Mi primera vez paso sin querer
Primero que nada este es el primer relato que voy a escribir, asà que espero les guste. Los protagonistas es una amiga y yo, empezaré describiéndome, actualmente mido 1.77 aproximadamente peso 70 kg, delgado, moreno claro, ojos cafés. Ella mide 1.68, unas tetas muy ricas de esas que se antojan y un culito también muy rico.
TenĂa yo en ese entonces 18 años, vivĂa en Veracruz, MĂ©xico. Un dĂa estaba yo en el icq platicando con un amigo, y me dice: “Mira agrega a esta chica, es amiga de nosotros dile que me conoces”. Y yo le dije: “Aahh ya la voy a agregar”, para esto yo ya la habĂa agregado antes, pero casi no me contestaba ni nada, entonces le mandĂ© un mensaje diciĂ©ndole que yo conocĂa a este chico y me dice: “Aaahh no me digas”. A ella la llamaremos “Laura”.
Y asĂ nos empezamos a llevar muy bien, y me cortaron el Internet, y un dĂa andaba por su casa, le hablĂ© y le dije si podĂa pasar a verla, me respondiĂł que si y me dijo donde vivĂa, era prácticamente enfrente de donde yo le estaba hablando, lleguĂ© a su casa, (cabe mencionar que ella es 6 años mayor que yo, y vivĂa sola). LleguĂ© y empezamos a platicar, me cayĂł sĂşper bien, yo tambiĂ©n le caĂ en bien, me prestĂł su computadora y estuve chateando un buen rato.
Al dĂa siguiente yo estaba en exámenes en la escuela, salĂ temprano y la pasĂ© a ver. Estuvimos todo el dĂa platicando de esto y aquello, y me fui de su casa a las 6, pero le preguntĂ©: “¿Que vas a hacer”, y me dice: “No sé”, quedamos que yo regresarĂa más tarde comprarĂamos un pomo (aquĂ en MĂ©xico un pomo es una botella de algĂşn alcohol, bacardi, etc.) y asĂ fue, regresĂ©, ella creyĂł que ya no iba regresar. Ella me sirviĂł un trago, claro que ella me engañó porque nunca estuvo tomando o se servĂa muy poco. Y siempre me han dicho que tengo unos labios que se antojan besar y empezamos a platicar de eso, me di cuenta que si seguĂa el tema podrĂa lograr algo, asĂ que seguĂ.
Estuvimos acostados en su alfombra y acercando mi cara le digo que si están ricos mis labios, y nada más cerrĂ© los ojos a esperar a ver si ella hacĂa algo, y me besĂł, y luego empezamos a buscarnos con nuestras lenguas. Yo empecĂ© a tocarle las tetas, que por cierto que rica las tenĂa, le quise quitar su playera y me hizo apagar la luz. Y se la quitĂł, y le empecĂ© a chupar sus tetas tan ricas, le dije que nos fuĂ©ramos a su cuarto y asĂ lo hicimos, ahĂ nos seguimos besando, y ella me sobaba mi paquete, que para entonces ya la tenĂa bien dura, yo no se si la tendrĂ© grande, pero siempre me dicen que está grande, entonces algo de razĂłn han de tener… AsĂ que me quitĂ© el pantalĂłn y me la saquĂ©, ella no dijo nada, simplemente se bajo a chupármela y ¡¡¡wow!!!… que rico la chupaba, despuĂ©s de un rato yo tambiĂ©n querĂa chuparle su conchita, asĂ que la desnudĂ© y que belleza de conchita tenĂa.
Recuerden que era mi primera vez, asĂ que lo primero que hice fue darle una lengĂĽeteada desde el ano hasta el clĂtoris, lo que hizo que sacara un gemido riquĂsimo, creĂ que le hacĂa daño y dejĂ© de hacerlo (ahora me arrepiento), el problema es que no traĂamos condones, asĂ que eso nada más quedĂł en que me la estuvo chupando y yo me vine en su boca. Pero no se lo tragĂł. Lo fue a escupir, y cuando regreso me dijo que querĂa sentarse en mi verga, nada más querĂa probar quĂ© se sentĂa con una tan grande. Yo no me lo creĂ, pero le dije va pues, y asĂ se sentĂł y me dijo: “Es que no me cabe”, asĂ que yo le dije: “¿Como no?, y alcĂ© mi cadera para llegar hasta el fondo y ella nada más pudo sacar un gran gemido. Y hasta ahĂ llegĂł esa vez… nos vimos todavĂa dos veces más.
Bueno y asĂ Laura despuĂ©s se bajĂł de mi verga, y ya no hicimos nada, por lo mismo que no tenĂamos condones y obviamente era mi primera vez y no querĂa cagarla en mi primera vez, Âżque frustrante hubiera sido eso no creen?. Y bueno pasĂł, nos vimos otro dĂa, y estábamos en su cuarto viendo la tele y me dijo: “Estoy incĂłmoda, ÂżTe molesta que me quede en calzones?”, y yo le dije: “No para nada” (dentro de mi pensĂ©, hombre como me va molestar) y ya se quedĂł en calzones y una playera, se acostĂł junto a mi, en eso la abracĂ© la puse boca arriba y empecĂ© a sobarle sus tetas por encima de la playera, y la verdad que ricas tetas tiene, y sus pezones empezaron a hacer reacciĂłn enseguida asĂ que me dispuse a pellizcarlos y jalarlos un poco y su respiraciĂłn se empezĂł a agitar, la agarrĂ© de la cara, y la empecĂ© a besar, a que nuestras lenguas jugaran, y a morderle sus labios, y nos empezábamos a mover con ropa como si estuviĂ©ramos cogiendo para que sintiera mi verga en su concha.
AsĂ seguimos durante un rato hasta que yo estaba seguro que ya estuviera bien caliente, le quitĂ© la playera y que tetas, se las empecĂ© a comer, a sobar y chupar le pasaba la lengua alrededor de los pezones y luego una mordida suave en cada pezĂłn, mientras ella me sobaba la verga, y me la apretaba encima del pantalĂłn, ya ella desesperándose me quitĂł el pantalĂłn, y la cabeza se asomaba por encima del bĂłxer asĂ que me lo quitĂł rápidamente y me agarrĂł la verga con toda su mano fuerte sobándolo de arriba hacia abajo, luego le pasĂł una lengĂĽeteada por toda la verga para luego metĂ©rsela en la boca completita, y darle vueltas en su boca y subir y bajar la cabeza, no saben lo rico que se siente asĂ el calor de la boca en la verga, asĂ hasta que yo tambiĂ©n querĂa, le dije que esperara un poco, le quitĂ© el short, y le abrĂ las piernas suavemente, tocándole los muslos, acariciándolos, besándoselos, mordiĂ©ndolos y le di un gran beso entre sus piernas, pero sobre la tanga para que sintiera, solo alcancĂ© a oĂr un gran ¡Aaaaahhhhh!.
AsĂ que le retirĂ© su tanga y que rica conchita, ya la tenĂa depilada (yo se lo habĂa pedido, y lo hizo un dĂa antes) asĂ que le di una lengĂĽeteada desde el ano hasta su clĂtoris, y que rico gemĂa, gemĂa como puta, le metĂ la lengua más adentro y ese sabor agridulce y caliente es un manjar, asĂ que seguĂ metiendo mi lengĂĽita, y moviĂ©ndola adentro, pero me esperaba ese clĂtoris tan rico, lo empecĂ© a chupar y ella empezĂł a respirar más fuerte y a gemir y me dijo: “AsĂ cabrĂłn, házmelo asĂ más fuerte”, asĂ que le empecĂ© a morder el clĂtoris y meterlo a mi boca y ahĂ chuparlo muy, muy rico. Seguimos asĂ hasta que ella ya no podĂa más y se vino en mi cara, que rico dije yo… Pero ahĂ no quedaban las cosas, ella agarrĂł mi verga bien dura y se dispuso a comerla como una maestra, le dije: “Quiero que ahora te los tragues”, ella no me dijo nada simplemente se dispuso a chupar yo ya no aguantĂ© más, asĂ que le dije: Abre la boca” y me empecĂ© a masturbar hasta que toda mi leche entrĂł en su boquita, y tal como yo se lo habĂa pedido se los comiĂł. Desgraciadamente esa vez tampoco llevábamos condones, y para colmo no me podĂa quedar ya que llegarĂa su mamá.
Tiempo despuĂ©s me la encontraba en el Messenger y le decĂa que nos viĂ©ramos, pero ella me decĂa que estaba depre que no querĂa salir, más que nada le dio cruda moral ya saben, como se sentĂa como puta y todo eso, y asĂ durante varios dĂas, hasta que yo si querĂa verla. AsĂ que la fui a buscar, obviamente no me abrĂa estuve tocando hasta que finalmente me abriĂł, con una mala cara me decĂa que, quĂ© hacĂa ahĂ, que me dijo que no querĂa ver a nadie, y ya pues ya estaba ahĂ, asĂ que me invitĂł a pasar. Estuvo de mala cara durante un rato, hasta que con bromas se le quitĂł y ya nos la estuvimos pasando bien, en una de esas la empecĂ© a besar, ¡y a fajar riquĂsimo! En fin me la empezĂł a chupar otra vez como solo ella lo sabe hacer, recorriendo todo el tronco hasta la garganta, y yo sobándole sus tetas tan ricas. AsĂ que tambiĂ©n le comencĂ© a chupar su concha tan rica como siempre y mojada, pero ya no querĂa postergar más el tiempo, asĂ que me desnudĂ© me puse un condĂłn, le agarrĂ© las piernas y las puse en mis hombros y se la metĂ suavecito hasta que topara con pared, empecĂ© a bombearla más duro y ella sacaba gemidos bien ricos y me decĂa dame más duro, asĂ estuvimos hasta que ya estaba a punto de venirme en que me detuve. La puse de perrito se la metĂ toda y a darle más duro, y que rico sentĂa al jalar todo su culote hacia mi verga hasta que ya no aguantaba y ya me iba a venir, me salĂ de ella y le echĂ© en su espalda toda mi lechita, que rico.
Lo curioso fue que el condĂłn se le habĂa quedado dentro, asĂ que me vine afuera. Y ella se sacĂł el condĂłn, seguĂa caliente, pero iba recibir visitas asĂ que me tuve que ir.









dijiste que vivia sola…
y que despues no se que bardo tenia porque llegaba la mama…
quionda???
la cagaste ahi, me estaba pajeando