En el cine (lesbico)

Escrito en Lesbianas por Relatos Eroticos el Jueves 9 Noviembre 2006 a las 4:35 pm

Mi nombre es Maria Eugenia soy una mujer divorciada de 34 años de buen ver que en una ocasión me sentía fatal así que decidí tomarme el día , me bañe y me vestí usando una falda larga cruzada pantaleta de organza ( transparente) y un top y me fui a ver una película que tenias ganas hace tiempo de verla casi no había nadie en la sala así que me fui hasta arriba para estar a mis anchas pues me gusta sentarme de lado dando la espalda a la gente y como era de esos cines que le puedes quitar los antebrazos tuve dos lugares para mi sola, estaba absorta en la película cuando vi a una mujer de unos 40 años acercarse a dos lugares de donde yo estaba sentada, en esos días me sentía frágil y con ganas de estar con alguien que también era el día de mi ovulación.
De pronto sentí la cercanía de la dama a un lugar de mí postrando su mano en mis tobillos y como de rayo mi piel se erizo haciendo que recogiera mis piernas ella se acerco mas poniendo de nueva cuenta sus dedos en mis pies yo en ese momento no sabia si gritar o levantarme cuando de pronto se puso a mi lado y con uno de sus dedos lo puso sobre mi boca como diciendo silencio, tomándome por la cintura para que me volteara mas en un dos por tres había puesto aun lado la parte de mi falda dejando descubiertas mis nalgas las cuales empezó a acariciar por encima de mis pantaletas hacia arriba y hacia abajo por todos los contornos estrujando cada nalga y de ves en cuando tratando de posicionar sus caricias en mi entrepierna obligándome a mantener las piernas cerradas al cabo de un rato metió sus manos por entre mis nalgas haciendo que su mano quedara entre mis piernas y sus dedo pulgar a la altura de mi clítoris y me dijo que cruzara las piernas y apretara su mano mientras ella la movía lo que casi logra que casi obtuviera un orgasmo, saco su mano e hizo que me sentara de lado de nuevo con las piernas juntas; ella con su mano levanto una de mis piernas para que la apoyara sobre el respaldo del asiento de enfrente tocando de nueva cuenta mi pantaleta de pronto introdujo uno de sus dedos dentro de mi ropa intima recorriendo la longitud de mi vagina y sintiendo mi bello pubíco, así como empezó con un dedo jalo a un lado mi pantaleta para poder explorar a su gusto mis labios mayores y menores y metiendo y sacando su dedo por dentro de mi cosa que hace mucho no sentía desde mi divorcio, fue incrementado la intensidad de sus movimientos e introdujo en mi hasta tres dedos hasta que lograra por fin con el tan anhelado clímax que me hizo convulsionar y todos mis músculos se tensaran, saco sus dedos húmedos de mis jugos vaginales los cuales le habían empapado su mano y mi pantaleta, entonces hizo que abriera la boca y le chupara el dedo más grande de su mano derecha en mi boca yo obedecí diciéndome que probara el mas rico elixir que la mujer ha creado al principio me di asco pero en el estado en el que me encontraba; mejor lo saboree por unos instantes y me hizo que me recargara de lado sobre sus piernas dejando expuesto a su antojo mi
trasero poniendo de nuevo ahora sus dos manos sobre mis nalgas y me dijo que separara las piernas, mientras ella ponía su abrigo por debajo de mi vientre haciendo que levantara mas mi torso volviendo a introducir su dedo mas grande dentro de mi dando círculos y volviendo a sacarlo lleno de humedad sin imaginarme que es lo que iba a hacer, tomo una de mis nalgas separándola cuando sentí que algo húmedo y rígido en mi ano tratando de introducirse en él. Debido a la lubricación, el dedo entro completamente haciéndome reaccionar con un ligero dolor, yo trate de tomarle de la mano sin que hubiera podido hacer algo por lo cual ella dijo “Te estas portando como chiquilla” sin retirar su dedo inicio un movimiento circular explorando mi cavidad anal y que me hacia sentir algo que nunca había experimentado y me llenaba de placer el cual no puedo explicar con palabras ya que la excitación por la nueva experiencia de sentir un objeto extraño dentro de mi ano haciéndome gemir y tratando de no hacer ruidos que nos pudieran delatar, cuando sacó su dedo de ahí sentí como si mi ano estuviera distendido pero con una necesidad de sentirlo otra vez dentro de mí,
La película estaba a punto de acabar cuando ella hizo que me sentara y mientras me arreglaba se paro y se salió de la sala sin decir palabra fue cuando me di cuenta de lo que había hecho y experimentado ya que yo hablaba mal de la lesbianas y mujeres bisexuales y que ahora comprendo y que no me arrepiento aunque no se en que categoría me encuentro yo.

Relatos Porno

Dos desconocidas en el sauna

Escrito en Lesbianas por Relatos Eroticos el Viernes 3 Noviembre 2006 a las 4:25 pm

Hola, espero me recuerden, soy Dany, la chica del aeropuerto y las fantasías policiales. Lo que les voy a contar hoy es algo que me paso muy recientemente, para ser mas exactos, ayer.
Era domingo, uno de esos días en los que no se decide ni el sol a brillar, ni la lluvia a caer. Me sentía un poco cansada de estar toda la mañana en la cama y decidí ir al gimnasio ya que era temprano aun y podría hacer algunos largos y usar la sauna por un rato. Antes de entrar ese pequeño diablillo que todos poseemos, me hizo marcar el numero de mi chica y le comente que estaba en el casillero y que usaría la sauna pero que deseaba pudiera estar ahí conmigo, ya que habían algunos lugares a los que no podría alcanzar a ponerme yo sola la miel que usaría para humectar mi piel.
Pude escuchar como suspiraba al imaginar mi cuerpo bañado en ese liquido espeso y ambarino. La corte y le dije que la llamaría tan pronto saliera. Al entrar fui recibida por la mirada de dos chicas que se encontraban allí también y que para mi deleite se veían bastante interesadas la una en la otra. Por lo que me sentí en confianza y me quite la toalla que apenas me cubría y les pedí que si podían frotar un poco de miel en mi espalda. No sé quien me toco primero, lo único que se fue que sentí como unos dedos tibios y largos hacían zig-zag por mi espalda. Fue un toque rápido y casual, que sirvió su objetivo, pero que me dejo la espalda encendida y la imaginación desbordada. Amo profundamente a mi chica, por lo que no me paso por la mente él serle infiel, aunque la carne traicionera me lanzara dardos de interés al ver como las chicas frente a mi se tocaban delicadamente por las piernas.
Las vi entrelazarse en ese abrazo que tanto promete y pude ver como sus lenguas entraban y salían de la boca de cada una al besarse como si en ello se les fuera la vida. Una de ellas morena, con unas piernas geniales y la otra en contraste más blanda y blanca, me trajo a la mente los sorbetes de chocolate y vainilla al ver como las dos desaparecían en brazos de la otra. La morena parecía tomar el control y la vi sostener la cabeza de su pareja mientras enterraba sus dedos en sus cabellos húmedos y le alaba la cabeza hacia atrás para poder saborear mejor su cuello y seguir bajando hasta el huequito en su garganta, donde serpenteo con su lengua y bebió la mezcla a sudor y frutilla que parecía exhalar.
Yo me retorcía incomoda en el rincón al que había ido a parar, no queriendo interrumpir tanta perfección y a la vez sintiéndome intrusa de su momento. Para ese momento la otra chica que si mal no escuche se llamaba Laura (la morena se llamaba Silvia), se había recostado sobre el asiento y anidada entre sus piernas a Silvia, mientras apretaba sus nalgas con una mano y con la otra torturaba un pezón oscuro que parecía a punto de estallar. Yo creo que deje de respirar en el momento que las vi friccionar la una contra la otra, subiendo una encima de la otra, como si lucharan por llegar primero a alguna cima lejana. Silvia se sostenía con las manos a ambos lados de la cabeza de Laura y laura atrapaba entre sus labios uno de los pezones más puntiagudos que yo hubiera visto.
En cierto momento pude ver como aquel contacto les fue insuficiente y pude escuchar ese sonido peculiar de piel, sudor y secreciones cuando Silvia se restregaba contra Laura y bajaba para morder todo a su alrededor, parecía que estaba en todas partes, Laura movía la cabeza hacia los lados y tocaba ya la cintura, los hombros y ya la cabeza de Silvia mientras esta seguía bajando. Las palabras que susurraba eran sustituidas por quejidos que iban subiendo de tono. Y yo para ese momento me levante suavemente y pase el seguro de la puerta, no quería que nadie interrumpiera ese espectáculo del cual yo era espectadora gratuita. Para ese momento Las dos abrieron los ojos y miraron en mi dirección y vi como una de las manos de Laura soltaban a Laura y me pedía que me acercara, intentando atrapar mis piernas. No pudo, puesto que mi piel resbalaba por el sudor que se había multiplicado ya en mi cuerpo. La semi ignore y me senté frente a ellas, mientras abría mis piernas y comenzaba a tocarme los pezones, el derecho que es mi favorito y jugaba con la entrada de mi conchita.
Resbalaba mis dedos por mis sedosos labios superiores, lubricados con mi sudor y la miel, y seguía bajando, y al hacerlo me llenaba los dedos con mis jugos y sin poder controlarme y mirar como Silvia llegaba a la conchita de Laura y movía la cabeza de izq. a derecha separando los labios superiores mientras los chupaba delicadamente, yo me llevaba mis dedos a los labios para probar mi propio tesoro agridulce.
Mientras lo hacia notaba como Silvia seguía mis movimientos atentamente con sus ojos y imprimía mas rapidez y fuerza a sus movimientos mientras me dejaba notar el grosor y largo de su lengua que parecía abarcar toda la concha de Laura. Y me hacia preguntar si podría copar la mía de la misma manera. Laura se movía ondulantemente debajo de la lengua y las manos de Silvia que la sostenían por las caderas y subían para pellizcar sus pechos. Laura sostenía ya fuertemente la cabeza de Silvia, impidiendo que esta pudiera mirar lo que yo hacia para ese momento. Mientras me pellizcaba los pezones, y con mis dedos mojados ya de saliva, ya de miel derretida, sudor y jugos vaginales, remontaba un concierto de espirales sobre mi clítoris ya inflamado y durito… Para ese momento los quejidos de Laura se mezclaban con los míos, ya que estaba tan excitada que no tendría que esperar mucho para lograr un clímax explosivo, repiqueteando en mis oídos y mis labios el nombre de mi chica a quien llamaba a la distancia. Pude sentir los temblores internos y las contracciones más fuertes de mi vagína al descargarse sobre mis dedos y esa corriente eléctrica que te sacude por la espina dorsal y te hace sentir gigante y entre carnes prestadas. Rápidamente abrí los ojos recordando donde me encontraba y viendo como mis quejidos habían sofocado los de Laura y esta aun con una mano sobre la cabeza de Silvia y entornados sus ojos, se sucedía en otro glorioso y sucesivo orgasmo.
Para entonces me levante y recogí mis pocas pertenencias, me ate como pude la toalla alrededor, saliendo apresurada. Llegue nuevamente a los casilleros y busque sofocada mi celular. Por un lado me sentía nerviosa y hasta mal por haber tenido un orgasmo frente a dos desconocidas de las que sabia los nombres por sus demostraciones de placer mutuas, y por el otro seguía sintiendo esa necesidad incontrolable de seguir tocándome, pero esta vez junto a la mujer que sabia complacerme. La llame como para asegurarme que si existía y al escuchar su voz, le susurre cuanto la deseaba y le pedí que no abandonara su casa porque la iba a llamar tan pronto llegara a mi casa.

Relatos porno

Chat lesbico caliente

Escrito en Lesbianas por Relatos Eroticos el Miércoles 1 Noviembre 2006 a las 4:14 pm

Hola, antes de nada me presentare. Mi nombre es Eva y soy de Zaragoza.
Soy madre de una campeona preciosa de 6 añazos y estoy felizmente casada desde hace 12 años. Tengo 43 añitos y estoy muy bien conservada. Lo que quiere decir que soy una chica normal y corriente que tiene su trabajo, que es sagrado y a su familia que es mas sagrada todavía.
Llevo un tiempo entrando en un chat donde ha conocido bastante gente interesante, ya sabéis unos mas , otro menos…. pero asi son los chat.
Hace unos días entre por casualidad en un chat de cine. A mi el cine no me apasiona, pero pensé en encontrar a personas cultas aquí.
Hablaban de pelis que ni siquiera había oído nombrar, pero yo intentaba seguir el rollo de la manera que fuera.
A la media hora de estar en el general me abrió un privado un nick que era Florsalvaje. Como sabréis casi todos los nick nunca se corresponden con lo que hay detrás de ellos, pero en este caso si que lo hizo y veréis porque. Copie en el portapapeles de mi ordenador la conversación y la he copiado aquí para que la disfrutéis todos/as los que leéis la pagina de relatos de Marqueze.
Florsalvaje.- Buenas tardes. Molesto?
ZRG.- No, claro que no. Hace un ratito que he entrado y estaba leyendo mas que interviniendo. El cine no es mi fuerte.
F.- Bueno, el mío tampoco, lo que pasa es que estoy harta de que me entren subnormales a preguntarme el color de mis bragas.
Z.- Jajajajajajaja, es cierto, a mi también me pasa.
F.- De donde eres?
Z.- De Zaragoza
F.- Bonita ciudad. Yo soy de Barcelona pero viajo mucho por trabajo. Cada día en un sitio y ya estoy un poco hasta las narices.
Z.- Entiendo, es normal y mas si tienes niños
F.- si, tengo un enano de 8 años. Tu tienes niños?
Z.- Si, una niña de 6 años también. Es una preciosidad de niña.
F.- Mira que guay, ya tenemos las parejita. Te imaginas que fuéramos consuegras?
Z.- Jajajajajajajajaja, seria muy fuerte, pero para eso aun queda mucho tiempo, y mas ahora que tardan tanto en irse de casa.
F.- Pues si, jajajajaj. Estas casada, separada…….
Z.- Estoy felizmente casada con un buen tipo y muy enamorada.
F.- Mira, yo también.
Z.- Lo bueno, entonces veo que abunda.
F.- Si, ya veo que si. Que tal te trata en la cama? Eres feliz con el sexo?
Z.- La verdad es que mucho. Sabe bien lo que hace y me encanta todo lo cachonda que sabe ponerme. A ti que tal te va?
F.- Pues a mi genial. Igual que a ti. Mi marido sabe como llevarme al cielo en la cama y yo también estoy bastante abierta a todo lo que el me propone. Hace tiempo que deje los cortes de lado y ahora me entrego a sus juegos porque me lo paso como una enana.
Z.- A si? y cuales son vuestros juegos preferidos?
F.- Pues de todo un poco. Recuerdo que al principio me daba vergüenza hacer algunas cosas, pero ahora…. me encanta disfrutar del sexo junto a el.
Z.- Siiiiii, mi marido también tiene mucha imaginación, mas que yo lo reconozco, pero también me hace poner cachonda perdida y yo cuando me pongo……
F.- Jajajajaja, creo que nos llevaremos bien. Me da la impresión de que somos igual de putas las dos.
Z.- Uffff… no me llames puta que me pongo cachonda enseguida.
F.- En serio? Te pasa lo que a mi entonces. Me encanta ser una puta para mi marido. Ser una autentica puta y guarra y vestirme de ello.
Z.- A mí también me gusta. No veas la cantidad de cosas que hacemos ahora y que nunca llegue a imaginar que seria capaz de hacer.
F.- A si? Cómo que?
Z.- Pues como que me gusta que mi marido meta su polla en mi culo, que me encantaría que un perro lamiera mi coño o que me pusiera tan cachonda que fuera capaz de tragarme el semen de mi chico.
F.- Uffff. A mí me gusta todo eso también. Y ver pelis porno con mi marido mientras el me lametea y me toquetea y lo que mas me pone es hacerle pipí.
Z.- A mí me encanta también que el se haga pis en mis tetas metidos en la bañera. Me vuelve loca sentir el calor de su pipí resbalando por todo mi cuerpo hasta llegar a mi chochito. Es una delicia. Y después ponerme de pie justo encima de el y mear su cara y su cuerpo y ver como con su lengüecita lameteaa todo lo que cae.
F.- Ni te imaginas como me estoy poniendo.
Z.- Yo también. Sabes, creo que eres tan puta como yo y tan guarra como yo.
F.- Siiii, y además me encanta serlo. Me gusta ser la mas puta de todas las mujeres para que mi marido no necesite saber lo que es una puta. Quiero ser la mejor puta y la mas guarra de todas.
Z.- Te vistes alguna vez de puta para el
F.- Muchas veces. Sé que los ligueros le ponen cachondo y yo los utilizo de vez en cuando.
Z.- Yo también, y los tangas super pequeños y transparentes.
F.- A mí los tanguitas me ponen muy cachonda. Como se meten en todos los sitios…. termino cachonda perdida.
Z.- A mí también me pasa eso. Oye? que es lo mas fuerte que has hecho con tu marido?
F.- Lo mas fuerte? Croe que una vez que fui a un sex shop con el.
Z.- Ufffff, cuéntamelo todo…. creo que necesito leer mas porque estoy mojadisima.
F.- Yo también lo estoy…. en estos momentos creo que hasta seria capaz de hacerte un trabajito en tu culo y en tu coñito.
Z.- Sabes? Siempre me ha dado morbo hacerlo con otra chica y además delante de mi marido, pero….. me da corte creo
F.- Eso pensaba yo hasta que aquel fin de semana sucedió la experiencia mas cachonda y mas caliente de mi vida. No puedo pensar en ello porque me pongo tan cachonda que tengo que masturbarme este donde este.
Z.- Cuéntame lo que sucedió por favor.
F.- Ok, lo haré. Desde hacia bastante tiempo mi marido me insinuaba que le gustaría estar conmigo y con otra mujer a la vez. Yo, por un lado decía que no pero por otro me encantaba la idea. Fuimos a pasar un fin de semana los dos solos a Madrid. Salimos a cenar, bebimos una botellita de cava y después del postre me dijo que podíamos ir a ver un espectáculo porno. Hija, después de haber estado todo el día viendo cuerpecitos y comentándolos con mi marido, eso me ponía mucho, estaba que no podía negarme a nada. Le dije que si conocía algún sitio y el me dijo que no pero que un taxista es el mejor informador.
Z.- Y que paso?
F.- Jajajaja, Estas cachondilla, eh?
Z.- Ufffff, como una perra.
F.- Pues nada, sucedió que fuimos a un sex shop gigantesco donde había cabinas donde se podía ver a una chica, una pareja, un trío o dos chicas solas. La única cabina que quedaba era donde estaban dos chicas. Me miro y consentí con la mirada. Yo estaba cachonda y lo mismo me daba ocho que ochocientos.
Entramos en la cabina, Había una especie de sofá pequeñito y una cristalera. Una mesita y un cenicero y nuestro cubata. Nos sentamos y vimos como se iluminaba una especie de plató con una cama en medio que giraba.
Yo solo hacia que tragar saliva. No sabia muy bien que es lo que pasaría a continuación pero notaba que mis bragas estaban cada vez mas húmedas.
Z.- Como las mías ahora mismo.
F.- Y como las mías, jajajajaja. Bueno continuo. Salieron dos chicas de unos 22 añitos mas o menos. Preciosas las dos y con unos cuerpecitos preciosos. Llevaban puesto un body tanga cada una y a cual mas bonito. Yo tragaba saliva como una loca y cada vez estaba más cachonda. Mire a mi marido y tenia los ojos encendidos y su paquete muy prominente. Descanse un poco y seguí viendo. Las dos tenían una fiesta particular y se empezaban a comer por todos los lados. Yo solo miraba a la rubita con culito respingón, afeitadita y con una cuerpo impresionantemente moreno. Era brasileña.
Z.- Uff, según lo estas contando creo que hasta yo seria capaz de ir a un sitio asi.
F.- Te encantaría. Bien, sigo. Cuando termino su espectáculo mi marido me miro y me dijo, Joder con la rubita esta para comérsela, verdad? y yo no pude decirle lo contrario y de mi boca salió un si eléctrico y cachondo.
Entonces el me propuso que si hablábamos con el señor del sex shop y la invitábamos al hotel.
Al principio me costo mucho y me ruborice y me dio corte delante de mi marido, pero la cachondez me pudo y ahora no me arrepiento porque nunca me lo he pasado también como aquella noche.
Z.- O sea, que te la tiraste?
F.- Claro que si. Mi marido fue a buscarla mientras yo miraba vibradores, bolas chinas y ropita. Cuando apareció con ella mi corazón se iba a salir del cuerpo. Me dijo su nombre y me dio un delicado beso en los morros. Mi humedad crecía y crecía hasta no poder mas. Salimos a la calle y cogimos un taxi para que nos llevara al hotel. Ella montó conmigo atrás y mi marido delante. Sus manos empezaron a acariciarme y al sentir sus dedos en mi pierna la retire instintivamente. Ya sabes la cantidad de complejos que se tienen a los 44 años. Ella siguió sin importarle mi reacción y mi calentura subía.
Z.- Ufff, creo que tengo que masturbarme con tu relato, no puedo aguantar mucho mas creo. Pero cuéntame el final.
F.- El final? el final fueron como 7 orgasmos en un ratito. Nunca pensé en que mi cuerpo podría reaccionar con tanto placer. Es lo mejor que me ha pasado en mi vida sexualmente hablando. MI marido me dijo lo mismo y desde entonces nuestra relación funciona mucho mejor. Nos conocemos y más y asumimos nuestros placeres mas escondidos. Me sentí muy puta haciendo un 69 con otra chica delante de mi marido y además, la rubita estaba para comérsela, su culito precioso y morenito marcando un poco la braguita por el moreno del resto del cuerpo, sus tetitas talla 90 y su barriguita planita sin gota de celulitis y el culito respingoncito y su sexo rasurado fueron el mejor


regalo que me podía hacer el cielo de mi marido. Me estremecía cada vez que la lengua de la rubita me lamía el clítoris y sus manos con las uñas largas acariciaban mi espalda. Me volvía loca al saber que mi marido estaba viendo todo esto y sentía como mi coño se abría cada vez mas a todo lo que fuera sexo.
Z.- Ufff… me encantaría que mi marido me invitara a un sitio de esos. Creo que yo también seria capaz de follarme a esa rubita.
F.- Te encantaría sentir las uñas largas de una mujer en tu espalda y su lengua rozándote por todos los lados, por tu culo tu clítoris…. desde ese momento me di cuenta que la lengua de una mujer y sus dedos tienen mas

morbo que los de un hombre, a pesar de que mi marido es un mágico artista del sexo. Ahora cada vez que hablamos de la rubita nuestras sesiones de sexo son mas completas.
Z.- Sabes me he metido mano, ya no aguantaba más. Me gustaría que tus uñas rozaran mi espalda.
F.- mmmmmmm a mi también me gustaría tenerte delante de mi a cuatro patatas y lamer tu culito entero pero que mi marido estuviera presente para que lo viera todo. Me encanta que me mire mi marido y sentirme una puta y una guarra, una perfecta puta guarrisima.
Z.- Yo soy tu puta para que me folles… ufff nunca imagine que le podría decir esto a una mujer pero es que no me aguanto, mi tanga esta empapado y necesito follar contigo, con tu lengua y oler tu coño.
F.- Yo también estoy cachonda perdía, Pídele a tu maridito que comparta una niñita contigo, que sea la mitad de joven que tu y que este muy buena y sobre todo depiladita para que no te de nada de asco comérselo todo. Es una delicia el cuerpo de una muñequita de 22 añitos y a mi me gustan las rubitas con el pelito corto. Follate con tu marido alguna vez a una y veras como esa noche es la mejor noche de tu vida.
Z.- Céntrate en mi por favor y hazme correr ya que me has puesto cachonda perdida.
F.- Te estas masturbando?
Z.- Siiiiii, como una perra.
F.- Pues imagínate que yo soy otra perra peluda y que hago gruñidos detrás de tu culo y olisqueo tu coño.
Z.- Ooooooooooooooohhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh
F.- Y que meto mi lengua en tu culo hasta dentro del todo y que juego con mis uñas en tus pezones.
Z.- Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii
F.- Y que mis uñas siguen rozando tu espalda como si fuera tu puta y que tu marido te esta mirando…. ummmmm como me gustaría verte ahora tan despatarrada y con tres dedos dentro de ti
Z.- Ummmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmmm que ricoooooooooo!!!!!!1 uffff me he corrido ya……… gracias. Y tu? quieres que lo intente?
F.- Muchas gracias mi reina, yo me voy a buscar a mi chico y a proponerle que me traiga una muñequita rubita para darme una fiesta esta noche, que te parece?
Z.- Que yo algún día también se lo propondré a mi marido.
F.- Me tengo que ir, nos veremos mas?
Z.- Si claro, te dejare mi teléfono de todas formas y mi dirección de messenger por si me quieres añadir.
F.- Ok cielo, un beso en tu coñito.
Z.- Otro para ti en el mismo sitio
F.- mmmmmmuuuuuuaaaaaaaccccccccccccckkkkkkkkkkkkkkkkk
Z.- mmmmmmmuuuuuuuuaaaaaaaaaakkkkkkiiiiiiiiiiiiiiiiissssssssssssss.
Y asi conocí a mi amiga Marta de Barcelona. Nos hemos visto alguna que otra vez pero nunca hemos follado juntas.
Quizás algún día lo haré con Marta porque yo lo estoy deseando, pero ella……. quien sabe?

Vean mas fotos, a las cuales recurro cuando estoy sola para masturbarme

Relatos Porno 

El beso de Rebeca (lesbico)

Escrito en Lesbianas por Relatos Eroticos el Lunes 30 Octubre 2006 a las 4:35 pm

La pelirroja a quien llamaré Rebeca y con la que tenía una cita para cenar, tenía unos 30 años por aquella época. Acababa de mudarme al edificio y había sido muy amable en mostrarme los movimientos del lugar, al resto de los condóminos, etc. parecía ser una gran chica y cuando me invitó a su departamento no lo dudé ni por un momento. No tenía idea entonces que terminaría acostándome con ella, desde luego nadie se presenta así: “hola soy X, vivo en el 14 y soy lesbiana”. Por supuesto que en aquel momento yo no sabía nada de ella y a parte de eso yo lo tenía la menor experiencia en ese giro. Nunca había gozado con una hembra aún cuando la idea me pasó por la cabeza varias veces, sobretodo cuando nos bañábamos juntas en las duchas de mujeres. Ver todos esos apetitosos cuerpos desnudos, aquellas carnes tentadoras y sonrosadas era demasiado… y tenía que masturbarme pensando en ello, sin embargo nunca reuní el suficiente valor para dar el paso final y acostarme con alguna de las 2 o 3 lesbianas conocidas de la universidad.
Cuando llegue a su departamento, pequeño pero decorado finamente, me recibió Rebeca con un kimono chino y me quede estupefacta cuando la vi envuelta en aquella seda china que le caía sobre sus maravillosas curvas, delineadas a la perfección. Era uno de esos kimonos que se abren a los lados y cuando caminaba sus muslos satinados y blancos se veían con toda claridad hasta la cintura. Con un pretexto se inclinó para recoger algo en el piso y la bata se abrió lo suficiente para dejarme ver el bulto rojizo entre sus piernas. Preparó unos tragos y nos sentamos muy juntas, hablando de todo y nada mientras consumíamos mas tragos. Al fin la cabeza me daba vueltas.
-y así es el sexo anal… terminó diciendo y de pronto todo se me aclaró ante lo que acababa de oír.
-si querida, no me mires así que es una delicia natural. Añadió la pelirroja.
-sexo anal? pregunté incrédula.
La exaltación me cosquilleaba en mis carnes, deseaba que ella me tocara, que me besara con aquellos rojos y húmedos labios tan cercanos a los míos, que acariciara mi cuerpo con sus manos delicadas de mujer. Como si adivinara mis pensamientos se acercó aún más, pegando sus caderas a las mías, permitiéndome admirar sus pechos erguidos y generosos desbordarse en el escote del kimono.
Y de repente su lengua y la mía se encontraban trabadas en una maravillosa batalla de saliva, oleadas de calor me invadían una y otra vez, creo que era una batalla que había esperado por años, que se presentaba repentinamente y para la cual estaba preparada con anticipación prudencial.
Estaba desnuda… porque Rebeca se encargó de desnudarme y lo había hecho con tanta suavidad y experiencia que me quedé tonta viendo el montón de ropas en el suelo. Entonces, se puso en pie desnuda, mas bien dejó que el kimono resbalara de sus hombros dejándola desnuda, su cuerpo era tentador, una exquisita fragancia emanaba de ella, sus senos llenos y sólidos de pezones gruesos e impresionantes, su vientre liso, sus caderas abiertas en cuervas perfectas. Ella sonrió cuando vio la apreciación de mi mirada, coqueteó elevando los brazos y enredándolos en su melena cobriza.
Finalmente se acostó sobre de mí dominándome, avasallándome con su personalidad. Su lengua recorriendo todos los puntos sensibles de mi cuerpo, sus labios chupando suavemente mis pezones, registrándome poco a poco mientras bajaba en busca de mi nido sexual. Esperaba que me mamara un rato como acostumbraba hacerlo mi exnovio pero no, apenas le dirigió un par de besos y alguna que otra lamida rápida a los labios y el cítoris y casi de inmediato fue más hacia abajo.
No pude contener un grito de placer mientras que me estremecía presa de una fiebre extraña… porque Rebeca estaba trabajándome el ano, su lengua amplia acariciaba, ensalivaba y lamía el hoyo estrecho.
-afloja… suéltate… relájate. Me decía ella.
Una mujer en mi ano¡ algo que nunca pensé, una caricia que me enervaba. Coloqué las piernas extendidas en el aire formando una especie de V abierta. Ella se inclinó aún más, torciendo la cabeza empujando la lengua. Aquel proceso fue elaborado con una exquisita ternura, como si mi ano se tratara del mas delicado de los tesoros, era algo que nunca había conocido.
Sus manos separaron mis nalgas al máximo, empezó un par de toques suaves con los labios, para luego chupármelo con un hambre impresionante, casi podía levantarme en vilo con la sola succión que mantenía entre mis nalgas. Trabajaba con su lengua una y otra vez, su saliva y las caricias de sus dedos aflojaban lentamente la presión nerviosos que yo mantenía en el orificio, cuando lo tuvo completamente húmedo, exploró con un dedo el interior, metiéndolo y sacándolo un par de veces hasta que hizo penetrar dos dedos completos separándome las paredes y entonces hizo penetrar su lengua hasta el interior de mi recto.
-por favor, Rebeca…no me la metas por ahí… susurré casi desvanecida.
Ella no contestó pero me acarició los senos especialmente los pezones en una forma queme quitó toda la fuerza de rebeldía, que me colocaba completamente a su merced. No podía pensar o hacer nada, estaba rendida ante las mil maneras en que su lengua me penetraba el recto, me enloquecía la forma en que sus labios chupaban los pliegues de mi esfínter, todos y cada uno de lo orgasmos que hubiese tenido en el pasado, no eran nada comparado a las suaves caricias de Rebeca en mi ano.
Creo que ahí mismo comencé a sentir lo que es el verdadero sexo, la sensación de la entrega total, del sexo limpio y del sexo sucio, de la sumisión total de los secretos del cuerpo a una hembra, de la delicia que más tarde conocería como beso negro.
Rebeca era una experta, me acariciaba todo el tiempo el clítoris con sus dedos sin dejar de mamarme el ano, una descarga eléctrica me sacudía por todo el cuerpo y finalmente solté un clímax prolongado y profundo que me dejó por completo rendida.
De ahí en adelante me convertí en una ferviente apasionada del anilingus y hoy en día, nos vemos casi todas las noches. Es tanto el amor que le he tomado al beso anal que apenas salgo con hombres, dedico casi todo mi tiempo al amor de Rebeca y su beso anal, creo que todas las mujeres deberían de pasar por la maravillosa experiencia de sentir a una mujer en el ano.

Relatos porno 

Experiencia lesbica en Acapulco

Escrito en Lesbianas por Relatos Eroticos el Lunes 30 Octubre 2006 a las 4:14 pm

La noche iniciaba, era la primera vez que salía de viaje a Acapulco con mis amigas, sin los padres, tenia 17 años y era la mas chica de todas, el plan era ir a bailar a la disco y ver que podíamos conquistar, quedamos de acuerdo en que si nos separábamos y al llegar al cuarto estaba colgado el letrero de no molestar significada que alguna de nosotras estaba con alguien y tendríamos que esperar a que terminaran para entrar. Mi plan era encontrar un muchacho guapo de buen cuerpo con el cual pasar la noche, mi cuerpo lo necesitaba. Yo había roto con mi novio hacia 4 meses y desde aquel tiempo lo único que había hecho era masturbarme 2 o 3 veces en las noches sola en mi cama así que esa noche me desquitaría me vestí muy sexy una minifalda tipo escocés roja una blusa negra semitransparente, sin bra y mis pantaletas blancas mas pequeña que tenia. A la hora de decidir a donde ir a bailar nunca nos pusimos de acuerdo por lo que nos separamos, yo fui a una que tenia un ventanal enorme por el cual se veía la bahía de Acapulco de noche. Al inicio de la velada me sacaron a bailar un par de tipos sin platica, aburridos y bastante feos así que rápidamente les decía que estaba cansada para que me llevaran a la mesa, mientras transcurría la noche decidí que no bailaría con otro hombre feo por lo que me quede sentada un buen rato, como a la hora de estar sentada casi me estaba durmiendo y cruzaba por mi mente el terminar la velada sola y masturbándome nuevamente en el baño de cuarto o quizá en el del lobby de hotel por que mi cuarto lo estaría ocupando alguna de mis amigas, el solo pensar que alguna de ellas estaría con un hombre guapo musculoso con un gran miembro teniendo una noche increíble me comenzó a excitar, de pronto una voz me saco de mi Pensamiento - ¿quieres bailar? -era una chica rubia de ojos azules, muy buen cuerpo, grandes senos, caderas redondas y unas piernas grandiosas en un minivestido blanco muy pegado a su cuerpo lo cual la hacia ver exhuberante , al principio me desconcertó tanto que no pude contestar nada. -Perdona, te veo aburrida. ¿quieres bailar? Durante unos cuantos segundos lo pense pero llegue a la conclusión de que era una buena idea los chicos en la disco me verían no tendría que estar a la defensiva y además me quitaría de estar pensando en mis amigas - Si, claro por que no. Bailamos durante un buen rato , ella era una gran bailarina en algunas piezas de rock and roll bailamos increíble ningún hombre me había llevado tan bien en un baile , también me hacia comentarios de las personas que bailaban a nuestro alrededor que me hacían reír mucho claro que para hacerlo se me pegaba mucho para decírmelos al oído, al principio no le puse importancia pero poco a poco el roce de sus senos me comenzó a excitar lo cual me espanto un poco. “¿Como es posible que me excitara una mujer?” pero después llegue a la conclusión de que era una mujer muy bella y que además me estaba divirtiendo mucho, poco a poco fui dejando que cada vez se acercara mas y mejor me decidí a disfrutar el momento sin ningún prejuicio después de todo yo acepte bailar con ella y podía irme cuando quisiera, paso poco rato cuando la música se puso romántica y el lugar a media luz. Mi primera intención fue de caminar hacia la mesa pero ella me tomo de la cintura con una mano y con la otra tomo mi mano jalándome hacia ella suavemente mi única reacción fue poner mi mano en su hombro y pararme junta a ella , comenzó a moverse con el ritmo de la música y sin pensarlo mas yo la seguí en el baile, la suave balada nos fue juntando mas, acerco su mano y la mía a su pecho como cuando los hombre intentan hacer el baile mas romántico, me acerque mas a ella, la punta de sus senos tocaban mi pecho y sus piernas rozaban las mías , mi mano tocaba su seno grande pero muy firme, en una reacción que todavía no entiendo por que la hice me acerque para recargarme en su hombro, nuestros cuerpos se rozaban tanto que casi no podíamos movernos y era tan excitante que comencé a sentir húmedo entre mis piernas, al poco rato ella me sugirió que fueras a retocarnos el maquillaje al baño . Después de pasar por su bolsa y la mía a las mesas nos dirigimos al baño, cuando entramos había 5 chicas mas en el así, que para vernos al espejo ella se tuvo que pararse detrás de mi y como era un poco mas alta que yo no tenían ningún problema, poco a poco se fueron saliendo las otras chicas y quedamos solas en el baño.

Ella seguía detrás de mi , yo estaba muy abocada a corregirme el delineador cuando comencé a sentir su cuerpo rozar el mío por la espalda , su mano comenzó a acariciar mis piernas muy suavemente yo me quede inmóvil no sabia que hacer, ella se acerco mas por detrás yo podía sentir sus senos tocar mi espalda con su otra mano acariciaba mis pequeños senos y mi pezones que se comenzaran a endurecer y me excitaba mucho, la mano que tocada mis piernas la comenzó a subir hasta meterla debajo de mi falda y aprovechando que mi pantaletas era muy pequeña pudo meterla entre mis piernas y acariciarme el clítoris. Mi reacción fue voltear a reclamarle pero lo único que salió de mi boca fue un gemido por la forma en que me tocaba los senos y la entrepierna y antes de que pudiera pronunciar alguna palabra sus labios besaron los mis fue un pequeño toque su lengua acaricio la boca, antes de que pudiera ser mas profundo el beso alcanzamos a oír que alguien entraba al baño, rápidamente saco su mano de debajo de mi falda. - Vámonos a seguir bailando - me dijo, con la intención de que las chicas que entraban la oyeran . - Claro, nada mas guardo mis cosas - comencé a guardar todo en mi bolsa muy despacio por que estaba tan excitada que no podía ni caminar. Cuando me tranquilice un poco comencé a caminar a la puerta ella me tomo del brazo y se acerco a mi oído. - Si quieres nos vamos a algún lugar donde podamos estar solas- su cara era como de niña traviesa yo estaba tan excitada que seguramente con solo rozarme un poco mas podía tener un orgasmo. - Si , vamos donde quieras. - ¿Te parece bien mi cuarto de hotel ?. - Claro, déjame pagar la cuenta y nos vamos . Nos dirigimos nuestras mesas yo a pagar la cuenta y ella para avisarle a las amigas con las que venia , por unos segundos pense que estaba loca como pensaba en irme con una mujer a su cuarto para estar a solas pero estaba tan caliente que la otras opciones eran hacérmelo sola o buscar a cualquier hombre para que me terminara y en ese momento esas opciones me parecían espantosas así que pague rápido y me dirigí a la puerta donde ella ya estaba lista con un taxi. No tardamos mucho en llegar al hotel, al entrar al cuarto me sentí un poco asustada pero ella era muy amable conmigo - ven, siéntate en la cama. - Si. - No te preocupes te voy a tratar como una reina . Se acerco a mi y me dio un beso suave seguido por otros mas profundos mientras que poco a poco me desabrocho mi blusa para acariciar mis senos desnudos ,como veía que yo no me movía ella se quito el vestido y me acostó en la cama antes de que me diera cuenta estaba sin ropa , besaba todo mi cuerpo mis pezones estaban muy duros poco a poco me fue abriendo las piernas yo cerré mis ojos para sentir todas sus caricias, me beso el cuello, los senos y al llegar a mi raja estaba yo apunto de venirme su lengua acariciaba mi clítoris mientras que poco a poco comenzó a jugar con mi ano , nunca nadie me había tocado por allí por que pensaba que era horrible pero en realidad era excitante antes de poder pensar mas la excitación fue tanta que tuve un orgasmo ella levanto su cabeza para sonreírme - bien mi chiquita , bien gózalo - me dijo mientras yo gemía de placer , cuando me tranquilice un poco ella se acostó con las piernas abiertas junto a mi por lo que supuse que lo que quería era que yo le mamara su raja así que puse mi cabeza entre sus piernas y comencé a acariciarla con mi lengua primero pense que me daría mucho asco pero cuando comenzó a gemir y a estar mas húmeda me gusto tanto que la hice tener un orgasmo tan rico que me dio un poco de envidia por que yo seguía muy excitada , con una de sus manos me tomo de la cabeza para que no pudiera separar mi boca de su raja con la otra abrió el cajón de su bureo del cual saco un consolador muy grande. - Mira lo que tengo para ti, estoy segura que te va a gustar , ven acuéstate aquí y abre tus piernas. Cuando tome mi posición ella lo fue metiendo a mi vagina aquel rico miembro era increíble, era del un grosor exacto y me lo metió hasta adentro me sentía toda llena de aquello, cuando lo vi bien yo tenia metido la mitad y quedaba otro tanto para ella - Es para las dos al mismo tiempo - se puso enfrente de mi y comenzó a metérselo hasta que su raja todo la mía, yo no podía emitir palabra lo único que hacia era gemir y meserme para que se moviera el consolador dentro de mi el roce de su raja contra la mía era tan fuerte que las dos nos venimos con un gran orgasmo el cual nos dejo tendidas en la cama un gran rato , cuando me pude recuperar me saque el consolador y me vestí . - Me tengo que ir , mis amigas se pueden preocupar por mi. - Bueno, ¿te puedo ver otro día ?. - Claro que si. Se paro todavía desnuda me dio un beso en la boca - ¿te gusto? - Si , mucho, bye - correspondí a su beso y salí de cuarto. Cuando estaba sola en el pasillo me sentía culpable por hacer hecho el amor con una mujer me preguntaba si eso significada que yo era lesbiana, ese pensamiento me asustaba a mi siempre se habían gustado los hombre pero por otro lado me había gustado mucho lo que hice . Mientras esperaba el elevador llegaron dos muchachos de los que ayudan con las maletas en el hotel estaban bastante guapos pense que seria una buena prueba para resolver mis dudas el tener algo con ellos , podía sentir su mirada sobre mi cuerpo lo cual comenzó a excitarme cuando llego el elevador me dejaron pasar primero dándome un pequeña nalgada ,yo solo les sonreír y entre al elevador cuando estabamos los tres adentro uno de ellos me comenzó a acariciar por detrás las nalgas yo no decía nada solo estire mi mano a su miembro para darle una pequeña caricia los tres nos sonreímos. El otro chico paro el elevador en otro piso, el chico que me acariciaba me tomo de la mano y me saco del elevador los tres nos dirigimos a un pequeño cuarto donde guarda las toallas y las cosas de limpieza entramos rápidamente y mientras uno de ellos serraba la puerta el otro metió las manos debajo de mi falda para quitarme mis pantaletas y acariciarme la raja se dio cuenta que yo estaba muy mojada entonces me tomo por la cadera y me dio la vuelta y me agacho para metérmelo por detrás su pene era muy grueso y largo yo creo que de no haber sido por que estaba tan húmeda me hubiera lastimado pero en lugar de eso sentí riquísimo me llenada toda, el otro chico se paro enfrente de mi sin saber que hacer yo lo jale hacia mi le desabroche el pantalón se lo saque y me lo metí por la boca poco a poco se le fue poniendo mas duro dentro de mi boca mientras que por detrás su amigo me cogía cada vez mas duro yo me sentía medio puta por hacer eso pero era tan rico. A poco rato los golpes de su cadera contra mis nalgas fueron tan rápidas y duras que me dio a entender que se iba a venir por lo que les dije que cambiaran de posición, ellos sin decir nada se cambiaron de lugar en cuanto me los metieron yo comencé a mamárselo muy fuerte hasta que se vino dentro de mi boca su leche era caliente al mismo tiempo el chico que me lo metía por detrás me dio mas duro y comenzó a venirse primero dentro de mi y después lo saco para terminar echando toda los leche sobre mis nalgas . - Por favor antes de que se te ablande métemelo por el ano - ellos me acostaron en una toalla de lado y uno me lo metió por le ano y el otro por la vagina eran tan grandes que apenas y podía moverme, los dos me lo metían y me lo sacaba muy fuerte hasta que tuve mi orgasmo tan fuerte que los dos me tuvieron que tapar la boca para que no nos oyeran los huespedes en cuanto termino me acosté boca abajo para tranquilizarme cuando levante las vista yo estaba sola mis pantaletas estaban junto a mi con unos billetes sobre, trate de pararme y alcanzarlos para darles su dinero y decirle que yo no era de eso tipo de chicas pero mis piernas todavía no me respondían por el orgasmo que había tenido así que tuve que esperar un rato para tomar descansar mientras me limpiaba mis nalgas de la leche de ellos me puse mi ropa y salí del hotel los muchachos habían terminado su turno así que no pude verlos por lo que me fui a mi hotel. Al llegar a mi cuarto estaban mis amigas platicando de sus aventuras de la noche al verme me preguntaron que como me había ido a lo que respondí : -Nunca me van a creer así que solo les digo que fue una noche única y además tengo dinero para repetirla mañana. Desde ese día siempre en mis vacaciones viajo a Acapulco.

les dejo un par de fotos que me pusieron muy cachondas

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Rosa la camarera

Escrito en Lesbianas por Relatos Eroticos el Lunes 7 Agosto 2006 a las 5:01 pm

Me llamo Rosa tengo 24 años, y trabajo en un hotel de cuatro estrellas, de Barcelona. Mi trabajo principal es servir los desayunos en las habitaciones a los clientes que lo piden. En estos cuatro años que llevo en este trabajo me he encontrado de todo. Yo soy bisexual y muchas veces aprovecho las ocasiones en que me encuentro que son variadas y que os iré contando una detrás de otra.

Llegaron al hotel dos mujeres de unos trenta años, americanas, yo enseguida me di cuenta que eran lesbis. Pidieron cama de matrimonio, se veían muy cariñosas y eran muy bonitas. Pensé que seria muy agradable jugar con ellas, y hacer un trío. Tuve la suerte que pidieron el desayuno a la habitación y se los lleve.

Yo soy morena con unos pechos dicen que muy bien puestos talla 90 me puse la blusa sin sujetadores con un botón bien desabrochado, y la faldita bien corta sin braguitas.

Llamé la puerta estaba abierta y las encontré las dos en la cama desnudas pero cubiertas ligeramente por la ropa de la cama. Les puse el desayuno encima la mesita, cuidando de agacharme para recoger una servilleta que yo habia tirado al suelo y me vieran el culito. También me incline lo suficiente como para que me vieran mi bonitos pechos.

Vi que se miraban con complicidad y me dijeron si podía volver a pasar por su habitación cuando terminara de servir los desayunos. Les dije que si, que dejaran la puerta sin cerrar con llave que pasaría a recoger el servicio.

Al cabo de media hora me dirigí a la habitación y estaban en el cuarto de baño, me dijeron que entrara y las encontré en la bañera redonda, las dos desnudas bañándose. Eran preciosas las dos rubias con el coñito peludito, que es como me gustan las mujeres, me invitaron a entrar con ellas en la bañera porque hacia calor, me saque la ropa y entre en la bañera. Me empezaron a enjabonar todo mi cuerpo con el suyo, una por delante la otra por detrás, me pusieron la ducha a presión en mi coño, yo me volvía loca de placer, ellas se reían, mientras se masturbaban la una a la otra.

Después de juegos en la bañera, me llevaron a la cama, llevaban un consolador negro que me pusieron primero en mi culo, después en mi coño, como locas me acariciaban todo el cuerpo, yo estaba a punto de gritar, no podía mas, ellas jadeaban, y tambien estaban sumamente excitadas. Habia un espejo en la cabecera de la cama que era muy erótico.

Yo tuve el primer orgasmo, al poco tiempo ellas también. Fue una fiesta. Al acabar me dieron propina muy generosa, y me dijeron hasta mañana.

Naturalmente que volví el día siguiente……

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Las amigas intimas

Escrito en Lesbianas por Relatos Eroticos el Lunes 17 Julio 2006 a las 7:16 pm

Hola me llamo Macarena, tengo 12 años y les voy a contar mi experiencia que llevo hoy en dia con una amiga llamada Constanza y su hermana se llama Valentina son gemelas.

Todo empezo cuando ella me invito adormir, Pues Constanza me empizo a mirar y yo como de constumbre mis tipicas bromas de decirnos ‘mamita’, empesamos acercarnos mas y mas hasta que ella me beso, yo le respondi torpemente luego me beso y yo se lo respondi apasionadamente.

Bueno continuábamos como amigas, hasta que o un dia la invite a dormir, Valentina se quedo dormida mas temprano como de contumbre, y yo con constanza empesamos a besarnos ella luego empezo a subise lentamente ensima mio, luego empezo a moverse lentamente y luego me empezo a sacar la tanga lentamente yo para seguirle la corriente ise lo mismo. Nos empezamos a tocar y a besar.

Después de una semana que no nos veiamos, yo empeze a necesitarme necesitada y empeze a masturbarme, al principio solo me tocaba la vulva luego meti mi dedo me senti al principio rar y segui hasta que ya me habia quedado dormida.

Al siguiente cuando me iva a duchar y senti la necesidad de tocarme, pero no lo asi que con el chorro de la ducha me empeze a masturbar.

Ahora estoy escribiendo esto ya que tengo la necesidad de contar y o mejor dicho preguntar si soy lesbiana o no?

Bueno ahora me voi a entrener duchándome…

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