Chat Porno

Señora con hambre

Escrito en Maduritas por Relatos Eroticos el Jueves 6 Abril 2006 a las 5:01 pm

Despues de leer un buen numero de relatos publicados en esta web algunos de ellos excelentes, me he animado a participar ya que mis experiencias han sido numerosas y variadas, pensaba hacerlo de forma cronol�gica desde mi juventud pero prefiero empezar con uno mas cercano en el tiempo aunque con menos riqueza de variaciones por los prejuicios de la protagonista.

Estaria yo por los 45 años y con un fisico aceptable debido a la practica deportiva por mi trabajo tenia mucho contacto con el publico, facilitando tr�mites burocr�ticos. Una ma�ana requiri� mis servicios una se�ora tan bien vestida como entrada en a�os de entrada aparentaba entre 65 y 70. La atend� en los tr�mites que necesitaba y la se�ora se enroll� cont�ndome cosas de su vida, no hab�a que ser muy avispado para darse cuenta de que se encontraba muy sola. La entrevista termin� sin m�s y quedamos para otro d�a a fin de continuar con los tr�mites. A la ma�ana siguiente volvi� y empez� a manifestar su admiraci�n por el trato recibido y volvi� a largarme el rollo sobre su vida.

Viuda desde hacia casi 30 a�os y sin ninguna aventura en todo este tiempo. La verdad es que no me extra�� mucho ya que no era ninguna belleza, la escuch� con paciencia y solt�ndole de vez en cuando frases cari�osas y atrevidas que ella recib�a con sumo agrado. Esta vez le dije que el papeleo se demorar�a unos d�as a pesar de lo cual al d�a siguiente volvi� a presentarse y a la primera frase amable que le solt� despu�s de que ella hablara de que ya no estaba para despertar ning�n tipo de atracci�n.

- Que va mujer si todav�a esta usted para excitar a un hombre.

- �Usted se excitar�a conmigo? - me dijo acerc�ndose hasta casi tocarme.

En aquellos momentos no pens� nada, record� mis experiencias de jovencito con mujeres maduras y cogiendola por la cintura me pegu� a ella d�ndole un morreo de campeonato. Sagrario (As� se llama) no se cort� un pelo y agarr�ndome la cabeza me meti� la lengua hasta la campanilla, mientras nos bes�bamos mis manos bajaron por debajo de sus pistoleras (tremendas) y le fui levantando las faldas hasta meter mis manos por debajo de sus nalgas. �Sorpresa! carai con la se�ora, iba sin bragas y se hab�a puesto unas medias abiertas por el centro de las que dejan al aire la parte de la vulva y el ano. Al darme cuenta de la calentura que acumulaba Sagrario, me lanc� a meterle mano sin ning�n tipo de recato, le abr� la camisa y desabroch� el sujetador (cierre delantero) un par de tetas medianas cayeron como dos bolsas de manteca, blancas y fl�cidas, pegu� mis labios a sus pezones mientras sobaba con mis manos su carne tremola.

Ella no hacia nada, solo gem�a y fing�a que aquello iba contra su voluntad.

- No por favor! yo no quer�a llegar a eso. Solo quer�a un poco de cari�o.

Yo pensaba “ser� zorra viene sin bragas y no quer�a eso” sin embargo yo me mostraba comprensivo.

- No hacemos mal a nadie y usted tiene derecho a disfrutar de la vida.

La coloqu� de espaldas inclinada sobre la mesa quedando el culo expuesto en todo su esplendor: Blanco, bastante grande con celulitis a raudales. Yo hacia rato que me hab�a sacado la polla pero ella no la hab�a querido tocar, me dijo que solo hab�a practicado sexo con su marido y siempre con la luz apagada �Y nada de guarradas! o sea que entre la educaci�n sexual de la se�ora y el lugar donde est�bamos opt� por ir al grano. La ten�a tal como he dicho, sobre la mesa y de culo, encar� la polla con cierto cuidado ya que despu�s 20 a�os sin haber sido penetrada recibir un ap�ndice de mas de 20 cm. pod�a ser doloroso.

Me ayud� de los dedos para separar sus labios vaginales y entr� el glande sin ning�n problema, segu� ganando terreno entre sus constantes gemidos y recriminaciones a los que no hice el menor caso ya que me hab�a dado cuenta de que le encantaba quejarse de todo y enterr� el nabo al completo iniciando el vaiv�n del placer, la verdad es que yo estaba disfrutando de lo lindo con aquella mujer tan poco atractiva y con aquellas carnes tan blandas, en uno de los bombeos se me sali� del todo y al volver a meterla equivoqu� el agujero y le met� todo el glande en el ojete del culo. La bronca que me peg� fue tremenda.

- Por aqu� no so guarro, pervertido!.

La saqu� de inmediato y se la volv� a meter por delante mientras me disculpaba.

- De verdad ha sido sin querer.

- !Una mierda! �Que se cree que soy tonta?.

No par� de abroncarme, pero yo a lo mi�, la agarr� por la cintura y empec� a bombear con fuerza para acabar cuanto antes con aquel polvo tan peculiar. Se sosten�a a duras penas con los codos sobre la mesa y sus colgantes tetas se columpiaban deslizando los pezones. Sus quejas, las tetas, el tacto de sus muslos y una mezcla de olor a sudor y co�o hicieron un efecto determinante en mi excitaci�n y me corr� con verdadero frenes� nos limpiamos con papel higi�nico y me desped� con toda la cortes�a que pude, aunque de buena gana la habr�a mandado a paseo ya que no par� de refunfu�ar en ning�n momento. Usted no sabe tratar a una mujer! No me ha gustado nada! Etc., etc.

Cuando se larg� me qued� pregunt�ndome como pod�a hab�rmelo montado con aquella cascarrabias. La verdad es que al principio me cautiv� la idea de hacer feliz a alguien con tanta carencia de afecto y placer pero despu�s.

En fin supongo que ya puesto el motor en marcha es dif�cil parar. Pens� que no volveria a verla. �Que iluso! a la mañana siguiente ya me llamaba por tel�fono invit�ndome a su casa.

relatos porno

No hay comentarios »

Aún no hay comentarios.

Suscripción RSS a los comentarios de la entrada. URI para TrackBack.

Enviar comentario

Zorritas con webcams

Powered by Relatos Porno

Su web esta paralizada en el sistema de intercambios free web tracker