Mi primera vez paso sin querer

Escrito en Jovencitas por Relatos Eroticos el Domingo 6 Agosto 2006 a las 4:57 pm

Primero que nada este es el primer relato que voy a escribir, así que espero les guste. Los protagonistas es una amiga y yo, empezaré describiéndome, actualmente mido 1.77 aproximadamente peso 70 kg, delgado, moreno claro, ojos cafés. Ella mide 1.68, unas tetas muy ricas de esas que se antojan y un culito también muy rico.

Tenía yo en ese entonces 18 años, vivía en Veracruz, México. Un día estaba yo en el icq platicando con un amigo, y me dice: “Mira agrega a esta chica, es amiga de nosotros dile que me conoces”. Y yo le dije: “Aahh ya la voy a agregar”, para esto yo ya la había agregado antes, pero casi no me contestaba ni nada, entonces le mandé un mensaje diciéndole que yo conocía a este chico y me dice: “Aaahh no me digas”. A ella la llamaremos “Laura”.

Y así nos empezamos a llevar muy bien, y me cortaron el Internet, y un día andaba por su casa, le hablé y le dije si podía pasar a verla, me respondió que si y me dijo donde vivía, era prácticamente enfrente de donde yo le estaba hablando, llegué a su casa, (cabe mencionar que ella es 6 años mayor que yo, y vivía sola). Llegué y empezamos a platicar, me cayó súper bien, yo también le caí en bien, me prestó su computadora y estuve chateando un buen rato.

Al día siguiente yo estaba en exámenes en la escuela, salí temprano y la pasé a ver. Estuvimos todo el día platicando de esto y aquello, y me fui de su casa a las 6, pero le pregunté: “¿Que vas a hacer”, y me dice: “No sé”, quedamos que yo regresaría más tarde compraríamos un pomo (aquí en México un pomo es una botella de algún alcohol, bacardi, etc.) y así fue, regresé, ella creyó que ya no iba regresar. Ella me sirvió un trago, claro que ella me engañó porque nunca estuvo tomando o se servía muy poco. Y siempre me han dicho que tengo unos labios que se antojan besar y empezamos a platicar de eso, me di cuenta que si seguía el tema podría lograr algo, así que seguí.

Estuvimos acostados en su alfombra y acercando mi cara le digo que si están ricos mis labios, y nada más cerré los ojos a esperar a ver si ella hacía algo, y me besó, y luego empezamos a buscarnos con nuestras lenguas. Yo empecé a tocarle las tetas, que por cierto que rica las tenía, le quise quitar su playera y me hizo apagar la luz. Y se la quitó, y le empecé a chupar sus tetas tan ricas, le dije que nos fuéramos a su cuarto y así lo hicimos, ahí nos seguimos besando, y ella me sobaba mi paquete, que para entonces ya la tenía bien dura, yo no se si la tendré grande, pero siempre me dicen que está grande, entonces algo de razón han de tener… Así que me quité el pantalón y me la saqué, ella no dijo nada, simplemente se bajo a chupármela y ¡¡¡wow!!!… que rico la chupaba, después de un rato yo también quería chuparle su conchita, así que la desnudé y que belleza de conchita tenía.

Recuerden que era mi primera vez, así que lo primero que hice fue darle una lengüeteada desde el ano hasta el clítoris, lo que hizo que sacara un gemido riquísimo, creí que le hacía daño y dejé de hacerlo (ahora me arrepiento), el problema es que no traíamos condones, así que eso nada más quedó en que me la estuvo chupando y yo me vine en su boca. Pero no se lo tragó. Lo fue a escupir, y cuando regreso me dijo que quería sentarse en mi verga, nada más quería probar qué se sentía con una tan grande. Yo no me lo creí, pero le dije va pues, y así se sentó y me dijo: “Es que no me cabe”, así que yo le dije: “¿Como no?, y alcé mi cadera para llegar hasta el fondo y ella nada más pudo sacar un gran gemido. Y hasta ahí llegó esa vez… nos vimos todavía dos veces más.

Bueno y así Laura después se bajó de mi verga, y ya no hicimos nada, por lo mismo que no teníamos condones y obviamente era mi primera vez y no quería cagarla en mi primera vez, ¿que frustrante hubiera sido eso no creen?. Y bueno pasó, nos vimos otro día, y estábamos en su cuarto viendo la tele y me dijo: “Estoy incómoda, ¿Te molesta que me quede en calzones?”, y yo le dije: “No para nada” (dentro de mi pensé, hombre como me va molestar) y ya se quedó en calzones y una playera, se acostó junto a mi, en eso la abracé la puse boca arriba y empecé a sobarle sus tetas por encima de la playera, y la verdad que ricas tetas tiene, y sus pezones empezaron a hacer reacción enseguida así que me dispuse a pellizcarlos y jalarlos un poco y su respiración se empezó a agitar, la agarré de la cara, y la empecé a besar, a que nuestras lenguas jugaran, y a morderle sus labios, y nos empezábamos a mover con ropa como si estuviéramos cogiendo para que sintiera mi verga en su concha.

Así seguimos durante un rato hasta que yo estaba seguro que ya estuviera bien caliente, le quité la playera y que tetas, se las empecé a comer, a sobar y chupar le pasaba la lengua alrededor de los pezones y luego una mordida suave en cada pezón, mientras ella me sobaba la verga, y me la apretaba encima del pantalón, ya ella desesperándose me quitó el pantalón, y la cabeza se asomaba por encima del bóxer así que me lo quitó rápidamente y me agarró la verga con toda su mano fuerte sobándolo de arriba hacia abajo, luego le pasó una lengüeteada por toda la verga para luego metérsela en la boca completita, y darle vueltas en su boca y subir y bajar la cabeza, no saben lo rico que se siente así el calor de la boca en la verga, así hasta que yo también quería, le dije que esperara un poco, le quité el short, y le abrí las piernas suavemente, tocándole los muslos, acariciándolos, besándoselos, mordiéndolos y le di un gran beso entre sus piernas, pero sobre la tanga para que sintiera, solo alcancé a oír un gran ¡Aaaaahhhhh!.

Así que le retiré su tanga y que rica conchita, ya la tenía depilada (yo se lo había pedido, y lo hizo un día antes) así que le di una lengüeteada desde el ano hasta su clítoris, y que rico gemía, gemía como puta, le metí la lengua más adentro y ese sabor agridulce y caliente es un manjar, así que seguí metiendo mi lengüita, y moviéndola adentro, pero me esperaba ese clítoris tan rico, lo empecé a chupar y ella empezó a respirar más fuerte y a gemir y me dijo: “Así cabrón, házmelo así más fuerte”, así que le empecé a morder el clítoris y meterlo a mi boca y ahí chuparlo muy, muy rico. Seguimos así hasta que ella ya no podía más y se vino en mi cara, que rico dije yo… Pero ahí no quedaban las cosas, ella agarró mi verga bien dura y se dispuso a comerla como una maestra, le dije: “Quiero que ahora te los tragues”, ella no me dijo nada simplemente se dispuso a chupar yo ya no aguanté más, así que le dije: Abre la boca” y me empecé a masturbar hasta que toda mi leche entró en su boquita, y tal como yo se lo había pedido se los comió. Desgraciadamente esa vez tampoco llevábamos condones, y para colmo no me podía quedar ya que llegaría su mamá.

Tiempo después me la encontraba en el Messenger y le decía que nos viéramos, pero ella me decía que estaba depre que no quería salir, más que nada le dio cruda moral ya saben, como se sentía como puta y todo eso, y así durante varios días, hasta que yo si quería verla. Así que la fui a buscar, obviamente no me abría estuve tocando hasta que finalmente me abrió, con una mala cara me decía que, qué hacía ahí, que me dijo que no quería ver a nadie, y ya pues ya estaba ahí, así que me invitó a pasar. Estuvo de mala cara durante un rato, hasta que con bromas se le quitó y ya nos la estuvimos pasando bien, en una de esas la empecé a besar, ¡y a fajar riquísimo! En fin me la empezó a chupar otra vez como solo ella lo sabe hacer, recorriendo todo el tronco hasta la garganta, y yo sobándole sus tetas tan ricas. Así que también le comencé a chupar su concha tan rica como siempre y mojada, pero ya no quería postergar más el tiempo, así que me desnudé me puse un condón, le agarré las piernas y las puse en mis hombros y se la metí suavecito hasta que topara con pared, empecé a bombearla más duro y ella sacaba gemidos bien ricos y me decía dame más duro, así estuvimos hasta que ya estaba a punto de venirme en que me detuve. La puse de perrito se la metí toda y a darle más duro, y que rico sentía al jalar todo su culote hacia mi verga hasta que ya no aguantaba y ya me iba a venir, me salí de ella y le eché en su espalda toda mi lechita, que rico.

Lo curioso fue que el condón se le había quedado dentro, así que me vine afuera. Y ella se sacó el condón, seguía caliente, pero iba recibir visitas así que me tuve que ir.

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Tequila

Escrito en Jovencitas por Relatos Eroticos el Domingo 6 Agosto 2006 a las 9:59 am

Soy una chica de 20 años y lo que les voy a relatar sucedió hace dos años, es una historia verídica la cual guardo con mucho sentimiento. Mi amiga Carolina recién cumplía sus 18 años y fuimos a celebrarlo a un bar de moda… allí se encontraba un chico muy atractivo que de inmediato me llamó la atención resultó que era conocido de Carolina así que la convencí para que me lo presentara, dicho y hecho, el nombre de aquél adonis era Hugo, un chico de 32 años y muy atractivo, era moreno, pero corto café oscuro bien peinado, ojos cafés oscuros muy atentos, boca muy carnosa y sugestiva, un pecho de todo un nadador, y unas piernas que cualquier atleta quisiera tener.

Bueno, a los treinta minutos de estar en el bar, nos pusimos a bailar, Hugo de inmediato se percató de que me había atraído por lo que cuando bailábamos lo hacía muy pegado a mi cuerpo tratando siempre de rozar mis pechos y tocar algo, yo porque lo recién había conocido pues lo ponía en su lugar y lo hacía retroceder los pasos que había dado. Luego le manifesté que estaba cansada y que necesitaba tomar algo así que nos acercamos a la barra yo pedí una copa de vino y él pidió un tequila, luego me preguntó si yo sabía lo que era un tequila shot, yo le dije que no estaba muy segura así que sin yo darme cuenta tomó un limón lo rozó en mi cuello y luego me echó sal, en cosa de segundos tomó de un solo trago el tequila y me chupó el cuello cabal donde me había untado de limón y sal. Lo que recién había hecho Hugo me excitó mucho y lo que siguió fueron muchos besos, de esos de pasión y lujuria en donde nuestras lenguas se enredaban la una con la otra.

En medio de aquél idilio de lujuria, mi amiga Carolina se acercó a mí y me dijo que Hugo era un experto casanova así que me recomendó tener cuidado y llevar las cosas despacio que si no yo me iba a terminar enredando con Hugo en la cama. Traté juro que traté de hacer caso a mi amiga pero los encantos de Hugo por falsos y mal intencionados que fueran pudieron sobre los buenos consejos de mi amiga, así que pedimos dos tequilas mas y los tomamos al estilo body shot, mientras él ya era un experto yo lo convertí a él en mi experimento, le regué todo el zumo de limón en el cuello y rápido le eché la sal, tomé el tequila rápido ¡porque ya no soportaba el deseo de lamer su cuello! así lo hice, chupé todo el zumo de limón y más que cuando me apoyé accidentalmente en el superior de sus piernas pude sentir como su verga estaba dura a lo cual en ese momento no presté la atención que se merecía. Después de unos cinco o seis tequilas el alcohol subió rápido a mi cabeza y fui yo ahora la que sacó a Hugo a bailar, bailé como nunca y él estaba fascinado, lo sabía por su mirada. No pasó mucho tiempo cuando Hugo hizo la sugerencia de que fuéramos a su apartamento, yo le pregunté que qué íbamos a hacer y él contestó que íbamos a seguir bailando y tomando tequila. Yo sabía que lo que quería era ponerme mareada para seguir jugueteando conmigo.

Encontré a mi amiga Carolina y le dije que iba a ir con Hugo a tomar un poco de aire y ella me dijo que lo único que quería él era cogerme lo que me llamó mucho la atención porque en ese momento era exactamente lo que yo quería, estaba súper caliente y quería estar con Hugo. En el auto, Hugo no dejaba de verme y con su mano empezó a meter su mano bajo mi vestido, yo sólo cerré los ojos y me dejé llevar, ¡es increíble lo caliente que te pone el tequila! Poco a poco iba subiendo por mis piernas hasta que llegó a mi conchita, estaba mojadísima y me dijo:

- Estás excitada ¿No?.

Yo respondí que sí, entonces él me dijo que pronto me haría sentir bien e ¡iba a calmar mis ansias!.

Por fin llegamos al apartamento yo estaba muy mareada pero consciente de lo que quería y yo lo quería a él. Mientras íbamos en el ascensor yo me iba topando con las paredes así que él me sostenía y me tomaba en sus brazos y me besaba y me lamía, eso sólo me ponía más caliente. Sólo entramos al living y me quitó la blusa yo le arranqué su camisa y empezaba a gemir de los deseos que tenía de llevarme a su cama, íbamos como locos camino a la alcoba y en el camino íbamos tirando tiras de ropa hasta que cuando llegamos a la cama estábamos completamente desnudos. Hugo empezó a chupar mis pezones con una fuerza que lo único que provocaba en mí era gritar pero él no me dejó porque me dijo que había muchos inquilinos que eran quejosos, así que lo único que pude hacer fue gemir, gemir y gemir como loca, eso lo excitaba más a él, luego cuando él iba bajando por mi vientre besándolo, le dije que era virgen él de una reacción paró y me dijo que lo iba a hacer especial e inolvidable entonces.

Me tomó con sus fornidos brazos y me alzó a modo de quedar bien tendida en la cama con la cabeza en la almohada, Hugo tomó mis piernas y las abrió luego bajó a mi vagina y la contempló por un rato y empezó a sobarla con sus dedos, mientras hacía eso me besaba el interior de mis muslos, yo sentía que ya no podía más tenía que tener algo adentro de mí, sentía cómo mi hoyito se abría y cerraba deseosa de que Hugo me cogiera. Hugo siguió abajo de mí y acercó su cara a mi vagina y se encontró con un erecto clítoris lo cual siguió aumentando con una lamida que por poco y me vengo en su boca, yo de los deseos me movía como loca en la cama pero él ni por un segundo se separó de mi clítoris, luego dejó de lamerme y me dio un beso untado del líquido de mi vagina en mi boca.

Yo le decía a Hugo tonterías como que lo quería y que tenía miedo, cosas que seguramente él no le prestaba la mínima atención ya que estaba sumergido haciendo lo suyo. Luego se acercó a mí y me dijo que si estaba lista, yo le dije que sí que estaba lista desde que habíamos dejado el bar así que puso su grande y erecta verga en mi clítoris, con su mano hacía que su verga rodeara a mi clítoris lo que me hacía gemir más, él estaba ya listo y me dijo:

- Aquí voy.

Metió su gran verga en mi hoyito chiquito que se contraía cada vez que él intentaba metérmela así que tomó la decisión y la metió de un sólo, ¡Aayyyy! sentí como esa gran verga me penetraba y a decir verdad me dolió de puta madre pero no grité sólo le dije entre pujidos y gemidos que me dolía y sobre todo me ardía como si estuviera echando sal en una herida, sólo me dijo que era porque estaba sangrando porque había roto mi himen.

A Hugo el hecho que me doliera no le importó porque estaba en su mundo metido en mí, él la estaba gozando ya que mi vagina se contraía cada vez que él empujaba más, sus huevos llegaron a tocar los pelitos de mi conchita lo que me indicaba que estaba más que adentro mío, después de que sacaba su verga una y otra vez, volvía a penetrarme más duro, eso me gustó entonces fue cuando yo le dije:

- ¡Házmelo duro, lo quiero duro! - me gustaba realmente cuando su verga topaba con mi concha y ¡me gustaba que él no parara por nada y lo hiciera fuerte!

- Te voy a coger hasta por las orejas - me dijo Hugo

- Pero hazlo duro que me gusta así, así como lo estás haciendo - le dije

La cosa tomó otro ángulo cuando Hugo empezó a tomar mis pechos muy duro, los apretaba con una sola mano y me dolía, pero me gustaba. Hugo me dijo

- Te gusta duro ¿verdad?, pues te voy a coger hasta que no puedas ni caminar.

Eso me excitó mucho más. Fuertemente Hugo sacó su verga de mi vagina y me dió la vuelta, tomó mi pelo largo que me llegaba a la espalda y lo empezó a jalar, a mí me dolía pero me gustaba, luego me dijo que me iba a meter su verga en mi culo, yo le dije que lo hiciera duro y fuerte de un sólo, él trató de penetrarme pero no pudo porque no estaba lo suficientemente lubricado así que me dijo que le tenía que mamar la verga para lubricarla, yo le dije que no sabía así que sólo puso mi cara en frente de su verga y me dijo que abriera la boca, yo le hice caso, me quedé inmóvil y abrí mi boca, él entonces penetró mi boca como si se tratara de mi vagina y entonces empezó a empujar mi cabeza en contra de su verga la que no me cabía toda en la boca. En una de esas la metió tan profundo que me dio náusea así que la sacó de inmediato, al mismo tiempo me di vuelta y le dije que me la metiera por detrás, sin perder tiempo me metió la verga de una sola vez, no les cuento cuánto me dolió pero me excitaba que lo hiciera duro y fuerte como yo le decía, mientras me penetraba por detrás me daba de nalgadas y pujaba y gemía, pujaba y gemía. Hugo me dijo que quería venirse en mí así que me tomó de la cintura y me dijo que pusiera mi cabeza en la almohada y que dejara mi culo bien parado, él se paró sin sacar su verga de mi ano y siguió penetrándome hasta que terminó en mi culo, sacó tanto semen que sentí cómo se corría entre la raya de mi culo. Me dijo rápidamente que le chupara la verga para sacar lo último de su semen y quería que me lo tragara así que seguí al pie de la letra sus deseos, ¡me tragué todo!.

Nos quedamos tendidos en la cama cuando Hugo se levantó y fué a la cocina, cuando regresó a la alcoba traía con él una botella de tequila, la abrió y dejó correr un poco en mi conchita y me empezó a dar una lamida que me vine de nuevo en su cara, fue maravilloso, luego dejo caer un poco de tequila en su verga y yo la chupé como si se tratara de otro tequila shot.

A media madrugada yo tenía que irme pero al tratar de levantarme me dolía todo mi cuerpo en especial mi culo, cuando Hugo me vió me dijo:

- Si quieres te arreglo para que puedas volver a caminar bien - y sonrió.

Fue maravilloso pero sobre todo súper intenso y duro y fuerte, ¡como a mi me gustó!.

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