Mi fantasia hecha realidad
Hola a todos y todas lectores hace algún tiempo he venido leyendo las historias que se publican aquÃ, por eso es que hoy me he decidido a contarles la grandiosa historia de algo que me sucedió en realidad y quién sabe, con ayuda tal vez pueda repetirla.
Comenzaré diciendo que vivo en la ciudad de México, soy mexicano pero hasta los 18 años vivà en un paÃs de Europa, tengo 32 años y estoy casado en segundas nupcias desde hace poco más de 2 años, peso 52 o 53 kilos y voy al gimnasio además que en mis años de niñez y principios de adolescencia hice gimnasia olÃmpica por lo que tengo un buen cuerpo, no soy un Adonis ni mucho menos pero no soy tan feo y no estoy tan mal, sin embargo mi segundo matrimonio no ha funcionado todo lo bien que yo quisiera, sobre todo en el aspecto sexual, verán, mi esposa es un poco recatada, cosa que antes de casarnos no era (por eso me conquistó) además ha ganado unos kilitos de más y eso para mà tiene más poder enfriador que un refrigerador industrial, por eso es que la historia que les voy a contar viene de una fantasÃa largamente acariciada y después de algunos años por fin se hizo realidad.
Resulta que después de leer algunos relatos el deseo de convertir mi fantasÃa en realidad se hizo cada vez más grande hasta casi obsesionarme, verán siempre habÃa querido compartir a una mujer con otro hombre, es decir hacer un trÃo de dos hombres y una mujer, pero por razones sentimentales nunca me habÃa decidido. Pues bien un dÃa puse un anuncio en una revista de tiempo libre que se publica en México, con muy pocas esperanzas, pues hasta donde yo sabÃa las mujeres mexicanas son bastante “fresas” es decir reprimidas y para sacarles una cogida se lleva uno meses y que decir de una buena mamada o sexo anal, eso está casi fuera de la discusión. En fin que un dÃa menos pensado llega un mail a mi correo firmado por Patty y diciendo que su fantasÃa era la de estar con dos hombres a la vez y dar la cogida del año, yo por supuesto respondà inmediatamente a su correo y le di mi numero de celular (no podÃa arriesgarme a que mi esposa contestara el teléfono ¿verdad?) al dÃa siguiente una voz desconocida en mi celular me distrajo de mi trabajo, preguntando por mi nombre, “sÃ, soy yo” dije “¿quién habla?” la voz respondió “Patty, hablo acerca del mail” en ese momento mi verga se disparó hacia adelante como presagiando lo que podÃa venir y una gotita de presemen salió de la punta de ella, después de algunas palabras, la verdad no recuerdo cuáles pues estaba bastante nervioso y excitado, quedamos en vernos en un restaurante cerca de la salida a la carretera a Cuernavaca, ya que ahà hay una zona donde hay bastantes hoteles muy discretos. “ya verás lo que nos espera” dijo Patty de una forma por demás cachonda que casi me hace venir en seco.
En cuanto colgué con Patty me dediqué a pensar quién serÃa el amigo más indicado para compartirla, al fin me decidà por Alfredo un muchacho de 33 años cabello chino al cuál conocÃa desde hace mucho y habÃamos parrandeado en varias ocasiones, aunque nunca como lo Ãbamos a hacer esa noche, en cuanto le dije de que se trataba me dijo “¡sale! nos vemos en tu casa” asà podÃamos salir sin que mi esposa se diera cuenta. Llegó la hora citada y Alfredo y yo parecÃamos niños a punto de ver su pelÃcula favorita, nos retorcÃamos las manos y no podÃamos estar quietos.
Por fin llegó Patty, aunque cuando la vimos entrar no nos imaginábamos que una mujer asà estuviera dispuesta a tener sexo con dos hombres al mismo tiempo, ella se acercó y preguntó por mi nombre, en cuanto oà esa voz, la misma que por teléfono, mi verga respondió como resorte y por los movimientos de Alfredo para acomodársela me imagino que a él también. “SÃ, soy yo” respondà “siéntate y tómate algo para romper el hielo quieres?”. Estuvimos cerca de media hora, la cuál se me hizo extremadamente larga pues al ver aquel par de nalgas enfundadas en un pantalón de moda que se ciñe a la altura de las caderas y va haciéndose ancho a medida que llega a las pantorrillas, y que luchaban por salir como invitando a perderse entre ellas en un santiamén, el pantalón también le quedaba ceñido en la entrepierna y se le notaba el monte de Venus ligeramente violado por el mismo pantalón es decir, como decimos en México “se lo estaba comiendo”. Llevaba un top blanco sin brassier que, gracias a una repentina corriente de aire, dejaba ver dos pezones parados, una boca ancha y pintada de rojo parecÃa decir déjame mamarte esa verga. Después de terminar y pedir la cuenta un tanto apresurados, subimos al carro y me dirigà al hotel más cercano no sin antes decirle a Alfredo que se agachara para que no hubiera problema en entrar los tres.
No bien habÃamos cerrado la puerta cuando Patty se abalanzó sobre nosotros y besándome en la boca metiendo la lengua como si quisiera arrancarme las amÃgdalas comenzó a desabotonarnos los pantalones a los dos casi al mismo tiempo. Cuando mi verga y la de Alfredo estuvieron libres de su prisión ella se agachó y sacando la lengua lamió a todo lo largo las dos vergas, la de Alfredo un poco más grande que la mÃa pero en ese momento Patty parecÃa no importarle el tamaño sino tratar de meterse las dos al mismo tiempo a la boca, cosa que logró, y que a mà hizo sentir algo diferente al sentir la verga de Alfredo jugando “espadazos” con la mÃa, pero en ese momento no iba a ponerme yo a pensar, en ese momento nos habÃamos convertido en animales deseosos de sexo y nada más.
Después de haberse metido las dos vergas a la boca, Patty comenzó a alternarlas, metiendose la mÃa hasta que logré sentir en la punta la campanilla de Patty, para luego sacarla mojada y brillante de saliva, después hizo lo mismo con Alfredo mientras ella me jalaba la verga arriba y abajo como masturbándome, cuando se dio cuenta que mi verga estaba circuncidada, miró hacia arriba y viéndome a los ojos dijo “mmmm papacito qué bonita se te ve la cabecita de la verga desde aquÔ y dicho esto comenzó a lamer la punta para luego bajar por el tronco con la lengua, para luego volver a subir y ensartársela toda de nuevo hasta la garganta, Alfredo estaba que no podÃa, y recostándola en la cama comenzó a mamarle la panocha, recorriendo desde su vulva y metiendo la lengua en su vagina, cuando encontró su clÃtoris comenzó a succionarlo mientras ella daba gritos de placer y se arqueaba sin soltar mi verga ni dejar que se saliera de su boca, después de eso Alfredo le dio vuelta y apuntando su verga a la panocha de Patty hundió su barra hasta que los huevos chocaron con su pubis, Patty solo acertaba a decir, “mmmmmhhh papitos por fin tengo dos vergas para mi solita y las voy a dejar sacas de leche, asà asà ahhhhhhhh ahhhhhhh” para inmediatamente volver a meterse mi verga en la boca, después de un rato de estar asà le pedà a Alfredo que cambiáramos posiciones, asà que Alfredo tomó mi lugar frente a la boca de Patty y yo entre sus nalgas, mientras iba dando la vuelta para quedar detrás de Patty pude admirar en todo su esplendor sus nalgas con el pantalón y los calzoncitos todavÃa a medio muslo y la tetas colgando, ya que yo sà le habÃa quitado el top dejando una deliciosas jarras al aire que por lo menos debÃan medir 100 cm. No pude resistir y arrodillándome puse mi cara sobre sus nalgas y alargando los brazos hacia adelante me dediqué a darle un beso negro mientras mi nariz y mi lengua se hundÃan en la deliciosas raja de sus nalgas, y mis manos apretaban y sobaban esas deliciosas tetas que ahora tenÃan los pezones a punto de reventar y no creo que de frÃo.
Después de que Patty se vino un par de veces con unos estruendosos “ayyy ayyy oh my god, ahh ahh ahh papacitos me vengo” me levanté y apuntando hacia su culo ensarté toda la extensión de mi verga directo en su ano, el cual estaba ya bastante dilatado por el delicioso beso negro que le habÃa proporcionado, sólo fue cuestión de apoyarlo y entró como con mantequilla, mientras Alfredo a punto de venirse se zafaba de la boca de Patty y haciendo que ella se acostara sobre él dirigió la panocha de Patty hacia su verga quedando en pocos segundos ensartada por los dos hoyos, ella gritaba ” ahhh ¿cómo pueden caber las dos? no importa métanlas métanlas, hasta adentro más” oyendo estos gritos y no pudiendo más saqué la verga del culo de Patty, y tratando de no venirme limpié como pude toda la verga y se la emboné a Patty en la boca para casi de inmediato soltarle un chorro de leche que ella sin quejas comenzó a tragar como si se tratara de un jugo, al ver esto Alfredo tampoco pudo más y saliéndose de la panocha de Patty comenzó a soltarle toda su leche sobre las hermosas tetas, después de esto nos quedamos acostados los tres un buen rato sin decir palabra, hasta que Patty dijo ¿qué les parece si nos bañamos los tres? Alfredo y yo intercambiamos miradas de complicidad y la seguimos a la regadera, mientras nos enjabonábamos o mejor dicho mientras la enjabonábamos y ella a nosotros, comenzó a hacerse evidente nuestra excitación pues ya tenÃamos las vergas de nuevo a mil, por lo que mientras ella le hacia una nueva mamada a Alfredo recargado en la pared de la regadera, yo me la comencé a bombear de a perrito, mientras estaba haciendo esto sentà unos jugos calientes confundirse con el agua de la regadera, era Patty teniendo su enésimo orgasmo, y al mismo tiempo Alfredo puso los ojos en blanco y gritando ” trágatelos, puta, trágatelos todos” se vino en una eyaculación que después nos dijo Patty sólo habÃa visto en las pelÃculas porno de lo abundante, parecÃa que querÃa llenarle el estomago de semen.
Al ver que Alfredo ya habÃa terminado, puse a Patty en cuclillas y le dije hazme una rusa, es decir que me masturbara con sus tetas, y agarrando mi verga entre sus dos tetas comenzó a masturbarme, el contacto con el agua y el jabón hacÃan resbaladizas ese par de tetas y no tardó mucho en hacerme venir de una forma que hasta estrellitas vi, mientras abrÃa la boca para tragar lo que pudo de mi leche caliente, después nos confesó que nunca habÃa tragado semen pero que le encantó y que hubiera querido más, decÃa que el sabor agrio y salado, la consistencia espesa y lo caliente de nuestras leches le habÃan encantado.
Después de eso y ya mas relajados nos terminamos de bañar y nos vestimos, salimos de la habitación y con Alfredo agachado de nuevo, fuimos a dejarla a un taxi, prometiendo que lo repetirÃamos, por desgracia Patty se fue a Estados Unidos y yo me quedé con las ganas de repetir es deliciosa experiencia.









