Baño de la virginidad
Es dif�cil comenzar a hablar sobre la primera vez y m�s cuando eres hombre. Pero si esta es inolvidable y placentera ya es m�s que un cuento es una vivencia para toda la vida. Estar internado en una escuela para muchachos talentos es algo dif�cil y aqu� es donde comienza mi relato. En estas becas las relaciones sexuales eran premiadas con la expulsi�n lo cual le daba un matiz m�s candente a las relaciones.
Trascurr�a el mes de octubre y ya comenzado el segundo curso en la escuela me toca la primera guardia que se hacia para preservar que nadie robe. Mi grupo siempre fue muy liberal en cuanto a las parejas y como solo �ramos 8 varones ya hab�an pasado por cada uno hasta 4 chicas. En realidad por mi solo pasaron 3 y de todas la que m�s me gusto fue Liz era achinada con la piel blanca, el pelo muy negro unos senos muy lindos y a pesar de no tener muy buen trasero en completo lucia bien debido a su rostro que era muy guapo, yo mido 168 cm. tengo el pelo muy bonito me mantengo en forma y a decir de las muchachas soy muy guapo.
Cayendo en el tema de la guardia esa la primera del segundo curso seria para mi inolvidable, seria mi estreno y comienzo como un hombre. Liz por ese tiempo ten�a un novio y yo ya no pensaba en ella pero su novio no pudo quedarse para la guardia lo que yo aprovech� para utilizar. A eso de las 5 p.m. ella pasa por mi albergue y me pide que la acompa�e al hospital que siente mal, algo que tome como s�ntoma para comenzar pues el hospital esta apartado de la escuela. En el camino al hospital me dice:
- Mi novio no se quedo.
- Y eso que no se quedo.
- Tenia que irse.
Yo tome la iniciativa y sin pre�mbulos la pegue a la pared y la bese en la boca ella me contesto el beso.
- Por que hiciste eso.
- No s� tu no lo quer�as.
- No te pasaste.
No hable con ella en todo el trayecto all� pens� que se me hab�a pasado y que toda la idea de la guardia se venia abajo.
Mas tarde a las 8 p.m. me voy a ba�ar al albergue de las chicas y cuando entro no hay nadie paso por los cub�culos y todo esta vaci� aprovecho para ba�arme, pero cuando voy a los ba�os siento una ducha y era Liz que estaba fuera de las duchas aprovechando la soledad para disfrutarse completamente. Yo no la advert� de mi presencia y disfrute de su cuerpo con un co�ito depilado y con un par de tetas de salto me tenia el pene a todo meter en la toalla (solo tenia la toalla). Solo reaccione a ir a las duchas pero para mi asombro ella me dijo que solo funcionaba esa en la que estaba as� que tenia que ba�arme con ella (toda esta conversaci�n fue en pelotas y era muy dif�cil dejar escapar mi erecci�n) cuando voy a entrar en la ducha ella se me pone en el medio.
- Para entrar hay que pagar un precio y es que hay que hacerme todo lo que yo pida.
En ese momento yo cre� caerme al piso.
- Y bien.
- Acepto que quieres.
- Quiero que me beses como lo hiciste antes por todo el cuerpo.
Al decir esas palabras me meti� en la ducha y me beso al hacer esto bajo hasta mi pene que parec�a explotarse (mide 20 cm. pero es muy grueso) me besa el pene y comienza a masturbarlo cuando termino me beso la cabeza del pene como un chupa-chupa y no termino hasta que le llene la boca de semen el cual se trago luego se paro y yo tome la iniciativa, le tome los pezones y los tocaba mientras le tocaba el cl�toris comenc� a besarle los pezones para luego lograr su primer orgasmo, luego baje hacia su ombligo algo que me gustaba mucho porque tiene unos bellos muy bien cuidados que me encantan all� me detuve y disfrute bes�ndole y haci�ndole masaje con la boca mientras penetraba con mis dedos su vagina que ya estaba mas que mojada.
Ya mi pene cobra potencia y le digo que se prepare y me dice que es virgen yo ya sabia que ella era de himen el�stico y eso me pon�a a mil pero no cre�a que era virgen, yo le confes� que yo tambi�n lo era y as� los dos nos desvirginariamos, a lo cual ella respondi� con un beso en el cual nuestras lenguas jugaron.
Bajo el agua de la ducha, la pegue a la pared y le puse mi pene en su entrada de la vagina cuando comenc� a penetrarla me dijo que le dol�a a lo que le dije que aguantara que luego le gustar�a algo que unido a mi inexperiencia fue doloroso pero placentero cambiamos de posici�n hasta ponerse de frente y la penetre con todas mis fuerzas y le mord�a los pezones ella saltaba sobre m� como cabalgando tuvimos un orgasmo espl�ndido, el orgasmo con olor a virginidad. Luego nos secamos juntos y vestimos para as� dormir en un cubicuelo inhabitado.
Ahora curso el tercer curso y ya he estado mas veces con ella y con otras muchachas pues mi vida sexual despu�s de esto ha sido mas movida pero nunca olvidare ese ba�o que ha sido el mejor que he tomado en toda mi vida. Relatos Porno








