Abogado travesti

Escrito en Transexuales por Relatos Eroticos el Jueves 20 Julio 2006 a las 7:27 pm

Hola, soy abogado. Esto me pasó al poco tiempo de recibirme. Fui llamado por el familiar de un preso que cumplía su condena de seis años de prisión. Necesitaba presentar un recurso para probar su buena conducta en prisión y
de esa manera lograr una reducción de la pena. Fui al penal para entrevistarme con el condenado, me interioricé de su
situación y al finalizar la charla, mientras guardaba los papeles, él me dijo que debía pedirme un favor. Cuando le pregunté qué necesitaba, me respondió que quería que le consiguiera una puta para la “visita sanitaria” de la siguiente semana. Me dijo que si sus compañeros de celda no lo veían visitado por una mujer lo violarían. Le dije que era difícil conseguir una
mujer que quisiera entrar en una celda para tener relaciones con él frente a varios reclusos. Me dijo que no era frente a todos, que se acondicionaba una celda para que el encuentro fuera íntimo, aún más, me dijo que él no quería tener sexo, sino solamente que sus compañeros creyeran que lo había tenido, para que lo respetaran porque de lo contrario sufriría vejaciones todo el tiempo y pensaba que en cualquier momento lo violarían. Le prometí que haría lo posible y me fuí. La verdad es que olvidé el tema y a la semana siguiente recibí un llamado de mi cliente recordándome lo prometido. Sintiéndome culpable salí en busca de alguna puta que se animara a ir a la cárcel para los “encuentros sanitarios”. Era bastante temprano y en la avenida no había ninguna, llamé a las que figuraban en los avisos del diario, pero ninguna quería ir.
Llamé a mi cliente y le dije que resultaba imposible conseguir alguna chica. Deseperado, él me dijo que si sus compañeros no lo veían entrar con una mujer en la celda sanitaria lo iban a violar. Sintiéndome responsable le sugerí que podía entrar un travesti, y aunque no tuvieran sexo, los demás creerían que había entrado su novia y no lo molestarían. Me preguntó si conocía un travesti y le dije que podía ir yo mismo, que entraría a la celda con él, charlaríamos un rato y luego me iría,
sus compañeros creerían que había estado con una mujer y asunto arreglado. Me dijo que le parecía peligroso pero que prefería eso a tener que soportar una violación. Como uno de mis hobbies es vestirme de mujer cuando estoy solo, tenía todo lo necesario. Me pareció que sería una manera de enmendar mi olvido. Me puse una tanga negra, pantys blancas, pollera corta negra, botas negras altas, prótesis en los pechos, corpiño negro y polera blanca, procedí a maquillarme, usé una base en la cara, sombra en los ojos, pinté mis labios y terminé poniéndome una peluca rubia. Completé el disfraz con lentes oscuros negros. Al mirarme al espejo pensé que me veía muy bonita. Tomé una cartera negra, bajé a la cochera y salí con mi automóvil hacia el penal. Al llegar y anunciar que iba para la visita sanitaria se desataron los problemas, el guardia me pidió los documentos, le dije que no tenía. Me pidió entonces la licencia de conducir, quise inventar una excusa pero me
había visto bajar del vehículo. Me dijo que podían detenerme por conducir sin licencia, se la dí al tiempo que le quería explicar que todo era una confusión. Él no me prestó atención sino que exclamó: ¡Ah, un puto! ¿Así que venís por
la pija que extrañás?, ¡degenerado de mierda te voy a dar pija! Al escuchar los gritos otro guardia se acercó y entre los dos me llevaron por un pasillo, mientras yo protestaba e intentaba explicar la confusión. Abrieron una puerta y me empujaron dentro, cerrándola inmediatamente. Escuché el grito :¡Fiesta! Y me di vuelta encontrándome frente a seis reclusos. Giré hacia la puerta pidiendo que me dejaran salir pero los seis se arrojaron sobre mí manoseándome y levantándome la pollera, alguno me pasó la lengua por el cuello, otros me sujetaron los brazos. Cuando el que parecía ser el jefe puso su mano donde suponía que estaba la vagina, sintió el bulto de mi pene y sonriendo dijo: ¡Ah! Putito! Me hicieron arrodillar y mientras me sostenían los brazos me obligaron a bajar la cabeza, sentí como me levantaban la pollera desde atrás y me bajaban rompiendo las pantys y la tanga, casi de inmediato sentí un dolor muy fuerte en la cola y un ardor que me hizo llorar, aquel bestia me había penetrado sin ningún tipo de preámbulos, casi enseguida sentí como acababa y me inundaba con su semen,
apenas sacó su miembro, otro de su grupo ya estaba dentro mío. La sitación me desesperaba, quería que aquello terminara enseguida, en ese momento uno de ellos pareció leer mis pensamientos porque me preguntó:

¿Querés que todo pase rápido?, llorando hice señas con la cabeza que sí.
-Entonces tragate esto - dijo, y metió su pene en mi boca.

Pensé en morderlo para defenderme pero en ese momento ya estaba terminando el segundo y otro me penetraba, los que habían terminado me sostenían para que sus compañeros pudieran cojerme. Recibí una bofetada y el que me había puesto el miembro en la boca me gritó:

-¡Chupá puta! Comecé a chupar, quería que todo terminara
Cuando él empzó a eyacular me ordenó que tragara, así lo hice. Noté que el miedo y el dolor iban pasando, algo se despertó en mí, en el fondo me estaba gustando, asi que empecé a chupar más fuerte y a balancearme hacia atrás y adelante.
Ellos se empezaron a reir y me decían :

¿Te gusta puta? ¿Querés más? y cosas por el estilo, yo empecé a decirles que sí, que quería más, que era su puta
y que ellos eran unos machos formidables. Cuando todos pasaron dos o tres veces cada uno, yo estaba agotada. Llamaron
al guardia, quien riéndose me llevó hasta el estacionamiento y me dijo:-
Adiós abogado.
No volví a ver a mi cliente, pero algo se haqbía despertado en mí, sigo siendo abogado, atiendo solamente casos de divorcio, pero a la noche salgo a la calle como travesti para prostituirme

Mi transexual favorito

Escrito en Transexuales por Relatos Eroticos el Jueves 16 Marzo 2006 a las 5:13 pm

Esta experiencia que os cuento la viví gracias a un anuncio que me contestaron, en la Revista Gente Libre. Era una carta que me la enviaba un transexual de Barcelona, que quería que nos conociéramos. Pensé que de un lugar tan lejano a donde yo vivo me resultaría prácticamente imposible que nos llegásemos a encontrar, a no ser que fuera en vacaciones. Pero casualmente pude ir a Barcelona con motivo de un encuentro de Rugby de mi equipo. Llamé a Candela que así se llama ella.

Por la foto que me había enviado en Top Less, se veía que poseía un cuerpo muy exuberante, dos pechos grandes y duros, gracias a la silicona. Unos ojos azules preciosos y una tez morena cautivadora. De cintura para abajo un minúsculo tanga que no dejaba adivinar nada. Tenía 25 años y era bastante alta, además de muy femenina. Cuando hablé con ella y le dije que en una semana podríamos conocernos noté como la embargaba la alegría. Estuve haciéndome pajas toda la semana pensando en el encuentro con ella.

El partido lo jugaríamos el sábado al medio día, y el autobús saldría de vuelta el domingo muy temprano. Por lo que quedé con ella para comer. Quedamos en un restaurante. Llegué cinco minutos antes de la hora a la que habíamos quedado. No tuve que esperar mucho, ya que casi al momento de llegar yo se presentó ella.

Venía con unos vaqueros muy ceñidos, que marcaban una estupenda y femenina figura y una ancha camisa que ocultaban sus grandes pechos. Nos besamos como si nos conociéramos de toda la vida y nos sentamos a comer. La velada fue muy divertida, pues parecía que fuésemos dos amigos que llevaban mucho tiempo juntos y salían a comer. Le hablé de mis experiencias y ella me contó que trabajaba en una farmacia de una farmacéutica separada que había conocido antes de transformarse. La señora le había ayudado, eso sí se lo había cobrado follando con ella.

De todas formas me dijo que le estaba tan agradecida que hacerlo con ella le daba bastante placer. Pero que lo que en realidad buscaba era un hombre con el que hacerlo. Que estuviera seguro de lo que se hacía. Me dijo que había tenido varias experiencias con hombres. La primera fue con un chico al que no le comentó nada de su sexo, y que cuando estaban a punto de hacerlo, él chico al darse cuenta, le golpeó y casi la mata. Esta primera experiencia le hizo que se lo pensara bastante. La siguiente fue al contestar a un anuncio de un periódico de relaciones que hay en Barcelona. Fue con un hombre mayor y sólo sirvió para masturbarlo, ya que el tipo quería ser follado, y ella me comentó que follar follaba a chicas. Pero a los hombres no, que ellos la follaran era lo que le gustaba. Por último desistió de encontrar algún chico al que gustarle, así que mantenía relaciones con algún que otro transexual e incluso con alguna chica, ya que estas eran más comprensivas. Hasta que contestó a mi anuncio, en el que había puesto muchas esperanzas. La animé, diciéndole que lo que le había ocurrido no era para desesperarse, que quizás si se anunciara, poniendo su foto le lloverían cantidad de cartas de las que elegir la que quisiera para lo que quisiera.

Como se dio cuenta de que había surgido un brote de amistad entre nosotros, bastante profundo decidimos irnos a su casa. Por el camino nos fuimos besando, acariciándonos y mordisqueándonos.

Así que cuando llegamos a su casa yo estaba empalmado y creo que ella también. Nos desnudamos, quedándose ella sólo con un minúsculo tanga, donde se notaba el bulto de una polla, que precisamente no era pequeña. Nos fuimos al dormitorio y una vez ya desnudos se puso a chuparme la polla, con verdadera pasión. Disfrutaba ella más con la mamada que me estaba haciendo que yo mismo. Tuve que apartarla, ya que de la forma que me estaba chupando la polla me la iba a consumir sin piedad, y lo que yo quería era resistir para no decepcionarla, pero a ella no parecía importarle, se abalanzó de nuevo sobre mi polla y hasta que no me corrí no paró de chuparla, y una vez eyaculé, continuó haciéndolo. Tragó todo mi semen con voracidad. Tuve que apartarla casi de un empujón.

Pero ella estaba encendida y no había forma de pararla. Su polla ya estaba empalmada y era bastante grande. La tumbé sobre la cama y me puse a chuparle la polla, a la vez que le pellizcaba sus gordos pezones. Ella gemía ahora y temblaba de placer. Se tocaba las tetas con fuerza y me decía todo tipo de cosas. Con tanto meneo mi polla estaba otra vez dura, así que tal y como estaba, tras calzarme un condón, levantándole las piernas se las separé y dirigí mi polla hacia su culo. Ella me lo pedía sin parar de decir:

- Fóllame, fóllame, haz que me sienta una hembra.

- Métemela por el culo.

- Así, así, fóllame hasta dentro, méteme hasta los huevos.

Con todo este parlamento me apasioné aún más y tras colocar la punta en su ano, comencé a metérsela poco a poco, ella la sentía entrar, y me apretaba con sus manos tirando de mi culo hacia ella, obligándome a dejar de actuar con suavidad para metérsela de un solo golpe hasta que mis cojones chocaron con su culo. Su polla chocaba con mi barriga sentía yo la dureza de su polla, ella dejó de apretarme el culo para comenzar a masturbarse. Lo hacía, mientras yo la besaba y mordisqueaba sus pechos y pezones.

No pudo resistir más y se corrió salpicándome su esperma, que casi me llega a la cara de la fuerza con que fue expulsado. Yo seguí follándola, ella sentía las embestidas de mi polla penetrándola hasta lo más profundo de ella y me suplicaba que no parase:

- Sigue así, cabrón, clávamela hasta el fondo de mi culo.

Resistí cuanto pude, hasta que acabé corriéndome y llenando el condón con una buena dosis de semen. Saqué mi polla aún dura del preservativo y empezó de nuevo a comérsela con una fuerza bestial, nos pusimos a besarnos y magrearnos de nuevo. Disfruté de sus duras tetas y acabamos los dos haciendo un 69. Pero a ella le costaba empalmarse, mientras que yo estaba dispuesto a follarla de nuevo. En esta ocasión aguanté hasta que su polla volvió a endurecerse. La puse a cuatro patas y la ensarté de nuevo por su cálido y acogedor culo. Mientras la follaba le mordía su cuello, magreaba sus pechos y por último le masturbaba, ella gritaba de gusto diciéndome:

- Fóllame mas, fóllameeee… cabrón, métemela.

Me costó mucho trabajo correrme en esta ocasión, de hecho lo conseguí gracias a una paja que me hizo ella con sus tetas. Fue fabuloso, pero me dejó agotado durante unos minutos, pero como vi que ella estaba empalmada seguí haciéndole una paja bestial a dos manos hasta que se corrió como una loca. Tras esta última corrida, nos quedamos abrazados y besándonos con un apasionamiento renovado, la estuve besando y masajeando con mucha ternura, haciéndola sentir muy bien, le masajeaba las tetas, el agujero de su culo y su polla., le chupaba el culo y acto seguido la polla, entonces ella se coloco detrás de mi y a la vez que me hacia una paja alucinante y brutal me masajeaba muy despacio el agujero del culo con sus dedos, era alucinante me susurraba al oído:

- Veras que gusto, te vas a volver loco.

- Me vas a suplicar que no pare.

La verdad es que yo no podía más, entonces mientras me seguía pajeando de una manera experta, se agacho y empezó a lamerme el culo con su lengua, intentando con esta penetrar mi agujero y recorriendo de arriba abajo mi culo llegando hasta mis huevos, a la vez que con su otra mano me masajeaba los huevos sin parar. Fue de locura, me corrí como una bestia derramando litros de esperma, ella en un giro rápido se coloco delante de mí, se metió mi polla dentro y se trago todo lo que pudo, lo que no podía tragar se le derramaba por su boca hacia sus pechos, la imagen era maravillosa.

Fue una experiencia enriquecedora para ambos. Estuvimos toda la tarde y toda la noche juntos. Nos encontrábamos muy a gusto los dos, hasta que llegó el momento de la despedida. Fue muy triste, pero seguimos escribiéndonos bastante a menudo. Ella acabó conociendo a un chico y acabaron viviendo juntos. Hoy en día vive en París con él y siempre me manda una felicitación por Navidades. Son muy felices.

Sorpresas bajo la falda

Escrito en Transexuales por Relatos Eroticos el Jueves 16 Marzo 2006 a las 4:49 pm

Era una mañana del mes de Junio, había tenido que ir a Alicante a realizar unos asuntos de papeles, había salido temprano, así que sobre las 9:30 de la mañana había terminado de realizar todas las gestiones. Como no tenia prisa por volver a mi pueblo pues el trabajo se desarrollaba de manera fluida, decidí desayunar allí, entre en la primera cafetería que encontré en el camino hacia el aparcamiento donde había dejado mi coche.

La cafetería estaba llena solo había una mesa libre, y al mismo tiempo que entraba yo entraban también dos mujeres, una tendría sobre 28 años y la otra rondaba los 35, el caso es que era la única mesa libre que había en el local y les propuse sentarnos los tres en la misma mesa, ellas aceptaron mi proposición y se sentaron una a mi lado y otra al otro.

Yo había comprado esa mañana el periódico, y me puse a ojearlo, ellas me dijeron que iban un momento al aseo, tardaron en volver unos cinco minutos, yo pedí un café y una botella de agua mineral, ellas se pidieron dos cafés con leche, mientras leía el periódico, note como la mano de una de ellas se deslizaba por mi muslo, mientras hablaba con la otra, se cruzaron una mirada y la otra empezó también a pasar su mano por el otro muslo. Yo notaba como se me ponía dura, entonces una de ellas me propuso de ir a su casa, vivían a unos cincuenta metros de la cafetería, les dije que por mi de acuerdo. Me dijeron que con ellas vivía otra amiga y si me atrevía les dije que podría intentarlo.

Llegamos a su casa era un piso pequeño, tenía dos habitaciones en una de ellos había una cama, un armario y un espejo, en la otra había un gran sofá y como una especie de reclinatorio.

Me indicaron donde esta el aseo para lavarme, la amiga que se había quedado en la cosa se ofreció a lavarme a lo que no me opuse, me hizo una limpieza insuperable, también me lavo bien en el ano cosa que en principio me extraño, luego me acompaño hasta la habitación invitándome a desnudarme mientras ella se lavaba, apenas tardo cinco minutos.

Entro en la habitación, llevaba una falda no muy larga ni corta más bien de tipo medio la invite a quitársela, me dijo que cuando estuviéramos los cuatro, se la quitaría, se sentó en la cama y me pidió le acercara mi polla, que estaba dura a la boca, así lo hice, empezó a chuparla despacito, pasando su lengua por la abertura del glande y recorriéndola de arriba abajo, lo cierto es que no tarde mucho en correrme, entonces me invito a descansar para continuar luego.

Me tumbe boca bajo intentando descansar un poco, a los pocos minutos entraron las tres amigas, dos de ellas se sentaron en la cama a mi lado, y me preguntaron te animas a seguir, les dije que estaba dispuesto y que abrían de trabajar un poco, para que la cosa se animara, me dijeron no te preocupes, entonces se quitaron las braguitas, y me invitaron a meter la mano bajo la falda, grande fue mi sorpresa, tocaba algo duro y grande, bajo aquella falda, le invite a quitársela y así lo hizo, debajo de la falda había un enorme falo, duro y en plena erección, me dijo no te preocupes, veras como te gusta, inmediatamente se quedaron las tres desnudas, las tres eran travestís con grandes pollas.

No se como pero de repente me encontré con una de aquellas enormes pollas dentro de mi boca, entrando y saliendo, estaba excitadísimo, ellas se dieron cuenta de ello, y me preguntaron: “¿Es tu primera vez?”, les dije que si, “Bueno pues no te preocupes demasiado y déjanos hacer a nosotras”, aquella polla que entraba y salía de mi boca estaba a punto de estallar antes de hacerlo la saco, entonces me invitaron a entrar en la sala del sofá, allí me hicieron poner a cuatro patas, otra de ellas, sustituyo a la anterior, su polla era mas gruesa y mas corta y me la metió de nuevo en la boca, mientras yo se la lamía, con voracidad, note que algo entraba en mi ano, era la polla que había estado chupando antes, primero la metió despacio con suavidad y fue poco a poco acelerando el movimiento, a los pocos minutos notaba en mi recto, un liquido caliente y espeso, se había corrido dentro de mi, esto hizo que la polla de la otra me la comiera con mas rapidez para provocar su eyaculación, cosa que ocurrió en unos segundos inundo mi boca con su leche, la otra que había estado mirando masturbándose, tendría una polla de unos 25 centímetros, dijo ahora me toca a mi, me cogio de las caderas y me clavo aquella cosa en el ano, me penetraba no de forma continua sino entrando y saliendo del culo, estuvo así un buen tiempo, hasta que decidió correrse, entonces acelero el ritmo y volví a notar el liquido caliente y espero era su leche, su corrida fue abundante.

Iba ya a levantarme cuando la primera me volvió a acercar su polla a la boca y me dijo chúpamela, así lo hice empecé a lamerle, los huevos y la polla, pasando mi lengua una y otra vez, la primera a la que se la chupe se acerco entonces por detrás y empezó a meterme su enorme aparato por el culo este estaba bien lubricado por la corrida de sus otras dos compañeras, era una polla gruesa debería tener unos seis centímetros de diámetro, empezó a follarme con frenesí, hasta correrse también lo hizo dentro de mi y volví a notar su semen en mi recto y ano, estuvimos dos o tres así, ellas iban turnándose una tras otra en la boca y en el culo, para ser mi primera experiencia, quizás fue excesivo. Pero la verdad es que lo pase bien me dejaron su numero de teléfono y propusieron repetirlo cuando quisiera.

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