Un masaje mas que especial
TenÃa cita con mi fisioterapeuta esa tarde. La noche anterior habÃa empezado a tener un fuerte dolor de cuello; me pasaba a menudo, de modo que nos veÃamos bastantes veces. Le llamé y aprovechando que somos amigos, me cogió hora, a pesar de que era domingo. TenÃa otro masaje, pero me dejó la última, para luego ir a tomar algo.








