Follando carne joven
Soy una persona de 43 años muy bien puestos , muy alto , delgado , de ojos celestes y bastante guapo según dicen , me separé hace año y medio y me fui a vivir solo.
Con mi ex , tenemos un matrimonio amigo que tiene 3 hijos , la mayor tiene 18 años , es alta como el padre y con un cuerpo hermoso , desde que tiene 16 siempre que me ve , me dice “llegó el buen mozo de mi tÃo” (no soy tÃo pero me llama asÃ).
Paula , que asà se llama , se puso de novia hace algunos meses y ante nuestras cargadas referidas a sexo , siempre dice que aún es virgen.
Hace unos dÃas , una noche , recibà en mi casa un llamado y con sorpresa comprobé que era Paula , luego de preguntar pavadas , le pregunté a que se debe su llamado y me dijo que querÃa hablar conmigo. Confieso que me sorprendió , nunca habÃa hablado con ella , más allá de los encuentros entre familias. Le pregunté si habÃa algún problema y me dijo que no , pero que necesitaba hablar conmigo. Le propuse encontrarnos en algún lado al otro dÃa pero insistió en venir a mi casa al dÃa siguiente cerca de las 20 hs. dado que quedaba a tres cuadras de su casa y acepté , confieso que absoluta y totalmente en forma inocente.
Llegué de mi trabajo alrededor de las 19 hs. me bañé como de costumbre , me puse un short y una remera y preparé café. A las 20 en punto tocó el timbre de mi portero eléctrico.
Bajé a abrir la puerta y la và , vestida con una pollerita sumamente corta , zapatos de taquito los que la hacÃan altÃsima , muy bien pintada , con sus labios rojÃsimos y mucho perfume. Subimos en el ascensor que quedó impregnado de su perfume mientras yo miraba esas piernas casi perfectas como columnas.
Entramos , servà café y nos sentamos , yo en un sillón largo y ella en una silla frente a mà , cruzando sus piernas. Le pedà que hablara y me dijo que no era fácil , pero traté de animarla y de a poco me fue contando que su novio querÃa hacerle el amor y ella nunca lo habÃa hecho y temÃa pasar por tonta , a lo que le respondà que si su novio la querÃa eso no iba a pasar.
Además le pregunté porque no hablaba esto con su madre o su padre y ella me dijo que habÃa más cosas. Siguió hablando , me dijo que desde hace tiempo tenÃa fantasÃas conmigo , que se despertaba habiendo soñado que yo le hacÃa el amor , que me veÃa como el tÃo piola que tiene muchas mujeres y que se habÃa masturbado muchÃsimas veces pensando en mÃ.
Me dejó helado , no sabÃa que decirle , solo le dije que debÃa fijarse en chicos de su edad , que yo era grande para ella y además un amigo de sus padres.
Me dijo que le costó mucho decidirse a decirme que querÃa que yo fuera su primer hombre , que le enseñe a disfrutar y yo la detuve , le pedà que no siga, que eso no podÃa ser , pero ella se paró y se sentó a mi lado , medio temblorosa me dijo “por favor , tÃo”. Yo estaba obnubilado, me fascinaba la idea de cogerme ese monumento pero no podÃa hacerlo.
Insistà para que se fuera , pero ella me seguÃa diciendo “por favor , no me dejes asÃ, nadie va a enterarse” y me acariciaba la cara con sus manos que estaban sudorosas y temblando de miedo y calentura a la vez.
Se acercó a mi cara y me dió un beso en la mejilla, y su pierna rozaba la mÃa, lo que hizo que mi verga se endurezca y se note mucho en ese pequeño short (tengo un aparato enorme de 26 cm y grueso). Ella más decidida me dijo “mirá tÃo como te estás poniendo” señalando mi short y puso una mano sobre él , que saqué de allà , pero el acoso seguÃa , me dió un beso en la boca y yo la aparté diciendole “basta Paula, esto no puede ser”.
Ella se paró, se quitó la remera mostrando un corpiño sexy con voladitos , volvió a sentarse a mi lado y me dijo “no te gusto ?”, le contesté que sà pero que no podrÃa mirar a sus padres a los ojos y ella me dijo “nadie va a enterarse, tÃo” y me volvió a besar, esta vez abriendo su boca y yo no aguanté más , respondà su beso y tomé su nuca apretando su boca contra la mÃa y metiendo mi lengua dentro de ella, mientras acariciaba con la otra mano sus hombros y sus brazos. Ya ninguno hablaba más, ella estaba excitadÃsima, su respiración la delataba y peor cuando empecé a acariciar sus muslos varias veces mientras ella me besaba y abrÃa sus piernas.
Mi mano llegó a su entrepierna y me dà cuenta que nada tenÃa debajo , toqué su vagina , la acaricié , estaba húmeda , y comencé a masturbarla con mi dedo , subiendolo y bajándolo entre sus labios , ella dejó de besarme , apoyó su cabeza en el respaldo del sillón y sin mirar metió su mano bajo mi short , tomándo mi verga , enorme y dura.
Escuchaba sus gemidos , entonces abrà sus piernas , empujé su cuerpo más lejos del mÃo y metà mi cabeza bajo su pollera , besé sus muslos , los lamà mientras iba subiendo y sentÃa que ella se estremecÃa , que los contraÃa muy fuerte y cuando apoyé la punta de mi lengua en su vagina , sentà un fuerte gemido y sus jugos derramándose entre sus piernas.
“TÃo , como me gusta esto” dijo mientras empezaba a succionar su clÃtoris y meter un dedo en su vagina, mi otra mano bajaba su corpiño y acariciaba un pezón duro como una piedra, y a los pocos minutos la sentà venirse de nuevo “ayyyyy, asiiiiiiiiiii, ayyyyyy, tÃo me encanta, tÃooooooooo” y se empapó de nuevo.
Me incorporé y sacándole el corpiño empecé a besarla de nuevo , tocando su rajita que empezaba a palpitar de nuevo, me quité el short y ella tomó mi verga entre sus manos “que enorme, tÃo” dijo entre gemidos mientras yo le preguntaba “¿la quieres ?” y ella decÃa “si, claro, si, tÃo” entonces pidiéndole que levantara un poco sus piernas la apoyé entre los labios de su vagina empapada , sabÃa que debÃa esperar que esté más excitada para que se abra entera a mi enorme pedazo y jugué con mi pija entre sus labios , eso la empezó a enloquecer, comenzó a morderme mis labios y a decirme “dámela tÃo, la quiero, dámela” y hacÃa fuerza para metérsela sola, pero yo no la dejaba, la movÃa entre sus piernas empapadas hasta que la sentà venirse de nuevo y entonces notándola bien mojada y dilatándose, de un empujón enterré la mitad de mi verga, gritó “ayyyy tÃo me duele, me duele” y metà el resto entre sus quejidos ……
Gritaba y acababa al mismo tiempo “ayyyy, ahhhhhhhh, me duele tÃo, me duele, es rica pero grandota, ayyyyyyyy, ayyyyyyyyyy, ayyyyyyyyy, tÃo me dueleeeeeee”, pero su dolor bajaba, ya gritaba de goce, me mordÃa mis labios mientras yo pellizcaba sus pezones y bombeaba de nuevo , en muy poco tiempo ya empezó a moverse ella y a pedirme “damela , tÃo , dámela toda , que rica está , ahhhhhhhh , ayyyyyyyyy , ayyyyyyyy , tÃoooooooo”.
Le pedà que se pare , tenÃa mi altura con esos tacos , el sillón estaba manchado con sangre (no mucha) y flujo … empecé a apoyarla por detrás mientras con mi mano giraba su mentón buscando su boca que comÃa a gusto y mi otra mano acariciaba sus tetas y su vagina , ya estaba poniéndose de nuevo a punto , le pedà que se agache tomándose del sillón y quedó su bellÃsimo culo duro frente a mà , abrà sus nalgas con mis manos y comencé a pasar mi lengua entre ellas , giré mi lengua alrededor de su culo mientras un dedo comenzaba a acariciarlo para excitarla , apenas la oÃa pero alcanzaba a escuchar “que lindo es esto , tÃo” y mi lengua y mi dedo comenzaban a meterse en ese pequeño agujerito , ella empezaba a moverse , metiéndose sola mi dedo y sacándolo mientras yo le preguntaba “te gusta esto ?” y ella contestó “me encanta , tÃo , me excita muchÃsimo , seguà , seguÔ , pero yo saqué el dedo y apoyé la cabezota de mi verga en él , estaba mucho más dilatado , pero parecÃa imposible penetrarla , sin embargo su excitación era tal , que sola jugaba con mi verga en la puerta de su agujero , hasta que empujé un poco , metiendo la cabeza y ella gritó “ayy” , pero solo con la cabeza siguió en en el juego mientras yo pasaba mi mano entre sus piernas y volvÃa a tocar su conchita empapada.
Eso la puso loca nuevamente y aproveché para dar otro empujón y meter unos 5 cm. Gritó y me dijo “no tÃo, me duele mucho, no, no” pero yo no podÃa más y empujé con fuerza hasta meter la mitad , su culo era apretadÃsimo y eso me hacÃa enloquecer , ella se agarró muy fuerte del sillón desgarrando su tela, tal como estaba yo desgarrando su culo y seguÃa diciendo “no, no, no” pero mi dedo en su concha la ponÃa en situación de seguir y le enterré todo, gritó y lloraba con lagrimas “ayyyy, tÃo , me duele , sácalo, sácalo, nooo, noooo” y yo la bombeaba, sacaba la mitad y la volvÃa a enterrar mientras mi dedo le hacÃa una paja que daba sus frutos, se venÃa, asà que empujé con toda mi fuerza y le llené el culo de leche mientras ella gozaba, gemÃa y lloraba, todo a la vez.
Esa fue mi historia con Paula, que ya cogió con su novio , ayer me llamó para contármelo y decirme que no fue igual y que no disfrutó ni la mitad de lo que disfrutó conmigo y me dijo al terminar la charla “y la tiene muchÃsimo más chica que vos, tÃo, asà que a ver cuando me preparas café de nuevo en tu casa”.








