Secretaria guarra

Escrito en Infidelidad por Relatos Eroticos el Jueves 7 Diciembre 2006 a las 10:29 am

Les contare que tuve una secretaria muy buena, era de unos 25 años tenia un buen cuerpo buenas nalgas, piernas largas y firmes, un par de tetas muy llamativas y una mirada coqueta y traviesa sin embargo era casada, su marido pasaba todos los días por ella sin falta a las 8 de la noche, tocaba el claxon de su carro y la esperaba afuera de la oficina
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Fui infiel por casualidad

Escrito en Infidelidad por Relatos Eroticos el Sábado 11 Noviembre 2006 a las 7:25 pm

Este relato que os cuento es una historia real que hace pocos dias que me ha pasado y como soy una asidua lectora de esta pagina pues me he puesto a escribir para participar en esta página que conozco por casualidad pero que me ha enganchado. Mi nombre es Susana y tengo 29 años vivo en una ciudad de Cataluña y no quiero dar mas datos por motivos obvios y por no comprometer a nadie. La historia es que nunca me he planteado ser infiel a mi marido, la relación en todos los sentidos es muy buena. Pero como suelen pasar estas cosas nunca lo esperas y el día menos pensado pues pasa lo que pasa.

Todo comienza un día que me dedique a ir por tiendas de muebles para amueblar un apartamento que hemos adquirido y claro necesitaba precios para hacer los cálculos del gasto y todo eso que se hace al comprar un piso, ¿Verdad?… Casi todo el mundo ha pasado por esta situación y yo pues fui con una amiga a ver muebles ya que mi marido trabaja y no puede y además se fía de lo que yo elija. Pues al primer sitio que fuimos daba la casualidad que tenían de todo lo que quería, toda clase de muebles, cocinas y electrodomésticos con lo cual yo pensé que si se adaptaban a mi presupuesto pues allí mismo compraría todo, además nos atendió un chico que la verdad me gusto bastante por lo simpático por lo agradable y por como nos trataba, yo pensé que ese era su trabajo y que seguramente sea así con todo el mundo, pero mi amiga se dio cuenta de algo que yo no y es que me miraba demasiado.

Quiero decir que ese día pues hizo una temperatura muy agradable, ya digo que fue hace pocos dias. Yo iba vestida con una minifalda y una camisa con una chaqueta, tengo una 95 de talla y tenia un par de botones abiertos y ahí es donde, según mi amiga, no paraba de fijarse el simpático vendedor. Ya que estaba avisada de eso, pues me fije y es verdad que el chico miraba en algún descuido mío y a mi se me ocurrió darle un poco mas de confianza y ver que pasaba, ya que mi amiga me dijo “Susana lo tienes en el bote, a ver si asi te pone mejor precio”. Yo ni corta ni perezosa le empecé a dar juego y bueno también es verdad que esa situación me gustaba. Total que estuvimos viendo toda la tienda y entre la hora que ya era y que prácticamente tenia todo casi elegido quedaba que viniera al apartamento a comprobar que todo vendría bien y a medida.

Quedamos en el día siguiente que yo pasaría a recogerlo por la tienda y que yo le llevaba al apartamento ya que es una zona residencial fuera de la capital. Mi amiga ya empezó a calentarme los cascos diciendo que tuviera cuidado a ver si me iba a medir otra cosa, bromas asi y tanto hablar del chico este, que no se me quitaba de la cabeza. Pero nunca pensaba en nada y eso que es verdad que no estaba físicamente mal, la verdad es que con un tío asi, es normal que venda por que entre la descripción de antes y que encima es guapete pues lo tenia todo.

Esa noche me acosté y ya empecé a pensar que si él me habia mirado tanto es por que le habia gustado yo y empezaba a pensar cosas que podrían pasar y admito que hasta me excite pensando en él.

Al día siguiente pues lo pase a recoger como habíamos quedado y al verlo me vinieron los pensamientos de la noche anterior y entre eso y el calorcito a las 4 de la tarde que eran… me puse calentita. Pero lo mejor vino cuando me dijo que si me apetecía un café y yo acepte, nos tomamos un café cada uno y luego me dijo que si me apetecía una copa antes de tomar las medidas, y yo pues ya que estaba allí y no tenia ninguna prisa pues me tome una copa con allí con el, lo malo es que no bebo casi nunca y esa copa ya era lo que me faltaba para encenderme más. No se si el noto algo pero seguro que sabia lo que pasaría después por que ya no deje de insinuarme.

Llegamos al piso y el se puso a hacer su trabajo y cuando ya estaba acabando solo quedaba la cocina a mi ya me entro el sofocón y me quite una chaqueta que tenia y me quede en camisa, de esas blancas que se transparentan todo y son muy finas, el no se dio cuenta pero al girarse y verme se quedo parado y dirigió la mirada a mi tetas, se transparentaban perfectamente y se veían mis pezones tras el encaje del sujetador y yo lo sabia y no me quitaba ojo, por eso lo hice… y surgió efecto por que antes de pensarlo ya me estaba desabrochando los botones de la camisa y besándome el cuello, ni puse resistencia ni nada, me hacia efecto la copa que me tome y el calentón que tenia y todo, que ya me deje hacer y tambien me encargue de él. Desde el cuello bajo hasta mis pezones a comérmelos y chuparlos con la lengua y jugar con ellos, asi que rápidamente se me pusieron duros y empinados y yo mientras quitándole el pantalón, yo iba directa, ya lo tenia decidido y esta primera infidelidad estaba clarísima.

El seguía chupando, se ve que le gustaron mis tetas y yo sin verla pero tocando ya me imaginaba su verga que al sacarla del bóxer estaba normal pero notaba como se hacia grande entre mis manos, empecé a sacudirla y yo ya estaba muy excitada y le dije que me la quería comer, me sorprendió su respuesta por que me dijo que seria la primera, que su mujer a el no se la comía nunca y eso ya me hizo excitar mas por que le dije que le iba a hacer la mejor comida que hubiera imaginado, yo no es que sea experta pero si el no lo habia hecho nunca, por muy mal que yo lo hiciera para el seria lo mejor, asi que me esmere todo lo que pude y le pegue un repaso desde los huevitos hasta la punta que solo el ver su cara y el tamaño de su verga ya merece la pena hacerlo… uuuffff… Le pasaba la lengua de arriba abajo con la mano le acariciaba los huevos y asi estuve hasta que note que se iba a correr por que no quería comerme su leche pero si quería sentirla asi que apunte hacia mis tetas y allí vi como me lanzo tres o cuatro chorros de leche que me pusieron ardiendo, casi me corro yo tambien solo de sentir eso.

Pero cuando si salieron líquidos míos es cuando al terminar él de esto se fue para mi y sentándome en una caja que habia allí de un mueble se arrodillo y me abrió y empezó a comerme el a mi, yo si que lo habia probado antes, pero como el lo hacia no. Yo no se como lo hizo solo se que note su lengua por mis muslos despacito dirección a mi coñito que se ayudo de sus dedos para abrirse camino y que me metió la lengua y sentí como me temblaba todo. Manche la caja de mis líquidos y creo que es la primera vez que los note salir. Ya estaba que me moría de gusto y tenia que follarme a este tío, tenia que ponérsela otra vez a 100 para que me la metiera asi que estando yo sentada y el en pie me venia justo a la altura de mi boca, me la volví a meter y no hizo falta mucho para que se pusiera rápidamente dura, le dije métemela y no lo pensó, se acomodo un poco y empezó a introducir el miembro despacito, como a mi me gusta, casi podía contar los centímetros como entraban, pero prefería hacer otra cosa en vez de contar centímetros.

Cuando entro toda empezó un movimiento atrás adelante que yo acompañaba y no gritaba por que me daba vergüenza, por que vaya manera de disfrutar, yo estaba como loca, me dijo que me diera la vuelta y lo hice, me puse de pie apoyada en la pared y se puso tras de mi buscando el agujerito por donde entrar otra vez y vaya si lo encontró, estaba a mil y era fácil encontrar hueco y ahí siguió dándome bien, cogiéndome las caderas para acompañar o sobándome las tetas, a mi me daba igual yo estaba en el cielo y ahí me quería quedar, termine dos o tres veces mas y el me aviso de que terminaba y se salió para echármelo todo en mi culito.

Se nota que le gusto mucho igual que a mí, ya no lo he visto más, pero cuando pongan los muebles lo llamare para que él repase el trabajo y me repase a mi tambien y ya estoy pensando en amueblar el apartamento de la playa y a que ya sabéis quien me los va a amueblar?… Me gustaría decir el sitio, pero entenderéis que no puedo.

Sexo con pareja casada

Escrito en Infidelidad por Relatos Eroticos el Viernes 4 Agosto 2006 a las 7:50 pm

Después de lo ocurrido en el garaje, mi mente no paraba de pensar en lo bien que me lo había pasado y no dejaba de pasarme imágenes de todos esos momentos de placer. Yo no quería volver a serle infiel a mi marido pero mi excitación por lo ocurrido y el deseo de saber que más me podía dar Luis me hizo llamarle para aceptar su invitación. Tras mucho pensármelo, marque su número de móvil y le llamé. Estuvimos hablando unos minutos, me preguntó por el coche, por mi estado después de aquel día y quedamos para el día siguiente en su casa.

Hacía frío ese día en la calle por lo que decidí vestirme bien abrigada. Llegué a su casa, un edificio con 6 alturas. El vivía en el 4º. Llamé a la puerta y para mi sorpresa, abrió una chica alta y morena con una amplia sonrisa. Pensé que me había equivocado y me disculpé, a lo cual ella se rió y me pidió que pasara.

Ya dentro de casa me invitó a sentarme en el sofá y me sirvió un café. Fue cuando me explico todo. Se llamaba María y era la mujer de Luis (yo desconocía que tenía mujer) y por lo visto, les gustaba practicar sexo con otras personas. Ella era, como ya os he dicho antes, alta y con pelo negro, el cual hacía resaltar sus ojos verdes y su tez blanca. Me llamó mucho la atención sus largas y carnosas piernas. Tiene caderas anchas, culo ancho pero plano y unos pechos preciosos, una talla 100 más o menos. Iba vestida con una bata de estar por casa que dejaba al descubierto, a cada paso que daba, sus largas y blancas piernas.

Después de conversar un rato, Luis abrió la puerta de la calle y entró en la habitación. Se acercó a su mujer la dio un beso y se dirigió hacia mi. Me agarró de la cintura y me beso en la boca. Se sirvió un vaso de coñac y se sentó en frente del sofá donde yo estaba sentada. María se acercó a él y dándome la espalda se soltó el cinturón de la bata y dejó que ésta cayera resbalando por su precioso cuerpo. Quedó totalmente desnuda y desde la posición mía, pude ver un cuerpo alto y muy blanco con un culo un poco caído y plano.

Luis se levantó y bajándose la cremallera le ofreció su gruesa polla. María la agarró con fuerza y comenzó a chupársela mientras Luis se desvestía. Después de un rato de sexo oral, María se dio la vuelta y se dirigió hacia mí con una sonrisa en su boca. Se arrodillo en frente mío y me hizo levantar. Una vez levantada me desabrochó el pantalón y me lo bajo, dejando al descubierto mis braguitas blancas. Siguió con éstas, luego con la chaqueta, para acabar con mi sujetador. Me dio un empujón y me tiró contra el sofá. Se inclino y comenzó a lamerme el coño. Nunca había estado con una mujer y al principio me resultó raro pero al cabo de un rato cerré los ojos y me dejé llevar.

Yo ya estaba muy caliente gracias a la juguetona lengua de María cuando abrí los ojos y pude ver que Luis estaba follándose a su mujer por detrás. Esta gemía de placer en cada embestida y el aliento que desprendía en sus gemidos llegaba a mi coñito ya húmedo haciéndome enloquecer cada vez más.

Luis se apartó de detrás de su mujer y haciéndole una señal, ésta se subió al sofá y puso su depilado pero jugoso coño en mi cara. ¡Chúpalo! Me dijo.

Me dio asco pero accedí. El sabor era extraño pero a la vez agradable. Oía gritar de placer a María cada vez que movía mi lengua y eso me excitaba mucho hasta que Luis, sin previo aviso, me agarró de las piernas, me las levantó y comenzó a follar mi húmedo coñito. Sus embestidas eran fuertes, las cuales me hacían recorrer todo el coño de María con mi lengua., ésta no tardó en correrse en mi cara soltando un pequeño líquido espeso que cayó en mi boca. Yo no tardé mucho más en correrme también soltando unos gritos que seguro oyeron todos los vecinos. Luis siguió un rato follándome hasta que sacó su polla de mi caliente coño y se la clavo a su mujer en la boca, eyaculando dentro de ella. Después de que María le limpio su semen con su lengua, se acercó a mí y me traspaso todo éste para que yo me lo tragase, cosa que hice no sin antes darle un beso con lengua a ella.

Desde este día suelo alternar mis citas con hombres y con mujeres, y la verdad, no sé cual me gustan más de los dos, eso si, hago caso a Luis en todo lo que me dice, ya que es éste el que me consigue todas las citas.

En mi siguiente relato les contaré como fue la siguiente experiencia con una tía de Luis de unos 50 años.

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Mis sueños realizados

Escrito en Infidelidad por Relatos Eroticos el Viernes 4 Agosto 2006 a las 8:52 am

Comenzaré diciéndote que siempre había soñado con hacer travesurillas en el cine pero a mi esposo nunca le ha gustado el cine (ni las travesurillas) y otra cosa que me pasaba es que no dejaba de pensar y a veces hasta soñar con una persona que conocí en el mismo gimnasio donde yo asistía hasta hace algunos meses.

Como ya te dije estoy casada, con un hombre bastante celoso y también mal amante, bueno, no nos hemos comprendido en esto del sexo, ya no discutimos sobre el tema, pero antes solíamos hacerlo, cuando yo le explicaba como me sentía después de haber hecho el amor (mal) y claro, según él, la culpa de que no disfrutara la tenía yo.

Bien, otros datos sobre mí es que tengo 35 años y trabajo en una empresa donde hace poco me enviaron a otra ciudad a tomar un curso de capacitación. Mi marido estaba muy ocupado en esas fechas por lo que no podía acompañarme, y después de darme mil recomendaciones, permitió que me fuera sola.

El primer día lo pasé en ese tedioso curso-taller, y ya por la noche bajé a cenar al mismo restaurante del hotel donde me hospedaba. Y cuál es mi sorpresa al ver que entraba también esa persona con la que tantas veces había platicado en el gym, de cosas triviales, sobre el trabajo, el clima, en fin; recordando también que cuando platicábamos yo lo notaba nervioso, sentía que le gustaba y pues él no me era indiferente; algunas veces nos cachamos viéndonos por el espejo mientras realizábamos los ejercicios de rutina.

Se acercó a mí sonriente y sorprendido de encontrarme ahí, al saber que yo iba sola me pidió autorización para compartir la mesa, a lo que encantada le dije que sí; bueno, además de que me agrada, ya no seguiría sola, ahora estaría muy bien acompañada.

Estuvimos platicando de varias cosas, del motivo de nuestros respectivos viajes, de que ya no me había vuelto a ver en el gym, y así hasta que llegamos al tema de nuestros gustos, coincidiendo ambos entre otras, en nuestro gusto por el cine. Entonces él me dijo que si que me parecía si íbamos al cine al día siguiente, antes de que me regresara a mi ciudad, ya que el curso había sido solo ese día y ya por la mañana solo pasaría a recoger unos papeles para llevar a mi trabajo. Me puse algo nerviosa y dudosa cuando me hizo la invitación, él lo notó pero me animó diciendo que si era por mi esposo, que no tuviera miedo, pues estábamos en un lugar donde nadie nos conocía y no podría llegarle el chisme. Además pensé que en realidad no pasaba nada, iría con un amigo. (amigo?).

El día de nuestra cita, ni para qué decirte, ya te imaginarás que estuve súper nerviosa, pensando qué ropa usaría, que me quedaba mejor, temblaba de emoción, qué iba a hacer? yo sola con alguien que no es mi esposo? mil cosas pasaban por mi mente. El caso es que finalmente escogí una falda muy bonita blanca con flores azules y rosas, una blusa con botones por enfrente y de ropa interior llevaba una tanguita azul con encaje, igual era el sostén; mis piernas lucían bastante bien desnuditas y con tacones altos. La verdad es que Iván me miró con admiración, por lo que consideré que había quedado guapa para la ocasión.

Quiero que sepas que en ningún momento dejé de temblar de emoción. Llegamos al cine y yo todavía no podía creerlo. Ocupamos unos lugares muy discretos y ya la oscuridad se hizo nuestra cómplice. Comenzó la película y al principio tuvimos roces con nuestros rostros, porque pasaba algo en la pantalla y nos acercábamos a comentarlo; mi respiración tenía que haberse escuchado en toda la sala, era agitada y llegó un momento en que nos quedamos muy serios; de pronto él recargó su mano en mi muslo al sentarme había quedado descubierto. Yo boquiabierta, precisamente no quise poner mi mano en el brazo del asiento, para que no tuviera el pretexto de tomarla y resulta que tomó mi muslo.

Ni hablar de lo nerviosísima que estaba y excitada además. Al ver que no dije nada, siguió acariciando mi muslo y con su otro brazo rodeó mi espalda, me acercó hacia él y me dio un profundo beso. Mi corazón no podía más, latía con fuerza, jugó con mi lengua, mordisqueó mis labios. Mientras su otra mano ocupada con mi pierna, que subía cada vez más atrevidamente, hasta tocar mi parte, notando que se excitó demasiado cuando se dio cuenta de que estaba húmeda y además que se sentía depilada, suave. Siguió con su caricia yo no podía resistirme, estaba más que excitada, fue bajando poco a poco la tanga, y me hizo levantar para bajarla hasta quedarme sin ella. Con esto ya pudo acariciar más y más, de pronto se inclinó y abriéndome las piernas lo más que pudo empezó a lamer… era sensacional, esa emoción, esa excitación, ese sentir. Sin importar nada, sin pensar en la posibilidad de alguien observando, me acomodó mis piernas una en cada brazo del asiento, pasando así a lamer con mas comodidad, admirando mi vagina, diciendo cuanto le gustaba, que se veía bien y que sabía deliciosa. Yo desesperada tomaba mis pechos estrujándolos y tomaba de vez en vez sus cabellos en señal de lo excitada que estaba y de lo que me encontraba disfrutando.

Dejó de lamer para chupar mi vagina, llegando a mi clítoris, sintiendo desfallecer cada vez, recorría con su lengua magistralmente todo, alrededor de los labios vaginales, el clítoris, bajaba y subía hacia mis pompis, quería abarcar todo. Yo me contraía, subía mis nalgas hacia él, quería que todo estuviera en su rostro. Era increíble lo que estaba pasando, sentía que tocaba el cielo, hubiera querido gritar de placer, más solo emitía unos débiles gemidos por la ocasión, por el lugar. Fueron los momentos de más excitación y gozo, una experiencia maravillosa.

Siguió en esa posición hasta que no aguantando más me vine en su boca, me miraba con ternura, con satisfacción. Decidimos salir de ahí, y nos fuimos al hotel donde ambos nos hospedábamos, teníamos que concluir con eso fenomenal que habíamos empezado. Al llegar a su habitación nos metimos a la regadera donde nos limpiábamos uno al otro y… bueno, lo que sigue es motivo de otro relato, el cual les platicaré muy pronto. Gracias.

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Paseo de la empresa

Escrito en Infidelidad por Relatos Eroticos el Sábado 22 Julio 2006 a las 7:36 pm

Hola a todos. Esta es nuestra historia para empezar nuestros nombres son Carlos y Daniela mi esposa ella es bonita de esas mujeres que los hombres se dan vuelta a verle el culo en la calle. Tiene buenos pechos y un culo de película.

Nuestra historia comienza cuando por vacaciones en la empresa organizamos un paseo a la playa. Bueno llego el día del paseo y me doy cuenta que la única mujer del paseo era mi esposa. Buenos fuimos en el furgón con mis compañeros

Llegamos seria de las 15hrs y se nos ocurrió ir a la playa. Daniela me consulta si puede meterse al agua. Yo le respondo que sí. Llegamos a la playa y todos se fueron a bañar y daniela me pregunta nuevamente cual bikini se pone. Yo le conteste ponte el que más te acomode. Luego de un rato daniela va donde un servicentro donde pide el baño y se coloca un micro bikini donde un hilito extra delgado tapaba su hermoso culo. Llego a la playa se metió a al mar y todos mis compañeros admiraban el hermoso culo de mi esposa. Daniela se metió al mar y luego empezaron los juegos todos mis compañeros se arrimaban sobre mi esposa

Yo observaba de lejos como daniela se dejaba tocar por todos. Llego la noche y se les ocurrió a todos ir a la disco. Yo con daniela conversamos lo sucedido y me contó que se excito mucho cuando Marcelo un compañero sin reparo en el mar metió sus dedos en su nalga. Le pregunte si le excitaba y me contó que si pero esperaba que yo no me enojara. Le conté que me gustaba la idea que jugara un poco con ellos pero nada más. Me pregunto como quería que fuera a la disco. Yo le conteste que fuera lo mas sexy que quiera y sin tanga cosa que le pudieran meter los dedos cuando quieran si se daba la situación. Llegamos a la disco todos bien vestidos a un ambiente juvenil con mucho reggeton. Marcelo el mismo que le había tocado el culo me pidió si podía bailar con daniela. Yo le conteste que si. Desde lejos veía como daniela apoyaba su culo en el paquete de Marcelo. Viendo la situación mis demás compañeros también quisieron bailar con ella al rato ya todos habían bailado con ella y ponían sus manos en la entrada del culo de daniela.

Al rato dani me llama la acompaño al baño y me confiesa que esta toda mojada y que sientes unas ganas tremendas de tener un buen paquete dentro suyo. Yo la miro y le digo vamos al auto y me contesta es que no quiero ese pene. Quiero probar uno que toque mientras bailaba se notaba enorme y no e dejado de pensar de tenerlo adentro mío. Bueno daniela vamos a bailar así se te pasa la calentura. Grabe error al llegar Marcelo nuevamente la lleva a la pista de baile y sin reparo metía mano y tocaba a mi esposa a unos metros míos. De un momento a otro se me pierden de la pista de baile y empiezo a buscarlos dentro de la pista de baile y nos los encontraba derrepente otro compañero me dice: se fueron a el estacionamiento. Salgo a buscarlos y nos los veía por curiosidad me fui a ver detrás del auto que daba a una pared y hay estaba daniela apoyada contra el auto con Marcelo desde atrás levantado la mini falda con toda la verga dentro de mi esposa. Al llegar daniela me miro y me dijo te amo Carlos quiero que esta verga sea mía perdóname… ahí dámela toda

Me quede perplejo al ver a daniela gemir con ese enorme miembro que salía y entraba de ella. Daniela nuevamente me miro y me dijo papi deja que Marcelo se valla dentro mío quiero quedar preñada de este hermoso miembro. En ese mismo instante Marcelo empieza a descargar toda su leche en el hermoso coño de mis esposa. Daniela me abrazo me beso y me dijo que me amaba. Desde ese ida Marcelo viene seguido a la casa a ver a su hijo y darle de cachas..

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Mi compañero de trabajo

Escrito en Infidelidad por Relatos Eroticos el Martes 30 Mayo 2006 a las 4:14 pm

bueno, yo comenze a trabajara hace un mes en una multitienda en la parte de administracion como secretaria, siempre he sido muy recatada, pero cuando tengo ganas de calentar q un macho, no tengo miedo en hacerme la puta. Bueno, el asunto es que yo llegue, ya todo bien, hasta que mi jefa me promovió a la parte de tesoreria, ahi trabajaba el tesorero Juan, el es moreno, no de muy buena facha, pero algo tenia que me hacia sentirme mujer. él siempre me hacia insinuaciones y yo que soy coqueta le respondia al mismo nivel; paso el tiempo y llego mi ultimo dia de trabajao, él al despedirse de mi me abrazo fuertemente y me susurro al oido que me tenía una sorpresa, que confiara en él y que lo acompañara, me tomo de la mano y me llevo a la habitación en donde se almuerza, ahi cerro la puerta con llave y lke dije, pero juan que estas haciendo, lentamente se acercó a mi, me tomo por la cintura y comenzo a besarem el cuello, al comienzo me resistí, pero despuyes de un rato comenze a seguirle el juego, en donde comenze a acariciarle todo el cuerpo, mientras nos besabamos apasionadamente y uf! puedo decir que son de los mejores besos que he dado en mi vida!!!, bueno, cuando llegue a su parte baja, senti que estaba muy excitado y le apretete la verga para que se le parara cada vez mas, pero el me tomo la mano y me dijo para! que yo voy primero, esta es tu despediida y los regalos son para ti! me tomo, me recosto en una mesa, me saco la falda, mi tanguita, y comenzó a lamerme el coño que ya estaba mojadisimo! introducia su lengua en mi vaghina como los dioses! y me chupaba el clitoria y hacia que me excitara cada vez mas y mas! ya no podia mas y mis gemidos eran muy fuertes! cuando le dije para!!! lo bese sensualmente bajando por su cuerpo hasta que llegue a su pene que estaba paradisimo! comenze mamandole solo la punta, pero el no aguanto mas, tomo mi cabeza y con fuerza hizo que le mamara hasta el fondo! cuando ya se iba por primera vez, me eleje y deje que cayera en mi boca, pero no lo trague, porque me pare y lo compartimos besandonos, a estas alturas, ya estabamos los dos completamente desnudos, el me acariciaba mis tetas que son grandes y duras y me las lamia sin parar mientras yo tocaba su pene y lo masturbaba, fue excelente!! entonces fuimos a otra mesa, porque en realidad hicimos de todo, asi que ocupamos todo el lugar; pero bueno, fuimos a otra mesa, ahi me abrio fuertemente las piernas y rapídamente me penetro y comenzamos a movernos intensamente, como yo estaba arriba el me tocaba mis tetas y me pelliscaba mis gluteos, mientras yo me tocaba mi clitoris que cada vez estaba mas erectado. cuando ya ibamos como en el 4° orgasmo le dije probemos otra cosa, y nos pusmimos a hacer el 69 que fue espectacular! el nunca perdia las energias y cada vez me lamia mas fuerte y hasta me metia los dedos, cosa que em encanta! despues hicimos carretilla, el arriba yo abajo, de todo! cuando ya no dabamos mas, nos lamimos por ultima vez y nos tiramos al suelo de cansancio, nos vestimos y salimos. despues de eso nos hemos juntado unas cuantas veces a follar, ya vendran mas historias con juan! chaoooo

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Sexo con pareja casada

Escrito en Infidelidad por Relatos Eroticos el Jueves 6 Abril 2006 a las 4:52 pm

Después de lo ocurrido en el garaje, mi mente no paraba de pensar en lo bien que me lo había pasado y no dejaba de pasarme imágenes de todos esos momentos de placer. Yo no quería volver a serle infiel a mi marido pero mi excitación por lo ocurrido y el deseo de saber que más me podía dar Luis me hizo llamarle para aceptar su invitación. Tras mucho pensármelo, marque su número de móvil y le llamé. Estuvimos hablando unos minutos, me preguntó por el coche, por mi estado después de aquel día y quedamos para el día siguiente en su casa.

Hacía frío ese día en la calle por lo que decidí vestirme bien abrigada. Llegué a su casa, un edificio con 6 alturas. El vivía en el 4º. Llamé a la puerta y para mi sorpresa, abrió una chica alta y morena con una amplia sonrisa. Pensé que me había equivocado y me disculpé, a lo cual ella se rió y me pidió que pasara.

Ya dentro de casa me invitó a sentarme en el sofá y me sirvió un café. Fue cuando me explico todo. Se llamaba María y era la mujer de Luis (yo desconocía que tenía mujer) y por lo visto, les gustaba practicar sexo con otras personas. Ella era, como ya os he dicho antes, alta y con pelo negro, el cual hacía resaltar sus ojos verdes y su tez blanca. Me llamó mucho la atención sus largas y carnosas piernas. Tiene caderas anchas, culo ancho pero plano y unos pechos preciosos, una talla 100 más o menos. Iba vestida con una bata de estar por casa que dejaba al descubierto, a cada paso que daba, sus largas y blancas piernas.

Después de conversar un rato, Luis abrió la puerta de la calle y entró en la habitación. Se acercó a su mujer la dio un beso y se dirigió hacia mi. Me agarró de la cintura y me beso en la boca. Se sirvió un vaso de coñac y se sentó en frente del sofá donde yo estaba sentada. María se acercó a él y dándome la espalda se soltó el cinturón de la bata y dejó que ésta cayera resbalando por su precioso cuerpo. Quedó totalmente desnuda y desde la posición mía, pude ver un cuerpo alto y muy blanco con un culo un poco caído y plano.

Luis se levantó y bajándose la cremallera le ofreció su gruesa polla. María la agarró con fuerza y comenzó a chupársela mientras Luis se desvestía. Después de un rato de sexo oral, María se dio la vuelta y se dirigió hacia mí con una sonrisa en su boca. Se arrodillo en frente mío y me hizo levantar. Una vez levantada me desabrochó el pantalón y me lo bajo, dejando al descubierto mis braguitas blancas. Siguió con éstas, luego con la chaqueta, para acabar con mi sujetador. Me dio un empujón y me tiró contra el sofá. Se inclino y comenzó a lamerme el coño. Nunca había estado con una mujer y al principio me resultó raro pero al cabo de un rato cerré los ojos y me dejé llevar.

Yo ya estaba muy caliente gracias a la juguetona lengua de María cuando abrí los ojos y pude ver que Luis estaba follándose a su mujer por detrás. Esta gemía de placer en cada embestida y el aliento que desprendía en sus gemidos llegaba a mi coñito ya húmedo haciéndome enloquecer cada vez más.

Luis se apartó de detrás de su mujer y haciéndole una señal, ésta se subió al sofá y puso su depilado pero jugoso coño en mi cara. ¡Chúpalo! Me dijo.

Me dio asco pero accedí. El sabor era extraño pero a la vez agradable. Oía gritar de placer a María cada vez que movía mi lengua y eso me excitaba mucho hasta que Luis, sin previo aviso, me agarró de las piernas, me las levantó y comenzó a follar mi húmedo coñito. Sus embestidas eran fuertes, las cuales me hacían recorrer todo el coño de María con mi lengua., ésta no tardó en correrse en mi cara soltando un pequeño líquido espeso que cayó en mi boca. Yo no tardé mucho más en correrme también soltando unos gritos que seguro oyeron todos los vecinos. Luis siguió un rato follándome hasta que sacó su polla de mi caliente coño y se la clavo a su mujer en la boca, eyaculando dentro de ella. Después de que María le limpio su semen con su lengua, se acercó a mí y me traspaso todo éste para que yo me lo tragase, cosa que hice no sin antes darle un beso con lengua a ella.

Desde este día suelo alternar mis citas con hombres y con mujeres, y la verdad, no sé cual me gustan más de los dos, eso si, hago caso a Luis en todo lo que me dice, ya que es éste el que me consigue todas las citas.

En mi siguiente relato les contaré como fue la siguiente experiencia con una tía de Luis de unos 50 años.

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