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Mi nombre es Romina y tengo ahora 19 años. Esto que voy a contarles sucedió hace 2 años atrás, en mi casa, acá en Buenos Aires. Mi hermano se llama Patricio y tenía en ese entonces 19 años. Mis padres se habían ido de viaje a Europa, por lo cual en la casa sólo estábamos él y yo.
Él era estudiante en la universidad, estaba en primer año. Un día vino con sus cinco de sus compañeros, porque tenían que hacer un trabajo para la facultad. Cuando vinieron sus amigos aquella tarde, yo los miraba a distancia con curiosidad. Los escuchaba hablar, ya que mientras yo miraba tele en el comedor, ellos estaban en la cocina. Hablaban de fútbol y de mujeres. Todavía no me había dado a conocer, no me habían visto. Yo mido 1,59 metros, peso 54 kilos, mi piel es de tez blanca, mi pelo lacio negro y mis ojos azules. Para aquella edad ya tenía formado el cuerpo que tengo ahora, el cual me deja conforme. Lo que más me gusta de mi cuerpo son mis pechos. Mis medidas son ahora las mismas que hace 2 años. No cambiaron en nada. Son exactamente 104-62-88. Los chicos más grandes siempre me llamaron la atención, me gustan mucho los hombres, y me gusta seducirlos y calentarlos. Reconozco que soy de la clase de mujer que le gusta calentar a los hombres. Cuando sucedió esto era casi verano, fines de noviembre, y hacía bastante calor. Yo tenía puesto una remera muy corta y ajustada, que dejaba mi ombligo al aire, y marcaba mucho mis grandes pechos. También vestía una pollera bastante corta y apretada. Entonces decidí entrar en escena. Entré a la cocina, abrí la heladera y me serví un vaso de agua. Noté que cuando apenas entré, ellos dejaron de hablar.
- Hola - dije secamente sin mirarlos, como sin darles importante, y mirándolos tan solo de reojo.
- - Todos contestaron mi saludo y me miraban como idiotas. Rápidamente yo volví al comedor y seguí viendo la tele. Luego escuché comentarios como el siguiente:
- - - Che, ¿cuántos años tiene tu hermana? - Tiene 17. ¿Por? - contestó la voz de mi hermano. - Está buenísima. Muy linda, de verdad. - Sí, es verdad, está buena - agregó otro de los amigos de mi hermano.
- - Más o menos a la hora después, sonó el teléfono. Mi hermano tenía que irse por un instante hasta la casa de mi abuela, que vive a dos cuadras. Tenía que ir a buscar unos papeles porque mi abuela se iba y después no podría ir a buscarlos. Les dijo a sus amigos que lo esperaran, que en 10 o 15 minutos estaba de vuelta y seguían.
- - - No hagan nada con mi hermana, pajeros - les dijo entre risas, en chiste.
- - Sus amigos se rieron y apenas se fue mi hermano, se acercaron al comedor. La verdad que ninguno era feo, eran lindos chicos. Me gustaban, y me encantaba su actitud de pajeros. Se sentaron a mirar la tele conmigo, sin decir nada, y mirándose entre ellos. Yo sabía que estaban haciendo gestos entre ellos. - - En el programa que estábamos mirando, había una mujer en bikini, con unos generosos pechos casi al desnudo.
- - - Yo tengo mejores pechos que esos - dije para el asombro de los jóvenes. - Estoy de acuerdo con vos, sí que sí - contestó uno de ellos. - ¿Te gusto? - le pregunté. - Obvio. Sos una diosa - replicó él.
- - Acto seguido me acerqué a él y empezamos a besarnos apasionadamente. Los otros cuatro no lo podían creer, estaban asombrados. Me senté sobre sus rodillas, y él me tomó de la cintura. Yo le tocaba el bulto, y sentía cómo se agrandaba rápidamente. Él empezó a besarme por el cuello, mientras me pedía que le hiciera una paja. Así lo hice. Abrí el cierre de su pantalón (era un jean), y le agarré la verga con mi pequeña mano. Empecé a frotarle la pija sin pausa, mientras nos besábamos. Los otros no lo podían creer. Estaban muy calientes también, hasta que uno de ellos se acercó a nosotros y me puso su palo en la boca. Empecé a chupársela y otro también se acercó y puso su pene en mi otra mano, y me amasaba mis grandes tetas con sus dos manos bien abiertas. La situación quedó así: le estaba haciendo la paja a dos de ellos, uno con cada mano. Tenía otra pija en la boca sin parar de chupar, y los otros dos estaban haciéndose una paja mirándonos. De pronto me levanté, y les dije: - - - Miren, en 10 minutos vuelve mi hermano, o sea que no tenemos nada de tiempo. Me hubiese gustado que tuviéramos más, pero se dio así. Les propongo algo para terminar rápido con esto. - Pónganse los 5 formando un círculo y háganse la paja. Yo voy a estar arrodillada esperando que acaben y me llenen toda de leche - agregué.
- - Sin perder instante, formaron un redondel adelante mío y empezaron a masturbarse. Lo hacían de una manera rápida, violenta, acariciándome la cara y el pelo.
- - - Miren que tienen que acabar todos más o menos a la vez. Pónganse de acuerdo - les dije mientras daba ocasionales lengüetazos a sus penes.
- - Cada tanto también les daba una mano. A los pocos segundos, los dos primeros se vinieron. Uno lo hacía por el lado derecho de mi cara, y el otro derramaba su carga sobre el lado izquierdo. Los otros seguían la escena con fascinación. En poco tiempo mi lado derecho de la cara, estaba con una especie de pomada blanca, me había dejado la mejilla derecha llena de leche. El de la izquierda, lo hizo entre mi ojo izquierdo y la nariz. La cantidad era mayor que la del primero, y pronto su descarga empezó a descender por mi mejilla izquierda hasta doblar por mi barbilla. Yo sacaba la lengua intentando atrapar algo de aquel hermoso líquido masculino. Los dos que habían acabado, se hicieron a un costado. En menos de un minuto, otros dos más explotaban en una oleada de semen. Ambos lo hicieron sobre mi boca, la cual no daba abasto a la hora de tragar toda esa marejada de leche. Pude tragarme sólo una parte, el resto rebalsaba por las comisuras de mi boca, ahora tenía el paladar, la lengua, y mis labios llenos de esperma. Me sentía la mujer más afortunada y feliz del mundo. Esos dos también se hicieron a un costado, y sólo quedaba uno por terminar. Los demás se subieron los pantalones y se sentaron en el sofá a mirar.
- - - Ahora vas a ver lo que es bueno - me dijo el restante mientras estaba por acabarme en la carita.
- - Justo cuando terminó de decir esas palabras, acabó. Un primer disparo de semen dio sobre mi pómulo izquierdo, cruzando mi cara en forma diagonal. Yo seguía con mi boca abierta al tope, y justo el segundo disparo, entró en mi boca. Sentí como un golpe de tan fuerte que venía. Lentamente saboreé el gusto de su leche, mientras él seguía haciendo un desastre con mi rostro. Sin duda alguna, fue el que más cantidad me entregó.
- - - Mirá cómo te dejé, diosa. Estás llena de leche - dijo él.
- - Se subió los pantalones y se sentó con los demás, justo cuando sentimos el ruido de la puerta de entrada cerrarse. Mi hermano había vuelto. Yo no había llegado ni a limpiarme, y velozmente salí corriendo y me encerré en mi habitación. Imagínense si mi hermano me veía así, irreconocible bajo un mar de semen. Ja.
- - - Ya volví, loco - dijo mi hermano sin sospechar nada, y con los papeles en mano. - Se portó bien mi hermana - agregó. - No sé, ni la vimos. No apareció - contestó uno. - Mejor. Je - dijo mi hermano - Igual no les hubiera dado bola, es muy chica todavía - siguió diciendo Patricio.
- - “¿Demasiado chica?”, me pregunté a mí misma en mi habitación, desde donde escuchaba todo tras la puerta.
- - - Mirá como quedó “la demasiada chica” - me dije en voz alta a mi misma, mirándome al espejo.
- - No dejé pasar la oportunidad, y me saqué una foto así, cubierta en esperma de cinco calientes hombres, para después excitarme mirando esa foto de mí misma bañada en semen.
La pelirroja a quien llamaré Rebeca y con la que tenía una cita para cenar, tenía unos 30 años por aquella época. Acababa de mudarme al edificio y había sido muy amable en mostrarme los movimientos del lugar, al resto de los condóminos, etc. parecía ser una gran chica y cuando me invitó a su departamento no lo dudé ni por un momento. No tenía idea entonces que terminaría acostándome con ella, desde luego nadie se presenta así: “hola soy X, vivo en el 14 y soy lesbiana”. Por supuesto que en aquel momento yo no sabía nada de ella y a parte de eso yo lo tenía la menor experiencia en ese giro. Nunca había gozado con una hembra aún cuando la idea me pasó por la cabeza varias veces, sobretodo cuando nos bañábamos juntas en las duchas de mujeres. Ver todos esos apetitosos cuerpos desnudos, aquellas carnes tentadoras y sonrosadas era demasiado… y tenía que masturbarme pensando en ello, sin embargo nunca reuní el suficiente valor para dar el paso final y acostarme con alguna de las 2 o 3 lesbianas conocidas de la universidad.
Cuando llegue a su departamento, pequeño pero decorado finamente, me recibió Rebeca con un kimono chino y me quede estupefacta cuando la vi envuelta en aquella seda china que le caía sobre sus maravillosas curvas, delineadas a la perfección. Era uno de esos kimonos que se abren a los lados y cuando caminaba sus muslos satinados y blancos se veían con toda claridad hasta la cintura. Con un pretexto se inclinó para recoger algo en el piso y la bata se abrió lo suficiente para dejarme ver el bulto rojizo entre sus piernas. Preparó unos tragos y nos sentamos muy juntas, hablando de todo y nada mientras consumíamos mas tragos. Al fin la cabeza me daba vueltas.
-y así es el sexo anal… terminó diciendo y de pronto todo se me aclaró ante lo que acababa de oír.
-si querida, no me mires así que es una delicia natural. Añadió la pelirroja.
-sexo anal? pregunté incrédula.
La exaltación me cosquilleaba en mis carnes, deseaba que ella me tocara, que me besara con aquellos rojos y húmedos labios tan cercanos a los míos, que acariciara mi cuerpo con sus manos delicadas de mujer. Como si adivinara mis pensamientos se acercó aún más, pegando sus caderas a las mías, permitiéndome admirar sus pechos erguidos y generosos desbordarse en el escote del kimono.
Y de repente su lengua y la mía se encontraban trabadas en una maravillosa batalla de saliva, oleadas de calor me invadían una y otra vez, creo que era una batalla que había esperado por años, que se presentaba repentinamente y para la cual estaba preparada con anticipación prudencial.
Estaba desnuda… porque Rebeca se encargó de desnudarme y lo había hecho con tanta suavidad y experiencia que me quedé tonta viendo el montón de ropas en el suelo. Entonces, se puso en pie desnuda, mas bien dejó que el kimono resbalara de sus hombros dejándola desnuda, su cuerpo era tentador, una exquisita fragancia emanaba de ella, sus senos llenos y sólidos de pezones gruesos e impresionantes, su vientre liso, sus caderas abiertas en cuervas perfectas. Ella sonrió cuando vio la apreciación de mi mirada, coqueteó elevando los brazos y enredándolos en su melena cobriza.
Finalmente se acostó sobre de mí dominándome, avasallándome con su personalidad. Su lengua recorriendo todos los puntos sensibles de mi cuerpo, sus labios chupando suavemente mis pezones, registrándome poco a poco mientras bajaba en busca de mi nido sexual. Esperaba que me mamara un rato como acostumbraba hacerlo mi exnovio pero no, apenas le dirigió un par de besos y alguna que otra lamida rápida a los labios y el cítoris y casi de inmediato fue más hacia abajo.
No pude contener un grito de placer mientras que me estremecía presa de una fiebre extraña… porque Rebeca estaba trabajándome el ano, su lengua amplia acariciaba, ensalivaba y lamía el hoyo estrecho.
-afloja… suéltate… relájate. Me decía ella.
Una mujer en mi ano¡ algo que nunca pensé, una caricia que me enervaba. Coloqué las piernas extendidas en el aire formando una especie de V abierta. Ella se inclinó aún más, torciendo la cabeza empujando la lengua. Aquel proceso fue elaborado con una exquisita ternura, como si mi ano se tratara del mas delicado de los tesoros, era algo que nunca había conocido.
Sus manos separaron mis nalgas al máximo, empezó un par de toques suaves con los labios, para luego chupármelo con un hambre impresionante, casi podía levantarme en vilo con la sola succión que mantenía entre mis nalgas. Trabajaba con su lengua una y otra vez, su saliva y las caricias de sus dedos aflojaban lentamente la presión nerviosos que yo mantenía en el orificio, cuando lo tuvo completamente húmedo, exploró con un dedo el interior, metiéndolo y sacándolo un par de veces hasta que hizo penetrar dos dedos completos separándome las paredes y entonces hizo penetrar su lengua hasta el interior de mi recto.
-por favor, Rebeca…no me la metas por ahí… susurré casi desvanecida.
Ella no contestó pero me acarició los senos especialmente los pezones en una forma queme quitó toda la fuerza de rebeldía, que me colocaba completamente a su merced. No podía pensar o hacer nada, estaba rendida ante las mil maneras en que su lengua me penetraba el recto, me enloquecía la forma en que sus labios chupaban los pliegues de mi esfínter, todos y cada uno de lo orgasmos que hubiese tenido en el pasado, no eran nada comparado a las suaves caricias de Rebeca en mi ano.
Creo que ahí mismo comencé a sentir lo que es el verdadero sexo, la sensación de la entrega total, del sexo limpio y del sexo sucio, de la sumisión total de los secretos del cuerpo a una hembra, de la delicia que más tarde conocería como beso negro.
Rebeca era una experta, me acariciaba todo el tiempo el clítoris con sus dedos sin dejar de mamarme el ano, una descarga eléctrica me sacudía por todo el cuerpo y finalmente solté un clímax prolongado y profundo que me dejó por completo rendida.
De ahí en adelante me convertí en una ferviente apasionada del anilingus y hoy en día, nos vemos casi todas las noches. Es tanto el amor que le he tomado al beso anal que apenas salgo con hombres, dedico casi todo mi tiempo al amor de Rebeca y su beso anal, creo que todas las mujeres deberían de pasar por la maravillosa experiencia de sentir a una mujer en el ano.
La noche iniciaba, era la primera vez que salía de viaje a Acapulco con mis amigas, sin los padres, tenia 17 años y era la mas chica de todas, el plan era ir a bailar a la disco y ver que podíamos conquistar, quedamos de acuerdo en que si nos separábamos y al llegar al cuarto estaba colgado el letrero de no molestar significada que alguna de nosotras estaba con alguien y tendríamos que esperar a que terminaran para entrar. Mi plan era encontrar un muchacho guapo de buen cuerpo con el cual pasar la noche, mi cuerpo lo necesitaba. Yo había roto con mi novio hacia 4 meses y desde aquel tiempo lo único que había hecho era masturbarme 2 o 3 veces en las noches sola en mi cama así que esa noche me desquitaría me vestí muy sexy una minifalda tipo escocés roja una blusa negra semitransparente, sin bra y mis pantaletas blancas mas pequeña que tenia. A la hora de decidir a donde ir a bailar nunca nos pusimos de acuerdo por lo que nos separamos, yo fui a una que tenia un ventanal enorme por el cual se veía la bahía de Acapulco de noche. Al inicio de la velada me sacaron a bailar un par de tipos sin platica, aburridos y bastante feos así que rápidamente les decía que estaba cansada para que me llevaran a la mesa, mientras transcurría la noche decidí que no bailaría con otro hombre feo por lo que me quede sentada un buen rato, como a la hora de estar sentada casi me estaba durmiendo y cruzaba por mi mente el terminar la velada sola y masturbándome nuevamente en el baño de cuarto o quizá en el del lobby de hotel por que mi cuarto lo estaría ocupando alguna de mis amigas, el solo pensar que alguna de ellas estaría con un hombre guapo musculoso con un gran miembro teniendo una noche increíble me comenzó a excitar, de pronto una voz me saco de mi Pensamiento - ¿quieres bailar? -era una chica rubia de ojos azules, muy buen cuerpo, grandes senos, caderas redondas y unas piernas grandiosas en un minivestido blanco muy pegado a su cuerpo lo cual la hacia ver exhuberante , al principio me desconcertó tanto que no pude contestar nada. -Perdona, te veo aburrida. ¿quieres bailar? Durante unos cuantos segundos lo pense pero llegue a la conclusión de que era una buena idea los chicos en la disco me verían no tendría que estar a la defensiva y además me quitaría de estar pensando en mis amigas - Si, claro por que no. Bailamos durante un buen rato , ella era una gran bailarina en algunas piezas de rock and roll bailamos increíble ningún hombre me había llevado tan bien en un baile , también me hacia comentarios de las personas que bailaban a nuestro alrededor que me hacían reír mucho claro que para hacerlo se me pegaba mucho para decírmelos al oído, al principio no le puse importancia pero poco a poco el roce de sus senos me comenzó a excitar lo cual me espanto un poco. “¿Como es posible que me excitara una mujer?” pero después llegue a la conclusión de que era una mujer muy bella y que además me estaba divirtiendo mucho, poco a poco fui dejando que cada vez se acercara mas y mejor me decidí a disfrutar el momento sin ningún prejuicio después de todo yo acepte bailar con ella y podía irme cuando quisiera, paso poco rato cuando la música se puso romántica y el lugar a media luz. Mi primera intención fue de caminar hacia la mesa pero ella me tomo de la cintura con una mano y con la otra tomo mi mano jalándome hacia ella suavemente mi única reacción fue poner mi mano en su hombro y pararme junta a ella , comenzó a moverse con el ritmo de la música y sin pensarlo mas yo la seguí en el baile, la suave balada nos fue juntando mas, acerco su mano y la mía a su pecho como cuando los hombre intentan hacer el baile mas romántico, me acerque mas a ella, la punta de sus senos tocaban mi pecho y sus piernas rozaban las mías , mi mano tocaba su seno grande pero muy firme, en una reacción que todavía no entiendo por que la hice me acerque para recargarme en su hombro, nuestros cuerpos se rozaban tanto que casi no podíamos movernos y era tan excitante que comencé a sentir húmedo entre mis piernas, al poco rato ella me sugirió que fueras a retocarnos el maquillaje al baño . Después de pasar por su bolsa y la mía a las mesas nos dirigimos al baño, cuando entramos había 5 chicas mas en el así, que para vernos al espejo ella se tuvo que pararse detrás de mi y como era un poco mas alta que yo no tenían ningún problema, poco a poco se fueron saliendo las otras chicas y quedamos solas en el baño.
Ella seguía detrás de mi , yo estaba muy abocada a corregirme el delineador cuando comencé a sentir su cuerpo rozar el mío por la espalda , su mano comenzó a acariciar mis piernas muy suavemente yo me quede inmóvil no sabia que hacer, ella se acerco mas por detrás yo podía sentir sus senos tocar mi espalda con su otra mano acariciaba mis pequeños senos y mi pezones que se comenzaran a endurecer y me excitaba mucho, la mano que tocada mis piernas la comenzó a subir hasta meterla debajo de mi falda y aprovechando que mi pantaletas era muy pequeña pudo meterla entre mis piernas y acariciarme el clítoris. Mi reacción fue voltear a reclamarle pero lo único que salió de mi boca fue un gemido por la forma en que me tocaba los senos y la entrepierna y antes de que pudiera pronunciar alguna palabra sus labios besaron los mis fue un pequeño toque su lengua acaricio la boca, antes de que pudiera ser mas profundo el beso alcanzamos a oír que alguien entraba al baño, rápidamente saco su mano de debajo de mi falda. - Vámonos a seguir bailando - me dijo, con la intención de que las chicas que entraban la oyeran . - Claro, nada mas guardo mis cosas - comencé a guardar todo en mi bolsa muy despacio por que estaba tan excitada que no podía ni caminar. Cuando me tranquilice un poco comencé a caminar a la puerta ella me tomo del brazo y se acerco a mi oído. - Si quieres nos vamos a algún lugar donde podamos estar solas- su cara era como de niña traviesa yo estaba tan excitada que seguramente con solo rozarme un poco mas podía tener un orgasmo. - Si , vamos donde quieras. - ¿Te parece bien mi cuarto de hotel ?. - Claro, déjame pagar la cuenta y nos vamos . Nos dirigimos nuestras mesas yo a pagar la cuenta y ella para avisarle a las amigas con las que venia , por unos segundos pense que estaba loca como pensaba en irme con una mujer a su cuarto para estar a solas pero estaba tan caliente que la otras opciones eran hacérmelo sola o buscar a cualquier hombre para que me terminara y en ese momento esas opciones me parecían espantosas así que pague rápido y me dirigí a la puerta donde ella ya estaba lista con un taxi. No tardamos mucho en llegar al hotel, al entrar al cuarto me sentí un poco asustada pero ella era muy amable conmigo - ven, siéntate en la cama. - Si. - No te preocupes te voy a tratar como una reina . Se acerco a mi y me dio un beso suave seguido por otros mas profundos mientras que poco a poco me desabrocho mi blusa para acariciar mis senos desnudos ,como veía que yo no me movía ella se quito el vestido y me acostó en la cama antes de que me diera cuenta estaba sin ropa , besaba todo mi cuerpo mis pezones estaban muy duros poco a poco me fue abriendo las piernas yo cerré mis ojos para sentir todas sus caricias, me beso el cuello, los senos y al llegar a mi raja estaba yo apunto de venirme su lengua acariciaba mi clítoris mientras que poco a poco comenzó a jugar con mi ano , nunca nadie me había tocado por allí por que pensaba que era horrible pero en realidad era excitante antes de poder pensar mas la excitación fue tanta que tuve un orgasmo ella levanto su cabeza para sonreírme - bien mi chiquita , bien gózalo - me dijo mientras yo gemía de placer , cuando me tranquilice un poco ella se acostó con las piernas abiertas junto a mi por lo que supuse que lo que quería era que yo le mamara su raja así que puse mi cabeza entre sus piernas y comencé a acariciarla con mi lengua primero pense que me daría mucho asco pero cuando comenzó a gemir y a estar mas húmeda me gusto tanto que la hice tener un orgasmo tan rico que me dio un poco de envidia por que yo seguía muy excitada , con una de sus manos me tomo de la cabeza para que no pudiera separar mi boca de su raja con la otra abrió el cajón de su bureo del cual saco un consolador muy grande. - Mira lo que tengo para ti, estoy segura que te va a gustar , ven acuéstate aquí y abre tus piernas. Cuando tome mi posición ella lo fue metiendo a mi vagina aquel rico miembro era increíble, era del un grosor exacto y me lo metió hasta adentro me sentía toda llena de aquello, cuando lo vi bien yo tenia metido la mitad y quedaba otro tanto para ella - Es para las dos al mismo tiempo - se puso enfrente de mi y comenzó a metérselo hasta que su raja todo la mía, yo no podía emitir palabra lo único que hacia era gemir y meserme para que se moviera el consolador dentro de mi el roce de su raja contra la mía era tan fuerte que las dos nos venimos con un gran orgasmo el cual nos dejo tendidas en la cama un gran rato , cuando me pude recuperar me saque el consolador y me vestí . - Me tengo que ir , mis amigas se pueden preocupar por mi. - Bueno, ¿te puedo ver otro día ?. - Claro que si. Se paro todavía desnuda me dio un beso en la boca - ¿te gusto? - Si , mucho, bye - correspondí a su beso y salí de cuarto. Cuando estaba sola en el pasillo me sentía culpable por hacer hecho el amor con una mujer me preguntaba si eso significada que yo era lesbiana, ese pensamiento me asustaba a mi siempre se habían gustado los hombre pero por otro lado me había gustado mucho lo que hice . Mientras esperaba el elevador llegaron dos muchachos de los que ayudan con las maletas en el hotel estaban bastante guapos pense que seria una buena prueba para resolver mis dudas el tener algo con ellos , podía sentir su mirada sobre mi cuerpo lo cual comenzó a excitarme cuando llego el elevador me dejaron pasar primero dándome un pequeña nalgada ,yo solo les sonreír y entre al elevador cuando estabamos los tres adentro uno de ellos me comenzó a acariciar por detrás las nalgas yo no decía nada solo estire mi mano a su miembro para darle una pequeña caricia los tres nos sonreímos. El otro chico paro el elevador en otro piso, el chico que me acariciaba me tomo de la mano y me saco del elevador los tres nos dirigimos a un pequeño cuarto donde guarda las toallas y las cosas de limpieza entramos rápidamente y mientras uno de ellos serraba la puerta el otro metió las manos debajo de mi falda para quitarme mis pantaletas y acariciarme la raja se dio cuenta que yo estaba muy mojada entonces me tomo por la cadera y me dio la vuelta y me agacho para metérmelo por detrás su pene era muy grueso y largo yo creo que de no haber sido por que estaba tan húmeda me hubiera lastimado pero en lugar de eso sentí riquísimo me llenada toda, el otro chico se paro enfrente de mi sin saber que hacer yo lo jale hacia mi le desabroche el pantalón se lo saque y me lo metí por la boca poco a poco se le fue poniendo mas duro dentro de mi boca mientras que por detrás su amigo me cogía cada vez mas duro yo me sentía medio puta por hacer eso pero era tan rico. A poco rato los golpes de su cadera contra mis nalgas fueron tan rápidas y duras que me dio a entender que se iba a venir por lo que les dije que cambiaran de posición, ellos sin decir nada se cambiaron de lugar en cuanto me los metieron yo comencé a mamárselo muy fuerte hasta que se vino dentro de mi boca su leche era caliente al mismo tiempo el chico que me lo metía por detrás me dio mas duro y comenzó a venirse primero dentro de mi y después lo saco para terminar echando toda los leche sobre mis nalgas . - Por favor antes de que se te ablande métemelo por el ano - ellos me acostaron en una toalla de lado y uno me lo metió por le ano y el otro por la vagina eran tan grandes que apenas y podía moverme, los dos me lo metían y me lo sacaba muy fuerte hasta que tuve mi orgasmo tan fuerte que los dos me tuvieron que tapar la boca para que no nos oyeran los huespedes en cuanto termino me acosté boca abajo para tranquilizarme cuando levante las vista yo estaba sola mis pantaletas estaban junto a mi con unos billetes sobre, trate de pararme y alcanzarlos para darles su dinero y decirle que yo no era de eso tipo de chicas pero mis piernas todavía no me respondían por el orgasmo que había tenido así que tuve que esperar un rato para tomar descansar mientras me limpiaba mis nalgas de la leche de ellos me puse mi ropa y salí del hotel los muchachos habían terminado su turno así que no pude verlos por lo que me fui a mi hotel. Al llegar a mi cuarto estaban mis amigas platicando de sus aventuras de la noche al verme me preguntaron que como me había ido a lo que respondí : -Nunca me van a creer así que solo les digo que fue una noche única y además tengo dinero para repetirla mañana. Desde ese día siempre en mis vacaciones viajo a Acapulco.
les dejo un par de fotos que me pusieron muy cachondas