un bar de moda… allí se encontraba un chico muy atractivo que de inmediato me llamó la atención resultó que era conocido de Carolina así que la convencí para que me lo presentara, dicho y hecho, el nombre de aquél adonis era Hugo, un chico de 32 años y muy atractivo, era moreno, pero corto café oscuro bien peinado, ojos cafés oscuros muy atentos, boca muy carnosa y sugestiva, un pecho de todo un nadador, y unas piernas que cualquier atleta quisiera tener.

Bueno, a los treinta minutos de estar en el bar, nos pusimos a bailar, Hugo de inmediato se percató de que me había atraído por lo que cuando bailábamos lo hacía muy pegado a mi cuerpo tratando siempre de rozar mis pechos y tocar algo, yo porque lo recién había conocido pues lo ponía en su lugar y lo hacía retroceder los pasos que había dado. Luego le manifesté que estaba cansada y que necesitaba tomar algo así que nos acercamos a la barra yo pedí una copa de vino y él pidió un tequila, luego me preguntó si yo sabía lo que era un tequila shot, yo le dije que no estaba muy segura así que sin yo darme cuenta tomó un limón lo rozó en mi cuello y luego me echó sal, en cosa de segundos tomó de un solo trago el tequila y me chupó el cuello cabal donde me había untado de limón y sal. Lo que recién había hecho Hugo me excitó mucho y lo que siguió fueron muchos besos, de esos de pasión y lujuria en donde nuestras lenguas se enredaban la una con la otra.

En medio de aquél idilio de lujuria, mi amiga Carolina se acercó a mí y me dijo que Hugo era un experto casanova así que me recomendó tener cuidado y llevar las cosas despacio que si no yo me iba a terminar enredando con Hugo en la cama. Traté juro que traté de hacer caso a mi amiga pero los encantos de Hugo por falsos y mal intencionados que fueran pudieron sobre los buenos consejos de mi amiga, así que pedimos dos tequilas mas y los tomamos al estilo body shot, mientras él ya era un experto yo lo convertí a él en mi experimento, le regué todo el zumo de limón en el cuello y rápido le eché la sal, tomé el tequila rápido ¡porque ya no soportaba el deseo de lamer su cuello! así lo hice, chupé todo el zumo de limón y más que cuando me apoyé accidentalmente en el superior de sus piernas pude sentir como su verga estaba dura a lo cual en ese momento no presté la atención que se merecía. Después de unos cinco o seis tequilas el alcohol subió rápido a mi cabeza y fui yo ahora la que sacó a Hugo a bailar, bailé como nunca y él estaba fascinado, lo sabía por su mirada. No pasó mucho tiempo cuando Hugo hizo la sugerencia de que fuéramos a su apartamento, yo le pregunté que qué íbamos a hacer y él contestó que íbamos a seguir bailando y tomando tequila. Yo sabía que lo que quería era ponerme mareada para seguir jugueteando conmigo.

Encontré a mi amiga Carolina y le dije que iba a ir con Hugo a tomar un poco de aire y ella me dijo que lo único que quería él era cogerme lo que me llamó mucho la atención porque en ese momento era exactamente lo que yo quería, estaba súper caliente y quería estar con Hugo. En el auto, Hugo no dejaba de verme y con su mano empezó a meter su mano bajo mi vestido, yo sólo cerré los ojos y me dejé llevar, ¡es increíble lo caliente que te pone el tequila! Poco a poco iba subiendo por mis piernas hasta que llegó a mi conchita, estaba mojadísima y me dijo:

- Estás excitada ¿No?.

Yo respondí que sí, entonces él me dijo que pronto me haría sentir bien e ¡iba a calmar mis ansias!.

Por fin llegamos al apartamento yo estaba muy mareada pero consciente de lo que quería y yo lo quería a él. Mientras íbamos en el ascensor yo me iba topando con las paredes así que él me sostenía y me tomaba en sus brazos y me besaba y me lamía, eso sólo me ponía más caliente. Sólo entramos al living y me quitó la blusa yo le arranqué su camisa y empezaba a gemir de los deseos que tenía de llevarme a su cama, íbamos como locos camino a la alcoba y en el camino íbamos tirando tiras de ropa hasta que cuando llegamos a la cama estábamos completamente desnudos. Hugo empezó a chupar mis pezones con una fuerza que lo único que provocaba en mí era gritar pero él no me dejó porque me dijo que había muchos inquilinos que eran quejosos, así que lo único que pude hacer fue gemir, gemir y gemir como loca, eso lo excitaba más a él, luego cuando él iba bajando por mi vientre besándolo, le dije que era virgen él de una reacción paró y me dijo que lo iba a hacer especial e inolvidable entonces.

Me tomó con sus fornidos brazos y me alzó a modo de quedar bien tendida en la cama con la cabeza en la almohada, Hugo tomó mis piernas y las abrió luego bajó a mi vagina y la contempló por un rato y empezó a sobarla con sus dedos, mientras hacía eso me besaba el interior de mis muslos, yo sentía que ya no podía más tenía que tener algo adentro de mí, sentía cómo mi hoyito se abría y cerraba deseosa de que Hugo me cogiera. Hugo siguió abajo de mí y acercó su cara a mi vagina y se encontró con un erecto clítoris lo cual siguió aumentando con una lamida que por poco y me vengo en su boca, yo de los deseos me movía como loca en la cama pero él ni por un segundo se separó de mi clítoris, luego dejó de lamerme y me dio un beso untado del líquido de mi vagina en mi boca.

Yo le decía a Hugo tonterías como que lo quería y que tenía miedo, cosas que seguramente él no le prestaba la mínima atención ya que estaba sumergido haciendo lo suyo. Luego se acercó a mí y me dijo que si estaba lista, yo le dije que sí que estaba lista desde que habíamos dejado el bar así que puso su grande y erecta verga en mi clítoris, con su mano hacía que su verga rodeara a mi clítoris lo que me hacía gemir más, él estaba ya listo y me dijo:

- Aquí voy.

Metió su gran verga en mi hoyito chiquito que se contraía cada vez que él intentaba metérmela así que tomó la decisión y la metió de un sólo, ¡Aayyyy! sentí como esa gran verga me penetraba y a decir verdad me dolió de puta madre pero no grité sólo le dije entre pujidos y gemidos que me dolía y sobre todo me ardía como si estuviera echando sal en una herida, sólo me dijo que era porque estaba sangrando porque había roto mi himen.

A Hugo el hecho que me doliera no le importó porque estaba en su mundo metido en mí, él la estaba gozando ya que mi vagina se contraía cada vez que él empujaba más, sus huevos llegaron a tocar los pelitos de mi conchita lo que me indicaba que estaba más que adentro mío, después de que sacaba su verga una y otra vez, volvía a penetrarme más duro, eso me gustó entonces fue cuando yo le dije:

- ¡Házmelo duro, lo quiero duro! - me gustaba realmente cuando su verga topaba con mi concha y ¡me gustaba que él no parara por nada y lo hiciera fuerte!

- Te voy a coger hasta por las orejas - me dijo Hugo

- Pero hazlo duro que me gusta así, así como lo estás haciendo - le dije

La cosa tomó otro ángulo cuando Hugo empezó a tomar mis pechos muy duro, los apretaba con una sola mano y me dolía, pero me gustaba. Hugo me dijo

- Te gusta duro ¿verdad?, pues te voy a coger hasta que no puedas ni caminar.

Eso me excitó mucho más. Fuertemente Hugo sacó su verga de mi vagina y me dió la vuelta, tomó mi pelo largo que me llegaba a la espalda y lo empezó a jalar, a mí me dolía pero me gustaba, luego me dijo que me iba a meter su verga en mi culo, yo le dije que lo hiciera duro y fuerte de un sólo, él trató de penetrarme pero no pudo porque no estaba lo suficientemente lubricado así que me dijo que le tenía que mamar la verga para lubricarla, yo le dije que no sabía así que sólo puso mi cara en frente de su verga y me dijo que abriera la boca, yo le hice caso, me quedé inmóvil y abrí mi boca, él entonces penetró mi boca como si se tratara de mi vagina y entonces empezó a empujar mi cabeza en contra de su verga la que no me cabía toda en la boca. En una de esas la metió tan profundo que me dio náusea así que la sacó de inmediato, al mismo tiempo me di vuelta y le dije que me la metiera por detrás, sin perder tiempo me metió la verga de una sola vez, no les cuento cuánto me dolió pero me excitaba que lo hiciera duro y fuerte como yo le decía, mientras me penetraba por detrás me daba de nalgadas y pujaba y gemía, pujaba y gemía. Hugo me dijo que quería venirse en mí así que me tomó de la cintura y me dijo que pusiera mi cabeza en la almohada y que dejara mi culo bien parado, él se paró sin sacar su verga de mi ano y siguió penetrándome hasta que terminó en mi culo, sacó tanto semen que sentí cómo se corría entre la raya de mi culo. Me dijo rápidamente que le chupara la verga para sacar lo último de su semen y quería que me lo tragara así que seguí al pie de la letra sus deseos, ¡me tragué todo!.

Nos quedamos tendidos en la cama cuando Hugo se levantó y fué a la cocina, cuando regresó a la alcoba traía con él una botella de tequila, la abrió y dejó correr un poco en mi conchita y me empezó a dar una lamida que me vine de nuevo en su cara, fue maravilloso, luego dejo caer un poco de tequila en su verga y yo la chupé como si se tratara de otro tequila shot.

A media madrugada yo tenía que irme pero al tratar de levantarme me dolía todo mi cuerpo en especial mi culo, cuando Hugo me vió me dijo:

- Si quieres te arreglo para que puedas volver a caminar bien - y sonrió.

Fue maravilloso pero sobre todo súper intenso y duro y fuerte, ¡como a mi me gustó!.

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Una cena en casa con tres parejas

Escrito en Intercambios por Relatos Eroticos el Sábado 5 Agosto 2006 a las 3:53 pm

Mi esposa y yo nos conocimos cuando fuimos unos jovencitos, era mi primera novia y fui su primer novio, nos casamos tres años después, y tuvimos 2 hijos, y cumplimos 12 años de casados, y como en todos los matrimonios hubo altas y bajas. Durante ese tiempo tuve algunas aventuras, ella se entero de una y casi termina nuestro matrimonio, yo me sentí muy mal por que siempre dio todo por sus hijos y por mí, me quedo la espinita de mi engaño y estuve pensando la forma de compensarla. Pero cada vez que tocaba el tema de una fantasía de un intercambio o bromear que se acostara con alguien se ponía furiosa y decía que nunca lo podría hacer con nadie.

Mi esposa Mari, es de tez blanca y cabello negro tiene un cuerpo súper, es delgada mide 1.68 y pesa 54 Kg. su busto es 34 C, y unos pezones rosas y jalados hacia arriba de sus pechos, tiene una cintura muy breve, y unas nalgas bellísimas, muy redondas y respingonas pero lo mejor de todo es su sexo es súper estrecha, no tiene un pelito fuera de lugar, tiene orgasmos múltiples y un chipote marcado por su pelvis riquísimo, cada vez que tenemos sexo se viene cuando menos 5 veces, y literalmente me deja bien exprimido.

Yo mido 1.78 Pelo castaño 83Kgs. Tez blanca con una espalda muy ancha y fuerte, cuello grueso, una pinga normal 17Cms. Con el pellejito bien cortado.

Algunas veces platicamos con matrimonios amigos de temas de sexo, y siempre Mari se ponía coloradita, se apenaba, y cambiaba el tema.

Un día tuvimos una cena en casa con tres parejas de amigos, mas mi amigo Luis que era el clásico solterón y amigo común de todos los matrimonios que estaban presentes, y amigo mío desde la infancia, fue nuestro padrino de bodas, el es de tez blanca cabello negro rizado, ojos verdes, de 1.85mts. Labios carnosos y bigote abultado .Y según las señoras muy guapo, pero el fue siempre solitario solo me buscaba a mi, y toda la vida nos llevamos como hermanos, el frecuentemente me comentaba que, qué suerte había tenido con casarme con una mujer tan dedicada a su hogar y a su familia, y que con el debido respeto que me merece estaba muy buena.

La reunión empezó muy amena, con vino blanco para las damas, y los caballeros, como siempre con Ron y Brandy, ellas hablando de niños y de fámulas y los cuates de fútbol y nalgas (y algo de política), así se dio la cena muy rica luego el postre, café y los clásicos coñacs, Mari tomo dos copas de Coñac por que le gusta mucho y la vi un poco coloradita, en eso dos de las parejas se despiden, una por que tiene que viajar al día siguiente, y la otra tenia un bautizo por la mañana, y no quieren desvelarse mucho, así que nos quedamos platicando y tomando con Pepe y Paty que siempre se estaban besando y cachondeando, ya nos tenían un poco nerviosos, pues tenían poco tiempo de casados y son muy bromistas, empezaron a decir bueno y a que horas nos encueramos y ella tiene unos pechos enormes se le marcaban mucho los pezones, mi amigo Luis estaba mas que puesto, y les seguía la broma diciéndole que las dos empezaran un strip tease, ella se paro y empezó a bailar en forma muy caliente, jalando a Mari para que bailara con ella, pero Mari se resistía, en eso suena el teléfono y la llamada fue para el matrimonio, para avisarles que su Bebe estaba inquieto, pues lo habían llevado a vacunar y tenia fiebre, así que se fueron, quedamos solos mi amigo Luis y yo, Mari como es su costumbre empezó a recoger los trastes y a lavar la loza, siempre que hay una fiesta no se acuesta si no deja todo limpio.

Mi amigo y yo seguimos tomando y jugando con una baraja Española unas Briscas y comentando lo buena que se veía Paty, Luis decía que le faltaban nalgas y le sobraban tetas pero que se notaba que estaba muy caliente porque los dos botones desabrochados de su blusa no eran accidente y que varias veces le mostró su tanga cuando cruzaba sus piernas.

Le serví a Mari otro coñac y serví otra ronda de cubas para Luis y para mi, al sacar el hielo del refrigerador me di cuenta que tenia dos botellas de Asti Spumanti, que a Mari le gusta mucho y siempre se pone muy ‘dulce’ cuando lo toma, después de un rato mi esposa termino de lavar todo y vino a sentarse con nosotros a platicar, cuando Luis le dice que se ve muy guapa y que si esta cansada, ella dice que si está cansada y se va a cambiar, como a los quince minutos regresa con su bata y sus pantuflas, yo le tenia servida una copa de Asti la cual bebió rápido y dijo que se estaba relajando de la presión de atender a los amigos, y que, qué estábamos haciendo?, que si no interrumpía, para nada le dijimos que se sentara a la mesa con nosotros, y le serví otra copa de Asti, mi amigo le dijo en broma que estábamos jugando Poker Strip y ella soltó una carcajada y Luis empezó a repartir inmediatamente cartas a los tres, sin darle tiempo de pensar a Mari, levanto sus cartas y gano la partida, Luis fue el peor juego pago con sus zapatos, esta vez yo doy las cartas y sorpresa, Luis pierde de nuevo paga con sus calcetines, Mari reparte las cartas y pierdo yo, para no hacer esto tan largo, resulta que Mari no perdía una sola partida y eso la mantenía jugando con todas sus prendas, (por que si ella hubiera empezando perdiendo nunca hubiera seguido jugando) Luis solo estaba en pantalones y yo en calzones y Mari no había perdido nada y estaba muerta de la risa, así que de castigo le impusimos tomar una copa de Asti y seguimos jugando y le toca repartir las cartas y pierdo yo, me tuve que quitar los calzones por debajo de la mesa y entregarlos, y le toca a Luis repartir las cartas y por primera vez perder a ella, y fácil se quita las pantuflas y las pone en la mesa, reparto las cartas y hoó sorpresa que pierde mi esposa y lo impensable, que se quita la bata, y nos deja ver un muy cortito Baby Doll en color blanco al cual se le medio transparentaban los pechos que se veían con unos mini pezones rosas súper parados y unos calzones tipo bikini en color blanco que apenas le cubrían la parte de abajo de sus nalgas se veía radiante sonriente y nerviosa, yo empecé a sentir un cosquilleo en mi verga tome mi vaso de cuba y me tome la mitad de un trago, Luis estaba feliz y no le quitaba los ojos a mi esposa, yo me estaba empezando a arrepentir de lo que estaba pasando, pero pense si no es hoy no va a ser nunca y además me sentía muy excitado era muy raro lo que me estaba pasando, así que tomé la baraja y repartí otra mano y que le toca perder a Luis, y por primera vez lo vi apenado, rojo y no se quería quitar los pantalones, mi esposa y yo lo abucheamos y le dijimos que era un ratón maricón, bueno pues toma su vaso y se toma la cuba de un jalón, se pone de pie y se empieza a desabrochar su pantalón, y que sorpresa, pues ¡no usaba calzones ¡ y tenía su larga verga bien parada y a unos centímetros de la cara de mi esposa, pues el estaba de pie y mi esposa sentada, ¡ella veía su verga con ojos de plato!… pues nunca había visto una verga sin circuncisión su prepucio era enorme sobresalía de la punta unos tres centímetros y medio más, estando bien parada, parecía que tuviera un condón de piel puesto.

Mi esposa me volteaba a ver como diciendo y ahora que, yo le dije a Luis enséñale como se pela y el empezó a deslizarse hacia atrás el prepucio y empezó a aparecer la cabeza rosa brillosa llena de jugos, Mari no daba crédito y se veía muy excitada y caliente, Luis me volteaba a ver y le cerré un ojo aprobando la situación, le dije a mi esposa que lo tocara y que lo cobijara para que no se le resfríe, ella dudó un momento lo tomo en su mano suavemente y lo empezó a mover muy lentamente hacía adelante, y de nuevo lo pelaba lentamente todo, y movía una vez mas el prepucio hacía adelante y lo cubría todo, Mari se veía muy caliente,… a mi amigo, se le derramaban líquidos de su polla.

Mi esposa los limpiaba con sus dedos y por fin acercó su boca y con la punta de su lengua probaba los líquidos que asomaban, yo sentía calambres en la columna vertebral de ver a Mari haciendo eso y mil sensaciones mas, así que me bajé a la alfombra y me metí debajo de la mesa entre las piernas de mi mujer para dejarla hacer su faena a gusto, y empecé a bajarle sus pantaletas, para lo cual ella me daba toda la facilidad, no lo podía creer, ella quedo sentada en la orilla de la silla y empecé a mamar como poseído toda su concha que estaba empapada, su clítoris estaba como piedra y empezó a venirse y a venirse, gemía, después de un rato me asome a ver que pasaba y tenia la polla de Luis al fondo de su garganta, le estaba dando una mamada de campeonato, a mi amigo le temblaban las piernas y apretaba con ansias las tetas de mi esposa, en ese momento me salí, me puse de pie, me acerqué a Mari y la puse de pie, le saque su Baby doll y quedo totalmente desnuda, le tome de la mano y la hice dar una vuelta, a Luis se le salían sus ojos y otras cosas al verla, ella quedo de espaldas a mi y yo la sostenía por atrás poniendo mis manos en sus pechos y mi polla en sus nalgas, Luis se acerco la beso muy apasionadamente, luego separaron sus bocas, ella se empezó a arquear hacía atrás apoyándose en mi y besándome el cuello, Luis empezó a pasarle la lengua por sus pezones llegando asta su raja y así seguía, de atrás hacía a delante enganchando con su lengua la pepita excitada de mi mujer la cual ya había crecido como 2 cms. Y la mamaba como si fuera un pequeño pene, mi mujer jadiaba y me besaba yo le dije al oído es tu noche disfrútalo, no te refrenes en nada, ella solo me dio un gran beso de fuego, y siguieron sus orgasmos en eso Luis le abre la panochita con sus dos dedos pulgares y recibe un chorrito de sus jugos como si fuera con spray y le dejo el rostro lleno de micro gotitas, El se pasaba sus dedos por su rostro y se los llevaba a la boca decía que rico sabe, yo la gire hacia a mi y se me abrazo, para ese momento yo tenia mi verga mas dura que el cemento, y como pude la baje y se la puse entre sus piernas la cual se acomodo perfectamente en su raja (por fuera) mientras mi amigo se daba un festín con las nalgas de mi mujer besándolas, estrujándolas, sobándolas, chupando su culito en eso sentí una descarga eléctrica en mi polla, pues Luis sin darse cuenta me estaba dando de lengüetazos en mi verga, Mari estaba como desmayada de tanto placer, a mi que me dolían los huevos, y la polla estaba durísima me rebasaba mi ombligo todo el glande, tome a mi esposa y la recosté en la alfombra.

Luis siguió besándole y chupando todo, el lentamente se puso encima de ella, separo lo mas que pudo sus piernas, y empezó muy lentamente a meterle la verga a mi adorada mujercita, yo me sentía celoso, con muchas dudas, ¿que pasaría con nuestro matrimonio?.

La escena era tremenda, ella tirada en la alfombra totalmente despatarrada con Luis encima trenzados en un profundo beso, rozando sus lenguas y moviendo muy lentamente sus nalgas, emitiendo sonidos y jadeos de los dos, pero yo estaba muy caliente y empecé a masturbarme pero mi verga era insensible seguía durísima pero no me podía venir, me acerque a la mesa y me tome un trago.

El seguía bombeando lentamente y gozándose los dos al máximo durante unos 10 minutos,….!El dijo me voy a venir! y mi mujer le contesto vente adentro se besaban entrelazando sus lenguas aumentaron los jadeos y Luis se vino, los dos se convulsionaban en la alfombra, mi esposa tenia una serie de orgasmos interminables, un momento después, mi mujer me buscaba con la mirada, y me llamó con los brazos, Luis se levanto y se fue al baño, yo me acerque a ella me abrazo de inmediato y me beso con mucha pasión y ternura.

Se la empecé a meter en su panocha que estaba hirviendo, la leche de Luis salía por todos lados y otra sensación electrizante que recorrió mi verga y mi espalda fue el cosquilleo que me producía el semen de mi amigo, eso me calentó mas, como si todavía me faltara calentura, mi mujer me decía que la sentía enorme y empezó con una cadena de orgasmos me aprisionó con sus músculos vaginales y tiene una forma muy rica de moverse como si me hiciera una paja, permanecimos así como 7 minutos, cerraba los ojos y veía las escenas de Luis y ella cogiendo en mi mente, en ese momento nos veníamos al mismo tiempo yo soltaba chorros y chorros de leche no podía parar de venirme ella me abrazaba, jadiaba y besaba, me decía gracias con una carita radiante y angelical, como si fuera su primera comunión ( y lo era ).

Cuando volteo hacia un rincón vi a Luis, que nos había estado observando, Mari se levanto en ese momento tomo unas servilletas de papel se las llevo a su panocha y corrió al baño por que se le escurrían por sus muslos ríos de semen. La alfombra tenía una mancha como de 30 cms. De diámetro de pura leche de los tres.

Mi amigo aprovecho el momento para hablar, y me dijo que ojala lo ocurrido no fuera a afectar nuestra amistad y que se sentía muy mal por lo ocurrido, yo le dije que no se preocupara de nada que ahora somos mas que amigos, que yo tenia en mente que algo así pasara, y que no debíamos de preocupar a Mari, por que esta era su noche que siguiéramos con la fiesta.

Mari regresaba con su bata puesta, yo aproveché para ir al baño, para que pudieran hablar a solas, cuando regrese me fui a la cocina y saque del refrigerador la otra botella de Asti Spumante, serví tres copas y brindamos por nuestra amistad, y que rico nos cayó el trago pues teníamos la garganta seca los tres, y las burbujas empezaron hacer efecto.

Luis comentó que había cogido con muchas mujeres, pero que ninguna como Mari, que tenia una panocha palpitante que estaba súper apretada, que mordía con sus músculos interiores y que su clítoris crecía en una forma descomunal que lo sentía súper grande, yo solté una carcajada y le dije a Luis que era un excelente mamador, por que cuando le estaba chupando las nalgas a mi mujer los lengüetazos me los estaba dando en la verga, El puso cara de sorpresa y asco, Mari no podía contener las carcajadas y brindamos por tal motivo.

Le pedimos a mi esposa que se quitara su bata y que nos hiciera un show, se puso de pie y empezó a bailar muy rico y sensual sacaba las piernas completas de su bata y cuando se le iba a ver su panocha se tapaba se daba vuelta y nos movía sus nalgas en una forma muy sabrosa, giraba y nos pasaba una pierna por arriba de nosotros, que estábamos sentados en la alfombra, la pinga de Luis estaba tomando vida y se la empezaba a jalar suavemente, en eso ella se quita la bata de espaldas a nosotros sigue bailando dando giros y mostrando el esplendor de su desnudes, moviendo sus nalgas, se agacha asta el piso con sus piernas rectas y separadas, nos da una muy buena vista de sus nalgas y de su sexo precioso, con chipote, y se acaba la música.

Ahora me toca a mi, nos dice tengo una fantasía… pero me da pena contarla, le dijimos para nada cuéntala… Les quiero mamar la polla al mismo tiempo, se dejan?.

Brincamos como resortes ella se hinco y empezó a alternarnos una mamada riquísima como tres chupadas profundas y cambio de verga, Luis y yo estábamos en éxtasis, en eso nos las junta y yo sentí otra descarga eléctrica desde la punta de la polla asta mi columna vertebral cuando la restregaba contra la de Luis y nos la mamaba o los dos, nos corría su lengua en una forma cachondísima, en eso nos cambia de posiciones me pone frente a mi amigo, junta las puntas y nos corría su lengua por arriba y por debajo yo cerré los ojos por que las sensaciones eran muy fuertes yo sentía cosas deliciosas cuando me dice, Papi… ¡te estas cogiendo a la polla de Luis ! abrí mis ojos,… Ella me había cubierto mi capullo con el prepucio del palo de Luis y se veía realmente como si estuviera dentro de El, Mari corría el prepucio de mi amigo hacia atrás y hacia adelante y me lo cubría de nuevo ¡sentía como si estuviera cogiendo!.

Estábamos a mil, entonces El la recuesta en la alfombra se la quiere coger pero no podía, ella decía que lata estoy tan caliente que ya se me cerró, el empezó a darle una mamada de pronostico, salían líquidos de su panocha y tenia orgasmos pero no entraba ni un alfiler estaba inflamada, entonces yo me acosté boca arriba, le dije móntame y solo por que estaba como piedra fue muy lentamente entrando empezó a moverse hacia arriba y hacia abajo, la panocha estaba a 1000 grados y no me quería venir tan rápido, así que le dije a Luis (que para variar andaba por las nalgas de Mari) la voy a sacar, y tu se la metes rápido de a perrito así que Mari se inclino, y se levanto un poco y Luis se la pudo meter de inmediato, y empezaron a coger muy rico, como tenia mucho morbo de oír a Luis que decía ¡tiene “perrito”!, no me suelta la polla es delicioso no puede ser estoy soñando, Mari no dejaba de venirse jadiaba y gritaba cojéeme fuerte, mete toda, aagh, yo me metí por debajo de mi esposa para ver de cerca como le entraba la verga de mi amigo y a rozar el clítoris con la punta de mi lengua, mientras Mari me mamaba la polla, El se aferraba a las nalgas de Mari y gritaba, ¡me tiene aprisionada la verga que maravilla! Tiene ¡“perrito” no me suelta! y empezó a jadiar como loco y a venirse a chorros y chorros cuando después que se le bajo la pinga se salió, y entré lo mas rápido posible y gracias a que estaba llena de leche pude entrar con un poco de trabajo, Mari seguía en posición de perrito y le agarraba las tetas que estaban preciosas con los pezones bien parados y sentía nuevamente la sensación del semen de Luis que me quemaba de lujuria, y como si fueran burbujas de champagne me hacían un cosquilleo increíble, Luis se acerco y Mari le estaba limpiando los jugos con su lengua y boca, cuando yo arremetía, sentía cada vez mas inflamada la conchita de mi amor y pronto empecé a jadiar y a soltar borbotones de leche nunca me había venido así, no pude mas y me tiré de espaldas me quede descansando, El nos lleno las copas, Mari salió corriendo al baño a refrescarse.

Luis me trajo mi copa y me decía, tremenda mujer que tienes es una maravilla única, nunca había estado con una mujer así, gracias, al rato regreso mi Sra. Con una sonrisa y con su carita radiante y tomo su copa casi de un sorbo y dijo me siento feliz gracias a los dos.

Fue ahí cuando me di cuenta por que cuando tenia aventuras con otras mujeres quedaba tan insatisfecho, no me cogían igual de rico que mi esposa me lo tenia que decir otro con mucha experiencia y platicamos los tres como amigos, sin celos ni recriminaciones, (como a veces me lo hacia Mari.).

Luis dijo bueno lo caliente no quita lo decente, levanto su copa a su salud, y brindamos, Mari le contesto estas caliente? y Luis dijo, con una mujer como tu siempre se esta caliente, ve al calenturiento de tu esposo y Mari le contesto anda buscando bistec en la calle cuando en casa hay filete, yo le dije ya párale.

Luis se acerco a ella y la beso en la boca y empezaron las lenguas a rozarse poco a poco le fue bajando la bata y la dejo desnuda empezaron recorrer las manos de los dos los cuerpos de cada uno, Mari le pajeaba suavemente la polla, El besaba y mamaba los pechos y después recorría las nalgas y el coño, Mari le dijo ya no puedo coger mas, pero se subió encima de El y lo empezó a besar con pasión, luego ella se giró y empezaron un maravilloso 69 yo veía como se hundían los bigotes de mi amigo en la conchita de Mari, y con que suavidad y cadencia se movían los dos, ella aplicaba como nunca su lengua y garganta profunda la cual le arrancaba jadeos, y El le metía la lengua en su anito y para abajo asta su pepita que estaba ya de fuera y la chupaba, con mucha fuerza, empezaron los orgasmos y jadeos de Mari que no los podía contener.

Yo no quería nada pero tenia otra vez la verga bien parada y con punzadas como si fuera un jovencito, y me la empecé a jalar suavemente, entonces me acerque a ellos y cuando Luis chupaba su pepa yo chupaba su culito y la sensación era súper para Mari, no dejaba de gemir con dos lenguas al mismo tiempo, estuvimos así un buen rato, empezaron a jadiar los dos y Luis se estaba corriendo en la boca de ella, me dieron celos por que a mi solo un par de veces me lo había hecho, pero me preparé y cuando se estaba levantando de encima de Luis se la acerque a su boca se hinco y Luis seguía en posición, le seguía mamando la panocha, y Mari me la mamó a como nunca y nos venimos al mismo tiempo, le escurría semen de los dos por la barbilla y tetas, se giró hacia Luis que en ese momento tenia los bigotes llenos de leche de Mari y le dio un beso de lengua y luego me llamó, cuando me acerque me beso y nos dijo, para que sepan a que saben sus leches cabrones, estábamos los tres exhaustos, Luis se vistió y dijo que se retiraba, yo le dije que si venia al rato al recalentado, me dijo no puedo estoy totalmente seco y exhausto, le dije no pendejo, a comer lo que sobró de la cena, ha bueno, como a las 4.00 p.m., me dio un gran abrazo y a Mari un beso de lengua y el muy cabrón le dio un agarrón muy fuerte de nalgas y se fue, eran las 6.45 a.m. y nos fuimos a dormir y despertamos a las 3.00 p.m. nuestros hijos llegarían a casa como a las nueve con sus abuelos que los llevaron a Cuernavaca.

Luis apareció a las 4.15 con 2 seis de cerveza y una botella de Tequila, comimos riquísimo, nos recostamos en la cama a ver el fútbol por que el televisor lo tengo en la recamara y como si nada hubiera pasado, nadie dijo nada y Mari igual de hacendosa que siempre, entraba a la recamara para acomodar ropa en los cajones, y Luis no le quitaba los ojos de sus nalgas cada vez que ella se agachaba a acomodar ropa, yo sentía mi polla dura, y ella nos volteaba a ver con una enigmática sonrisa.

Al rato se fue Luis, se despidió en una forma normal, de beso en la mejilla de Mari y un abrazo para mí. Mari me preguntó que si el partido de fútbol era porno, por que noto un gran bulto en nuestros pantalones, y que poco falto para subirse a la cama en medio de nosotros para acariciarnos nuestras erecciones. En ese momento nos besamos nos desnudamos, y cogimos con una pasión que en años no habíamos tenido y tenia que ser rápido por que nuestros hijos estaban a punto de llegar.

Nuestra vida cambió totalmente, cogemos con mucha pasión, y nos llevamos mejor que esposos somos amigos, se acabaron los celos y los engaños, ahora soy ratón de un solo agujero.

Relatos porno 

Una pareja completa

Escrito en Intercambios por Relatos Eroticos el Sábado 5 Agosto 2006 a las 11:55 am

Soy Francisca, chilena, una mujer común y corriente, hoy con 29 años, divorciada desde los 21 (felizmente divorciada). En marzo de 1998 (cuando tenía 22) conocí a Antonio de 28 años, un caballero por donde se le mire. El azar nos hizo trabajar juntos y por lo mismo estar mucho tiempo juntos. Era caballero, correcto, inteligente, educado, sencillo, circunspecto (palabra que conocí de él), sonreía con los ojos, tenía la palabra adecuada, la respuesta justa, la sonrisa a flor de piel… Un hombrazo!. Comencé a admirarlo.

Un día feriado fui a trabajar con él y sentía que nos gustábamos pero pensé que yo me estaba pasando rollos así que traté de pensar en otra cosa. Estábamos solos y como había instalado el icq en mi computador en un momento le pedí que lo revisara y él vino de inmediato y se paró detrás de mí, yo sentía que me iba a desmayar o que sin querer le iba a rozar la mano… le dije que saldría para que él revisara con tranquilidad y me dijo que no, que no me preocupara: yo de pié y el detrás de mí arreglaba el problema. Estaba tiesa de nervios, de vergüenza y se fue a su oficina como si nada y, entre bromas, me escribió por Icq que le gustaba mi trasero… me escribió que en vez de estar trabajando podríamos irnos a la playa y yo no sabía si él estaba jugando o sólo quería ver mi reacción así que sutilmente le seguí el juego… Yo me moría porque me besara pero no ocurrió nada.

El icq hizo que comenzáramos a escribirnos a pesar de trabajar muy cerca. Nos escribíamos cosas que frente a frente no eramos capaces de decirnos. Cada vez con un poquito de tono más elevado. Un día me dio un beso en la nariz a lo que yo casi me morí de impresión y de alegría. El tan caballero un día me dijo que si yo llegaba temprano él me daría un beso de saludo donde yo quisiera y yo tan señorita le dije que en la perita. Los meses pasaron y ese hombre no sólo me gustaba, sino que me encantaba… Lo que me escribía hacía que me mojara entera y me costaba entender que eso me ocurriera si sólo me escribía. Me moría por un beso… y veía eso como algo tan lejano, por lo que pensé que a él sólo le gustaba escribir para excitarse y yo me pasaba los tremendos rollos.

Nunca olvidaré el día en que se derretían las torres gemelas en EEUU y él me dio el primer beso… quedé helada, no supe qué hacer y me arrepentí de no haberme sentado en sus piernas sólo para haber gozado mejor ese besito que me dio y que podía ser el primero y el último.

Seguimos escribiéndonos como si nada y ese mismo mes él me llevó a una de las oficinas de la empresa y me sentó en un escritorio y me besó. Pero además se bajó el cierre de su pantalón y sin preguntarme puso mi cabeza en su miembro. Nuevamente quedé helada y más aún si yo una hora después tendría una actividad religiosa. Entre a la iglesia pensando en él y ni me acuerdo de lo que se habló en la parroquia.

Los besos continuaron cada vez más fuertes y yo entraba a su oficina, cerraba la puerta, me sentaba sobre ponía sobre él pero sólo en una pierna y me desabrochaba los botones de la blusa para que besara mis pechos… él me los besaba tan rico, tan rico que yo no deseaba salir de su oficina ya que me mojaba entera. Eso me encantaba. El tiempo comenzó a pasar y en noviembre de ese año nos acostamos por primera vez. Yo estaba muy nerviosa porque llevaba más de 300 días sin sexo… desde que me había separado. De ese día de lo poco que recuerdo por los nervios lo vi en un momento sobre mí y sudando de una manera increíble. De pronto no sé cómo yo estaba sobre él, moviéndome y recuerdo que llegué a tres orgasmos… después de ello pensé, él es “espectacular”. Al día siguiente nos saludamos como si nada y en un momento me preguntó qué me había parecido el tamaño de su pene y yo muy suelta de cuerpo y sin pensar le dije “normal” (19 cm erecto). Con el tiempo conocí otros penes en fotos y me di cuenta que lo tenía grande.

Seguimos en el tiempo, y ya todo era cada vez más fuerte, más besos, más intensos, más cara de palo y él me hacía sexo oral en su escritorio. Quedaba enferma… cosa más rica… después él terminaba en mi boca y así nos pasamos varios meses hasta comenzar a hacer el amor en la oficina. Esperábamos a que se fueran todos y después nos tirábamos al piso y yo casi en pelota por completo… Uffff… Nos podían haber pillado y de hecho en dos oportunidades la vimos complicada escondiéndonos…Pero más no excitaba y la adrenalina subía.

Antonio era el dueño de la empresa, heredada de su papá. Y yo podía acceder constantemente a su oficina sin que nadie preguntara nada… aunque hoy pienso que nos sacaron la foto de lo lindo… (ja ja) El gerente de personal era su mejor amigo y sólo tocaba la puerta y entraba de inmediato a la oficina. Un día yo estaba debajo del escritorio de Antonio haciéndole sexo oral de lo lindo y de pronto entró el gerente de personal. Antonio quedó helado, pálido y yo ahí debajo del escritorio seguí chupándoselo mientras Antonio no sabía qué hacer. El gerente de personal le preguntaba qué le ocurría y Antonio le decía que se sentía un poco mal…apenas respiraba y yo con su miembro entero en mi boca. Antonio le decía creo que tengo apretado el pecho, debe ser el corazón… y el gerente algo preocupado le insistía en que llamaran a Help, a lo que Antonio seguía pálido y diciéndole que no se preocupara, que pronto se le iba a pasar… Ahí estuve yo cerca de 20 min. camuflada debajo del escritorio, chupándole de lo lindo el normal a Antonio y él pálido como una hoja.

Nunca olvidaré cuando fui a su oficina (en pleno horario de trabajo) y yo me había sacado los calzones. Entonces él puso su mano en mi trasero y quedó helado, me dijo: me vas a reventar el marrueco con lo tieso que me lo pones!!! y así nos pasábamos el tiempo… Siempre al filo de ser sorprendidos por alguien del trabajo. Hicimos muchas locuras… Él me llevaba a los mejores moteles, los más elegantes y yo que soy de familia común y corriente, popular, parecía cenicienta al lado de Antonio y el pobre después tenía que cruzar todo Santiago para llevarme a la casa. Nunca olvidaré cuando fuimos al motel y él llevó mermelada de durazno y me la puso en el pecho… comenzó a besarme los senos comiendo y saboreando toda la mermelada de mis pechos, como sabía que me gustaba la crema puso al mismo tiempo crema en su pene y ambos saboreamos de lo lindo en los cuerpos del otro. Quedamos enteros pegoteados pero había sido todo muy rico… Días inolvidables.

El tiempo pasó y nos alejamos un tiempo pero después volvimos. Con más fuerza, con más pasión. Antonio abrió otro negocio y se trasladó y me invitó a que lo acompañara. En el nuevo lugar, teníamos sexo casi día por medio. El tiempo siguió y Antonio quiso descansar de la pega y no quería trabajos ejecutivos. Sentí que todo iba a ser muy difícil, yo que estaba acostumbrada a verlo todo el tiempo no sabía que haría al no tener a diario sus besos, su cuerpo, su boca, su olor, sus manos, sus caricias… pensé que iba a ser terrible. Pero Antonio siempre ha pensado en todo y lo ha pensado por los dos. Se compró un departamento para convertirlo en nuestro nido de amor. Salía de mi trabajo y me iba a mi departamento (terminó siendo mío).

Ahí teníamos relaciones casi todos los días, era fantástico, rico y él delicioso. Antonio me conocía al revés y al derecho y sabía todo lo que a mí me encantaba, sabía el momento preciso de cómo y cuando besarme. Comenzó a integrar videos de Internet triple x, eso me calentaba de una manera muy rápida. El siempre me decía que yo era voyerista a lo que tuve que aceptarlo. Yo me mojaba con una rapidez y él paralelo me seguía estimulando, besando, chupando, apretando, donde a mí me encantaba. No sé cómo comencé a tener cada vez más orgasmos. Yo transpiraba como chancho, nunca me había ocurrido. Quedábamos muertos, tirados, secos. Era increíble. El único problema era que no teníamos cama así es que lo hacíamos en el piso los primeros días hasta que la amoblamos por completo (quedaba con las rodillas moradas, ya que la única manera que puedo llegar es subiéndome sobre él y moverme con una fuerza que incluso yo desconozco). Me viene un fuego y el clítoris comienzo a frotarlo en su cuerpo y ahí muero, definitivamente muero, o mejor dicho kgo, porque literalmente me he llegado a hacer kk con los orgasmos que he tenido, es vergonzoso pero real. El siempre buscaba el video adecuado, el que sabía que me iba a excitar, aunque no me hacía mucha gracia que él recorriera muchos videos porque me daban como un poco de celos, pero Antonio siempre tenía la palabra adecuada para calmarme. No sé cómo comencé a excitarme viendo mujeres besándose. Yo siempre he tenido claro que me encantan los hombres y que hay que ser demente para que una mujer bese a otra mujer, pero lo peor es que no me excitaban las mujeres pencas sino que las minas más ricas. Un día habían dos minas tocándose y en un momento se pusieron el choro con choro comenzaron como a rozarse y como a chocarse. Yo quedé helada… Lo encontraba demente pero Antonio siempre me dijo que no me preocupara porque era sólo una estimulación, que él tenía claro mi sexualidad y me preguntaba qué es lo que me excitaba y yo le decía que era y él explotaba, eyaculaba de imaginarse, o sea explotábamos juntos.

Un día llegó con una cámara fotográfica así que nos fotografiamos en pelota de lo lindo. Las fotos eran típicas de portal porno pero con la única diferencia en que ambos sabíamos quiénes eran. Las fotos eran casi artísticas y con poses como cayeran, ahí Antonio las dejaba en su computador. Nuestra confianza era impagable, imposible de encontrar en otra parte.

Antonio es alto y moreno, de pelo en pecho como mono y un sabor delicioso. Unas manos suaves como las de los médicos, las piernas como las de los futbolistas, la precisión de un cirujano, un aguante de sexo de mínimo 30 minutos que es lo que yo necesito para llegar a mis orgasmos, un pene grande y grueso 19 x 6, una lengua jugosa, una boca que no se detiene si desea besar cm a cm y la imaginación de un novelista. Además es ardiente, caliente, fuerte, entregado, viril, suave cuando es necesario, cariñoso, romántico, sencillo, ideal,… En resumen es un hombre completo (con y sin ropa) “tiene todo lo que una mujer necesita para ser feliz”. Yo soy todo lo contrario, un potro sin domar, salvaje, impulsiva, gansa. Soy de esas que me lanzo y no pienso, de las que hay que detenerme para no hacer tonteras, de las que hay que hablarle mil veces de lo mismo hasta que lo entienda, porfiada, llevada a mis ideas, con deseos de libertad, camino contra la corriente, soy extremista, no conozco los matices, llorona, infantil, inmadura, quizás una piedra en bruto… Como buena ariana llevo fuego en la sangre como mi signo.

Llevamos años juntos. El sexo sigue igual de rico, igual de intenso, igual de fuerte. Parece que nunca hemos estado juntos. Me hace un sexo oral del que me derrite, no sé cómo me chupa que me vuelve loca… sus besos son exquisitos, él tiene eso que se llama arte de amar. El goza con mis orgasmos y con él nunca he tenido que mirar el techo, me espera para que lleguemos juntos, disfruta y yo loca por él. Sólo nos había faltado el sexo anal, algo que yo nunca estuve de acuerdo pero con él las ganas me sobraban. Sólo le tenía miedo al dolor pero de pensar que a ambos nos podía gustar me tenía intranquila. Un día cuando estábamos en un motel llamé por teléfono y pedí de esas cremas que son para estimular el ano. Antonio no dijo nada, sólo me miró y cuando llegó el producto actuó. Ahí estábamos nosotros en pleno espectáculo…ambos queríamos eso y lo disfrutamos como chancho. El en un principio fue muy cuidadoso porque a mí me dolía mucho y una vez que vio que el dolor pasó comenzó a penetrarme como loco, estaba como enfermo y no paraba y yo que no conocía eso comencé a llegar también porque él se encargaba de acariciarme para que yo estuviera bien, me acariciaba tan rico el clítoris que yo creo que de lo lubricada que estaba goteaba. Ufffff fue fuerte y muy rico, lo disfrutamos a concho.

Con Antonio tenemos una gran confianza, somos parejas, amigos, cómplices, pero por sobre todo somos Partner. El siempre me ha contado sus fantasías y hemos llegado al extremo que cuando estamos juntos él comienza a hablar e imaginar que hay otra fémina Generalmente siempre puso a mi hermana y a mi amiga la Josefina, qué es mi gran amiga que tengo. En un principio no me parecía la idea que las nombrara a ellas porque me daban celos. Pero como Antonio todo me lo explica y sabe calmarme, los celos se me fueron pasando. Yo sabía que a él eso lo excitaba mucho porque siempre me decía que en el arte del sexo había que ocupar todos los sentidos. Al final yo no tenía problemas en que él nombrara a mi hermana o a la José, total era un juego… así que le mostré unas fotos de mi hermana y de la José para que Antonio supiera con quien fantaseaba… Con Antonio siempre hablábamos que de haber alguna locura de ese estilo sería porque ambos estábamos de acuerdo, y yo siempre le dije que yo estaba muy bien así con él, que yo no tenía fantasías, que era muy feliz con él. Pero él siempre insistía con el tema que siempre juntos, que nunca a espaldas, que la confianza, que esto y que lo otro y al final un día le dije: si algún día aparece alguna pareja sólo dime: prepárate. Si me preguntas, tengo 3 segundos para decir que no. No me preguntes.

La José es mi única amiga, ella ha sufrido harto en la vida y yo la quiero harto, ella es de la misma edad mía pero morena, lo contrario de mí. Tuvo un pololo por 2 años y el año pasado (2004) se fueron a vivir juntos pero no duraron ni 8 meses conviviendo. Pobre José. Yo le he dicho que he tenido mucha suerte con Antonio que realmente no merezco tanta felicidad. Con la José siempre hablamos nuestras cosas, ella me ha contado de sus pololos y ella conoce mis historias. Desde que le hablé de Antonio le conté que él me hacía llegar un montón de orgasmos y que gastaba un dineral conmigo en moteles. Ella me decía: chuta! en serio? (no sé si no me creía o estaba impresionada).

A la José le gusta leer historias en Internet, y siempre me dice que yo envíe una historia de mi “espectacular” para ver si es tanta la maravilla.

Como yo soy así impulsiva y no pienso mucho las cosas le dije que yo no tenía problemas en escribir mi historia pero el problema era que yo en el trabajo que tengo ahora tenemos las páginas de Internet restringidas y que yo no tengo Internet en mi casa. Pero la José como es como yo y para variar Ariana, me dijo que no me preocupara que yo escribiera la historia y que ella la subía a la red a esas páginas que ella visita. Como que no quiere la cosa me agregó: puedes agregar fotos de la maravilla que tienes… para que la historia llame más la atención.

Nunca me quedó claro si la José se refería a “la maravilla que tienes” por pica, o por qué… El asunto es que yo le entregué en la mañana antes de irme a trabajar el diskett con esta historia a la José. Le dije que ahí iban todas las fotos que yo tenía con Antonio así que por favor me cuidara el diskett y que pusiera la que ella encontrara más adecuada con la historia… Pero luego acordamos no colocar fotos ni nada y sólo subir la historia a Internet.

A la hora de almuerzo del 12 de junio de este año, la José me llamó llorando y me dijo que tenía que hablar conmigo, yo le dije qué ocurría y ella me dijo que necesitaba hablar urgente y que fuera a su trabajo a buscarla, yo había ido en un par de oportunidades -muy poca- y ella me había presentado a la gente que trabaja con ella, sus compañeros, sus compañeras y su jefe. Yo le dije que no podía ir porque me juntaría con Antonio e iríamos a un motel top (nos gusta pese a que tenemos Dpto., por los lugares nuevos) y ella me dijo que fuera antes a buscarla y que me esperaba a las 5. Yo tenía que juntarme con Antonio a las 18.00 así es que sentí que algo de tiempo tenía, él vendría a buscarme a mi trabajo como lo hace siempre y yo pensé que iba a alcanzar así es que no le conté a Antonio que me iba a juntar con la José. Llegué a su oficina y ahí estaban sus compañeros de trabajo, parecía que todos me conocían (aunque sólo me habían visto un par de veces) me hicieron pasar a la oficina del jefe de la José porque ahí estaba él con ella. La cosa es que saludé a la José y a su jefe y ella le dijo que se iría conmigo.

Yo que todavía no entendía nada le dije que me explicara que yo tenía que juntarme con Antonio. Ella me dijo que fuésemos a su oficina y ahí cerro la puerta y me dijo: Valentina, no sé cómo explicarte, es que me da vergüenza, es que me siento mala amiga, es que esto y que lo otro. Yo que veía que la hora avanzaba le dije que me explicara porque no entendía nada. Entonces ella me dijo, es que Antonio, y yo le dije qué? ella me abrazó y me dijo Valentina es que desde que me hablaste de Antonio, al leer la primera parte de la historia (agregamos después dos partes más para subirla aquí) y de como él era yo no he dejado de pensar en él. Llevo como una semana soñando con Antonio, mojándome como loca y ni siquiera yo me lo explico. Yo no sé qué cara yo tendría y ella siguió: con esto de la historia no he trabajado en todo el día, apenas subí lo tuyo a la red no he dejado de ver las fotos de Antonio en el disquete que me pasaste… Yo abría mis ojos que parecían que se me iban a salir y ella muy suelta de cuerpo me agrega la frase para el bronce: si yo hubiese sido tú, te habría dejado estar con nosotros… y yo al querer decirle: Dónde la viste? le dije: Dónde quieres ir… buaaaaa. No sé qué le pasó a la José pero su cara de afligimiento se le pasó por arte de magia. Me dijo vamos hoy “antes de que te arrepientas”… yo estaba muda.

Antes que yo dijera nada me dijo: tengo pedido un radio taxi para que nos vayamos a tu trabajo porque no tengo mi auto. No paraba de hablar, seguramente porque estaba muy entusiasmada. De pronto me miró y me dijo: pero qué haré? no sé qué debo hacer… yo como buena amiga le dije: bueno, a Antonio le encanta el sexo oral, y si quieres haz lo mismo que hago yo, pero, el infaltable pero, no lo beses en la boca y no lo rasguñes… No pasó ni medio minuto y el radiotaxi nos estaba esperando. Llegamos a mi trabajo a las 17.50 hrs. Ella fue al baño a “arreglarse un poquito” y yo seguía en estado de shock. Yo parecía una bruja y la José una modelo, con su mejor pinta (como no tiene guagua se ve regia y yo tuve mi guagua a los 18 años) se soltó el pelo y me dio un beso de amiga. Yo no sabía qué le diría a Antonio así que a las 18.00 hrs puntual bajé al auto donde él me esperaba y la José salió a la cola mía… abrí la puerta del auto para subirme y le abrí la puerta de atrás a la José para que se subiera. Saludé a Antonio y -como si nada- le dije ella es la José. Ella le sonrío y le brillaban los ojos.

Como vamos a un lugar cerca de mi trabajo tenemos y tenemos que pasar sólo 5 semáforos en lo que yo esperaba que la José se bajara y dijera “Vale que te vaya bien y nos vemos otro día…” pero la José es Ariana como yo así que es cosa que se le meta algo en la cabeza para que no se detenga hasta que lo logre. En 5 min. ya habíamos llegado al motel. Llegamos y Antonio me abrió la puerta del auto, enseguida le abrió la puerta a la José y entramos los tres. Nadie decía nada. Antonio dijo: y esta sorpresa? yo le dije que la José quería hacernos compañía, entonces Antonio se levantó y le dio un beso en la frente a ella para que se calmara, yo me fui al baño y me desnudé, me tomé el pelo y cuando volví Antonio y la José miraban una película porno.

La José andaba con falda y botas así es que se soltó la falda y Antonio se de a poco comenzó a sacársela. Yo comencé a besar a Antonio en sus hombros y a pasarle las manos por su pecho, él me respondía con besos y buscaba mi mirada y sonreía como haciendo algo que no debía. No dejaba sola a la José.. ella comenzó a sacar los botones de él y buscó su pecho e hizo el mismo gesto que hago yo, comenzó a olerlo como desesperada. La José se veía sexy por que quedó con ropa interior y con sus botas, como ella es alta y delgada Antonio la buscaba para mirarla. Yo llevé a Antonio y lo dejé atravesado en la cama, comencé a besarlo al revés y quedé en frente de la José… ella comenzó a chuparselo como loca, como que nunca había chupado a un hombre. Antonio comenzó a gemir fuerte e intentaba hacernos el quite porque se había excitado muy rápido, a la José apenas se le veía su cara porque su cabellera la tapaba toda y seguía chupándoselo fuertemente a Antonio, al mismo tiempo que ella recorría sus piernas de futbolista.

Estuvimos como 20 minutos de la misma manera y Antonio besaba mis pechos y comenzaba a acariciar los de la José, yo notaba que Antonio y la José estaban bien, ambos se habían gustado y yo también estaba muy excitada, Antonio estaba que reventaba pero se detenía, apenas respiraba porque yo no me separaba de su boca. El abría y cerraba sus piernas y la José seguía ahí como pegada. El saltaba suavemente de placer, creo que no lo podía creer… decía nooo que ricooo, nooo, y me buscaba nuevamente. Mi vagina estaba muy mojada y yo buscaba la mano de Antonio para que me frotara el clítoris como él sabe hacerlo. No sé en qué momento sonó el celular de la José y ella que se había sacado todo se levantó sólo con sus botas café a atender. Como no le puse atención aproveché de subirme sobre Antonio porque yo también estaba que reventaba. En eso se abrió la puerta y… entró alguien.

Mi primer impulso fue taparme porque me asusté. La José en pelota decía hola y vi las manos de alguien en su rostro besándola fuertemente. Me quedé helada, yo había visto y conocía a ese hombre, era Rodolfo, su jefe, él dejó su celular en el velador y dejó las llaves del auto. Eran las llaves del auto de la José… Rodolfo sonrió y sacó un cigarro, nos ofreció a cada uno y Antonio fumó sin decir nada… El silencio siguió y todos sabíamos lo que eso significaba. Rodolfo me saludó y me sonrió. El era un hombre alto, de mirada como la mía, penetrante. Yo hice algo que no hago nunca, lo miré fijamente. La José se fue donde estaba Antonio y comenzó a acariciarlo, además comenzó como a danzarle. Rodolfo se desabrochó la camisa y se la dejó entreabierta, eso lo hacía ver muy sensual, era una camisa como las que usa Antonio en ocasiones especiales…. El siguió mirándome y yo me fui directo donde estaba él, solté la correa de su pantalón y le arranqué los pantalones. El tomó salvajemente por la cintura e intentó besarme el cuello, yo llegué al orgasmo sólo porque Antonio me había dejado muy excitada. Aunque Rodolfo estornudara yo iba a llegar igual. Suavemente ató mis brazos a la espalda con su corbata. Miré a Antonio y la José lo besaba con locura, la José había olvidado por completo lo que yo le pedí pero ya no importaba, Antonio también la besaba pero no respondía a sus besos de la misma manera en que lo hacía conmigo. Ellos gritaban de placer y yo trataba de concentrarme en Rodolfo.

El comenzó literalmente a languetiarme por completo y él estaba tan excitado que apenas me penetró y terminó. Yo intenté besarlo pero no pude, Rodolfo no tenía el sabor de Antonio así es que solo me manoseaba por completo. Antonio estaba sobre la José, la penetraba de una manera que yo nunca había visto, ella gritaba de lo lindo pero él no acabó en ella. De pronto Antonio dejó a la José y me subió sobre él, yo no podía afirmarme y él comenzó a decirme que me amaba, de pronto suavemente Rodolfo me tendió sobre Antonio y me penetró por el ano. Yo sentía una presión al tener a dos hombres dentro de mí que me provocó un placer extraño pero muy rico. En eso me dejaron descansar e hicieron lo mismo con la José. Después ambos besaban mis pechos cada uno con su boca me recorrieron hasta las piernas besándome y apretándome suave y fuerte al mismo tiempo. La José estaba tendida, tiesa, yo apunto de caer también. Luego cada uno volvió con sus parejas habituales y terminamos no sé cuántas veces porque siempre Antonio ha llevado la cuenta de mis orgasmos que logro con él. La Josefa y Rodolfo se tenían que ir a sus casas. La Josefa no dejaba de decirme lo rico que era Antonio, era delicioso, “una maravilla” como yo le había comentado. Me entregó un papel que decía “gracias amiga”.

Esa noche no podía dormir desperté asustada, excitada, avergonzada… Lo primero que se me vino a la mente fue pensar que hice!. Pero luego pensé, lo voy a llamar…Me contestó el teléfono Antonio y me dijo: no te preocupes por lo de ayer ambos lo quisimos y sólo me importas tú…Eso fue sólo un rollo placentero pero es a ti a quien amo… Entendí que él es mi calmante, que sin él hoy simplemente no puedo vivir. Antonio ha calmado mi vida de una manera que nadie podría hacerlo. Me calma como compañera y como mujer… Es todo lo que necesito. Necesito a ese hombre y a su cuerpo. Él lo es todo. Me conoce tanto que ayer me dijo que diciéndome que me amaba yo me excitaba más. Me hizo llorar. Yo pensé que él no sabía eso… pero no, él sabe todo lo que me gusta, todo lo que me provoca y todo lo que lo necesito.

Ojalá siempre estemos juntos, no me imagino la vida sin él… El sabe que lo amo con locura y que lo adoro. Que me hace inmensamente feliz. Que yo esté donde esté él está conmigo y que sin él simplemente se me acaba la vida. Llevamos 7 años y queremos morir juntos.

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Sexo con pareja casada

Escrito en Infidelidad por Relatos Eroticos el Viernes 4 Agosto 2006 a las 7:50 pm

Después de lo ocurrido en el garaje, mi mente no paraba de pensar en lo bien que me lo había pasado y no dejaba de pasarme imágenes de todos esos momentos de placer. Yo no quería volver a serle infiel a mi marido pero mi excitación por lo ocurrido y el deseo de saber que más me podía dar Luis me hizo llamarle para aceptar su invitación. Tras mucho pensármelo, marque su número de móvil y le llamé. Estuvimos hablando unos minutos, me preguntó por el coche, por mi estado después de aquel día y quedamos para el día siguiente en su casa.

Hacía frío ese día en la calle por lo que decidí vestirme bien abrigada. Llegué a su casa, un edificio con 6 alturas. El vivía en el 4º. Llamé a la puerta y para mi sorpresa, abrió una chica alta y morena con una amplia sonrisa. Pensé que me había equivocado y me disculpé, a lo cual ella se rió y me pidió que pasara.

Ya dentro de casa me invitó a sentarme en el sofá y me sirvió un café. Fue cuando me explico todo. Se llamaba María y era la mujer de Luis (yo desconocía que tenía mujer) y por lo visto, les gustaba practicar sexo con otras personas. Ella era, como ya os he dicho antes, alta y con pelo negro, el cual hacía resaltar sus ojos verdes y su tez blanca. Me llamó mucho la atención sus largas y carnosas piernas. Tiene caderas anchas, culo ancho pero plano y unos pechos preciosos, una talla 100 más o menos. Iba vestida con una bata de estar por casa que dejaba al descubierto, a cada paso que daba, sus largas y blancas piernas.

Después de conversar un rato, Luis abrió la puerta de la calle y entró en la habitación. Se acercó a su mujer la dio un beso y se dirigió hacia mi. Me agarró de la cintura y me beso en la boca. Se sirvió un vaso de coñac y se sentó en frente del sofá donde yo estaba sentada. María se acercó a él y dándome la espalda se soltó el cinturón de la bata y dejó que ésta cayera resbalando por su precioso cuerpo. Quedó totalmente desnuda y desde la posición mía, pude ver un cuerpo alto y muy blanco con un culo un poco caído y plano.

Luis se levantó y bajándose la cremallera le ofreció su gruesa polla. María la agarró con fuerza y comenzó a chupársela mientras Luis se desvestía. Después de un rato de sexo oral, María se dio la vuelta y se dirigió hacia mí con una sonrisa en su boca. Se arrodillo en frente mío y me hizo levantar. Una vez levantada me desabrochó el pantalón y me lo bajo, dejando al descubierto mis braguitas blancas. Siguió con éstas, luego con la chaqueta, para acabar con mi sujetador. Me dio un empujón y me tiró contra el sofá. Se inclino y comenzó a lamerme el coño. Nunca había estado con una mujer y al principio me resultó raro pero al cabo de un rato cerré los ojos y me dejé llevar.

Yo ya estaba muy caliente gracias a la juguetona lengua de María cuando abrí los ojos y pude ver que Luis estaba follándose a su mujer por detrás. Esta gemía de placer en cada embestida y el aliento que desprendía en sus gemidos llegaba a mi coñito ya húmedo haciéndome enloquecer cada vez más.

Luis se apartó de detrás de su mujer y haciéndole una señal, ésta se subió al sofá y puso su depilado pero jugoso coño en mi cara. ¡Chúpalo! Me dijo.

Me dio asco pero accedí. El sabor era extraño pero a la vez agradable. Oía gritar de placer a María cada vez que movía mi lengua y eso me excitaba mucho hasta que Luis, sin previo aviso, me agarró de las piernas, me las levantó y comenzó a follar mi húmedo coñito. Sus embestidas eran fuertes, las cuales me hacían recorrer todo el coño de María con mi lengua., ésta no tardó en correrse en mi cara soltando un pequeño líquido espeso que cayó en mi boca. Yo no tardé mucho más en correrme también soltando unos gritos que seguro oyeron todos los vecinos. Luis siguió un rato follándome hasta que sacó su polla de mi caliente coño y se la clavo a su mujer en la boca, eyaculando dentro de ella. Después de que María le limpio su semen con su lengua, se acercó a mí y me traspaso todo éste para que yo me lo tragase, cosa que hice no sin antes darle un beso con lengua a ella.

Desde este día suelo alternar mis citas con hombres y con mujeres, y la verdad, no sé cual me gustan más de los dos, eso si, hago caso a Luis en todo lo que me dice, ya que es éste el que me consigue todas las citas.

En mi siguiente relato les contaré como fue la siguiente experiencia con una tía de Luis de unos 50 años.

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Mis sueños realizados

Escrito en Infidelidad por Relatos Eroticos el Viernes 4 Agosto 2006 a las 8:52 am

Comenzaré diciéndote que siempre había soñado con hacer travesurillas en el cine pero a mi esposo nunca le ha gustado el cine (ni las travesurillas) y otra cosa que me pasaba es que no dejaba de pensar y a veces hasta soñar con una persona que conocí en el mismo gimnasio donde yo asistía hasta hace algunos meses.

Como ya te dije estoy casada, con un hombre bastante celoso y también mal amante, bueno, no nos hemos comprendido en esto del sexo, ya no discutimos sobre el tema, pero antes solíamos hacerlo, cuando yo le explicaba como me sentía después de haber hecho el amor (mal) y claro, según él, la culpa de que no disfrutara la tenía yo.

Bien, otros datos sobre mí es que tengo 35 años y trabajo en una empresa donde hace poco me enviaron a otra ciudad a tomar un curso de capacitación. Mi marido estaba muy ocupado en esas fechas por lo que no podía acompañarme, y después de darme mil recomendaciones, permitió que me fuera sola.

El primer día lo pasé en ese tedioso curso-taller, y ya por la noche bajé a cenar al mismo restaurante del hotel donde me hospedaba. Y cuál es mi sorpresa al ver que entraba también esa persona con la que tantas veces había platicado en el gym, de cosas triviales, sobre el trabajo, el clima, en fin; recordando también que cuando platicábamos yo lo notaba nervioso, sentía que le gustaba y pues él no me era indiferente; algunas veces nos cachamos viéndonos por el espejo mientras realizábamos los ejercicios de rutina.

Se acercó a mí sonriente y sorprendido de encontrarme ahí, al saber que yo iba sola me pidió autorización para compartir la mesa, a lo que encantada le dije que sí; bueno, además de que me agrada, ya no seguiría sola, ahora estaría muy bien acompañada.

Estuvimos platicando de varias cosas, del motivo de nuestros respectivos viajes, de que ya no me había vuelto a ver en el gym, y así hasta que llegamos al tema de nuestros gustos, coincidiendo ambos entre otras, en nuestro gusto por el cine. Entonces él me dijo que si que me parecía si íbamos al cine al día siguiente, antes de que me regresara a mi ciudad, ya que el curso había sido solo ese día y ya por la mañana solo pasaría a recoger unos papeles para llevar a mi trabajo. Me puse algo nerviosa y dudosa cuando me hizo la invitación, él lo notó pero me animó diciendo que si era por mi esposo, que no tuviera miedo, pues estábamos en un lugar donde nadie nos conocía y no podría llegarle el chisme. Además pensé que en realidad no pasaba nada, iría con un amigo. (amigo?).

El día de nuestra cita, ni para qué decirte, ya te imaginarás que estuve súper nerviosa, pensando qué ropa usaría, que me quedaba mejor, temblaba de emoción, qué iba a hacer? yo sola con alguien que no es mi esposo? mil cosas pasaban por mi mente. El caso es que finalmente escogí una falda muy bonita blanca con flores azules y rosas, una blusa con botones por enfrente y de ropa interior llevaba una tanguita azul con encaje, igual era el sostén; mis piernas lucían bastante bien desnuditas y con tacones altos. La verdad es que Iván me miró con admiración, por lo que consideré que había quedado guapa para la ocasión.

Quiero que sepas que en ningún momento dejé de temblar de emoción. Llegamos al cine y yo todavía no podía creerlo. Ocupamos unos lugares muy discretos y ya la oscuridad se hizo nuestra cómplice. Comenzó la película y al principio tuvimos roces con nuestros rostros, porque pasaba algo en la pantalla y nos acercábamos a comentarlo; mi respiración tenía que haberse escuchado en toda la sala, era agitada y llegó un momento en que nos quedamos muy serios; de pronto él recargó su mano en mi muslo al sentarme había quedado descubierto. Yo boquiabierta, precisamente no quise poner mi mano en el brazo del asiento, para que no tuviera el pretexto de tomarla y resulta que tomó mi muslo.

Ni hablar de lo nerviosísima que estaba y excitada además. Al ver que no dije nada, siguió acariciando mi muslo y con su otro brazo rodeó mi espalda, me acercó hacia él y me dio un profundo beso. Mi corazón no podía más, latía con fuerza, jugó con mi lengua, mordisqueó mis labios. Mientras su otra mano ocupada con mi pierna, que subía cada vez más atrevidamente, hasta tocar mi parte, notando que se excitó demasiado cuando se dio cuenta de que estaba húmeda y además que se sentía depilada, suave. Siguió con su caricia yo no podía resistirme, estaba más que excitada, fue bajando poco a poco la tanga, y me hizo levantar para bajarla hasta quedarme sin ella. Con esto ya pudo acariciar más y más, de pronto se inclinó y abriéndome las piernas lo más que pudo empezó a lamer… era sensacional, esa emoción, esa excitación, ese sentir. Sin importar nada, sin pensar en la posibilidad de alguien observando, me acomodó mis piernas una en cada brazo del asiento, pasando así a lamer con mas comodidad, admirando mi vagina, diciendo cuanto le gustaba, que se veía bien y que sabía deliciosa. Yo desesperada tomaba mis pechos estrujándolos y tomaba de vez en vez sus cabellos en señal de lo excitada que estaba y de lo que me encontraba disfrutando.

Dejó de lamer para chupar mi vagina, llegando a mi clítoris, sintiendo desfallecer cada vez, recorría con su lengua magistralmente todo, alrededor de los labios vaginales, el clítoris, bajaba y subía hacia mis pompis, quería abarcar todo. Yo me contraía, subía mis nalgas hacia él, quería que todo estuviera en su rostro. Era increíble lo que estaba pasando, sentía que tocaba el cielo, hubiera querido gritar de placer, más solo emitía unos débiles gemidos por la ocasión, por el lugar. Fueron los momentos de más excitación y gozo, una experiencia maravillosa.

Siguió en esa posición hasta que no aguantando más me vine en su boca, me miraba con ternura, con satisfacción. Decidimos salir de ahí, y nos fuimos al hotel donde ambos nos hospedábamos, teníamos que concluir con eso fenomenal que habíamos empezado. Al llegar a su habitación nos metimos a la regadera donde nos limpiábamos uno al otro y… bueno, lo que sigue es motivo de otro relato, el cual les platicaré muy pronto. Gracias.

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