Acapulco

Escrito en Jovencitas por Relatos Eroticos el Miércoles 29 Noviembre 2006 a las 6:45 pm

La noche iniciaba, era la primera vez que salía de viaje a Acapulco con mis amigas, sin los padres, tenia 17 años y era la mas chica de todas, el plan era ir a bailar a la disco y ver que podíamos conquistar, quedamos de acuerdo en que si nos separábamos y al llegar al cuarto estaba colgado el letrero de no molestar significada que alguna de nosotras estaba con alguien y tendríamos que esperar a que terminaran para entrar. Mi plan era encontrar un muchacho guapo de buen cuerpo con el cual pasar la noche, mi cuerpo lo necesitaba. Yo había roto con mi novio hacia 4 meses y desde aquel tiempo lo único que había hecho era masturbarme 2 o 3 veces en las noches sola en mi cama así que esa noche me desquitaría me vestí muy sexy una minifalda tipo escocés roja una blusa negra semitransparente, sin bra y mis pantaletas blancas mas pequeña que tenia. A la hora de decidir a donde ir a bailar nunca nos pusimos de acuerdo por lo que nos separamos, yo fui a una que tenia un ventanal enorme por el cual se veía la bahía de Acapulco de noche. Al inicio de la velada me sacaron a bailar un par de tipos sin platica, aburridos y bastante feos así que rápidamente les decía que estaba cansada para que me llevaran a la mesa, mientras transcurría la noche decidí que no bailaría con otro hombre feo por lo que me quede sentada un buen rato, como a la hora de estar sentada casi me estaba durmiendo y cruzaba por mi mente el terminar la velada sola y masturbándome nuevamente en el baño de cuarto o quizá en el del lobby de hotel por que mi cuarto lo estaría ocupando alguna de mis amigas, el solo pensar que alguna de ellas estaría con un hombre guapo musculoso con un gran miembro teniendo una noche increíble me comenzó a excitar, de pronto una voz me saco de mi Pensamiento - ¿quieres bailar? -era una chica rubia de ojos azules, muy buen cuerpo, grandes senos, caderas redondas y unas piernas grandiosas en un minivestido blanco muy pegado a su cuerpo lo cual la hacia ver exhuberante , al principio me desconcertó tanto que no pude contestar nada. -Perdona, te veo aburrida. ¿quieres bailar? Durante unos cuantos segundos lo pense pero llegue a la conclusión de que era una buena idea los chicos en la disco me verían no tendría que estar a la defensiva y además me quitaría de estar pensando en mis amigas - Si, claro por que no. Bailamos durante un buen rato , ella era una gran bailarina en algunas piezas de rock and roll bailamos increíble ningún hombre me había llevado tan bien en un baile , también me hacia comentarios de las personas que bailaban a nuestro alrededor que me hacían reír mucho claro que para hacerlo se me pegaba mucho para decírmelos al oído, al principio no le puse importancia pero poco a poco el roce de sus senos me comenzó a excitar lo cual me espanto un poco. &quot..¿Como es posible que me excitara una mujer?&quot.. pero después llegue a la conclusión de que era una mujer muy bella y que además me estaba divirtiendo mucho, poco a poco fui dejando que cada vez se acercara mas y mejor me decidí a disfrutar el momento sin ningún prejuicio después de todo yo acepte bailar con ella y podía irme cuando quisiera, paso poco rato cuando la música se puso romántica y el lugar a media luz. Mi primera intención fue de caminar hacia la mesa pero ella me tomo de la cintura con una mano y con la otra tomo mi mano jalándome hacia ella suavemente mi única reacción fue poner mi mano en su hombro y pararme junta a ella , comenzó a moverse con el ritmo de la música y sin pensarlo mas yo la seguí en el baile, la suave balada nos fue juntando mas, acerco su mano y la mía a su pecho como cuando los hombre intentan hacer el baile mas romántico, me acerque mas a ella, la punta de sus senos tocaban mi pecho y sus piernas rozaban las mías , mi mano tocaba su seno grande pero muy firme, en una reacción que todavía no entiendo por que la hice me acerque para recargarme en su hombro, nuestros cuerpos se rozaban tanto que casi no podíamos movernos y era tan excitante que comencé a sentir húmedo entre mis piernas, al poco rato ella me sugirió que fueras a retocarnos
el maquillaje al baño . Después de pasar por su bolsa y la mía a las mesas nos dirigimos al baño, cuando entramos había 5 chicas mas en el así, que para vernos al espejo ella se tuvo que pararse detrás de mi y como era un poco mas alta que yo no tenían ningún problema, poco a poco se fueron saliendo las otras chicas y quedamos solas en el baño. Ella seguía detrás de mi , yo estaba muy abocada a corregirme el delineador cuando comencé a sentir su cuerpo rozar el mío por la espalda , su mano comenzó a acariciar mis piernas muy suavemente yo me quede inmóvil no sabia que hacer, ella se acerco mas por detrás yo podía sentir sus senos tocar mi espalda con su otra mano acariciaba mis pequeños senos y mi pezones que se comenzaran a endurecer y me excitaba mucho, la mano que tocada mis piernas la comenzó a subir hasta meterla debajo de mi falda y aprovechando que mi pantaletas era muy pequeña pudo meterla entre mis piernas y acariciarme el clítoris. Mi reacción fue voltear a reclamarle pero lo único que salió de mi boca fue un gemido por la forma en que me tocaba los senos y la entrepierna y antes de que pudiera pronunciar alguna palabra sus labios besaron los mis fue un pequeño toque su lengua acaricio la boca, antes de que pudiera ser mas profundo el beso alcanzamos a oír que alguien entraba al baño, rápidamente saco su mano de debajo de mi falda. - Vámonos a seguir bailando - me dijo, con la intención de que las chicas que entraban la oyeran . - Claro, nada mas guardo mis cosas - comencé a guardar todo en mi bolsa muy despacio por que estaba tan excitada que no podía ni caminar. Cuando me tranquilice un poco comencé a caminar a la puerta ella me tomo del brazo y se acerco a mi oído. - Si quieres nos vamos a algún lugar donde podamos estar solas- su cara era como de niña traviesa yo estaba tan excitada que seguramente con solo rozarme un poco mas podía tener un orgasmo. - Si , vamos donde quieras. - ¿Te parece bien mi cuarto de hotel ?. - Claro, déjame pagar la cuenta y nos vamos . Nos dirigimos nuestras mesas yo a pagar la cuenta y ella para avisarle a las amigas con las que venia , por unos segundos pense que estaba loca como pensaba en irme con una mujer a su cuarto para estar a solas pero estaba tan caliente que la otras opciones eran hacérmelo sola o buscar a cualquier hombre para que me terminara y en ese momento esas opciones me parecían espantosas así que pague rápido y me dirigí a la puerta donde ella ya estaba lista con un taxi. No tardamos mucho en llegar al hotel, al entrar al cuarto me sentí un poco asustada pero ella era muy amable conmigo - ven, siéntate en la cama. - Si. - No te preocupes te voy a tratar como una reina . Se acerco a mi y me dio un beso suave seguido por otros mas profundos mientras que poco a poco me desabrocho mi blusa para acariciar mis senos desnudos ,como veía que yo no me movía ella se quito el vestido y me acostó en la cama antes de que me diera cuenta estaba sin ropa , besaba todo mi cuerpo mis pezones estaban muy duros poco a poco me fue abriendo las piernas yo cerré mis ojos para sentir todas sus caricias, me beso el cuello, los senos y al llegar a mi raja estaba yo apunto de venirme su lengua acariciaba mi clítoris mientras que poco a poco comenzó a jugar con mi ano , nunca nadie me había tocado por allí por que pensaba que era horrible pero en realidad era excitante antes de poder pensar mas la excitación fue tanta que tuve un orgasmo ella levanto su cabeza para sonreírme - bien mi chiquita , bien gózalo - me dijo mientras yo gemía de placer , cuando me tranquilice un poco ella se acostó con las piernas abiertas junto a mi por lo que supuse que lo que quería era que yo le mamara su raja así que puse mi cabeza entre sus piernas y comencé a acariciarla con mi lengua primero pense que me daría mucho asco pero cuando comenzó a gemir y a estar mas húmeda me gusto tanto que la hice tener un orgasmo tan rico que me dio un poco de envidia por que yo seguía muy excitada , con una de sus manos me tomo de la cabeza para que no pudiera separar mi boca de su raja con la otra abrió el cajón
de su bureo del cual saco un consolador muy grande. - Mira lo que tengo para ti, estoy segura que te va a gustar , ven acuéstate aquí y abre tus piernas. Cuando tome mi posición ella lo fue metiendo a mi vagina aquel rico miembro era increíble, era del un grosor exacto y me lo metió hasta adentro me sentía toda llena de aquello, cuando lo vi bien yo tenia metido la mitad y quedaba otro tanto para ella - Es para las dos al mismo tiempo - se puso enfrente de mi y comenzó a metérselo hasta que su raja todo la mía, yo no podía emitir palabra lo único que hacia era gemir y meserme para que se moviera el consolador dentro de mi el roce de su raja contra la mía era tan fuerte que las dos nos venimos con un gran orgasmo el cual nos dejo tendidas en la cama un gran rato , cuando me pude recuperar me saque el consolador y me vestí . - Me tengo que ir , mis amigas se pueden preocupar por mi. - Bueno, ¿te puedo ver otro día ?. - Claro que si. Se paro todavía desnuda me dio un beso en la boca - ¿te gusto? - Si , mucho, bye - correspondí a su beso y salí de cuarto. Cuando estaba sola en el pasillo me sentía culpable por hacer hecho el amor con una mujer me preguntaba si eso significada que yo era lesbiana, ese pensamiento me asustaba a mi siempre se habían gustado los hombre pero por otro lado me había gustado mucho lo que hice . Mientras esperaba el elevador llegaron dos muchachos de los que ayudan con las maletas en el hotel estaban bastante guapos pense que seria una buena prueba para resolver mis dudas el tener algo con ellos , podía sentir su mirada sobre mi cuerpo lo cual comenzó a excitarme cuando llego el elevador me dejaron pasar primero dándome un pequeña nalgada ,yo solo les sonreír y entre al elevador cuando estabamos los tres adentro uno de ellos me comenzó a acariciar por detrás las nalgas yo no decía nada solo estire mi mano a su miembro para darle una pequeña caricia los tres nos sonreímos. El otro chico paro el elevador en otro piso, el chico que me acariciaba me tomo de la mano y me saco del elevador los tres nos dirigimos a un pequeño cuarto donde guarda las toallas y las cosas de limpieza entramos rápidamente y mientras uno de ellos serraba la puerta el otro metió las manos debajo de mi falda para quitarme mis pantaletas y acariciarme la raja se dio cuenta que yo estaba muy mojada entonces me tomo por la cadera y me dio la vuelta y me agacho para metérmelo por detrás su pene era muy grueso y largo yo creo que de no haber sido por que estaba tan húmeda me hubiera lastimado pero en lugar de eso sentí riquísimo me llenada toda, el otro chico se paro enfrente de mi sin saber que hacer yo lo jale hacia mi le desabroche el pantalón se lo saque y me lo metí por la boca poco a poco se le fue poniendo mas duro dentro de mi boca mientras que por detrás su amigo me cogía cada vez mas duro yo me sentía medio puta por hacer eso pero era tan rico. A poco rato los golpes de su cadera contra mis nalgas fueron tan rápidas y duras que me dio a entender que se iba a venir por lo que les dije que cambiaran de posición, ellos sin decir nada se cambiaron de lugar en cuanto me los metieron yo comencé a mamárselo muy fuerte hasta que se vino dentro de mi boca su leche era caliente al mismo tiempo el chico que me lo metía por detrás me dio mas duro y comenzó a venirse primero dentro de mi y después lo saco para terminar echando toda los leche sobre mis nalgas . - Por favor antes de que se te ablande métemelo por el ano - ellos me acostaron en una toalla de lado y uno me lo metió por le ano y el otro por la vagina eran tan grandes que apenas y podía moverme, los dos me lo metían y me lo sacaba muy fuerte hasta que tuve mi orgasmo tan fuerte que los dos me tuvieron que tapar la boca para que no nos oyeran los huespedes en cuanto termino me acosté boca abajo para tranquilizarme cuando levante las vista yo estaba sola mis pantaletas estaban junto a mi con unos billetes sobre, trate de pararme y alcanzarlos para darles su dinero y decirle que yo no era de eso tipo de chicas pero mis piernas todavía no me respondían por el orgasmo que
había tenido así que tuve que esperar un rato para tomar descansar mientras me limpiaba mis nalgas de la leche de ellos me puse mi ropa y salí del hotel los muchachos habían terminado su turno así que no pude verlos por lo que me fui a mi hotel. Al llegar a mi cuarto estaban mis amigas platicando de sus aventuras de la noche al verme me preguntaron que como me había ido a lo que respondí : -Nunca me van a creer así que solo les digo que fue una noche única y además tengo dinero para repetirla mañana. Desde ese día siempre en mis vacaciones viajo a Acapulco.

Juanita
Follar con Juanita
Juanita es una chica del interior. Aburrida de mamarsela a todos en su pueblo ahora en la Web.
Isabel
Follar con Isabel
Isabel era empleada de una empresa muy famosa. Hasta que descubrio el placer de follar sin parar.

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Mi regalo de bodas

Escrito en Jovencitas por Relatos Eroticos el Martes 21 Noviembre 2006 a las 6:40 pm

Este fue mi mejor regalo de bodas, mi ultimo placer fuera del matrimonio pero a Paty y a Carla…mi corazón por este regalazo que nunca olvidare!!!!
Pasaron 2 años más, yo ya trabajaba de secretaria en una empresa que se dedica a hacer pan una marca reconocida e internacional, ganaba excelente, Jorge de tiempo completo se dedicó a su trabajo de computadoras, dejando los dos la natación, para los que no sepan mi historia, soy una chica alta blanca de ojos verdes aceituna, con un buen cuerpo, aunque últimamente me he empezado a engordar ya que dejé la natación, Jorge es un hombre con una verga grande muy complaciente, llevamos 4 años de amantes dos estando él casado y dos libres como novios normales, habíamos planeado la boda 2 años juntando dinero para un crucero, para una casa, todo por fin lo teníamos yo contaba con 22 años y él con 43, pero era bello, bellísimo y lo amaba (de verdad a pesar de todas mis aventurillas) en fin la boda era un sábado por la noche a las 8 solo sería civil porque él ya había estado casado por la iglesia a mí no me importó, un sacerdote amigo de los dos nos daría la bendición sin ser un matrimonio pero eso nos bastaba, yo había elegido un vestido blanco largo de tirantes con un escote pronunciado por delante y sin espalda , un body transparente y unas medias con encaje bellísimos, mis amigas no me habían hecho despedida de soltera ni me habían comprado regalos argumentando que me tendrían ¡¡¡una sorpresa!!! Yo creí que era mentira y que simplemente no habían tenido dinero, que equivocada estaba…
Era sábado me levanté a las 7 de la mañana entré a bañarme me depilé todo, hasta mi coñito (siempre lo había usado con pelo nunca lo había rasurado) pero quería que Jorge que ya me conocía tan bien tuviera sus sorpresas, salí en una bata a las 8 llego una estilista que estaría todo el día conmigo (cosa que nunca paso) comenzó dándome un masaje en el cabello abrillantándolo y relajándome, me dio unos tés riquísimos, en fin me iba yo a volver a dormir, para estar con cara fresca y relajada (eso dijo ella) así que como a las 9 de la mañana estaba yo soñando, de repente un golpe de la puerta me hizo incorporarme, vi una nota de mama decía: voy a salir regreso tarde, si tienes hambre comes, la modista va a llegar con el vestido a las 5 y la peinadora regresa a las 6, yo llego como a las 6 pasadas… tu mama. Qué raro se me hacía esto pues ella debería acompañarme ¿no? (¡¡¡luego supe que ayudo en la sorpresa que me tenían mis amigas!!! Claro sin sospechar mi madre de que se trataba), en fin sí me dio hambre, bajé y las escaleras estaban enfundadas con flores y velas, me encantó y seguí el camino de pétalos y aromas ricos, llegué a la cocina, estaba un sándwich y un vaso de agua en la mesa decía ¡¡¡cómelos!!! Así lo hice me di vuelta y había un letrero en la puerta que decía sigue las velas, en el camino hacia las velas llevaban a un pequeño cuarto de costura encontré un papelito que decía ¿qué piensas con una vela, qué se te antoja?
Yo inmediatamente pensé en fuego en calor en pasión, llegué al cuarto de costura y entrando se veía como culminaban las velas tras una cortina que dibujaba la silueta de un hombre, me asusté pero supuse que todo era planeado la voz recia me dijo regresa y busca el camino de pétalos, salí y volví a ver la luz pues aunque era de día mi casa es algo oscura y el cuarto de costura era más…
En fin el camino de pétalos subía otra vez las escaleras alguien había retirado las velas que antes había, reí esto quizás era mi sorpresa, subí las escaleras y me condujeron al cuarto de mi mamá, entré y el camino terminaba en el baño, ahí estaba una mujer bañándose, la silueta se dibujaba gruesa gordita, me dio curiosidad creí que era mamá pero no era así…la voz dulce dijo, ternura, amor…..ve a tu recamara y recuéstate, su voz se me hacia conocida pero no ubicaba, como orden regresé a mi cuarto y me recosté inmediato sentí que cerraban mi puerta con llave yo sonreía imaginándome lo que me esperaba.
Vi un precioso conjunto de brasier y tanga negros eran delicados de un bellísimo encaje con partes de seda, era una tanga que se le llama hilo dental, había también un lubricante, y un consolador de tamaño pequeño digamos 10 o 13 cm más o menos me dio risa y quise imaginar qué me esperaba…me puse el trajecito y espere a los 5 minutos entro Paty mi amiga y coloco en las ventanas de mi recamara unas mantas negras, no dijo palabra y salió luego entró Carla y perfumó la habitación con aroma de rosas y prendió un par de velas al pie de mi cama todo el ambiente me comenzó a excitar, y el interés por saber que venia me hacían estar caliente. Carla salió regresando las dos juntas….dijeron tuvimos que ahorrar mucho, vender pasteles, pedir coperacha con los cuates, en fin todo para darte este especial regalo, sabemos que después de tu matrimonio esto solo será un bello sueño disfrútalo, tienes hasta las 4 de la tarde son las 10:30, nos vemos en la boda, salieron despacio, se me hizo exagerado tanto dinero para un consolador un lubricante y un conjunto de encaje, en fin cuando creí que todo había terminado pensé que el consolador era para mí, y que el lubricante era para pasármelo por el ano, pero me reí pues no necesitaba lubricante con un pito así de pequeño, de repente entraron a mi cuarto dos siluetas, no se veía bien pues estaban las mantas en las ventanas…
Ellos comenzaron a besarse y tocarse ella bajó y lo mamó, él bajó y le hacia sexo oral yo me masturbaba ya, pues era excitante escucharlos gritar gemir, de repente después de venirse los dos, se dirigieron a las ventanas y de un tirón quitaron las mantas negras ¡¡¡mi boca se abrió de la impresión!!!. Era nada mas ni nada menos que Lalo y Khaila….Lalo estaba idéntico pero con un bigote y barba que se adivinaban recién rasurados, su cuerpo era musculoso, estaba bello, Khaila había engordado ahora se veía regordeta, su cadera y piernas estaban intactas solo que ahora su abdomen dejaban ver llantitas, se veía gorda pero me excitó mucho, se acercaron nos besamos los tres mucho, y sin preámbulo supuse para qué era el lubricante y el consolador, así comenzó ella besándome la boca y los senos él bajo a mi raja, dijo: es bella y se ve diferente sin pelos, me lamía como loco lo hacía tan bien la excitación del momento me hizo venir en 1 minuto, entonces Khaila dijo voy abajo, hicimos un 69, el probar aquella miel otra vez, era de gloria lamía sus hinchados labios vaginales y su enorme clítoris daba yo mordiscos. Ella gemía y me enterraba la lengua en la vagina chupando mi clítoris y dejándome extasiada, de repente sin más sentí un dedo metiendo lubricante en mi ano, supe lo que venia sentí a Lalo embestirme despacio con tacto y entro todo ¿saben?, la tenía más grande que unos años atrás ¡¡¡imagínense el placer!!!. Recuerdo como llenaba mi ano, como otra vez perdía la fuerza de las piernas frenética dejé de chupar a Khaila, esta a su vez movía dedos y boca, no se cuanto tiempo pasó, pero perdí noción de todo, tuve mínimo 7 orgasmos y ellos no paraban, ¡¡¡era increíble tanto placer!!!, después Lalo se acostó me subió arriba como cabalgándolo yo le daba la espalda a su rostro tenia las piernas abiertas y le ofrecía mi coño a Khailita, y Lalo ni tardo ni perezoso me clavo su verga en la vagina, chillé pero no había tanto dolor, me di cuenta que desde atrás no entraba todo su palote, eso me hacia disfrutar sin dolor y a él también entonces Khaila se lanzó, lamía y mordía mi clítoris mi panza mis pezones, me hacia el amor una y otra vez al igual que Lalo, de repente sentí un orgasmo intenso, Lalo gimió y se vino Khaila al ver tanta excitación hizo lo propio, cambiamos de posición ahora Lalo estaba parado y Khaila le daba una mamada fenomenal, yo recordé, lubriqué su vagina y metí el consolador,(recuerden que a ella no le gustan las vergas además esta bien estrecha por ello el consolador era tan pequeño) ella gemía así también le metí el consolador por el hoyo ella se moría de placer y todos nos movíamos frenéticos con mi mano libre enterré 3 de mis dedos en mi vagina quien después del animalote de Lalo mis dedos apenas se sentían Lalo lanzó chorros de leche era impresionante pues sí. Siempre los había sentido dentro de mí, nunca fuera, Khaila estaba en las últimas y también se vino, los tres acostados sudábamos y estábamos muy cansados volteé a ver el reloj ¡¡¡Dios!!! Eran las 2:30 habíamos estado cogiéndonos 4 horas, Lalo como siempre no perdía la erección, y Khaila se masturbaba despacio, eso no seria todo Lalo salió y regreso con un tarro de miel una cubetita con hielos y fresas, pues si lo que nos esperaba…
Lalo me untó con miel y él y Khaila se dedicaron a lamerme por todos lados tuve como 2 orgasmos solo de sentir la lengua (cabe mencionar que nunca tocaron mi vagina o clítoris) después me metieron 2 hielos o quizás fueron tres, recuerdo escuchar a Khaila decir: esta hirviendo mira como se derriten de rápido los cubitos… él metía más y más, entonces metieron el consolador que haría sentí gloria algo frío dentro de mí se movía, me vine muchas veces y tuve orgasmos múltiples, luego siguió Khaila solo que después de lamerla ella no quería consolador, le metimos hielos y los consumía rapidísimo también metíamos fresas y las sacábamos escurriendo en sus jugos comiéndonoslas Lalo y yo.
Por ultimo fue Lalo, luego de comernos a ese hombrezote, (sin tocarle el pene) metimos en su ano hielos y fresas e igual los comíamos, luego dimos entre las dos un fuerte masaje a su pene con hielitos, se vino mas veces que nosotras, exhaustos ahora sí sin podernos mover vi el reloj decía 3:45, había sido toda una faena sin contar con que nunca lo había hecho con dos a la vez, nos fuimos a bañar noté mi vagina corrida e hinchada de tantos orgasmos el ano de Khaila se veía rojo palpitante, y el pene de Lalo estaba caído y rojo, aun caído parecía inmenso…
Nos contamos cosas, vidas, Khaila vivía con una chica en España se amaban y planeaban casarse, Lalo vivía en Estados Unidos era entrenador de natación salió huyendo de México por haber embarazado a su novia de aquella época ¡¡¡y a la madre de la novia también!!! Me dijo pícaro después de lo que me enseñaste no pude contenerme, jajaja, ella dijo que también después de lo mío nunca volvió a pensar en un hombre, jajaja, por eso mis amigas habían gastado tanto pues los localizaron y ayudaron con los gastos para que vinieran….de repente me di cuenta de el día que era, con conciencia no me quería casar. Pero mi corazón dijo…¡¡¡basta!!! Has tenido demasiado, esto fue el colmo del éxtasis…
Así Lalo me confesó que le encantaba desvirgar y que se sabia mil poses para no lastimar que era experto y que seguía desmayando gente de placer, Khaila me dijo que era experta en mamadas porque su novia es bisexual y a veces se le apetece hombre pero cuando la novia de Khaila quiere hombre también le tocaba sexo a ella, aun así no me gustan las vergas jajajaj reímos…
Por ello les conté antes los relatos de estos dos mis grandes amores y quienes me dieron mas placer…ese día me casé algo agotada y dolorida, ellos me acompañaron y sé que acabaron en la cama, él convenciéndola que sabia como mover la verga, Jorge y yo viajamos toda la noche a Cuba donde empezaría nuestro crucero, ¡¡¡gracias a Dios!!! No hubiera podido coger con él…
Lo que de casada me pasó no se lo pueden perder… y lo contaré más adelante
ah, actualmente tengo 37 años así que créanme hay mucho que contar…

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Una novia.

Escrito en Jovencitas por Relatos Eroticos el Lunes 13 Noviembre 2006 a las 6:34 pm

Hace ya un tiempo estuve saliendo con una chica, una de las mas ardientes que haya podido disfrutar,y eso que cuando la conocí, ella estuvo dos semanas dejandome un dolor de huevos insoportable cada vez que nos veiamos.Decidimos darnos un viaje a la playa,y cuando nos acomodamos en el apartamento,yo ya sabia que de esa noche no pasaba. Terminamos al final de la noche bañandonos en la playa,y tuvimos que irnos disparados y completamente desnudos hacia el apartamento porque casi nos congelamos (era semana santa). Nada más llegar al apartamento nos embaucamos en un largo beso,la cogí en volandas y la lleve hacia la habitación, allí empecé a chuparle por todo el cuerpo,pasando de sus brazos al cuello, de su cuello a su espalda ,ella estaba disfrutando como le recorria con mi lengua cada centimetro de su cuerpo hasta que llegue a su pubis y empezó a soltar pequeños gemidos.. fuí lentamente besando y chupando la ingle,los laterales de sus inmensos labios vaginales.. yo ya tenia una erección de espanto y ella no paraba de segregar esos deliciosos flujos,ella intentaba hacer que parase por que no aguantaba mi trabajo bucal, cuando me decidí, y ataqué con fervor aquel dilatado clitoris, ella gritó,me agarró de la cabeza y me estrujó contra su sexo.. yo le meti mi lengua en su hendidura todo lo que pude, y seguí frotandole el clitoris con la nariz.. entonces me pidió que la penetrase. separando un poco más sus piernas le metí de una estocada mi caliente miembro, soltando los dos al unisono un grito de placer. Despues de un buen rato disfrutando de nuestros sexos, cambiamos de posicion y yo me puse detras de ella y la segui embistiendo por aquella chorreante vagina cada vez mas rapido,de pronto sus gemidos se fueron volviendo cada vez más fuertes - ah sigue,más,más,ah,si sigue ,me corro,aghhh- y se corrió. Yo como todavia no me habia corrido, seguí dandole con la misma intensidad, ella me decia que parase pero yo le dije que no, que me faltaba poco , le di todavia más rápido y ella empezó a gemir otra vez con la misma intensidad de antes, se volvió a correr, pero más fuerte y más alto diciendome que no se lo creia,yo seguía con mi mete-saca brutal, y sin sacarla le dije que nos levantasemos, la saqué se puso de pié en la cama apoyandose en la pared con las manos y me ofreció su culo prieto, yo le metí otra vez mi verga por su reconfortante chumino y seguí con la misma furia de antes.. ella siguió gimiendo conmigo hasta que me empezó a venir mi primer orgasmo, se lo dije y ella me contestó que tambien se iba a correr.Cinco embestidas más, unos gemidos y nos corrimos al unísono. caimos en la cama con una sensación de alivio increible, nos quedamos mirandonos a los ojos y con cara de gusto que pronto cambiaron por una mirada lasciva, unos toqueteos y mi pene volvió ha estar duro otra vez, en eso ella empezó a chuparme por el cuello y a bajar lentamente por mi pecho, se detuvo en mis pezones y me los lamió con dulzura, eso me produjo una tremenda excitación, siguió bajando y empezó a recorrer con su lengua mi excitado sexo, de pronto en una de las subidas engulló de un tirón toda mi verga hasta los huevos, la saco de su caliente boca y empezó a masturbarme mientras me absorvia el glande con sus labios. Era delicioso, un placer fuera de lo común, como me la mamaba. En eso le propuse que follasemos,yo ya estaba al borde de la excitación , nos pusimos los dos de lado y empezé a penetrarla por la parte de atras, a cada embestida ella soltaba un gemido, nos paramos y ella me colocó tumbado boca arriba con mi polla tiesa, se monto encima y empezó a cabalgarme, cada vez más rapido hata que de pronto ella empezo a gritar de placer, yo al escuchar sus gritos de placer me empece a correr como nunca,un intenso goce me asaltó desde la punta de los pies hasta la cabeza, tuvimos un orgasmo larguisimo y nos echamos uno a cada lado.Nos miramos y me dijo -Nunca he conseguido correrme mas de una vez, ha sido el mejor polvo que he echado nunca.

Vean a estas atrevidas novia que dan la cara para que le puedas preguntar y hasta hacer lo que quieras….las mas putas!!

Silvana
Follar con Silvana
Ella es secretaria, y te mostrara como se la folla su jefe arriba del escritorio y en la oficina.
Shany
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Nunca se cansa del sexo, y tu nunca te cansaras de verla follando con extraños.

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Mi primera vez paso sin querer

Escrito en Jovencitas por Relatos Eroticos el Domingo 6 Agosto 2006 a las 4:57 pm

Primero que nada este es el primer relato que voy a escribir, así que espero les guste. Los protagonistas es una amiga y yo, empezaré describiéndome, actualmente mido 1.77 aproximadamente peso 70 kg, delgado, moreno claro, ojos cafés. Ella mide 1.68, unas tetas muy ricas de esas que se antojan y un culito también muy rico.

Tenía yo en ese entonces 18 años, vivía en Veracruz, México. Un día estaba yo en el icq platicando con un amigo, y me dice: “Mira agrega a esta chica, es amiga de nosotros dile que me conoces”. Y yo le dije: “Aahh ya la voy a agregar”, para esto yo ya la había agregado antes, pero casi no me contestaba ni nada, entonces le mandé un mensaje diciéndole que yo conocía a este chico y me dice: “Aaahh no me digas”. A ella la llamaremos “Laura”.

Y así nos empezamos a llevar muy bien, y me cortaron el Internet, y un día andaba por su casa, le hablé y le dije si podía pasar a verla, me respondió que si y me dijo donde vivía, era prácticamente enfrente de donde yo le estaba hablando, llegué a su casa, (cabe mencionar que ella es 6 años mayor que yo, y vivía sola). Llegué y empezamos a platicar, me cayó súper bien, yo también le caí en bien, me prestó su computadora y estuve chateando un buen rato.

Al día siguiente yo estaba en exámenes en la escuela, salí temprano y la pasé a ver. Estuvimos todo el día platicando de esto y aquello, y me fui de su casa a las 6, pero le pregunté: “¿Que vas a hacer”, y me dice: “No sé”, quedamos que yo regresaría más tarde compraríamos un pomo (aquí en México un pomo es una botella de algún alcohol, bacardi, etc.) y así fue, regresé, ella creyó que ya no iba regresar. Ella me sirvió un trago, claro que ella me engañó porque nunca estuvo tomando o se servía muy poco. Y siempre me han dicho que tengo unos labios que se antojan besar y empezamos a platicar de eso, me di cuenta que si seguía el tema podría lograr algo, así que seguí.

Estuvimos acostados en su alfombra y acercando mi cara le digo que si están ricos mis labios, y nada más cerré los ojos a esperar a ver si ella hacía algo, y me besó, y luego empezamos a buscarnos con nuestras lenguas. Yo empecé a tocarle las tetas, que por cierto que rica las tenía, le quise quitar su playera y me hizo apagar la luz. Y se la quitó, y le empecé a chupar sus tetas tan ricas, le dije que nos fuéramos a su cuarto y así lo hicimos, ahí nos seguimos besando, y ella me sobaba mi paquete, que para entonces ya la tenía bien dura, yo no se si la tendré grande, pero siempre me dicen que está grande, entonces algo de razón han de tener… Así que me quité el pantalón y me la saqué, ella no dijo nada, simplemente se bajo a chupármela y ¡¡¡wow!!!… que rico la chupaba, después de un rato yo también quería chuparle su conchita, así que la desnudé y que belleza de conchita tenía.

Recuerden que era mi primera vez, así que lo primero que hice fue darle una lengüeteada desde el ano hasta el clítoris, lo que hizo que sacara un gemido riquísimo, creí que le hacía daño y dejé de hacerlo (ahora me arrepiento), el problema es que no traíamos condones, así que eso nada más quedó en que me la estuvo chupando y yo me vine en su boca. Pero no se lo tragó. Lo fue a escupir, y cuando regreso me dijo que quería sentarse en mi verga, nada más quería probar qué se sentía con una tan grande. Yo no me lo creí, pero le dije va pues, y así se sentó y me dijo: “Es que no me cabe”, así que yo le dije: “¿Como no?, y alcé mi cadera para llegar hasta el fondo y ella nada más pudo sacar un gran gemido. Y hasta ahí llegó esa vez… nos vimos todavía dos veces más.

Bueno y así Laura después se bajó de mi verga, y ya no hicimos nada, por lo mismo que no teníamos condones y obviamente era mi primera vez y no quería cagarla en mi primera vez, ¿que frustrante hubiera sido eso no creen?. Y bueno pasó, nos vimos otro día, y estábamos en su cuarto viendo la tele y me dijo: “Estoy incómoda, ¿Te molesta que me quede en calzones?”, y yo le dije: “No para nada” (dentro de mi pensé, hombre como me va molestar) y ya se quedó en calzones y una playera, se acostó junto a mi, en eso la abracé la puse boca arriba y empecé a sobarle sus tetas por encima de la playera, y la verdad que ricas tetas tiene, y sus pezones empezaron a hacer reacción enseguida así que me dispuse a pellizcarlos y jalarlos un poco y su respiración se empezó a agitar, la agarré de la cara, y la empecé a besar, a que nuestras lenguas jugaran, y a morderle sus labios, y nos empezábamos a mover con ropa como si estuviéramos cogiendo para que sintiera mi verga en su concha.

Así seguimos durante un rato hasta que yo estaba seguro que ya estuviera bien caliente, le quité la playera y que tetas, se las empecé a comer, a sobar y chupar le pasaba la lengua alrededor de los pezones y luego una mordida suave en cada pezón, mientras ella me sobaba la verga, y me la apretaba encima del pantalón, ya ella desesperándose me quitó el pantalón, y la cabeza se asomaba por encima del bóxer así que me lo quitó rápidamente y me agarró la verga con toda su mano fuerte sobándolo de arriba hacia abajo, luego le pasó una lengüeteada por toda la verga para luego metérsela en la boca completita, y darle vueltas en su boca y subir y bajar la cabeza, no saben lo rico que se siente así el calor de la boca en la verga, así hasta que yo también quería, le dije que esperara un poco, le quité el short, y le abrí las piernas suavemente, tocándole los muslos, acariciándolos, besándoselos, mordiéndolos y le di un gran beso entre sus piernas, pero sobre la tanga para que sintiera, solo alcancé a oír un gran ¡Aaaaahhhhh!.

Así que le retiré su tanga y que rica conchita, ya la tenía depilada (yo se lo había pedido, y lo hizo un día antes) así que le di una lengüeteada desde el ano hasta su clítoris, y que rico gemía, gemía como puta, le metí la lengua más adentro y ese sabor agridulce y caliente es un manjar, así que seguí metiendo mi lengüita, y moviéndola adentro, pero me esperaba ese clítoris tan rico, lo empecé a chupar y ella empezó a respirar más fuerte y a gemir y me dijo: “Así cabrón, házmelo así más fuerte”, así que le empecé a morder el clítoris y meterlo a mi boca y ahí chuparlo muy, muy rico. Seguimos así hasta que ella ya no podía más y se vino en mi cara, que rico dije yo… Pero ahí no quedaban las cosas, ella agarró mi verga bien dura y se dispuso a comerla como una maestra, le dije: “Quiero que ahora te los tragues”, ella no me dijo nada simplemente se dispuso a chupar yo ya no aguanté más, así que le dije: Abre la boca” y me empecé a masturbar hasta que toda mi leche entró en su boquita, y tal como yo se lo había pedido se los comió. Desgraciadamente esa vez tampoco llevábamos condones, y para colmo no me podía quedar ya que llegaría su mamá.

Tiempo después me la encontraba en el Messenger y le decía que nos viéramos, pero ella me decía que estaba depre que no quería salir, más que nada le dio cruda moral ya saben, como se sentía como puta y todo eso, y así durante varios días, hasta que yo si quería verla. Así que la fui a buscar, obviamente no me abría estuve tocando hasta que finalmente me abrió, con una mala cara me decía que, qué hacía ahí, que me dijo que no quería ver a nadie, y ya pues ya estaba ahí, así que me invitó a pasar. Estuvo de mala cara durante un rato, hasta que con bromas se le quitó y ya nos la estuvimos pasando bien, en una de esas la empecé a besar, ¡y a fajar riquísimo! En fin me la empezó a chupar otra vez como solo ella lo sabe hacer, recorriendo todo el tronco hasta la garganta, y yo sobándole sus tetas tan ricas. Así que también le comencé a chupar su concha tan rica como siempre y mojada, pero ya no quería postergar más el tiempo, así que me desnudé me puse un condón, le agarré las piernas y las puse en mis hombros y se la metí suavecito hasta que topara con pared, empecé a bombearla más duro y ella sacaba gemidos bien ricos y me decía dame más duro, así estuvimos hasta que ya estaba a punto de venirme en que me detuve. La puse de perrito se la metí toda y a darle más duro, y que rico sentía al jalar todo su culote hacia mi verga hasta que ya no aguantaba y ya me iba a venir, me salí de ella y le eché en su espalda toda mi lechita, que rico.

Lo curioso fue que el condón se le había quedado dentro, así que me vine afuera. Y ella se sacó el condón, seguía caliente, pero iba recibir visitas así que me tuve que ir.

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Tequila

Escrito en Jovencitas por Relatos Eroticos el Domingo 6 Agosto 2006 a las 9:59 am

Soy una chica de 20 años y lo que les voy a relatar sucedió hace dos años, es una historia verídica la cual guardo con mucho sentimiento. Mi amiga Carolina recién cumplía sus 18 años y fuimos a celebrarlo a un bar de moda… allí se encontraba un chico muy atractivo que de inmediato me llamó la atención resultó que era conocido de Carolina así que la convencí para que me lo presentara, dicho y hecho, el nombre de aquél adonis era Hugo, un chico de 32 años y muy atractivo, era moreno, pero corto café oscuro bien peinado, ojos cafés oscuros muy atentos, boca muy carnosa y sugestiva, un pecho de todo un nadador, y unas piernas que cualquier atleta quisiera tener.

Bueno, a los treinta minutos de estar en el bar, nos pusimos a bailar, Hugo de inmediato se percató de que me había atraído por lo que cuando bailábamos lo hacía muy pegado a mi cuerpo tratando siempre de rozar mis pechos y tocar algo, yo porque lo recién había conocido pues lo ponía en su lugar y lo hacía retroceder los pasos que había dado. Luego le manifesté que estaba cansada y que necesitaba tomar algo así que nos acercamos a la barra yo pedí una copa de vino y él pidió un tequila, luego me preguntó si yo sabía lo que era un tequila shot, yo le dije que no estaba muy segura así que sin yo darme cuenta tomó un limón lo rozó en mi cuello y luego me echó sal, en cosa de segundos tomó de un solo trago el tequila y me chupó el cuello cabal donde me había untado de limón y sal. Lo que recién había hecho Hugo me excitó mucho y lo que siguió fueron muchos besos, de esos de pasión y lujuria en donde nuestras lenguas se enredaban la una con la otra.

En medio de aquél idilio de lujuria, mi amiga Carolina se acercó a mí y me dijo que Hugo era un experto casanova así que me recomendó tener cuidado y llevar las cosas despacio que si no yo me iba a terminar enredando con Hugo en la cama. Traté juro que traté de hacer caso a mi amiga pero los encantos de Hugo por falsos y mal intencionados que fueran pudieron sobre los buenos consejos de mi amiga, así que pedimos dos tequilas mas y los tomamos al estilo body shot, mientras él ya era un experto yo lo convertí a él en mi experimento, le regué todo el zumo de limón en el cuello y rápido le eché la sal, tomé el tequila rápido ¡porque ya no soportaba el deseo de lamer su cuello! así lo hice, chupé todo el zumo de limón y más que cuando me apoyé accidentalmente en el superior de sus piernas pude sentir como su verga estaba dura a lo cual en ese momento no presté la atención que se merecía. Después de unos cinco o seis tequilas el alcohol subió rápido a mi cabeza y fui yo ahora la que sacó a Hugo a bailar, bailé como nunca y él estaba fascinado, lo sabía por su mirada. No pasó mucho tiempo cuando Hugo hizo la sugerencia de que fuéramos a su apartamento, yo le pregunté que qué íbamos a hacer y él contestó que íbamos a seguir bailando y tomando tequila. Yo sabía que lo que quería era ponerme mareada para seguir jugueteando conmigo.

Encontré a mi amiga Carolina y le dije que iba a ir con Hugo a tomar un poco de aire y ella me dijo que lo único que quería él era cogerme lo que me llamó mucho la atención porque en ese momento era exactamente lo que yo quería, estaba súper caliente y quería estar con Hugo. En el auto, Hugo no dejaba de verme y con su mano empezó a meter su mano bajo mi vestido, yo sólo cerré los ojos y me dejé llevar, ¡es increíble lo caliente que te pone el tequila! Poco a poco iba subiendo por mis piernas hasta que llegó a mi conchita, estaba mojadísima y me dijo:

- Estás excitada ¿No?.

Yo respondí que sí, entonces él me dijo que pronto me haría sentir bien e ¡iba a calmar mis ansias!.

Por fin llegamos al apartamento yo estaba muy mareada pero consciente de lo que quería y yo lo quería a él. Mientras íbamos en el ascensor yo me iba topando con las paredes así que él me sostenía y me tomaba en sus brazos y me besaba y me lamía, eso sólo me ponía más caliente. Sólo entramos al living y me quitó la blusa yo le arranqué su camisa y empezaba a gemir de los deseos que tenía de llevarme a su cama, íbamos como locos camino a la alcoba y en el camino íbamos tirando tiras de ropa hasta que cuando llegamos a la cama estábamos completamente desnudos. Hugo empezó a chupar mis pezones con una fuerza que lo único que provocaba en mí era gritar pero él no me dejó porque me dijo que había muchos inquilinos que eran quejosos, así que lo único que pude hacer fue gemir, gemir y gemir como loca, eso lo excitaba más a él, luego cuando él iba bajando por mi vientre besándolo, le dije que era virgen él de una reacción paró y me dijo que lo iba a hacer especial e inolvidable entonces.

Me tomó con sus fornidos brazos y me alzó a modo de quedar bien tendida en la cama con la cabeza en la almohada, Hugo tomó mis piernas y las abrió luego bajó a mi vagina y la contempló por un rato y empezó a sobarla con sus dedos, mientras hacía eso me besaba el interior de mis muslos, yo sentía que ya no podía más tenía que tener algo adentro de mí, sentía cómo mi hoyito se abría y cerraba deseosa de que Hugo me cogiera. Hugo siguió abajo de mí y acercó su cara a mi vagina y se encontró con un erecto clítoris lo cual siguió aumentando con una lamida que por poco y me vengo en su boca, yo de los deseos me movía como loca en la cama pero él ni por un segundo se separó de mi clítoris, luego dejó de lamerme y me dio un beso untado del líquido de mi vagina en mi boca.

Yo le decía a Hugo tonterías como que lo quería y que tenía miedo, cosas que seguramente él no le prestaba la mínima atención ya que estaba sumergido haciendo lo suyo. Luego se acercó a mí y me dijo que si estaba lista, yo le dije que sí que estaba lista desde que habíamos dejado el bar así que puso su grande y erecta verga en mi clítoris, con su mano hacía que su verga rodeara a mi clítoris lo que me hacía gemir más, él estaba ya listo y me dijo:

- Aquí voy.

Metió su gran verga en mi hoyito chiquito que se contraía cada vez que él intentaba metérmela así que tomó la decisión y la metió de un sólo, ¡Aayyyy! sentí como esa gran verga me penetraba y a decir verdad me dolió de puta madre pero no grité sólo le dije entre pujidos y gemidos que me dolía y sobre todo me ardía como si estuviera echando sal en una herida, sólo me dijo que era porque estaba sangrando porque había roto mi himen.

A Hugo el hecho que me doliera no le importó porque estaba en su mundo metido en mí, él la estaba gozando ya que mi vagina se contraía cada vez que él empujaba más, sus huevos llegaron a tocar los pelitos de mi conchita lo que me indicaba que estaba más que adentro mío, después de que sacaba su verga una y otra vez, volvía a penetrarme más duro, eso me gustó entonces fue cuando yo le dije:

- ¡Házmelo duro, lo quiero duro! - me gustaba realmente cuando su verga topaba con mi concha y ¡me gustaba que él no parara por nada y lo hiciera fuerte!

- Te voy a coger hasta por las orejas - me dijo Hugo

- Pero hazlo duro que me gusta así, así como lo estás haciendo - le dije

La cosa tomó otro ángulo cuando Hugo empezó a tomar mis pechos muy duro, los apretaba con una sola mano y me dolía, pero me gustaba. Hugo me dijo

- Te gusta duro ¿verdad?, pues te voy a coger hasta que no puedas ni caminar.

Eso me excitó mucho más. Fuertemente Hugo sacó su verga de mi vagina y me dió la vuelta, tomó mi pelo largo que me llegaba a la espalda y lo empezó a jalar, a mí me dolía pero me gustaba, luego me dijo que me iba a meter su verga en mi culo, yo le dije que lo hiciera duro y fuerte de un sólo, él trató de penetrarme pero no pudo porque no estaba lo suficientemente lubricado así que me dijo que le tenía que mamar la verga para lubricarla, yo le dije que no sabía así que sólo puso mi cara en frente de su verga y me dijo que abriera la boca, yo le hice caso, me quedé inmóvil y abrí mi boca, él entonces penetró mi boca como si se tratara de mi vagina y entonces empezó a empujar mi cabeza en contra de su verga la que no me cabía toda en la boca. En una de esas la metió tan profundo que me dio náusea así que la sacó de inmediato, al mismo tiempo me di vuelta y le dije que me la metiera por detrás, sin perder tiempo me metió la verga de una sola vez, no les cuento cuánto me dolió pero me excitaba que lo hiciera duro y fuerte como yo le decía, mientras me penetraba por detrás me daba de nalgadas y pujaba y gemía, pujaba y gemía. Hugo me dijo que quería venirse en mí así que me tomó de la cintura y me dijo que pusiera mi cabeza en la almohada y que dejara mi culo bien parado, él se paró sin sacar su verga de mi ano y siguió penetrándome hasta que terminó en mi culo, sacó tanto semen que sentí cómo se corría entre la raya de mi culo. Me dijo rápidamente que le chupara la verga para sacar lo último de su semen y quería que me lo tragara así que seguí al pie de la letra sus deseos, ¡me tragué todo!.

Nos quedamos tendidos en la cama cuando Hugo se levantó y fué a la cocina, cuando regresó a la alcoba traía con él una botella de tequila, la abrió y dejó correr un poco en mi conchita y me empezó a dar una lamida que me vine de nuevo en su cara, fue maravilloso, luego dejo caer un poco de tequila en su verga y yo la chupé como si se tratara de otro tequila shot.

A media madrugada yo tenía que irme pero al tratar de levantarme me dolía todo mi cuerpo en especial mi culo, cuando Hugo me vió me dijo:

- Si quieres te arreglo para que puedas volver a caminar bien - y sonrió.

Fue maravilloso pero sobre todo súper intenso y duro y fuerte, ¡como a mi me gustó!.

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Como perdí la virginidad

Escrito en Jovencitas por Relatos Eroticos el Miércoles 19 Julio 2006 a las 7:20 pm

En primer lugar, decir que me llamo Vanessa, tengo 20 años y vivo en Madrid (España). En cuanto a mi físico, mido apenas 1,60 metros, soy delgada, de pechos grandes y culo demasiado pequeño. Tengo el pelo largo, liso y de colores variables (vamos, que me tiño a menudo…), aunque en la historia que relato lo tenía aún castaño claro. Mi piel es clara, incluso con alguna peca, ojos verdes y cara bastante redondita.

Lo que me dispongo a contar ocurrió hace cinco años, cuando contaba yo con quince añitos tan sólo. Me había criado en una familia de nivel económico medio-alto, yendo a colegio de pago y eso, por lo que era aún un poco mema e inocente, y ni que decir tiene, que aún sin estrenar. El caso es que saliendo por ahí con mis amigas conocí a un tipo de unos veinte años, con coche y bien parecido, que se interesó en mi, y fruto de mi inocencia, quedé prendada de tal muchacho mayor que yo y tan guapo… Así pues, al fin de semana siguiente, le volví a ver, y me pidió el número de móvil, para ponernos en contacto. A partir de entonces las cosas se precipitaron, empezamos a mandarnos mensajitos, quedábamos de vez en cuando, y yo cada vez estaba más enamorada. De esta forma, llegó un día en que me llevó en su coche a un descampado, según sus palabras, para estar más tranquilos. Comenzamos a besarnos y demás, como habíamos hecho en múltiples ocasiones. Él tocaba mi culito y yo el suyo, como siempre, sobándonos cuanto podíamos, hasta que algo cambió en la rutina, él dirigió su mano hacia mi tripa y la deslizó hacia abajo, llegando al botón de mi pantalón, cn intención de desabrocharlo. En principio no supe como reaccionar, extrañada, hasta que ví lo que trataba de hacer, entonces le dije que no, que no quería perder la flor (sí, lo dije así) todavía. Sin embargo, él respondió con serenidad, mirándome con dulzura a los ojos, y me dijo: “¿no me quieres?”, permanecí en silencio, sin saber qué responder, “porque no hago esto con cualquiera, lo intento contigo porque te quiero y estoy seguro de lo que siento, pero si tu no lo estás, entonces vámonos a…” en ese momento le interrumpí, pues había caido en su treta, y me había dejado camelar, respondiendo “Yo también te quiero, y estoy segura, asi que sigamos…”. Él sonrió y me besó apasionadamente. Continuamos donde lo habíamos dejado, me desabrochó el pantalón y me lo quité como pude. Entonces él comenzó a desabrocharse su pantalón y llevó mi mano hacia su pene, bajo sus slips. En principio me resistí, pero finalmente accedí y lo toqué y acaricié un poco. Él correspondió acariciando mi vagina bajo el tanga, y entonces dirigió mi cabeza hacia abajo, ahí si que me resistí. No podía hacerlo, me daba asco chupar el lugar por donde él orinaba, y así se lo hice saber. Reaccionó bien, y me dijo que no pasaba nada. Seguimos con besos, roces y caricias…

Unos instantes después, echó mi asiento para atrás, y me recostó, al tiempo que me quitaba la camisa, después el sostén y comenzaba a chuparme los pechos. Yo estaba nerviosa, pero también excitada y contenta. Ya estábamos casi desnudos, él con sus calzoncillos y yo con mi tanga, únicamente. Entonces él comenzó a deslizar hacia abajo mi tanga, y tras sacar su pene de sus calzoncillos, comenzó a introducirlo en mi vagina. Lo hizo despacio, pues a pesar de la lubricación natural, pues había soltado ya algo de flujo, mi nerviosismo complicaba la operación. El caso es que tras unos segundos de incertidumbre por mi parte, sentí algo de dolor, y después algo más (depués dime cuenta que había sangrado, pero en ese momento no me iba a fijar en ello). Grité como en las películas, un gemido, y comprendí que no eran exageraciones, sino que efectivamente lo que se comentaba habitualmente tenía lugar. Juanjo, que así se llamaba él, me dijo “tranquila, ya está dentro”, y entonces, al tiempo que me cogía con sus brazos, tumbado sobre mi, comenzó a menear su cadera, hacia arriba y hacia abajo, sintiendo yo como su pene, que me pareció enorme, se introducía hasta lo más hondo de mi para salir después, y volver a entrar poco después. Este movimiento se repitió muchas veces, y creo que fue ahí donde sentí el primer orgasmo de mi vida.

Pero esto no fue todo, una vez el hubo sacado su pene fuera de mi, echó el líquido sobre sus manos y comenzó a estenderlo sobre mis pechos. Yo, en ese momento, ya no tenía escrúpulos ninguno, sino que más bien estaba encantada. Él se movió a duras penas en el coche, y se dio la vuelta, comenzando a acariciar mi recien desvirgada vagina, así como el ano y la zona circundante. Poco después, sentí pasar su lengua por esa misma parte, así como introducir sus dedos en cuantos orificios tenía yo, sintiendo de nuevo ese placer tan… tan… único e indescriptible. Así, presa de la excitación, decidí que se hacía necesario corresponder a Juanjo por todo el placer que me estaba proporcionando, por lo que sin aviso previo, llevé mi mano hacia sus genitales. Acaricié todo cuanto pude, una y otra vez, y acerqué a dicha parte mi boca, mientras aún sentía la lengua de él en mi clítorix, entonces, tras besarle barriga, testículos y el pene, finalmente me decidí y pegué una lengüetada al pene. Aquello sabía extraño, ni bien ni mal para aquel momento, simplemente distinto a como lo imaginaba. Así seguí, cada vez más confiada, chupando e inundando de saliva toda la zona, hasta que llegué al glande, y decidí introducirlo en mi boca. Al principio sólo fue un poco, para no tardar en sacarlo, pero sin que Juanjo dijera una sola palabra, volví a introducir el pene en mi boca un poco más, lo metí y lo saqué otra vez, y otra, hasta que por fin noté como si rozase mi campanilla, pero no paré, en ese momento mi objetivo era que él lo pasara tan bien como yo lo hacía mientras me corría ante su mamada de vagina. Así seguí, jugueteando con su pene, como si lo hubiera hecho mil veces antes, hasta que fui sorprendida de nuevo, pues algo salió de aquel aparato. El pene me escupió en toda mi cara, manchando ojos, nariz y dientes. Fue en ese momento cuando volví a la realidad y al observar lo que estaba a mi alrededor quedé petrificada, y Juanjo también.

Paramos al instante y nos vestimos corriendo. Fuera del coche, asomado a la ventanilla, se encontraba un hombre con cara de alucinado, era un hombre de mi calle de unos treinta años, y lo reconocí al instante, él a mi también, y por lo que supe después le excité a más no poder… pero esa es otra historia que ya contaré en otro momento. El caso es que Juanjo y yo nos fuimos de allí, llenos de vergüenza, al menos yo, porque cuando en el coche le dije “¿qué se habrá pensado de mi?”, él me tranquilizó diciendo, “pues probablemente nada, pues la chica que le esperaba en su coche parecía dispuesta a hacer lo mismo por él que tú por mi…”

Sexo en las aulas

Escrito en Jovencitas por Relatos Eroticos el Martes 30 Mayo 2006 a las 4:01 pm

Hola me llamo Noelia, tengo 19 años y os voy a contar lo que me pasó un día mientras estaba en clase del instituto.

Soy una chica de 19 años, soy guapilla de cara, morena, pelo largo y rizado, 1,70, delgadita, culito redondito, 90 de pecho, y a decir verdad la mayoría de los chicos de clase habían intentado algo conmigo. Os voy a contar como iba vestida ya que juega un papel importante en mi relato, ese día llevaba unos pantalones rojos de licra muy ajustados, un tanguita rojo a juego, un top ajustado de color blanco que dejaba mis hombros al descubierto y marcaba mis pechos y un sujetador azul celeste muy sexy.

Todo comenzó un día igual de aburrido que todos, estando yo en el instituto y a punto de comenzar la clase, y como acostumbro me senté en la última fila donde normalmente nos sentamos el grupo de amigos, pero ese día todos mis amigos y amigas por diversas circunstancias, no asistieron a clase. Me puse al final de la fila de mesas, pero a mi lado se sentó un compañero de clase, Marcos, con el que no tenía mucha relación, y que es el típico graciosillo de clase, la verdad es que me atraía de una forma especial, ya que era uno de los chicos que no me habían propuesto nada, y que además tenia novia, lo que le hacia mas atractivo a mis ojos

La clase transcurría normalmente hasta que este chico me escribió en la mesa un mensaje, en el que me preguntaba que si me apetecía jugar con él, yo en un principio no sabia a que se refería, pero no se porque razón le conteste que s,í ya que la clase estaba siendo tan aburrida como de costumbre. A continuación me empezó a escribir cosas algo subidas de tono, como por ejemplo que tenía ganas de tocarme los pechitos, que quería meterme su poya por mi chochete, o que iba a hacer que me corriese de placer. Yo decidí seguirle el juego, pensando que estaba de broma, y le contesté que por que no empezaba allí mismo, entonces me preguntó que si me podía poner la mano en mi pierna, yo pensando que no iba a hacerme nada le conteste que sí, e inmediatamente colocó su mano sobre mi rodilla.

En un principio me sorprendió un poco, pero poco a poco empecé a descubrir su juego. Tras un rato con la mano sobre mi rodilla empezó a acariciarme lentamente la pierna, en un principio no me excitaba, y le pregunté que si era así como iba a hacer que me corriese además debió de notar que me aburría un poco, entonces empezó a acariciar mis muslos de forma más intensa, iba acercándose poco a poco a mi entrepierna, y según se iba acercando mi excitación aumentaba, estaba empezando a humedecerse mi vagina, lo que me preocupaba un poco, ya que de seguir así la humedad llegaría hasta mi pantalón. Mientras tanto la clase continuaba

Acariciaba ya de forma intensa el interior de mis muslos con sus grandes manos, entonces decidí actuar, y viendo que su paquete iba aumentando de tamaño coloqué mi mano sobre su poya, a lo que me respondió con una sonrisa picaruela, a continuación puso su mano sobre mi rajita por encima del pantalón, presionaba con sus dedos y los meneaba rítmicamente sobre mi vagina caliente, ya estaba a 1000 pero todavía quedaba lo mejor.

Estaba tan excitada que se me había olvidado donde estaba, madre mía, no me creía lo que me estaba pasando, él seguía tocándome mi xoxete y yo sobándole su poya por encima del pantalón, hasta que pasados unos segundos paró, yo pensé que se había cansado, al mirarle pude ver que lo que le había detenido era mi tanguita rojo que se dejaba ver, notaba como se estaba excitando, lo que se reflejaba en el tamaño de su poya. Pero la sorpresa me la llevé yo cuando noté como su mano volvía a aproximarse a mi rajita y seguidamente comenzó a desabrocharme los botones de mi pantalón, me desabrochó hasta el último botón, lo suficiente para que se quedara al descubierto mi tanguita rojo, puso su mano sobre mi tanga palpando hasta que encontró mi rajita, pude notar en su gesto una sonrisa al descubrir la mancha húmeda de mi tanga, entonces lo apartó con su mano, se chupó el dedo y empezó a acariciarme el clítoris, pronto se me empezó a humedecer, todavía mas de lo que estaba, mi xoxo, lo que hizo que él me introdujera sus dedos, empezó con un ritmo suave y transcurrido un tiempo intensificó el ritmo, estaba ya tan excitada y caliente que no pude evitar que se me escapara un pequeño gemido alertando a toda la clase y al profesor, lo que hizo que este me preguntara que si me encontraba bien, Marcos le dijo al profesor que me encontraba mal, y este me dio permiso para salir de clase lo que él aprovechó para acompañarme fuera.

Ya fuera decidimos ir al baño, allí me quito los pantalones y el tanga, me sentó encima del lavabo, me abrió de piernas y empezó a darme lametazos en mi xoxo, nunca me habian chupado mi rajita, y menos de aquella forma, podia sentir como su suave lengua recorría mi vagina, especialmente centrándose en mi clítoris, el cual estaba muy hinchado continuó hasta que alcancé mi primer orgasmo, el cual llegó acompañado de unos flujos que el saboreaba como si fuera el mas rico manjar. A continuación me desnudó completamente, y me empezó a acariciarme las tetas y a chupar con delicadeza mis pezones pequeños y rosaditos que estaban bien duritos, entonces decidí pasar a la acción, le bajé los pantalones y empecé a mamarsela en agradecimiento por haberme hecho mas amena la clase, me llevé una agradable sorpresa al ver su enorme poya, se la mamaba con placer, entre mamada y mamada metía su poya entre mis tetas, su poya estaba hinchadísima, por lo que su corrida era inminente, finalmente se corrió en mi boca, jamás había visto una corrida así, mi boca no era capaz de abarcar tanto semen, pero conseguí tragármelo todo como una buena chica, me levanté con la intención de terminar esta experiencia, pero todavía no estaba satisfecho, me tumbó en el suelo, abrió mis piernas y comenzó a penetrarme, al principio me dolió un poco, ya que su poya era enorme, pero luego disfruté como nunca antes lo había hecho, era increíble tenia un aguante espectacular, antes de correrse me levanto, me arrinconó contra la pared y me la metió por mi culete, la primera embestida fue un dolor intenso, pero poco a poco el dolor derivó en mi segundo orgasmo en apenas 15 minutos, él antes de correrse saco su poya de mi culo y se corrió sobre mis tetas, posteriormente me las chupó para limpiarlas. Cuando terminamos nos pusimos la ropa, y me comentó que si me aburría en otra clase que me pusiera a su lado, pero hasta hoy no he tenido otra oportunidad de repetir esta experiencia realmente satisfactoria.

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