La clinica dental

Escrito en Intercambios por Relatos Eroticos el Jueves 6 Abril 2006 a las 4:54 pm

Mi nombre es Alberto, y toda esta historia comenz� cuando fui a hacerme una revisi�n dental con mi pareja Laura. Ella fue la que me concert� la cita y me acompa��, ya que yo le ten�a mucho miedo a los dentistas. Lleg� el d�a de la cita, era un viernes a �ltima hora de la tarde, en la sala de espera solo est�bamos Laura y yo (�ramos los �ltimos) y est�bamos haciendo tiempo hasta que terminaran con la persona que se encontraba en la consulta. Habl�bamos de temas sin mucha importancia, para que yo me relajara ya que estaba muy tenso por mi fobia a los dentistas.

De pronto apareci� el ayudante de la doctora que a la vez hac�a de secretario y que era su esposo. Era un hombre de unos treinta y tantos a�os sin llegar a los cuarenta al igual que Laura y yo. El era atractivo, moreno con el pelo engominado y muy agradable. Nos coment� que pas�ramos por la oficina para rellenar la ficha personal, mientras su esposa terminaba con el paciente con el que estaba y de esa manera agilizar�amos las cosas.

Una vez terminados los tr�mites burocr�ticos regresamos a la sala de espera; tras unos minutos o�mos como David que es como se llama el marido de la doctora, desped�a en la puerta al paciente que nos precedi�, acto seguido se person� y me dijo que ya pod�a ir pasando a la consulta, Laura me dio un beso y me dijo que estuviera tranquilo que no pasar�a nada, con un miedo de mil demonios entre en la consulta y puede comprobar que la doctora era una mujer de m�s o menos nuestra edad, era hermosa, con el pelo rizoso, moreno y largo aunque lo ten�a recogido con un coletero para que no le molestara mientras trabajaba, lo que m�s me llam� la atenci�n es que llevaba puesta una bata blanca ajustada que dejaba notar su ropa interior, y la ten�a con los primeros botones desabrochados pudi�ndose ver perfectamente el canalillo que formaban sus hermosos y turgentes pechos.

Nos presentamos, ella se llama Blanca, me dijo que me echara en el sill�n, y comenz� a hacer una revisi�n para ver que era lo primero de lo que me tratar�a. Despu�s de un buen rato de estar con la boca abierta y de no perder detalle de su escote por el rabillo del ojo, comenzamos a escuchar unos ruidos extra�os que nos parec�an suspiros y gemidos. Cual fue mi sorpresa cuando entraron en la consulta a Laura con David completamente desnudos y meti�ndose mano por todos los lados. Mi primera intenci�n fue levantarme para pedir explicaciones a de lo que estaba viendo, pero Blanca no me dej�, dici�ndome que si no me gustaba lo que estaba viendo, que a ella no le importaba ver a su marido follando con otras mujeres y que a �l tampoco le importaba si ella follaba con otros hombres.

Tard� unos minutos en terminar con lo que me estaba haciendo en la boca, mientras pod�a observar como Laura le propinaba una mamada como solo ella sabe hacer a David, y poco despu�s se cambiaron y ahora era �l el que le estaba comiendo el co�o a mi compa�era, la cual no hac�a nada m�s que gemir de puro placer que le estaba dando. Blanca me coment� que no me moviera que ya quedaba muy poco para terminar, mientras se quit� la bata blanca mostr�ndome un cuerpo espectacular, torneado y moreno que solo estaba cubierto por una mascarilla en la boca, unos guantes de l�tex, un sujetador de encaje negro y un tanga haciendo juego. Yo no me lo pod�a creer lo que estaba sucediendo y pensaba que era en un dulce y morboso sue�o, pero no era as�. Laura me dec�a entre suspiros y con voz de lujuria, que era lo que siempre hab�a querido, que la viera follando con otros y que yo hiciera lo mismo, terminando de decir esto dio un grito y se corri� como una perra en celo, apoy�ndose contra un peque�o armario que hab�a en la consulta le ofreci� toda su trasera a David y le dijo que la follara el culo, cosa que �ste hizo de inmediato. Yo pod�a ver a mi compa�era como se retorc�a de placer, mientras su amante le bombeaba el culo como un poseso; al rato David explot� en una monumental corrida que inund� todo el culo de Laura y le chorreaba toda su lefa por las piernas cuando se la sac�.

Una vez terminado el trabajo, Blanca sin mediar palabra y sin dejarme levantar del sill�n empez� a tocarme mi endurecid�simo paquete por encima del pantal�n, haciendo alusi�n al terrible empalme que ten�a. Mordisqueaba mi polla sin sacarla de su prisi�n, ella estaba agachada y ofreciendo todo su culo a quien lo quisiera, fue cuando Laura, se arrodill� detr�s de ella le quit� el tanga y empez� a comerle el culo y el co�o con una lascivia que hasta a m� mismo me sorprend�a. Blanca despu�s de correrse en la boca de Laura empez� a desnudarme, dej�ndome en cueros en pocos segundos.

David observaba todo desde un lado sentado en un sill�n mientras se recuperaba. Laura se tumb� boca arriba en el suelo y le dijo a Blanca se arrodillara sobre su boca que quer�a comerle el co�o mientras ella me daba una buena mamada, as� estuvimos un buen rato hasta que decid� que ellas hicieran un sesenta y nueve y en esa posici�n Blanca me dejaba su ano a la vista, no pudi�ndome resistir empec� a chup�rselo y a meter primero un dedo, despu�s otro hasta que se lo dilat� bien, mientras Laura lo estaba viendo todo desde abajo y de vez en cuando me gui�aba un ojo a modo de aprobaci�n mientras le segu�a comiendo el co�o a Blanca. Una vez dilatado su culo, arrim� mi dur�sima polla a la entrada de �ste y comenc� a met�rsela poco a poco hasta el fondo, prosiguiendo con un bombeo que empez� suavemente y termin� siendo una follada salvaje.

En aquella sala solo se o�an gemidos, suspiros y obscenidades propiciadas por el placer, hab�a el ambiente un olor a sexo que a�n me excitaba m�s, mientras segu�a con la follada del culo de Blanca observ� como David se la estaba meneando viendo el espect�culo que est�bamos dando los tres y cuando yo estaba a punto de correrme �l se acerc� y me dijo que se iba a correr tambi�n, nos corrimos a la vez yo dentro de aquel caliente culo y �l sobre las nalgas de su esposa. Cuando le saqu� mi polla del culo empezaron a chorrear tanto mi corrida desde el interior como la de David desde las nalgas y Laura se lo estaba comiendo todo desde su privilegiada posici�n, sin dejar escapar ni una sola gota de aquella leche espesa y caliente.

Despu�s de que nuestras hembras se corrieran una en la boca de la otra, nos vestimos los cuatro, y decidimos irnos a cenar a un restaurante. Mientras cen�bamos coment�bamos lo sucedido y fue cuando me enter� que Blanca y Laura ya se conoc�an, las hab�a presentado una amiga que ten�an en com�n y con la que mantuvieron relaciones de tr�o l�sbico en varias ocasiones, y que todo lo que hab�a pasado hoy hab�a sido premeditado entre ellas, David hab�a sido tambi�n c�mplice a �ltima hora, ya que su esposa se lo coment� ese mismo d�a por la ma�ana, a lo que �l no se opuso porque son asiduos de los intercambios, tr�os y org�as.

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No era tan mayor

Escrito en Sexo Oral por Relatos Eroticos el Jueves 23 Marzo 2006 a las 2:48 pm

Mi nombre es Alberto, tengo 42 aos y quiero contarles un relato sucedido hace solo seis meses y que ha cambiado mi vida. Estaba pasando una mala racha econmica, leyendo el peridico local en busca de esa oportunidad de trabajo inexistente, repare por azar en la seccin de contactos en un anuncio que deca algo as como “Abuela, necesito una urgente relacin, pago bien, tfno…”. En un principio lo pase por alto, tena necesidad de dinero, pero follar con una anciana no me seduca nada. Luego, pens: “Que pierdo con llamar, siempre se puede salir corriendo”.

Llam, me atendi una voz clida que dijo ser la interesada, no me dijo nada por telfono, requera una entrevista, all hablaramos de dinero y de los detalles. Me cit en su domicilio, la casa estaba en el centro de la poblacin, en la zona de los ricos, haba pasado por all muchas veces y me haba fijado en el portero del inmueble. “Vivir aqu debe costar lo suyo” haba pensado. El portero tena encargo de dejarme pasar, el interior del portal era impresionante, me haba vestido con mi mejor traje y gracias a eso pase desapercibido. La casa tena pocos vecinos y los apartamentos eran al parecer duplex. Llame y me abri una seora de edad indetectable y de una gran belleza, melena rubia bien cuidada, piel morena, no haba arrugas a la vista, una blusa semitransparente, seguramente para la ocasin, dejaba ver un sujetador negro y rojo que apretaban unas poderosas tetas, la falda corta asomaba unas piernas de mujer madura que nada tenan que envidiar.

“Albero, verdad?, Soy Raquel, la abuela del anuncio, con quien habl por telfono”. “No entiendo”, dije. “No parece Ud. muy mayor”, sonri “Tengo 72 aos, aunque gracias al gimnasio y al bistur, aparento muchos menos como Ud. ve y adems dada mi posicin no puedo andar por ah buscando pollas que llevarme a la boca”. Me dej clavado. “Mire Alberto, se trata de lo siguiente, solo pido un buen polvo con una peculiaridad, ha de ser en presencia de mi marido, que tiene la edad que yo, pero est peor conservado, adems una vez que me folle, doy por sentado que mi marido se excitar y estar en disposicin de follarme, si no es as tendra que ayudarme a que pudiera hacrmelo”.

No poda creer lo que estaba oyendo, “pero, que diablos” pens. “Y el precio” pregunt. “La tarifa, por el primer polvo 600 euros, si mi marido me folla, 600 ms”. No lo pens ms, la mujer estaba apetecible y por mal que fueran las cosas…”Cuando quiere que…?” No me dejo continuar, “Le parece bien ahora?”. Me llev de la mano hacia el dormitorio en el piso superior, era ms grande que mi casa, al fondo, junto a la cama un hombre mayor lea distrado, nos ignor, vesta una bata y estaba inmerso en su lectura. Raquel se me acerc y comenz a desnudarme, asintiendo a medida que descubra mi cuerpo, dej caer mis pantalones y tiro de mis calzoncillos, “Vale, creo que servir” dijo mirndome la polla que luchaba por levantarse en medio del pudor que me supona el evento.

Se abri la blusa, se solt el sujetador, tena dos tetas de impresin, la cicatriz de debajo que luego descubr me hizo comprender que no eran naturales. Dejo caer la corta falda y dejo al aire un pubis totalmente depilado, no tenia barriga, las tetas no colgaban, no haba arrugas, pareca una mujer de cuarenta aos. Se acerco, peg sus tetas a mi cuerpo y directamente me meti la lengua en la boca al tiempo que diriga su mano a mis testculos y los levantaba como cocindolos a peso. Se dejo caer en la cama y empujo mi cabeza hacia su inmaculado coo. Ola divinamente, Met mi lengua entre sus labios vaginales y sub en busca del cltoris, era muy grande, el ms grande que me haba comido. Raquel estaba necesitada de hombre, comenz a gemir casi de inmediato al tiempo que la piel de sus nalgas se volva de gallina y todo su cuerpo se estremeca. “Alberto, amor, follame, por favor.”

No esper, me desplac sobre su cuerpo y coloque mi polla en su vagina, nos dimos la vuelta, ella me cabalgaba, saltando sobre mi polla con la ligereza de una nia de veinte aos, profiriendo todo un repertorio de obscenidades, al tiempo que se corra, joder con la abuela, la di la vuelta y tras media docena de mete sacas me corr centro de ella.

Ladeo la cabeza “Antonio, puedes venir?”. El anciano se levant dej caer la bata y comprob su pene flcido, No tenia buena pinta, yo me acababa de correr, la tenia dentro y aun la notaba dura, pero mi compaero de aventuras… Antonio subi a la cama, fui a sacarla y Raquel me dijo, “espera, djala dentro y por favor masajea un poco a Antonio mientras yo se la chupo”. Caramba! era eso, “Bueno, Alberto a ganarte el pan”. Haciendo equilibrio, comenc a realizar una paja a mi compaero de fatigas mientras su mujer le mamaba la punta. Fue un trabajo duro, a base de moverme, me volv a correr dentro de Raquel, pero con premio, Antonio se empalm, con mucho cuidado le ayude a meterla en el coo encharcado de su mujer y a base de masajearles los testculos e introducirle un dedo en el ano, siguiendo las instrucciones de su espesa, conseguimos que se corriera.

Me estaba duchando cuando Raquel se col en la ducha, te has ganado un regalo especial y dicho esto se sent en un banquillo especial que haba al fondo y me dio una entre mamada y cubana que me dej para el desguace.

Cene con ellos, Antonio me pregunto a que me dedicaba, estoy en paro, soy ingeniero, pero ahora no tengo trabajo, se intereso por mi especialidad y me ofreci trabajo en una de sus empresas. No lo pens, acepte de inmediato, el empleo inclua, lo supe despus, el follarme a su mujer una vez a la semana, previa cita, que nos viniera bien a los dos y dejarle participar a l en alguna de ellas. La realidad es que Raquel ha salido una viciosa de espanto y me folla a veces cuatro veces a la semana, me deja seco, pero eso si me ha regalado un apartamento en su mismo edificio y ella no lo sabe aun, me va a regalar un BMW 530i que ya tengo reservado. Y es que no la cobro ya los servicios. Relatos Porno

El novio de mi prima

Escrito en Gays por Relatos Eroticos el Jueves 23 Marzo 2006 a las 1:53 pm

Hola Hola. Este es el segundo relato que escribo. Agradezco a toda la gente que me escribi mails diciendo que le gust mucho mi anterior historia. Soy Peter_5769.
No tena intencin de volver a escribir mis experiencias sexuales, pero me ha sorprendido mucho la cantidad de gente que me escribi y se me agreg, as que ahora me dispongo a compartir con ustedes lo que me sucedi hace aproximadamente 15 das. Como ya dije en mi otro relato, slo una vez haba estado con un hombre (hasta la semana pasada), aunque cuando me masturbo me meto cositas por mi culo, que dilata mucho; lo cual me da mucho placer. Pero la segunda vez tena que llegar, ya que cada da cuando me haca mis grandes pajas no poda dejar de imaginar una buena polla dentro de m. Adems tambin fue morbosa y me gust mucho, as que cada vez que me acuerdo me hago ms de una paja. En fin, empezar, sin ms rodeos. Lo que cont en mi otro relato fue muy sorprendente para m, sent que se cumpla uno de mis deseos sexuales ms primitivos… pero este tampoco se qued atrs. Todo sucedi el jueves pasado en mi ciudad. Haba salido a dar una vuelta con mis amigos, como de costumbre. Hicimos lo de siempre, nos bebimos unas copitas en mi piso y despus salimos a dar una vuelta a los pubs de una conocida plaza. Entramos en un bar pequeito, y aprovechado por
el dueo como pub, ya que por esa zona siempre anda gente joven… bailando me encontr casualmente con una prima que viva en mi pueblo. Era una prima segunda con la que apenas tena contacto, pero ya se sabe que cuando te encuentras con alguien en una ciudad que no es la tuya parece como si los lazos que te unen con la otra persona se estrechasen. Es una cosa curiosa. Estuvimos saludndonos y eso, lo tpico. qu haces por aqu?? Nada, yo estudio aqu… en fin, nada interesante. Un chico estaba con ella. Era alto, moreno, y vesta con unos vaqueros anchos y camiseta ajustada. Se vea que pasaba un buen ratito diario en el gimnasio. Me lo present, y seguimos hablando. El chico me cont que era de Sevilla, pero que vena a Cceres a ver a su novia… y bueno, poco ms. Lo que ms me sorprendi es que ella me pidiera el telfono, y me dijera que ya quedaramos para tomar algo… Cuando volv con mi grupo de amigos empezaron a preguntarme que quin era
esa chica, que qu buena estaba… la verdad es que mi prima llama la atencin. No es muy delgada, pero tampoco nada gorda, y lo que ms llama la atencin son sus tetas, que ella muestra orgullosa con generosos escotes. Seguimos bailando, y segn avanzaba la noche lo haca tambin nuestro estado etlico, que en el caso de algunos de mis amigos empezaba a ser preocupante. A las 3 de la maana ya slo quedbamos 3… Con todo esto, de repente mi prima y su novio se acercaron a m y me despidieron, dicindome que ya nos veramos… lo tpico. Los desped y segu bailando. Tras cambiar de bar un par de veces, ya nos encontrbamos bastante cansados, pero tenamos ganas de cachondeo as que seguimos bebiendo y bailando. De repente son mi mvil. Era un nmero desconocido. Aunque no tena ni idea de quin poda ser, lo cog. Era el novio de mi prima, dicindome que dnde estaba, y que si me importaba que viniera a tomarse algo con nosotros, ya
que mi prima ya se haba quedado dormida y l no tena ganas de dormir y s de tomarse una copa y bailotear un rato. Yo le expliqu dnde estbamos y a los 10 15 minutos se present all. Seguimos hasta las 6.30 de la maana sin parar de bailar, y una vez que nos cerraron todos los bares decidimos irnos para casa. Como siempre, yo pensaba ir andando, pero el novio de mi prima dijo que haba trado coche, y que nos acercaba. Slo 2 de nosotros vivamos lejos, as que mi otro colega se fue andando y l nos acercara a los dos. Dej a mi otro amigo, y ahora me llevara a m. Empezamos a hablar y me dijo que por qu no nos bamos al piso de su novia a tomar algo antes de irnos a la cama. Entonces yo acept, ya que me daba igual una hora ms que una hora menos… Una vez all, sac una botella de ron y nos echamos una copa. Empezamos a
hablar de todo un poco, hasta que sali la conversacin de mi prima. Me dijo que le encantaba, y que estaba muy bien con ella, pero que… no quera follar an. Por lo visto llevaban 5 meses y ella se negaba, as que l tena un calentn que no era normal. Adems me dijo que era fiel, y que no saba cunto tiempo iba a aguantar… Yo le coment que no tena novia ni nada por el estilo, y que tambin llevaba un tiempo muy caliente. Entre desvaros terminamos hablando de travestis, de si seramos capaces de follarnos a un/a travesti… al final l termin reconociendo que no le importara. Los dos reamos, presos de la situacin de euforia que nos produca el ron. Para animar an ms la fiesta, habamos puesto un canal de televisin en el que ponen porno por las noches, y yo me estaba calentando ya demasiado. Hubo un rato de silencio, que se vio interrumpido cuando l me dijo que si le importaba que se hiciera una paja. Yo me qued extraado, pues yo nunca hubiera hecho eso delante de un extrao, pero le dije que no me importaba, as que la sac y empez a acaricirsela. yo le miraba de reojo, ya que me sorprendi que la tena muy grande. Todo lo que estaba sucediendo me gustaba, y estaba empezando a
imaginarme encima de l, aunque no quera pensarlo, ya que a l no le gustara la idea… eso pensaba yo. Yo estaba tan caliente que ya sin preguntar nada me la saqu tambin, y empec a acariciarme. Pero casi sin darme cuenta comenc a mirarle a l, que miraba la tele con cara de vicio… entonces l me sorprendi mirndole, y me pregunt que por qu lo haca. Yo estaba muerto de la vergenza, y le dije que por nada. Sin mediar palabra, se levant del sof donde estaba y me dijo que si me gustara tocrsela. Yo estaba muy avergonzado, y casi sin mirarle asent con la cabeza. Se coloc delante de m, no sin antes ir a ver si mi prima dorma. Casi nos habamos olvidado de ella, pero all estaba, dormida profundamente mientras su novio se pona caliente con un to. Entonces, mientras se la tocaba, me pregunt que si alguna vez haba hecho algo de sexo con un to, y yo le contest que s. Me pregunt que si se la haba chupado a alguno, y tambin le contest
que s. Y por qu no lo haces ahora?? fue as de directo y tajante. Me la meti en la boca y empec a chuprsela despacio. Estaba muy caliente, y lo que ahora me apeteca es que me la metiera en el culo, as que no quera que se corriera. Entonces me apart un momento y me baj los pantalones del todo. Mientras le chupaba me acariciaba bien los huevos y el culo, sin querer tocarme la polla porque poda correrme en cualquier momento. De repente la sac y me dijo qu bonitos tus calzoncillos. Estaba pensando que, si no te importa, podas ponerte otra cosa ms sexi. Le dije que me pondra lo que me pidiera con la condicin de que me follara el culo . l puso cara de asombro, y con una sonrisa asinti. Fuimos a la cocina y junto a la lavadora encontramos un cesto donde se pone la ropa sucia que despus va a la lavadora. All haba un tanga de Cristina (su novia) y me pregunt que si me gustaba. Asent, y me dijo que me lo pusiera. l se fue al saln y
yo me qued cambindome all. Era un tanga de color lila, y antes de ponrmelo lo ol. Me encant y me puso an ms cachondo. Cuando sal al saln ya slo llevaba el tanga, y l estaba sentado en el sof con el aparato completamente tieso. Mi polla asomaba por la parte de arriba del tanga, y se vea que estaba chorreando. ests caliente verdad? me
pregunt. Le asent. Le dije que ahora tena que cumplir su parte del trato… y se empez a reir. Se levant y me dijo que me colocara all a 4 patas. Entonces me acord de la vaselina… no haba!! Le pregunt que si tena y me dijo que no. entonces tendrs que seguir chupndomela… la verdad es que creo que al principio no le haca mucha gracia metrmela…
fui a la cocina y abr la nevera. Haba un bote con mantequilla, y yo ya saba (por mi experiencia con pepinos etc.) que lubricaba muy bien. Se lo dije y me volv a colocar. Con cuidado me unt mucha en el culo, y me meti un par de dedos. Se coloc sobre m y la empez a meter. Gema un montn, como si no hubiera follado nunca. Era muy grande y me estaba haciendo algo de dao, pero a la vez me encantaba. La meti de una sola vez, sin importarle mis pequeos grititos de dolor… cuando me la meti un par de veces ya me haba corrido. Not un chorro muy caliente salir de mi polla, y recog con mis dedos lo que sala, chupndolo mientras senta al novio de mi prima cabalgar cada vez ms rpido dentro de mi culo. No dejaba de gemir, y me dio miedo que me escuchara, pero la verdad es que en ese momento me daba igual que nos pillaran, yo slo quera que me follara bien. Tena la polla muy grande, yo nunca haba tenido algo as dentro. Tras un rato as
colocados me dijo que se iba a correr ya, y entonces le pregunt que si quera que se la chupara… me dijo que s. y le dej que terminara en mi boca. Yo ya estaba tan caliente que no me daba asco nada… se la limpi bien y me qued sentado junto a l en el sof. Entonces me dijo que me colocara boca arriba y subiera las piernas bien. Acababa de correrse y quera ms… me coloqu sin quejarme, y me la intent meter. Tropez con el tanga de su novia, y; sin decir palabra lo rompi de un tirn. Entonces me empez a follar as, mientras me miraba y me deca que si me dola… yo le contestaba que un poco, pero que siguiera… no voy a parar chaval aunque te reviente… deca muchas obscenidades, que a m me excitaban an ms. Tras un rato as le dije que yo tambin saba moverme, que se sentara en el sof, me sub sobre l y empec a moverme deprisa. Tuve que parar para untar un poco ms de mantequilla en mi culo y su polla para as poder moverme ms
rpido. Mientras cabalgaba me la empec a menear hasta que me corr. La corrida le salt un poco a la cara, y se la limpi con cara de darle asco… pero l estaba tan caliente que no se poda quitar. Cuando menos lo esperaba empez a agarrarme fuerte de la cintura y a apretarme bien con su polla dentro hasta que se corri. Dej de moverse y me dijo que me quitara de
all, y que me fuera, que aquello es como si no hubiera pasado. Yo le dije que ya lo saba, que para m tampoco haba pasado. Me fui a mi casa y dorm desnudo, no sin antes hacerme una paja chupando el semen que an sala de mi culo abierto… Por cierto, no he vuelto a verlos a ninguno de los dos, pero cuando la vea a ella igual me da un poco de vergenza… jaja. Y me pregunto, qu habr pensado al ver su tanga roto? As termina mi segundo polvo con un hombre. Desde que termin de follar estaba deseando escribirlo para que la gente que lo lea disfrute y se haga alguna paja… me encantara recibir vuestros comentarios, intercambiar fotos… en fin, ya sabis: Peter_5769 a hotmail.com. xfavor, antes de
agregarme escribid mail.

Relatos Porno

La diosa del placer infinito y los ojos de miel

Escrito en Infidelidad por Relatos Eroticos el Jueves 16 Marzo 2006 a las 5:01 pm

Qu es lo mejor que un amigo te puede regalar? aqu te propongo una alternativa… Edelmira vio como se habra la puerta de improviso y su cara mostr toda su sorpresa y temor por lo que vea: su marido estaba all parado mirndola, a solo unos pocos metros, y ella all, desnuda, en posicin de hembra en celo. Pero esos ojos bellos color miel cambiaron de sbito a una expresin de incredulidad e incertidumbre, puesto que contrariamente a lo que ella esperaba, el hombre que la amaba la miraba con una cara lasciva y calentona. Nada de rabia, nada de despecho. Sin embargo, lo que ms le desconcert fue que marco segua bombendole el culo como un salvaje, impvido, sin siquiera inmutarse ante la presencia del recin llegado, mecindole la verga hasta lugares en donde ella jams se haba imaginado que un macho la pudiese coger por all, por esa entrada que tan poca resistencia opuso al recibir las primeras embestidas de ese falo duro y grueso.

Tampoco se habra imaginado que ese esfnter anal suyo fuera un arma de poder tan deliciosa, porque a pesar de estar en cuatro patas, con la cabeza enterrada en la almohada, el culo levantado y firmemente tomado por esas manos grandes de macho, haba descubierto que de tanto en tanto poda apretar el culo y darle an mayor resistencia a esa verga que furiosa le abra las entraas por detrs, teniendo como respuesta un bramido de placer de ese macho que detena su embestida y le prodigaba una frase obscena y lujuriosa, que daba cuenta de su pericia de puta con el culo. Esa sensacin inicial de dolor mezclado con placer pronto se fue convirtiendo en una de sumisin y control deliciosos, y le estaba gustando mucho el juego, al punto que de su boca se escuchaban frases del tenor: “As mi amor, no pares, rmpeme as de rico el culo, sigue…!!”.

Cmo lo estaba gozando!!, cmo la haba hecho gozar ese hombre que en cada entrada de su cuerpo, haba aplicado la misma frmula de sutil seduccin y obsceno desenfreno. Haba terminado por vencer sus resistencias de dama, haba descubierto a la caliente puta. Ante esa irresistible combinacin de piel, besos, caricias y humedad, de uno en uno fueron cayendo su boca, su concha, su culo, entregndose por entero a los deseos lujuriosos de ese amante ocasional. Por esto no le sorprendi que la presencia de su marido no fuera impedimento para que ella sintiera nuevamente cmo las contracciones de su concha comenzaban a fusionarse en un mar de hmedos espasmos, y que el rictus inconfundible en su rostro fuera la seal de que ese inmenso placer la iba a envolver nuevamente.

El sudor de su cuerpo despus de tan extensa sesin de sexo le haba dado a ese cuerpo de hembra un brillo hermoso y sensual en la penumbra de aquella habitacin, y los movimientos de su pelvis y los gemidos de su boca le entregaban una belleza nica, aquella que las mujeres manifiestan solamente cuando un macho de verdad las ha sabido coger como toda dama con alma de puta suea. Y de verdad que bella se vea cuando ese orgasmo arrebatador nuevamente la invada en esa situacin tan morbosa.

En medio de ese orgasmo salvaje que le haca sentir la sangre palpitando en sus sienes, de ese gemido de perra cogida que se ahogaba en su garganta, de esas ganas de gritarle a todo el mundo que estaba siendo cogida como ella se mereca, de los dedos enterrados en las sbanas y los ojos color miel entrecerrados, su cara cubierta por sus bellos cabellos oscuros, inundada de semen y lujuria…. en medio de todo aquello comprendi finalmente lo que suceda… en ese momento entendi que no era casualidad que su marido, le hubiese casi obligado a que hoy se pusiera ese pantaln blanco y tan ajustado, que caminando por la calle y escuchando toda clase de obscenidades referidas a su culo, le haca sentirse casi como una puta.

Tampoco era casualidad la cadena de sucesos novedosos vividos hoy. Record la llegada a su trabajo de ese hombre que la fue a visitar por temas laborales sin importancia, y que en medio del tpico caf de oficina le dejo la sensacin de conocerla tan bien, an ms con un par de copas que no sabe como se atrevi a aceptar despus de las 6. Entendi que no era casualidad que en medio de ese baile que acept gustosa con el alcohol en su cabeza y un calor intenso en la entrepierna, ese hasta algunas horas extrao supiera susurrarle al odo justo lo que le encantaba or, y la guiara en ese baile seductor, con la cadencia que toda mujer agradece, desde la pista de baile hasta una suave, prohibida y pecaminosa cama de hotel. Desde el ltimo paso de baile hasta la alfombra de aquel cuarto no era mucho lo que recordaba, solamente saba que estaba tan excitada y fuera de control que mucho antes de bajarse del auto ya no tena puesta la tanga, y que su boca antes de retocar sus labios sentada al borde de la cama y su amante succionndole los jugos de su sexo, ya haba gozado con intensidad el sabor a verga de macho en el camino.

No le haba importado ser por una noche una puta, pero una de lujo, de aquellas que tienen la voluntad de decidir cual ser el macho que la podr gozar, fantasa que solo hoy se haba atrevido a cumplir. Pero en ese instante la gloria estaba siendo completa, al mismo tiempo que senta los ros de placer recorriendo su cuerpo con inicio en su concha y un final quien sabe donde, aquel macho comenzaba a soltarle su nctar en chorros de placer infinitos e interminables, bufando como un macho salvaje poseyendo a la ms deliciosa y prohibida hembra, en una conjuncin de lujuriosos ritmos en que ambos geman como dos animales en poca de celo. El objetivo aqu no era la especie, era simple placer, de ese al que tantas veces Edelmira de haba negado.

La miel de sus ojos apenas poda distinguirse en medio de esos cabellos enmaraados sobre su rostro, por la locura y el desenfreno de aquella sesin de sexo, a lo que sera necesario agregar la posicin de esos amantes que aun despus de ese orgasmo simultaneo e intenso, se negaban a abandonar. En los ojos de su marido esa imagen ser imborrable, su mujer en cuatro patas de la misma forma como l la haba tenido tantas y tantas veces, pero ahora clavada por la pija de otro macho, y nada ms ni nada menos que por el culo, precisamente en ese culo con el que fantase tantas veces viendo como su mujercita volva locos a los hombres, pensando en si ya otros haban tenido el placer infiel de probarlo. Tampoco es probable que pueda olvidar el rugido de ese macho cachondo cuando se estaba corriendo, ni el sonido de su pelvis chocando con fuerzas con las nalgas de Edelmira que lo reciban gustosas y abiertas, tampoco el gemido inconfundible de su mujer, seal que se estaba corriendo como poseda con ese falo clavado en sus entraas.

Edelmira en cambio, slo despus de unos segundos interminables y exquisitos disfrutando el post orgasmo, en que le haban cogido por el culo soltndole un interminable y suculento nctar que poda sentir ahora hasta lo ms profundo del ano, al mismo tiempo en que se corra con el deseo incontenible e irrefrenable de la novata y la experticia y sabidura de la ms grande y lujuriosa puta, solo despus de gozar todo eso atin a levantar la cabeza de la almohada y mirar nuevamente a su caliente y fantasioso marido. Con su voz an entrecortada y la garganta afectada por los gritos, que le fue imposible ahogar en las sbanas en sus sucesivos orgasmos, le dijo a su marido con una mirada cmplice y morbosa:

“Eres un cabrn, t lo preparaste todo, as me queras ver, pues aqu me tienes, mrame bien, pero djame decirte que lo goc, y mucho, pero an no he terminado, acrcate que es mi turno de la fantasa…”

Una sonrisa se dibuj en sus labios hinchados por el roce de esos besos tan intensos, apasionados e interminables de su amante casual. En su lengua an senta el sabor y la sensacin de aquella exquisita presin del miembro erecto y duro pujando por llenar su boca. Jams se imagin antes de aceptar esa mamada que iba a ser as de larga y deliciosa, y que iba a dejar que Marco la metiera toda hasta casi no poder respirar, por tener la garganta llena de verga. Pero Edelmira an quera ms, si esta noche iba a ser una puta, quera serlo completa. Separ su culo de la verga ahora ya en reposo de marco y con una mano la comenz a masturbar rogando por una reaccin rpida, haciendo un ademn a su marido para que se acercase, a lo que este obedeci sumiso. Baj la cremallera de su pantaln y aquella mujer tan formal en apariencia que slo gozaba con calentar a los hombres meneando sutilmente su exquisito culo, hormado por sus pantalones tan ajustados que enloquecan a su marido, estaba a punto de cumplir la fantasa de muchas, sentir lo que dos vergas pueden hacer por el placer de un cuerpo deseoso y receptivo de una hembra como ella.

Cuando su marido sinti que su mujer comenzaba a mamrsela con fuerza, como con furia, no pudo dejar de pensar en que slo algunos minutos atrs era la verga de marco la que llenaba esa boca, que era muy probable que an quedasen restos de semen en su lengua y que la ahora muy puta de su esposa poda sentir esa mezcla de sabores que slo las hembras muy conocedoras de los placeres del sexo eran capaces de gozar.

Marco, al ver tal espectculo, ya haba reaccionado. Empalmado como estaba, pens que era tiempo de devolver placer con placer… Ubic a Edelmira cruzada en la cama para que en un extremo de sta ella pudiese seguir con su trabajo de chuparle el tronco y lamerle los testculos a su complacido marido. El en cambio, se ubic estratgicamente en el otro extremo abrindole de par en par las piernas. Que vista aquella, esa concha depilada y suave, con los labios an hmedos y enrojecidos por la cogida que l le acababa de dar, pero an as deseosa de ms. Pero lo que ms le calent fue ese hilo de leche que comenzaba a brotarle del culo a Edelmira mojando copiosamente las sbanas. Con dos de sus dedos tom desde la fuente misma ese nctar, introducindolos lo ms que pudo en esa vertiente de placer, y con ellos untados de ese blanco y espeso jugo la tom de los cabellos obligndola a parar un momento con su mamada, y metindolos de una en su boca le dijo con voz morbosa: cmelo para que tu boca sienta el placer que tu culo goz al recibir mis chorros!. Ella, al or esa frase que slo a una puta un hombre sera capaz de decir, lami esos dedos devorando con fruicin ese lujurioso manjar hasta no dejar resto, y solo despus de estar segura que no quedaba rastro, sigui con su mamada. Su marido ahora ya no tena su duda inicial, ahora estaba seguro que el paladar de su mujer poda dar fe de la delicia de la mixtura de sabores de macho en la boca de una hembra as de puta.

Marco pag su deuda devolviendo la mamada que le haba prodigado rato atrs Edelmira, con la mejor comida de coo que le haban dado a esa mujer en mucho tiempo. Edelmira se volvi loca sintiendo la lengua intrusa de marco separndole los labios de la chocha, entrando con fuerza a la fuente misma de sus jugos vaginales, y ni hablar de esos labios de macho jugando con una presin exquisita en su cltoris que senta iba a reventar de placer. Luego de unos minutos eternos no aguant ms, comenz a gemir con la verga de su marido en su boca y sinti que un volcn de placer le iba a hacer erupcin en su sexo, lo que efectivamente ocurri, y su boca sin control fue tal la presin que ejerci en la verga de su marido que ste no pudo aguantar mas y comenz a derramarse a borbotones en su boca. Pero Edelmira estaba fuera de control gozando ese orgasmo, sin querer separ aquella pija de sus labios y sta estando libre comenz a rociarle con leche el cabellos, la cara, las tetas, en lo que para ella fue una verdadera tortura de placer, porque marco en vez de detener su ritmo comenz a comerle la chocha como si en eso se le fuera la vida, presionando su cltoris con su lengua furiosa y metiendo y sacando tres de sus dedos de su sexo en forma frentica, rozando con pericia lo que algunos llamaran su punto G.

Si el lector me permite, pasar a continuar el relato en primera persona, en honor a aquella pareja morbosa y esa noche feliz.

Despus de mi tercera corrida en esa hembra deliciosa e irresistible, supe que era el momento de partir. Si bien la ocasin ameritaba ms lujuria, hay momentos en que el deseo tiene que dejar paso a la cordura y el reposo. Edelmira y su esposo yacan all en ese lecho de hotel como dos amantes esposos despus de su primera noche de luna de miel, abrazados y exhaustos. Esa diosa de culo perfecto y ojos hermosos, haba tenido aquello que tanto haba resistido, solo ayudada por un par de copas y la complicidad de su marido. Este en cambio, haba por fin visto lo que slo en sus fantasas ms afiebradas haba soado, a su mujer convertida en la ms ardiente y desenfrenada puta.

En mi caso, no olvidar lo que un buen culo enfundado en un ajustado pantaln blanco puede provocar en un hombre como yo, aunque para serles franco, lo que espero que la vida me permita repetir, es la exquisita e irrefrenable sensacin de sentir la presin del culo dilatado de una hembra como aquella, cerrndose firme de vez en cuando y a voluntad, recordndome que en el sexo, aun una hembra entregada as a mis deseos, sigue siendo una reina del placer y debe ser tratada como tal.

Maana llamar a mi amigo, no antes del medio da puesto que esos dos tendrn mucho placer que darse recordando lo vivido, y le agradecer por compartir conmigo a esa diosa de mujer que tiene. Y si Edelmira an quiere hablar conmigo, esa ser la indicacin de que esta historia an no ha llegado a su fin.

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